[OPINIÓN] Otra vez, golpeadores en la UAEH

. Como en incontables ocasiones anteriores, los integrantes del “Grupo Universidad” aplicaron la única salida que conocen: golpear cuando no alcanzan a comprender los argumentos. Un botón más de muestra que se suma a los muchos descritos en el libro “La sosa Nostra. Porrismo y gobierno coludidos en Hidalgo” del investigador Alfredo Rivera Flores.

Por Tania Meza Escorza / Desde Abajo

– No pueden estar aquí, se tienen que retirar
– ¿Por qué?, si estamos en la calle
– Si no se van, las vamos a quitar
– Pues será por la fuerza porque es vía pública y no nos vamos a ir
– Pues sí, por la fuerza será

Entre empujones y golpes con los radios de comunicación, el personal de la Preparatoria 3 obligó a cinco activistas transgenéricas a “irse de la calle”, en donde estaban repartiendo condones y folletos informativos a las y los estudiantes de dicha escuela, perteneciente a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH)

Como en incontables ocasiones anteriores, los integrantes del “Grupo Universidad” aplicaron la única salida que conocen: golpear cuando no alcanzan a comprender los argumentos. Un botón más de muestra que se suma a los muchos descritos en el libro “La sosa Nostra. Porrismo y gobierno coludidos en Hidalgo” del investigador Alfredo Rivera Flores.

La semana pasada, cuando sufrieron este acto de violencia, las integrantes de “Transgénero Hidalgo” llevaban 30 minutos desarrollando las actividades de “El carro de la salud”, un programa impulsado por la Secretaría de Salud del estado, en donde las autoridades estatales proporcionan el vehículo, los condones y los folletos, y las asociaciones civiles realizan la labor informativa.

Aunque este trabajo ya se había efectuado en las preparatorias uno y cuatro, sin ningún contratiempo, las autoridades de la Prepa 3 se alteraron con la idea de que personas de la diversidad sexual estuviesen dando preservativos a sus estudiantes.

Primero, una mujer que no aceptó identificarse salió de las instalaciones de la preparatoria y exigió a las activistas que se fueran, aún cuando las integrantes de “Transgénero Hidalgo” se encontraban en la calle.

Como no aceptaron irse de la vía pública, la mujer amenazó con llamar a una patrulla. Las mujeres transgenéricas continuaron entregando condones y folletos informativos a los preparatorianos, por lo cual la presunta académica regresó a la escuela.

Minutos después, salió un hombre que se identificó como el director de la prepa, aunque no dio su nombre y volvió a exigirles que se fueran de la vía pública. Las activistas continuaron con su labor ciudadana, por lo que el presunto director llamó a elementos de seguridad privada para que las desalojaran con empujones, inclusive, una de ellas fue golpeada por este sujeto con un radio de comunicación.

Una vez más, la tolerancia medieval de la UAEH se hizo presente.

En 2006, luego de una fuerte presión mediática y ciudadana, Luis Gil, el dentista que trabaja como rector, instauró la oficina del defensor universitario, bajo el argumento de que “sin una vivencia y una garantía real de los derechos humanos no puede construirse un proyecto libre, plural y democrático que sirva de ejemplo a la sociedad” (www.uaeh.edu.mx/defensor_universitario)

Es evidente que este defensor es sólo para la comunidad universitaria, sin embargo, algunas de sus funciones no están siendo cumplidas, en tanto que en la página web de la UAEH, se estipula que esta defensoría debe:

– “Elaborar y poner en práctica políticas en materia de derechos humanos” (Si es que esas políticas ya se hicieron, es claro que a la Prepa 3 no han llegado)

– “Promover en toda la comunidad universitaria la cultura de legalidad y respeto a los derechos humanos” e “Impartir o convocar clases, cursos y seminarios en materia de derechos humanos para los miembros de la comunidad universitaria” (No, definitivamente en la Prepa 3 ni han de saber que este defensor existe)

– “Actuar como mediador y tercero de buena fe entre todos los miembros de la comunidad universitaria para la resolución de las diferencias que en materia de derechos humanos puedan surgir” (¿Buena fe?, ¿en la UAEH? ¡Ufff!)

– Invitar y motivar a la comunidad universitaria al establecimiento de compromisos personales e institucionales para el respeto de los derechos humanos” (¿Será entonces que este defensor puede “invitar y motivar” para que, como piden las integrantes de “Transgénero Hidalgo”, se les permita ingresar formalmente a la Prepa 3, para dar una conferencia sobre diversidad sexual, en la cual les pidan una disculpa pública?)

– “Iniciar, tramitar y resolver los procedimientos de petición de tutela para conciliar y corregir cualquier conducta contraria a los derechos humanos” (¿Iniciará, tramitará y dará tutela a quien resulte responsable por discriminación, luego de la queja CDHEH-1-2-1681-09 que las agredidas interpusieron ya en la Comisión Estatal de Derechos Humanos?)

En el oficio que Karen Quintero, presidenta de “Transgénero Hidalgo” envió al dentista Gil, le dice que en su OSC confían “en que los lamentables hechos ocurridos en la Preparatoria 3 se deban exclusivamente a la ignorancia y al oscurantismo de un par de funcionarios y que no sean el reflejo de toda la Universidad”.

Quintero se equivoca, mientras la universidad siga en manos de porros iletrados sin trayectoria académica, la ignorancia y el oscurantismo, lamentablemente, serán el reflejo de toda la Universidad.

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