Megáfono Global: Informe sobre la situación del periodismo en México

33 ASESINATOS Y 5 DESAPARICIONES FORZOSAS DE PERIODISTAS EN EL SEXENIO DE VICENTE FOX QUESADA Y EN LOS PRIMEROS 5 MESES DEL GOBIERNO DE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA

La Federación Latinoamericana de Periodistas FELAP-México, con el trabajo puntual de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos FAPERMEX y del Club Primera Plana da a conocer el siguiente informe sobre la situación de los periodistas en los seis años de gobierno de Vicente Fox Quesada y los cinco meses trascurridos del mandato del presidente, Felipe Calderón, al sumar 33 asesinatos y 5 desapariciones forzadas de informadores.

En el periodo del foxismo nuestro país se convirtió en el número uno en atentados a periodistas en el mundo sin conflicto bélico, sólo atrás de Irak, país que sufre una guerra de intervención, con 30 periodistas asesinados y 6 desaparecidos, y en los primeros 5 meses del gobierno de Felipe Calderón, donde el fenómeno de atentados a comunicadores no cesa, con dos asesinados más, un desparecido, y el descubrimiento del cadáver de uno de los secuestrados, con lo cual la lista lúgubre se eleva a 33 muertos, además de 5 desaparecidos y cientos de atentados de todo tipo. Casos, todos, que se encuentran en la más absoluta impunidad.

Con el último proditorio asesinato del compañero colega Amado Ramírez Dillanes, corresponsal de Televisa en Acapulco y conductor del noticiario «Al Tanto» de la cadena Radiorama en la localidad, suman 67 los periodistas caídos de 1983 a la fecha –todos documentados-, y representa, para vergüenza de las autoridades, el crimen mortal número 33 del 2000 al 2007, en que se afirma falsamente que llegó primero el «gobierno del cambio» y luego el sucesor obligadamente panista.

Con la desaparición de Rodolfo Rincón Taracena, reportero del diario «Tabasco Hoy», de Villahermosa, Tabasco, suman 5 las desapariciones forzadas pendientes de esclarecerse. No se sabe nada de Rincón Taracena desde el viernes 19 de enero; tres días antes su periódico publicó un amplio reportaje acerca de las actividades del narcomenudeo en la entidad.

Desde que se incrementó este fenómeno social, que vulnera directamente a la sociedad que tiene derecho a estar de inmediato y perfectamente bien informada, el periodismo organizado del país al través de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos FAPERMEX, y su análoga regional la Federación Latinoamericana de Periodistas FELAP, así como el Club Primera Plana hemos exigido, simplemente justicia, que de haberse cumplimentado por parte de las autoridades correspondientes, que se hubiera revertido este lacerante fenómeno social.

Sin embargo, a pesar de la gravedad de la situación que hoy sacrifica a un miembro más de la poderosa empresa de comunicación mediática de América Latina, Televisa, jamás hemos merecido el mayor respaldo a nuestras denuncias por parte de la llamada gran prensa. Inclusive, hoy prefieren mencionar a organizaciones extranjeras como son Reporteros sin Fronteras, la Sociedad Interamericana de Prensa y los diarios El Día de República Dominicana, que a las asociaciones mexicanas nacionales y regionales en nuestras condenas y en la permanente exigencia de justicia.

En pleno centro del conocido Puerto de Acapulco, estado de Guerrero, donde últimamente el crimen organizado se ha entronizado en forma por demás escandalosa por la disputa de la plaza de dos cárteles: el del Golfo y el de Sinaloa, el colega y respetado profesional, Amado Ramírez Dillanes, corresponsal de Televisa en Acapulco y titular del noticiario local de Radiorama, inmediatamente después de terminar la edición nocturna de su informativo, cuando salía de las instalaciones radiofónicas, fue ejecutado de cuatro balazos. Un solitario asesino disparó contra su víctima. Tres tiros hirieron en la cabeza y uno más en la espalda al comunicador, quien todavía tuvo fuerzas para descender de su vehículo y llegar a un hotel cercano para pedir auxilio, lugar donde finalmente se desplomó sin vida.

Amado Ramírez Dillanes contaba al morir con 50 años de edad. Según el director de la Policía Preventiva de Acapulco, Humberto del Valle Enoc, el asesinato ocurrió entre las 19:00 y 19:10 horas del viernes pasado y el sicario utilizó una pistola calibre 38 súper.

