Comunicado: Denuncian hostigamiento a periodista de El Imparcial de Oaxaca de parte de Ulises Ruíz

. Hola, a todos los amigos a donde quiera que se encuentren, les escribo para comunicarles lo siguiente: a raiz de una serie de reportajes que la compañera Nadia Altamirano ha realizado sobre la obra, de ampliación de la carretera al cerro del fortín (Oaxaca), ha sido hostigada y amenezada por funcionarios del gobierno del estado de este sátrapa de Ulises Ruiz, compañeros, esto es algo que no debemos permitir y es una una muestra mas de los atropellos y la persecución que hemos sufrido el pueblo de Oaxaca, les envío el archivo adjunto y les solicito su solidaridad para con la compañera, pues ademas de ser una persona que solamente se gana la vida con su trabajo honesto, es una joven mujer que merece todo el respeto hacia su labor profesional , algo que realiza muy bien y que por lo visto molesta a esos «funcionarios- moscas», pues solamente esos insectos le temen a los periodicazos, hasta pronto y saludos desde la ciudad de Oaxaca, un brazo.

De Nadia Altamirano
nadialt_@hotmail.com

 Carta abierta:

Al Presidente de la República , Lic. Felipe Calderón Hinojosa

Al Gobernador Constitucional de Oaxaca, Lic. Ulises Ruiz Ortiz

A los medios de comunicación estatales, nacionales e internacionales

A organismos nacionales e internacionales de DDHH

A la Opinión Pública

Con engaños y utilizando como enlace a Patricia Norma Esperanza Jiménez –trabajadora de Radio Universidad- , un supuesto trabajador del Gobierno del Estado, José Alfredo Juárez, me citó el pasado jueves 01 de febrero en el restaurante VIPS de esta ciudad. Con Patricia Norma de testigo, Cristina Delgado Díaz, quien se identificó como una “asesora de un asesor» del gobernador Ulises Ruiz Ortiz, me hizo llegar el mensaje: “Tus periodicazos» sobre los posibles riesgos de un nuevo derrumbe en el Cerro del Fortín han incomodado al director de Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO), Armando González Bernabé.

Luego, en un intento por intimidarme, Cristina Delgado y José Alfredo Juárez señalaron:

“Te están investigando para ver que te encuentran y dependiendo de lo que publiques en El Imparcial te pueden involucrar en un hecho delictivo o incluso con el movimiento». De esto último se referían a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), organismo con el que no tengo ningún tipo de nexo, excepto el que pudiera haber entre un informador y sus entrevistados.

Con la seguridad de que tengo una vida transparente y apegada a la legalidad, considero que la amenaza busca coartar mi derecho de libre expresión, por tener la osadía de dar a conocer las inconformidades de personas que viven con el temor de que un derrumbe o un desgajamiento del Cerro del Fortín ponga en riesgo su patrimonio o incluso su vida.

Mi interés de advertir sobre estos riesgos no surgió de la nada. A inicios del año pasado mi compañero reportero de El Imparcial, José Luis Rosas, realizó un recorrido por las obras de ampliación a cuatro carriles de la carretera del Cerro del Fortín y encontró una placa metálica en el túnel que da acceso al Auditorio Guelaguetza.

La placa dice lo siguiente: “Instituto de Geofísica de la UNAM. Prohíbe destruir. Departamento Cartográfico militar. 1963″ . Mi compañero tomó una fotografía de la placa y la mostró al director editorial, Luis David Quintana, a quien le llamó la atención el aviso que, al parecer, no fue tomado en cuenta por las autoridades encargadas de las obras, ya que justo donde se encontraba la placa se realizaron labores de demolición para ampliar los carriles de la carretera.

20 días después del desgajamiento del Cerro del Fortín, Luis David Quintana, me instruyó confirmar si la placa aún existía. Como parte de mi trabajo de investigación, contacté a los vecinos de la calle Tulipanes del Fraccionamiento Lomas de Antequera, quienes en primera instancia no confiaban en el trabajo periodístico, pero al ver mi trabajo profesional y la labor que EL Imparcial asumía en este caso, agradecieron la publicación y objetiva de los hechos.

Así fue como se publicó el descontento de los colonos, luego de que el CAO no cumplió con una minuta de acuerdos firmada en los días siguientes al desgajamiento del Cerro.

En un primer reportaje publicado el 7 de julio del 2006 yo denuncie que la placa del Instituto de Geofísica de la UNAM fue removida, situación que el jefe del Servicio Sismológico Nacional, Carlos M. Valdés González, calificó como “un acto irresponsable». También evidencié que el director de CAO, Armando González Bernabé, se negó a proporcionar los estudios de impacto ambiental y geotecnia de dicha obra.

El 12 de julio del año pasado publique en El Imparcial otro reportaje para dar a conocer que los vecinos del Fraccionamiento Lomas de Antequera viven con la incertidumbre de un nuevo desgajamiento, mientras que un especialista opinó que el trabajo de ampliación de la carretera era “más político que social». El director de CAO mantuvo su negativa de mostrar los estudios del proyecto, pese a mi insistencia.

Ante el anuncio de que funcionarios de Gobierno realizarían un recorrido para evaluar los daños, el 23 de julio publiqué un reportaje donde los vecinos de la colonia Santa María expresaban su inconformidad porque CAO sólo demostraba lentitud en la solución de los problemas de derrumbes e inundaciones en la zona.

