Opinión: Reflexiones

De cortinas y viajes súbitos

Nunca me ha gustado hablar como político. Sin embargo, ahora estoy obligado.

Amable radioescucha, estoy “preocupado y ocupado” por mis malos pensamientos. De esos recuerdos que machacantemente de pronto me asaltan y que rebeldes no se dejan gobernar.

Por Cristóbal Antonio Rojas Millán

Resulta que ayer de buenas a primeras y de manera por demás extraña, pues ni siquiera se cumple aniversario, recordé los atentados a las Torres gemelas de Nueva York.

De aquel 11 de septiembre de 2001, cuando George Bush apenas llevaba unos meses como Presidente.

Mis recuerdos, amigo radioescucha, me llevaron a las muchas mesas redondas que se organizaron sobre el 11 de septiembre, u “11s”, como lo conocen los gringos, tan dados a las abreviaturas.

En esas mesas redondas de 2002, de 2003, se dieron datos que los medios de comunicación prefirieron no difundir.

Se dijo que el 11s, SÍ había sido un acto de terrorismo… pero del mismo gobierno estadounidense, es decir, se trataba de auto atentados.

Se recordó que quienes han gobernado a ese bélico país tienen una larga historia de hechos semejantes: comenzando por Los Álamos, El Maine, Pearl Harbor, Bahía de Tonkin, etcétera. Presuntos atentados, presuntos actos terroristas, que sirvieron de pretexto para acciones bélicas posteriores.

En esas mesas redondas, se mencionaba que la ultraderecha enquistada en los halcones que integran la administración Bush necesitaban un chivo expiatorio para declarar una «guerra contra el terrorismo islámico internacional»

Con ello justificarían el recorte de libertades internas, invasiones a varios países, asesinatos de opositores, y la imposición al mundo de lo que llamaron «un Nuevo Siglo Americano».

En esas mesas redondas se denuncio que el World Trade Center de Nueva York, de manera extraña había sido vendido pocos días antes del 11-S… como si los antiguos dueños supieran lo que se avecinaba.

Pero lo más sorprendente vino después cuando se dijo que contra la primera Torre no se estrello un avión, sino un misil. Se recordó que las primeras noticias que circularon hablaban del «choque de una avioneta», descripción que corresponde más a un misil que a un Boeing; a su vez, el avión que sí fue televisado en directo, el que chocó contra la segunda Torre, llevaba adosados tres extraños objetos bajo su fuselaje, tal vez explosivos, como lo demostraban algunas fotos digitalizadas.

Tales explosivos y otros estratégicamente colocados en las torres, se dijo en esas mesas, provocaron que después las dos torres se vinieran abajo, a pesar de que dentro de esos edificios trabajaban más de seis mil personas.

También se aseguró que contra el Pentágono no se estrelló ningún Boeing… no hay foto que así lo demuestre. Que en realidad se trató de otro misil.

Del avión que supuestamente se estrelló en Pensylvania tampoco hubo fotos.

Todo esto hay que tenerlo muy presente, para saber hasta donde son capaces de llegar los chicos de la ultraderecha… estadounidense.

Es por estos pensamientos que estoy ocupado y preocupado.

Vea usted: Estos pensamientos regresaron necios el jueves, cuando leí las declaraciones que hizo Andrés Manuel López Obrador: El Peje señaló que el actual gobierno federal mexicano ha debilitado, aún más, su credibilidad por las denuncias que el chino Zhenli Ye Gon, hizo contra el secretario del Trabajo, Javier Lozano, “lo que hizo que el gobierno creara una cortina de humo con los supuestos ataques del Ejército Popular Revolucionario, el EPR, a gasoductos de Pemex”.

«El gobierno, dijo López Obrador, es capaz de ello para desviar la atención del chinogate, convertir accidentes, que ocurren frecuentemente en esos ductos, por falta de mantenimiento, en atentados”.

López Obrador aclaró, que en caso de que después de los peritajes necesarios, fueran ciertas las versiones de que fueron atentados, él no comulga con esos métodos: «Nuestra lucha es por la vía pacífica; no creo que con la violencia se resuelva nada… la violencia sólo mete miedo y sirve de pretexto para la represión».

Quien también se deslindó de lo que presuntamente realizó el EPR, fue la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, la APPO, que dijo no tener ningún nexo con guerrilleros… Fernando Lorenzo Estrada, integrante de esa agrupación, dijo que su lucha es por la vía legal y sin armas.

Por último, amable radioescucha, debemos estar muy atentos de lo que viene: Recuerden que el chino Zhenly Ye Gon dijo que el miércoles 18 de julio, hará declaraciones tronantes.

Hay que estar pendientes… ¿porque qué creen?

El secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, el hombre que fue implicado directamente por el chino: Javier Lozano, el que supuestamente le dijo “o copelas o cuello”, hizo un súbito viaje a Estados Unidos. Resulta que solicitó un permiso para ausentarse de su cargo, porque dijo que iba a contratar abogados gringos, para defenderse del chino.

El problema es que días antes había presumido ante periodistas que ya tenía a su servicio al mejor abogado estadounidense.

¿Ya ven porque estoy ocupado y preocupado?

Ese extraño viaje de Javier Lozano, más bien parece un intento de llegar a un acuerdo con el chino. Ya quieren que se calle. Que ya deje de poner, aún más, en evidencia a la ultraderecha que gobierna México.

Ha de ser horrible tener tantos pendientes, pobrecitos, yo creo que ni gobernar a gusto han podido.

Columna publicada en el Diario “Plaza Juárez”

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