Pronunciamiento por 16 DIAS DE ACTIVISMO por la Eliminación de la violencia contra las mujeres en Hidalgo

Academia Hidalguense de Derechos Humanos ACADERH
Constituyente Feminista de Hidalgo
Colegio Hidalguense de Sexualidad Humana
Redes Ciudadanas de Hidalgo
Ddeser: Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México

Las organizaciones en Hidalgo arriba mencionadas denunciamos a través de estos 16 días de activismo

1. La Procuraduría del Estado de Hidalgo se negó a recibir cursos de capacitación sobre violencia por parte del Instituto Hidalguense de las Mujeres.

2. Que los acuerdos políticos en el Congreso del Estado impiden que avancemos en las reformas a las causales de aborto

3. Que los protagonismos se deben dejar a un lado para poder sacar la Ley de Acceso a una vida Libre de Violencia en el Estado en beneficio de todas las hidalguenses, y no como un asunto político

4. La indignación que causa en los grupos de mujeres en Hidalgo el fallo emitido por la SCJN sobre el caso Lydia Cacho.

5. Exigimos a los partidos políticos comprometerse con una agenda legislativa en los derechos de las mujeres para el próximo Congreso Local.

6 El silencio por parte del Instituto Estatal Electoral del Estado de Hidalgo por los casos de acoso sexual a algunas de las trabajadoras de esa institución.

El día de hoy 1° de Diciembre frente a la plaza de la Constitución las organizaciones arriba mencionadas depositamos una ofrenda en nombre de las mujeres muertas por violencia en el Estado y realizamos actividades tales como volanteo y difusión de información sobre la eliminación de la violencia.

La violencia es una acción ejercida por una o varias personas en donde se somete de manera intencional al maltrato, presión sufrimiento, manipulación u otra acción que atente contra la integridad tanto físico como psicológica y moral de cualquier persona o grupo de personas.

La violencia contra las mujeres está vinculada al desequilibrio en las relaciones de poder entre los sexos en los ámbitos social, económico, religioso y político.

Desde el 25 de noviembre de 1981 mujeres reunidas en Bogotá, Colombia, resolvieron dedicar este día a las mujeres víctimas de violencia –la fecha rinde homenaje a las hermanas Mirabal, activistas políticas asesinadas durante la dictadura de Rafael Trujillo en República Dominicana.

Gracias a las voces de muchas mujeres en el mundo, durante los últimos decenios, la violencia de género se ha reconocido y tratado como un problema público, en lugar de un problema privado, desde noviembre de 1999 la Organización de las Naciones Unidas asumió este día como un día para recordar a las naciones lo que falta por hacer para erradicar la violencia contra las mujeres.

Desde hace 28 años venimos alzando la voz para denunciar que la violencia de género:

◙ Constituye un atentado contra el derecho a la vida, a la seguridad, a la libertad, a la dignidad y a la integridad física y psíquica de la víctima y todo ello supone, por lo tanto, un obstáculo para el desarrollo de una sociedad democrática.

◙ Constituye una violación de los derechos humanos en cualquiera de sus formas, a lo largo del ciclo de vida

◙ Conlleva un alto costo social y económico para el desarrollo individual, comunitario y nacional y afecta negativamente en las perspectives de las futuras generaciones.

◙ Es una expresión más de la discriminación y exclusión hacia las mujeres, ya que sólo por el hecho de ser mujeres son asesinadas y violentadas.

◙ Abarca la violencia en la familia y ahí se manifiesta en cuatro modalidades, que van desde la agresión física -con resultado de muerte en multitud de ocasiones-, la violencia psicológica y la económica, y la sexual.

Actualmente, según el Informe Mundial sobre Violencia y Salud, publicado por la Organización Mundial de la Salud, casi 1 de cada 4 mujeres puede ser víctima de violencia sexual por parte de su pareja, y hasta la tercera parte de las adolescentes informa que su primera relación sexual fue forzada.

Quienes mayormente padecen violencia sexual son las mujeres y las niñas. Esta violencia está relacionada con esquemas de pensamiento y comportamiento conformados en el seno de nuestras familias y comunidades. Muchas mujeres conviven con la violencia diariamente y la asumen como parte de su vida.

En nuestro país, la violación constante del derecho de las mujeres a decidir sobre su reproducción, a pesar de las múltiples recomendaciones, basadas en acuerdos internacionales; la negativa de los gobiernos a reconocer el derecho de las mujeres a interrumpir libremente un embarazo y la ausencia de procedimientos claros que lo permitan en los casos en que es legal, es una forma de violencia que lesiona los derechos humanos básicos de la mujeres.

Cuando la permisibilidad de la violencia se generaliza, las esperanzas de desarrollo económico y social y convivencia armónica se desvanecen. Todo tipo de violencia, sea sexual, física, psicológica o institucional afectan profundamente la vida y tranquilidad de quienes las mujeres.

Es innegable que ha habido avances, hoy en día podemos hablar de una LEY GENERAL DE ACCESO DE LAS MUJERES A UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA que se encuentra en momentos claros de definición y armonización en las leyes estatales, sin embargo, referirse a la violencia en contra de las mujeres es abarcar un conjunto de hechos y situaciones vinculados a su condición en nuestra sociedad.

Las organizaciones que firmamos este pronunciamiento les decimos al gobierno estatal y federal, sin importar su filiación política : ¡no basta con emitir leyes para castigar la violencia contra las mujeres!

Se hace necesario prevenirla a través de programas permanentes de sensibilización y educación que formen personas y funcionarios concientes de que los derechos humanos son también de las mujeres, para lo cual es necesario asignar presupuestos específicos para este fin y crear las políticas públicas necesarias para que sea una realidad en el nivel federal, estatal, municipal, local, y sobre todo en todas y cada una de las mujeres mexicanas.

Si las mujeres no pueden decidir sobre sus embarazos, no pueden decidir sobre sus vidas. Un embarazo impuesto es violentar el derecho de las mujeres a la autodeterminación, es una violencia institucionalizada y promovida por el Estado.

¡¡¡Impedir el ejercicio pleno de los derechos reproductivos de las mujeres también es violencia!!!

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