Al día siguiente El Imparcial publicó los testimonios que recabé durante el recorrido de evaluación que realizó el director de CAO, quien minimizó los hechos al calificar los posibles daños como “las fisuritas» en las viviendas afectadas por las obras de ampliación de la carretera del Cerro del Fortín.

El pasado 19 de octubre el secretario de Obras Públicas, Eviel Pérez Magaña, aceptó la propuesta de El Imparcial para recorrer los trabajos de ampliación en la carretera, una obra que admitió “es importante» pero “accidentada» por las eventualidades que surgieron.

Tres meses después, los vecinos del Fraccionamiento Lomas de Antequera me contactaron para denunciar que los trabajos para estabilizar el talud del cerro sólo son un “maquillaje» y no disminuye los riesgos de un nuevo desgajamiento de la zona donde se localiza el apotegma de Benito Juárez. Aunque solicité una entrevista con los titulares de la Secretaría de Obras Públicas y CAO, el 23 de enero pasado publiqué un texto sin “la versión oficial», pues nuevamente se negaron a dar información.

El pasado 25 de enero El Imparcial me publicó una nota donde el Jefe del Departamento de Evaluación y Riesgos de la Unidad Estatal de Protección Civil, Euclides Ruiz, aclaraba que el riesgo en el Cerro del Fortín era el mismo “sin o con las obras de ampliación», pero admitió que, aunque lo solicitaron a CAO, en la dependencia no conocían los estudios de impacto ambiental.

Después de mucha insistencia, el secretario de Obras Públicas, Eviel Pérez, aceptó darme una entrevista en la que negó la posibilidad de derrumbes en la zona que se había desgajado y se comprometió a que en los días siguientes el director de CAO aceptaría una entrevista y mostraría los estudios de impacto ambiental de la obra. El compromiso se publicó el pasado 27 de enero.

Con el propósito de corroborar que en esa zona no existan riesgos para los vecinos que ahí habitan, contacté al investigador Salvador Belmonte, encargado del área de hidrología del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral (CIIDIR) Oaxaca, quien en una entrevista publicada el pasado lunes 29 de enero advierte de los riesgos que existen en la zona donde se desgajó el Cerro del Fortín y cuestiona el actuar del Gobierno del Estado.

La mañana de ese mismo lunes 29, la encargada del área de comunicación de CAO, Liliana Luna, llamó a mi celular para informarme que desde las 8:00 horas trató de comunicarse conmigo para avisarme que a las 9:00 horas de ese día tenía una entrevista con el ingeniero Armando González Bernabé, quien ya no podía recibirme ese día porque tuvo que salir de viaje.

Ese mismo día el director editorial de El Imparcial me hace saber los rumores que han generado las notas publicadas, las cuales tratan de vincular a un interés económico o de extorsión hacia los funcionarios, así como una serie de calumnias hacia mi persona, lo cual fue informado al director del periódico, el señor Benjamín Fernández Pichardo.

Desde hace una semana Liliana Luna no me ha vuelto a llamar y yo no he publicado ninguna nota sobre el tema porque estoy en espera de que el director de CAO acepte dar su versión y responder a mis cuestionamientos: ¿existe el estudio de impacto ambiental de la obra?, ¿porqué no quiere mostrarlo?, ¿quién fue la persona que lo elaboró y cuál es su formación académica?, ¿cuáles son los aspectos positivos y negativos de la obra que señala dicho estudio?, ¿porqué no han cubierto los honorarios del ingeniero que elaboró el dictamen a los vecinos, cuando ese fue un compromiso firmado en una minuta de acuerdo?, por mencionar algunas preguntas.

Casualmente, dos días después a la publicación de la entrevista con el investigador del CIIDIR, recibí la llamada de Patricia Norma Esperanza Jiménez, quien me contactó con Cristina Delgado y José Alfredo Juárez, quienes me sugirieron que no volviera a escribir nada sobre el Cerro del Fortín o si lo hacía no firmara las notas con mi nombre.

Cristina Delgado Díaz, quien se dice asesora, en repetidas ocasiones insistió en querer ser mi “amiga», me aseguró que el teléfono de mi casa y mi teléfono celular están intervenidos, lo que de ser cierto representa una violación a mi privacidad. Incluso se ofreció como “mediadora» y me propuso conseguirme una entrevista con el director de CAO, Armando González Bernabé, “los dos solitos, sin testigos», para que aclaráramos los “malos entendidos».

Ante la amenaza directa de quienes se dicen trabajadores del Gobierno del Estado hago una denuncia pública del intento de intimidación, amenazas e intervención de mis teléfonos que busca coartar mi derecho de libre expresión, el derecho a informar y el desempeño de un ejercicio periodístico, cuyo único propósito es informar y dar voz a los vecinos sobre su preocupación por la obra que se hace en el cerro del Fortín, luego de que los vecinos y especialistas advierten posibles peligros y daños que podrían derivar en una tragedia de enormes dimensiones.

Por esta razón, responsabilizo al director de Caminos y Aeropistas, Armando González Bernabé, a Cristina Delgado y José Alfredo Juárez, de cualquier daño a mi persona o lo que le llegue a pasar a mi familia, además de que en las próximas horas presentaré una denuncia ante la Fiscalía Especializada para atender los delitos en contra de Periodistas.

Atentamente

Nadia Altamirano Díaz

Reportera del periódico El Imparcial

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