Violó SEMARNAT sus propias normas ecológicas al permitir confinamiento en Zimapán

. La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) violó sus propias normas ecológicas al permitir el proyecto de confinamiento tóxico en Zimapán, según se desprende del análisis preliminar de la Manifestación de Impacto Ambiental elaborado por Miguel Ángel Martínez Morales, investigador del Centro de Investigaciones Biológicas de la UAEH

Por Luis Alberto Rodríguez / Desde Abajo

Pachuca.- La construcción del confinamiento tóxico en el municipio de Zimapán es inviable, en principio, por violar las normas ecológicas establecidas por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), dependencia quien, no obstante, autorizó la obra a la industria española BEFESA.

De acuerdo a lo señalado por el documento “Análisis preliminar de la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto para construir una PLANTA DE ESTABILIZACIÓN-INERTIZACIÓN Y CONFINAMIENTO DE RESIDUOS INDUSTRIALES en el Ejido Cuauhtémoc, Zimapán, Hidalgo”, elaborado por Miguel Ángel Martínez Morales, investigador del Centro de Investigaciones Biológicas de la UAEH –del cual una copia fue otorgada a esta redacción-, BEFESA incumple con las disposiciones mínimas para la construcción del basurero tóxico en Zimapán.

El análisis de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) precisado en el estudio preliminar señala que BEFESA “no cumple” con lo dispuesto en el reglamento ecológico vigente con registro NOM-055-ECOL-1993, pues, “el sitio donde se ubicará el confinamiento se encuentra sobre una corriente d aguad intermitente”, cuando la norma establece que cualquier proyecto de confinamiento deberá “estar alejado longitudinalmente 500 metros a partir del centro del cauce de cualquier corriente superficial, ya sea permanente o intermitente, sin importar su magnitud.”

Además de que “el poblado de Zimapán, con una población de 11,500 habitantes (2005), se ubica dentro del radio de 25 km de la planta”, lo que imposibilita la construcción del confinamiento, pues la norma establece que “la distancia del límite del centro de población debe ser como mínimo de 25 kilómetros para poblaciones mayores de 10,000 habitantes con proyección al año 2010.”

Inclusive si la Semarnat hubiera aprobado el confinamiento a BEFESA con base en el proyecto de norma con clave l PROY-NOM-055-ECOL-2003, ésta aumenta el número de violaciones al reglamento ecológico.

Por ejemplo, el proyecto de norma establece que las “distancias mínimas” para la construcción de un basurero tóxico deben de ser a “cien metros del punto más cercano al sitio de confinamiento del derecho de vía de redes de conducción de líneas de energía eléctrica, excepto las propias de la instalación de confinamiento”; empero, “el sitio donde se ubicará el confinamiento se encuentra en el paso de una línea de transmisión eléctrica.”

En ese mismo rubro, la norma de la Semarnat establece que “los sitios de confinamiento respecto de centro de población, se deberán ubicar a una distancia mínima de quinientos metros (500 m) medidos desde el punto más cercano del perímetro del sitio de confinamiento, incluyendo sus zonas de amortiguamiento, al punto más cercano del límite de la traza urbana”. Sin embargo, el confinamiento se ubica a menos de 500 metros de un poblado, el de Bothiña, señala el estudio

“Riesgo importante por potenciales accidentes”

El investigador Martínez Morales indica que existe “riesgo importante a la salud humana y contaminación al ambiente”, debido a “potenciales accidentes” durante la transportación al sitio de confinamiento de los residuos industriales

Señala que, considerando la capacidad de tratamiento de residuos industriales que tendrá la planta con sólo dos turnos de trabajo -es decir, 180 mil toneladas por año-, esto implicaría un proceso de aproximadamente 47 vehículos de transporte diarios, en 200 días laborales al año, con una capacidad de 20 toneladas métricas, cada uno. Por eso, si la planta trabaja a su máxima capacidad calculada, ésta procesaría 288 mil Tm/año, lo que representaría un paso de 72 vehículos de transporte diarios que transitarán próximos al poblado de Zimapán y dentro de su fundo legal para llegar a dicha planta.

Sin embargo, considerando el trazo y las condiciones de “todas las vías terrestres de acceso a la planta” –los tres accesos a Zimapán-, éstas implican “riesgos importantes” de accidentes de tránsito.

“En todos los casos, la topografía de la zona es accidentada, por lo que el trazo de las carreteras es altamente sinuoso. Un caso que es importante destacar es el tramo carretero Cadereyta – Presa Hidroeléctrico Zimapán, cuyo trazo carece de peralte. Asimismo, el acotamiento en todas estas vías es limitado o nulo y la carpeta asfáltica se encuentra en condiciones de deterioro importante la mayor parte del año por falta de un mantenimiento adecuado”, indica. El análisis preliminar de MIA que elabora el investigador biológico Martínez Morales destaca que. México tiene un ” importante rezago” en el manejo y confinamiento de residuos industriales, con el “consecuente efecto negativo” en la salud humana y en el ambiente. Sin embargo –agrega-, la construcción de estas plantas se debe realizar en “sitios adecuados para tal efecto y conforme a lo que dictamina la normatividad correspondiente para minimizar sus impactos”. Esto no ocurre en el proyecto Zimapán.

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