Opinión: Basura electoral

. Con el proceso concluido y después de crisis postelectoral, llega la hora de las preguntas: ¿Qué pasará con los pendientes legislativos? ¿La ley de sociedades de convivencia saldrá a flote? ¿Qué ocurrirá con el tema del aborto en Hidalgo? ¿La Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida libre de Violencia tendrá presupuesto esta vez? ¿Tendremos nuevas leyes que protejan al pequeño comerciante de los grandes emporios?

Por Gustavo Godínez / Desde Abajo

Hoy, con el sufragio consumado, sólo nos queda la basura electoral, no sólo la de los desperdicios de la propaganda, no únicamente el montón de pendones, carteles y folletos con sus caritas sonrientes, sino también la terrible resaca que viene después de los comicios.

Que la política se apiade de nosotros. Su decadente circo continúa.

Ahora vendrán las impugnaciones de los que perciben una victoria que les fue robada, las declaraciones incongruentes de los ‘ardidos’ que no movieron un dedo, que nunca tuvieron un propuesta legislativa real que fuera digna de ganar el voto; el seguimiento de la ‘guerra sucia’ que entablaron los partidos, de los escándalos de las despensas para comprar votos –a un precio muy bajo, por cierto–, la ‘tradicional’ –e indignante– limosna electorera de las campañas oficialistas que regalan migajas por un día a los más necesitados para luego abandonarlos una vez que se llega a la curul; vendrá la batalla de declaraciones insulsas y desacreditaciones de la más baja calaña; el robo de elecciones, la pérdida de actas y otros clásicos contemporáneos.

La resaca comenzó desde ayer, según información de la página web de El Universal, Guillermo Bernardo Galland Guerrero, dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN) hizo una serie de denuncias sobre irregularidades en el proceso electoral, incluso habló de la compra de sufragio, comentó que en el distrito 8 había compra de voto, y que lo mismo ocurría en Atotonilco, donde se pagaba entre 100 y hasta 500 pesos por cada sufragio, aseguró.

En el distrito 4, la candidata del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Blanca Mejia Soto –quien también es empresaria de transporte–, envió microbuses a la casa de campaña de la candidata del distrito 5 de Tepeji, Arely Narvaez, para que llevaran a varias personas a votar a favor su correligionaria desde las 7:30 horas, mientras tanto, el Instituto Estatal Electoral (IEE), dormidito, tal vez era muy temprano.

Para colmo de males, vendrá la penosa revisión de la cifras por parte del IEE donde el único y verdadero ganador es el abstencionismo, pues el raquítico discurso de los candidatos no logró atraer a la gente a las urnas. La indiferencia de los hidalguenses era evidente, era un domingo como cualquier otro, las casillas lucían tan bacías como un mitin sin acarreados.

Con el proceso concluido y después de crisis postelectoral, llega la hora de las preguntas: ¿Qué pasará con los pendientes legislativos? ¿La ley de sociedades de convivencia saldrá a flote? ¿Qué ocurrirá con el tema del aborto en Hidalgo? ¿La Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida libre de Violencia tendrá presupuesto esta vez? ¿Tendremos nuevas leyes que protejan al pequeño comerciante de los grandes emporios?

Ojalá y la nueva Legislatura tenga el valor de entrarle a estos y otros temas de gran importancia y no se queden como la mayoría de sus predecesores que, por sus diferencias partidistas y personales, por su gazmoñería y su doble moral, por su falta de creatividad y carencia de sensibilidad social, obstruyeron la realización de legislaciones que hubieran traído verdaderos beneficios para la población; ojalá y estos nuevos diputados tengan perspectivas más amplias, aunque, si las campañas fueron un adelanto de lo que realizarán en el Congreso, no podemos esperar mucho de ellos, sólo más ‘guerra sucia’, más descalificaciones, más actuaciones vergonzosas de ‘nuestros representantes’, más pan con lo mismo.

Comentarios:

neuronalibre@gmail.com

Comments

Comentarios

You may also like