[OPINIÓN] Guadarrama y sus cancerberos

. Ser Gobernador de Hidalgo, es la obsesión pública más añeja de Guadarrama Márquez. Lo es desde que figuraba como alfil del ex gobernador Jorge Rojo Lugo, luego de Carlos Salinas de Gortari

Por Luis Alberto Rodríguez / Desde Abajo

¿Qué le hace pensar José Guadarrama Márquez que puede arrogarse la voluntad y el patrimonio del Partido de la Revolución Democrática en el estado de Hidalgo? En el colmo de su desesperación, al enfrentarse al despertar de miles de militantes que ya no están dispuestos a cederle sus espacios de representación, el expriísta ha vuelto a sus viejas prácticas para hacerse de voz en el PRD. Al mismo tiempo, intentar acallar aquellas que tienen memoria de su oscura trayectoria y profetizan su inminente final como cacique político.

1.- El viernes 16, en la ciudad de Pachuca, Guadarrama Márquez literalmente se apareció sin invitación ni incumbencia en la conferencia de prensa que el coordinador nacional de la Comisión para la Refundación del PRD, Alfonso Sánchez Anaya y su par estatal, Tonatiuh Herrera Gutiérrez, ofrecieron para anunciar la realización del primer Foro que en Hidalgo se llevaría a cabo un día después (sábado 17) luego del primer ejercicio que así se logró a nivel regional, en Tula, el 22 de septiembre. Pretendía hacerse de reflectores para declarar con impertinencia que él y sólo él, deberá ser el candidato de este partido – o de su coalición con otros institutos-, al Gobierno del Estado. Se valió de sus reporteros aliados que completaron su juego perverso. Arrogante, no invalidó –como, en sí, nunca lo ha hecho-, su primera y única militancia en el PRI para decir que porque ha sido senador por dos partidos distintos, luego entonces tiene méritos absolutos. Pero, lo que no dijo, fue que en la primera ocasión (1994 – 2000) lo logró gracias a la operación de Estado y la segunda (2006 – 2012) al verse favorecido por el voto dedicado a Andrés Manuel López Obrador. Así, pues, las divinidades que el mismo se atribuye como “candidato de la oposición” son las mismas que el sátiro estadounidense Groucho Marx destacó: “Estos son mis principios, si no les gustan, tengo otros”

2.- Al tratarse de una conferencia sobre la refundación del PRD y no su “refundición”, Tonatiuh Herrera Gutiérrez, también secretario de Formación Política del Comité Estatal, fue claro ante la prensa y de frente al senador declaró: “Si hablamos de refundación, personajes como José Guadarrama no caben en el partido”. Las palabras hirieron la susceptibilidad de algunos ahí presentes. Entre ellos, Teresa Samperio León, una integrante del grupo Nueva Izquierda, risiblemente colocada por una parte de la prensa como “líder moral” del perredismo hidalguense por el único mérito de pasar como maratonista incólume detrás del personaje en turno. Una mujer que en la mano izquierda presume al Ché Guevara y en la derecha a un corruptor del salinismo que persiguió y reprimió a la izquierda en toda la entidad. Vulnerada en el subconsciente por las palabras de Herrera Gutiérrez, se abalanzó en su contra al término del evento, reclamándole a manotazos su acción. Se hizo notoria su devastación ética.

3.- Herrera Gutiérrez ya cargaba consigo una serie de afrentas al guadarramismo, no sólo morales sino políticas. Como la lograda en este Consejo estatal, donde alertó sobre la operación fraguada por Nueva Izquierda para realizar la reunión sin la presencia de consejeros incómodos, con el objetivo de aprobar las fechas a elecciones a Comités Municipales antes de realizarse el Congreso Nacional Refundacional de este partido, para que éste no signifique perder el poder sobre su estructura electoral y, en ese sentido, continuar usufructuando su patrimonio. Esto, Guadarrama se lo decidió cobrar de una vez. Por eso, a la orden de Alejandro Hernández Ballina, presidente del Consejo Político del PRD, Teresa Samperio León le confió a su amiga, Edith Ibarra, quien es regidora en Pachuca gracias a sus cuotas como dirigente de la UFIC en el popular barrio capitalino 20 de Noviembre, mover a su gente para amedrentar a Herrera Gutiérrez.

4.- A la salida del Consejo del sábado 17, la agresión tuvo lugar. De no ser por la intervención de sus camaradas Sandra Mendoza, Antonio Segura, Hugo Sierra y Telma Iliany, la integridad de Herrera Gutiérrez pudo violarse gravemente, no obstante que, las de ellos, también padecieron los golpes. Los mercenarios de Ibarra iban armados con chacos, bóxers, palos, huevos y vísceras podridas. Eran más de 30, entre hombres, adolescentes y señoras de la mano de sus hijos. Paradójicamente, ese mismo día, unas horas más tarde, se llevaría a cabo el Foro para la Refundación del PRD, al cual asistieron todos –además de invitados especiales y simpatizantes-, y sólo dos integrantes de Nueva Izquierda plenamente identificados. Uno de ellos era al presidente estatal de este partido, Pedro Porras Pérez y Teresa Samperio misma. Ahí, las denuncias sobre lo sucedido se vertieron. Ellos sólo obsequiaban silencio y el cinismo de entregar su trayectoria a las prebendas que les ofrece la subordinación al guadarramismo.

5.- Ser Gobernador de Hidalgo, es la obsesión pública más añeja de Guadarrama Márquez. Lo es desde que figuraba como alfil del ex gobernador Jorge Rojo Lugo, luego de Carlos Salinas de Gortari. Y para lograrlo, pretende pasar por encima de los derechos y la integridad de sus opositores. La urgencia del senador es adelantarse a sobrevivir al proceso de refundación del PRD donde no cabe y en el cual, sus cuotas se ven mermadas ante el avance de un bloque de verdadera izquierda, que está por extinguirlo definitivamente del Partido de la Revolución Democrática, al cual, por cierto, no está afiliado. Sabe que está advertido, de ahí su peligrosa desesperación.

luis@desdeabajo.org.mx

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