Como siempre, las autoridades hacen declaraciones «a toro pasado». El secretario General de Gobierno en Guerrero, Armando Chavarría Barrera, de lamentar el asesinato del periodista, aceptó que en la última semana se ha registrado una nueva oleada de violencia en la entidad, por lo que pedirán un acercamiento con el Gobierno federal para enfrentar el fenómeno, la pregunta es: ¿porqué hasta ahora se les ocurre recurrir al Ejecutivo Federal? Pero además, sin inmutarse, dijo desconocer si el periodista había recibido amenazas durante los últimos meses.

Por ello es de importancia relatar que el 6 de febrero pasado, horas después del asesinato de siete personas -un agente del Ministerio Público del fuero común, cuatro policías ministeriales y dos secretarias-, se conoció de un mensaje captado en la red de comunicaciones del sistema C-4 de las fuerzas de seguridad de Acapulco, Guerrero, el cual advertía: «ahora vamos por otros veintiuno: un periodista y otros veinte más». ¡Y nadie hizo caso!

Por toda esta situación de vergonzante impunidad ante los crímenes de periodistas y la nula acción preventiva, situaciones que siempre hemos denunciado como desempeños seguros para socavar las libertades de prensa y de expresión, las organizaciones periodísticas del país, el Club Primera Plana, la FAPERMEX y la FELAP que presiden respectivamente, los periodistas Rosaura Cruz de Gante, José Antonio Calcáneo Collado y Juan Carlos Camaño exigimos que se ponga freno a la impunidad. ¡No más asesinatos de periodistas, señor presidente, Felipe Calderón Hinojosa!

Nunca antes en la historia del país tuvimos que soportar un sexenio gubernamental federal tan brutalmente enemigo de la prensa, como el que terminó el pasado jueves 30 de noviembre del 2006, esto a pesar de las acostumbradas declaraciones en contrario del entonces presidente Vicente Fox Quesada, quien afirmaba que durante su gobierno se puso fin a la censura.

Baste recordar que en este supuesto gobierno del cambio, nos asesinaron a 30 periodistas, cinco por año, nos desparecieron a 5 colegas, se cometieron cientos de atentados de toda clase, se crearon leyes privativas como la mordaza del ex gobernador de Chiapas, Pablo Salazar Mendiguchía y, lo peor en materia normativa, el foxismo puso en vigor la supuesta Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental y las clonadas en diferentes entidades de la República.

Sólo en el mes de noviembre pasado, último del gobierno foxista, nos mataron con saña a cuatro respetados periodistas: Misael Tamayo Hernández, en la carretera Zihuatanejo-Ixtapa, Guerrero; José Manuel Nava Sánchez, en la capital de la República, a Roberto Marcos García en la comunidad La Matosa, perteneciente al municipio Antón Lizardo, estado de Veracruz y a Alfonso Sánchez Guzmán, en Río Blanco, del municipio de Orizaba, estado de Veracruz.

Misael Tamayo Hernández, director del diario El Despertar de la Costa, fue encontrado muerto por varios impactos de bala y con huellas de tortura dentro de la habitación de un hotel ubicado en la salida de Ixtapa-Zihuatanejo, Gro. El reportero del diario Noé Domínguez Mariano informó que Tamayo Hernández había recibido amenazas de muerte, vía telefónica, de quienes presuntamente lo asesinaron.

José Manuel Nava Sánchez, último director general del diario Excélsior, cuando era el patrimonio fundamental de cientos de familias que dependían de esa cooperativa editorial, fue muerto de 31 puñaladas en el cuello y cara, hechos ocurridos en su domicilio frente a las oficinas de la Secretaría de Seguridad Pública Federal de la capital de la República. Nueve días antes se había llevado a cabo la presentación de su libro denuncia «Excélsior, el asalto final», y unas horas antes de ser agremiado en el Club Primera Plana en el cual relata los subterfugios para que el Periódico de la Vida Nacional se quedara en manos privadas. Otro de sus libros valientes fue el «Vortex del Mal», en el que denuncia a la pandilla que se apoderó de La Casa Blanca; y por lo cuál el Gobierno de Washington le había cancelado la visa.

Roberto Marcos García, director de la revista «Testimonios», especializada en temas policíacos, fue muerto de varios impactos de bala nueve milímetros, dos de ellas en la cabeza., instantes después de que el automóvil de los sicarios lo atropellara cuando viajaba en una motocicleta. La ejecución ocurrió justo cuando regresaba de una entrevista en la comandancia del Agrupamiento Marítimo Fluvial y Lacustre, perteneciente a la Secretaría de Seguridad Pública.

