[OPINIÓN] Nuevo rumbo, mismo anhelo

. El jaloneo derivó la cancelación de “La Jornada Hidalgo”, tal cual, pero dio luz a una negociación poco clara, más, arrojando una certeza: Continuar con lo pactado, pero sin el nombre de La Jornada como matriz. Así pues, todo ha quedado en la formación de un periódico regional con una adición trascendente: La participación de Ricardo García Sainz, quien fungió como presidente del consejo de administración de La Jornada de abril del 2003 a febrero del 2008, cargo desde el cual saltó a la secretaría de la Contraloría en el Gobierno perredista del Distrito Federal, donde actualmente despacha.

Por Luis Alberto Rodríguez / Desde Abajo

Indignación en unos, sorpresa en otros, causó la versión confirmada de que el jefe de La Sosa Nostra, Gerardo Sosa Castelán, era el dueño de la pretendida franquicia hidalguense del periódico La Jornada. El revuelo ocasionado –a la cual se sumó la crítica abierta de Miguel Ángel Granados Chapa-, ocasionó que el proyecto se enfrascara en un escalafón de tropezones, suscitados en buena medida por las protestas que del exterior e interior de la empresa se ejercieron contra la dirección y consejo de administración del prestigiado diario a nivel central. Esto ya obligó un giro importante, aunque está por confirmarse a qué grado.

En efecto, esta entidad ya no verá nacer “La Jornada Hidalgo”, como era el negocio original. Las presiones provenidas desde voces importantes en este diario alertaron a la dirección sobre el peligro que representaba entregar un cheque en blanco a Sosa Castelán y las consecuencias políticas y morales que se pagarían con eso.

El jaloneo derivó la cancelación de “La Jornada Hidalgo”, tal cual, pero dio luz a una negociación poco clara, más, arrojando una certeza: Continuar con lo pactado, pero sin el nombre de La Jornada como matriz. Así pues, todo ha quedado en la formación de un periódico regional con una adición trascendente: La participación de Ricardo García Sainz, quien fungió como presidente del consejo de administración de La Jornada de abril del 2003 a febrero del 2008, cargo desde el cual saltó a la secretaría de la Contraloría en el Gobierno perredista del Distrito Federal, donde actualmente despacha.

García Sainz arropó el proyecto periodístico sosita en su repentina debacle y lo hará resurgir, pero con un nombre distinto que podría ser “El Independiente” (por lo cual estarían pagando los derechos de membrete del otrora diario del tristemente recordado Carlos Ahumada).

Sosa Castelán no cejará en abrir su periódico, a pesar de las severas dificultades que le ha propiciado en lo administrativo. Continuará con su batalla mediática camino a las elecciones a gobernador del Estado de Hidalgo del 2011 y por ello se ha valido de la consejería y apoyo de García Sainz, sabedor de estos asuntos y más aún, basto de experiencia financiera y política gracias a su paso por las administraciones priístas de Luis Echeverría y José López Portillo.

Por lo pronto, La Jornada se salva de envilecer su prestigio, al menos en el tintero. Ahora vale la pena preguntarse ¿García Sainz se alía con Sosa Castelán en lo personal, o es que se vislumbra en el horizonte al jefe del Grupo Universidad pintado de negriamarillo? Luego entonces ¿qué papel estaría jugando su amigo y cuasi camarada José Guadarrama Márquez en esta transacción? Muchas flechas en el destino del ex rector de la UAEH apuntan hacia el PRD-Nueva Izquierda: Su expulsión del PRI está a un tris de ser un hecho y el PAN ya no es una opción sólida para sus anhelos.

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