Se agravan pacientes por corrupción en clínica de hemodiálisis

. II y última

. Bajo el argumento de realizar investigación médica, la delegación Hidalgo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) subrogó la unidad de hemodiálisis a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, pero poco tiempo después designó para la prestación del servicio a la clínica privada “Ideas», a quien el Seguro Social paga 6 mil 800 pesos de inicio, más quinientos por cada sesión de cada paciente. Autoridades, especialistas y líderes sindicales no se ponen de acuerdo sobre si al erario público le conviene más implementar la unidad de hemodiálisis en el IMSS, que seguir pagándole tanto dinero público a particulares.

Por: Tania Meza Escorza / Desde Abajo

Pachuca. Hgo. México. “Ya le dije que aquí no puedo darle esa información, vaya al piso de arriba y dígales que yo la mandé para allá». Después de la tercera vuelta de un piso a otro de la clínica privada “Ideas», por fin una asistente médica recibe autorización para otorgar la información solicitada.

La pregunta no ha sido si uno de los principales beneficiarios de que el IMSS haya subrogado el servicio de hemodiálisis a manos privadas es el ex gobernador Jesús Murillo Karam, como algunos nefrólogos entrevistados aseguran. Tampoco se cuestionó si es verdad que el personal de ahí no está capacitado para atender emergencias o si da malos tratos a las y los usuarios, como afirman pacientes obligados por autoridades del Seguro Social a atenderse en esa clínica privada. No, la pregunta ha sido simple: ¿Cuánto cobran por el servicio de hemodiálisis?

6 mil 800 pesos la primera vez y luego 500 por sesión, pero ahora hay una promoción de 8 mil 380 pesos por cuatro sesiones. -“¿Y si tengo seguro social?». –“Ah, entonces a usted le sale gratis, porque a nosotros nos paga directamente el IMSS».

El doctor Jesús ÿngel Quintero Ramírez, coordinador delegacional de atención médica del Seguro Social en Hidalgo, sostiene que la clínica privada “Ideas» ganó legítimamente la subrogación del servicio y que al IMSS le resulta más económico pagarle a un particular para que dé a los pacientes un servicio que “nosotros no podemos ofrecer por ahora».

Quintero Ramírez afirmó que la subrogación es necesaria porque la demanda del servicio crece y el IMSS no puede satisfacerla completamente: “Actualmente tenemos 196 pacientes en hemodiálisis y por su puesto que no tenemos en la estructura delegacional un servicio como tal que nos permitiera cubrir toda esta demanda. Entonces, por presupuesto, de esta manera que se está manejando la subrogación, resulta más económico como se está manejando por lo menos en este momento. Y me parece que en ese manera va a continuar».

Cuestionado sobre el ahorro que al Seguro Social le representa pagar a un privado por el servicio, en vez de ofrecerlo directamente, el coordinador de atención médica dijo desconocer el monto total: “No sabría decirle en este momento lo que implicaría estructuralmente, para empezar no tenemos el espacio, tiene que ser sujeto de programación a largo plazo porque implica personal, estructura y otras cosas».

Entrevistado durante la visita al estado de Valdemar Gutierrez Fragoso, líder Nacional del Sindicato, Domingo Espinosa Ostos, líder sindical de la sección XXII de Hidalgo, contradijo al doctor Quintero. El sindicalista se pronunció por la reapertura de la unidad de hemodiálisis en el hospital del IMSS, aunque reconoce que en este momento no sería posible.

“-¿No sería más fácil implementar aquí la unidad para no darle dinero del IMSS a un particular?». –“Siempre lo hemos dicho, y siempre hemos defendido que no podemos manejar un dinero público a un privado, porque va contra la inercia de lo que es una medicina socializada. En este momento es necesario continuar con la subrogación debido a que no tenemos los espacios adecuados para brindar un buen servicio. Hasta que no se nos autorice un hospital regional que ya se hace necesario y estamos en eso, un hospital regional de especialidades y entonces ahí ya tengamos una unidad de hemodiálisis con un servicio de nefrología y con todo el apoyo del laboratorio y un gran equipo de médicos y enfermeras especialistas en el área, yo pienso que hasta ese momento pudiéramos hablar de una unidad de hemodiálisis inserta en el IMSS», afirmó Espinosa Ostos.

El líder sindical comentó que de cualquier manera, cuando la unidad de hemodiálisis del IMSS fue cerrada, el personal que ahí laboraba no se vio afectado porque sus plazas se reubicaron y porque, en realidad, “sólo los médicos estaban especializados en la materia».

Sin embargo, tanto el funcionario como el sindicalista fueron contradichos por médicos del Seguro Social, quienes aseguraron que la especialidad en nefrología no sólo la tenían los doctores, sino las enfermeras y auxiliares que, si bien no sufrieron variaciones en sus plazas, sí fueron reubicados y reubicadas en áreas diferentes a su especialización.

Tal como sucedió con el paciente que brindó testimonio en la primera parte de esta investigación, el temor a represalias fue la misma causa por la que el personal de nefrología del IMSS aceptó hablar sólo bajo la figura de la fuente protegida (asistida por el decreto legislativo federal correspondiente al secreto profesional periodístico).

El testimonio médico recabado asegura que los pacientes internos en el IMSS que deben trasladarse a la clínica privada para la hemodiálisis, vuelven al hospital “muy descompensados, no sólo física, sino emocionalmente. Cuando regresan, a nosotros nos comentan mucho de los malos tratos y de la precariedad de recursos para atender una emergencia en la clínica ‘Ideas’. Les hemos dicho que pongan una queja pero no se animan, dicen que tienen miedo de que después les nieguen el servicio o de que les quiten las pensiones a sus familiares».

“Cuando nos dijeron que la universidad (Autónoma del Estado de Hidalgo) iba a operar la unidad porque ellos iban a hacer investigación, no dijimos nada en primera porque era una decisión tomada, y en segunda porque creíamos que era buena idea hacer investigación, pero más pronto que tarde le quitaron la unidad a la universidad y se la dieron a un privado. Cuando preguntamos el porqué, por debajo del agua nos dijeron que mejor ni le buscáramos porque (el ex gobernador de Hidalgo) Jesús Murillo Karam era socio de ‘Ideas’. La verdad es que ahí ya mejor decidimos no moverle, aunque nos da mucho dolor ver tan mal a los pacientes, porque encima de que le dan dinero del Seguro a los particulares, nuestros pacientes están muy mal atendidos y mal tratados», mencionó el entrevistado.

Ante esta situación, el coordinador de atención médica del IMSS Hidalgo aseguró que la subrogación es legal y que hasta el momento ellos no han tenido conocimiento sobre servicios deficientes en la clínica privada: “Eso nosotros lo tenemos vigilado, hacemos revisiones con regularidad. Por supuesto que está en el contrato este tipo de supervisiones y nuestras gentes van y observan directamente la calidad, si es que hubiese alguna queja, que no la tenemos, de hecho».

A pesar de las inconformidades y las versiones encontradas de todos los actores, el doctor Jesús Quintero negó rotundamente que la delegación Hidalgo del IMSS vaya a reabrir la unidad de hemodiálisis en el hospital público: “En este momento le digo que no. Simplemente ni siquiera se tiene contemplado dentro de la cartera de inversión para este sexenio esa posibilidad, precisamente por los costos y por lo impredecible de su crecimiento» puntualizó. (Desde Abajo)

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