Opinión: Violencia contra periodistas en el congreso hidalguenses

Con la complacencia del presidente de la Junta de Coordinación Legislativa del Congreso local, José Antonio Rojo García de Alba, nuevamente el coordinador de logística y seguridad de este poder, Arturo Morales Morales se ha dado el lujo de cometer todo tipo de tropelías como agredir a los ciudadanos, impedirles el derecho a manifestarse, golpear a un reportero y la última, amenazar de muerte a un asesor de los diputados.

Por: César Peña Sánchez / Desde Abajo

Todos estos sucesos, generados en el último año, coinciden con la ola de críticas que este poder ha recibido por su falta de resultados y emergen como respuesta para acallar las voces que señalan un Congreso apático, distante y ocupado únicamente en garantizar una dieta mensual de 40 mil pesos a los legisladores, que si bien no es onerosa, no es justificable ante el trabajo que ha dejado mucho que desear.

Porque quien ha sido el blanco de los ataques de tan funesto portero del poder Legislativo han sido los miembros de la prensa, que en por lo menos cuatro ocasiones han sido amedrentados o de plano agredidos por parte del general del Ejército con licencia que no tiene quien lo ponga en su lugar.

Esta política ha sido reforzada con la marginación que los medios de comunicación sufren de parte de la oficina de Comunicación Social, quien sí tiene la atención de enviar sus boletines e información, pero cuando se trata de ver como apoyan al medio, pese a contar con un presupuesto para inserciones, niegan el apoyo lo que también es otra forma de agresión.

Lo cierto es que el asunto ha llegado a límites insospechados luego de que la pírrica oposición no ha asumido nuevamente su papel y ha dejado que estos eventos se salgan de todas las dimensiones y las formas correctas. La amenaza de muerte proferida por Morales Morales a Rodrigo Pérez, asesor de los diputados, ocurrida el pasado martes 3 de abril, sólo refleja el carácter autoritario de este poder, que está haciendo valer la sobre representación priísta.

No se puede entender como es que se ha sostenido en el cargo a esta persona, quien ni siquiera conoce el respeto elemental de los derechos humanos y por supuesto como se siente protegido por la impunidad, hace y deshace sin inmutarse que exista algún miembro de la prensa viéndolo. Total, también puede hacer lo mismo con los comunicadores sin que nadie le diga nada.

Estas barbaridades nada tiene que ver con el ardid de Rojo García de Alba, de que buscarían acercarse a la gente para rescatar la confianza perdida desde su llegada hace dos años. En vez de un acercamiento, estos actos sólo amplían las dudas que se tienen de los representantes populares y sus objetivos.

Sin notarlo, el Congreso va rumbo a lo que en la teoría quieren evitar como son las protestas de la ciudadanía. En breve tendremos las protestas de los comunicadores, de los agraviados y de todos aquellos que no han sido escuchados. Pero detalle, se nos olvida que para eso está la Policía a la que no dudarán en llamar.

Lo que si queda claro es que los partidos y José Antonio ponen orden y corren el riesgo de mayor irritación social que la que hasta el momento han logrado con su desdén hacia las preocupaciones y necesidades de la gente.

E-mail: cesarpesa@hotmail.com

 

Comments

Comentarios

You may also like