Alfonso Sánchez Guzmán, ex corresponsal de Televisa y reportero de las páginas de noticias www.enlaceveracruz212.com.mx y Orizaba en Vivo. Después de haber sido secuestrado fue acribillado a tiros y su cadáver fue lanzado a las aguas del Río Blanco, del municipio de Orizaba, estado de Veracruz. Su cadáver que presentaba 4 impactos de bala, uno de ellos en la cabeza, conocido como tiro de gracia, fue localizado dos días después.

Ante esta realidad lacerante que vive el gremio periodístico nacional y que ha tenido repercusiones vergonzosas allende las fronteras al convertirse México, país sin conflicto bélico, en el primero en el mundo en asesinatos, secuestros y demás atentados a comunicadores, pero sobre todo por la cobarde impunidad imperante, ya que ningún caso ha sido aclarado. Por lo que es de rechazarse la farsa de las declaraciones de Vicente Fox de que puso fin a la censura. ¿Cómo entonces debemos llamarle a toda esta realidad lacerante, fatal y trágica con la que se actuó en su gobierno en contra de los comunicadores y sus medios para socavar las libertades de prensa y expresión, así como contra el derecho a la información?.

¿Cómo es posible que Vicente Fox, en su acto de despedida de los comunicadores se haya atrevido a invitar a los medios de comunicación, no sólo a fortalecer el proceso democrático en México, sino también a difundir con «objetividad y profesionalismo» la información con la que se forma la opinión pública en la ciudadanía, y luego afirmara que a lo largo de su sexenio se puso fin a la censura, a la represión y al autoritarismo, y que ahora a este espacio de libertades debe sumarse la responsabilidad de los medios en el marco de la ética y de la verdad?

En primer lugar, en la invitación al gremio está implícita la calidad de Torquemada del ex Jefe del Ejecutivo; mintió Vicente Fox al decir que acabó con la censura en su Gobierno. Al contrario, la situación fue brutal y asesina, y por último es totalmente inaceptable que haya afirmado que durante su gobierno México fue «un sexenio de libertades».

ACTUALIZACIÓN

Desafortunada y desgraciadamente continúa agrandándose la lista dolorosa de los periodistas asesinados durante el año próximo pasado y lo que va del presente. En el 2006 llegó a 12 la nómina fúnebre con las muertes de los colegas, Raúl Marcial Pérez, acribillado en la propia redacción de su diario de la dolorida ciudad de Oaxaca y el hallazgo del cadáver de Gerardo Guevara Domínguez, quien desde octubre no se sabía de su paradero, por lo que se reduce de 5 a 4 los periodistas desaparecidos. A lo anterior se deben de sumar cientos de todo tipo de atentados, la mayoría no denunciados por falta de confianza en las autoridades correspondientes.

Con las dos anteriores muertes, el 2006 se convirtió en el peor año para los periodistas en la historia del país por el número de caídos, que se elevó a 12; desparecidos suman 4 y cientos de víctimas de toda clase de atentados.

El jueves 14 de diciembre nuevamente el gremio se enlutó con el artero homicidio del colega, Raúl Marcial Pérez, columnista del diario regional El Gráfico de la ciudad de Oaxaca. Sus sicarios, en acto totalmente inédito, entraron hasta la redacción del rotativo para acribillarlo con disparos de armas de fuego calibres 22 y 9 milímetros.

El colega murió en el acto y resultó herida una abogada, compañera de luchas, de la que sólo se sabe se llama María de Jesús. Marcial Pérez, quien además era abogado, se había distinguido por sus críticas al desgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, en relación con el movimiento social que ensombrece al estado y fue un defensor acérrimo de las causas del pueblo Triqui.

El pasado jueves 11 de enero, fue encontrado el cadáver del periodista Gerardo Guevara Domínguez, desaparecido desde el pasado mes de octubre; las autoridades se apresuraron, como siempre, a declarar que al parecer la causa de su muerte sería un accidente de carretera.

Guevara Domínguez se desempeñaba como editor y colaborador del semanario estadounidense Siglo XXI. Fue visto por última vez cuando emprendió un viaje en motocicleta con destino a la ciudad de Chihuahua para cubrir una nota. Se agrega que se habría despeñado en un barranco cercano al municipio norteño de Ocampo, Chihuahua. Lo cuestionable es que tuvieron que pasar 3 meses para localizar su cuerpo.

México, D. F. 13 de abril de 2007

TEODORO RENTERIA ARROYAVE
VICEPRESIDENTE FELAP-MEXICO

ROSA MARIA HOLGUIN QUIÑONES
SECRETARIA EJECUTIVA DE LA FELAP

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