Hidalgo, tiempo de cambio

por Otilia G. Sánchez Castillo / Desde Abajo

Una vez más en Hidalgo vivimos una elección de estado, con una participación más activa y descarada del Instituto Estatal Electoral, olvidando su obligación constitucional de garantizar los principios rectores los de certeza, imparcialidad, independencia, legalidad y objetividad establecidos en el Artículo 116, fracción IV, inciso b), de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Una a una, las autoridades electorales del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo, IEEH, fueron sumando violación tras violación a la legislación. El Instituto jamás fungió como un árbitro imparcial, por el contrario, hizo uso de todos los recursos a su alcance, no sólo para permitir las acciones fraudulentas del ejecutivo estatal, sino también incumplió con las actividades específicas que por ley le corresponde. No en balde se “olvidó” de publicar la lista definitiva de las casillas, su ubicación y sus integrantes, con las modificaciones procedentes, como establece la ley local en la materia, situación que motivó que muchas ciudadanas y ciudadanos no encontraran la casilla en la que tenían que votar. Aunque puede argumentarse que el IEEH hizo la publicación en su página de internet, sólo que, en un estado tan pobre, ¿cuántas personas tienen acceso a internet?

Más allá de la compra y coacción del voto por el gobierno estatal, y de las formas habituales de mapachería electoral, de la que los priístas tienen décadas de experiencia probada, un papel importante en esta elección, fue sin duda el de los medios de comunicación local que, por un lado daba cabida a las expresiones y, porque no decirlo, difamaciones en contra de Xóchitl Gálvez, por parte de actores que iban desde diputados federales priistas, pasando por el coordinador del Congreso local, el propio Olvera, el líder estatal del PRI y, como en la guerra y en el amor todo se vale, las esposas tanto de Osorio Chong como de Olvera; todo esto contribuyendo a una guerra sucia en la que Xóchitl Gálvez fue la víctima, y no Olvera, como quieren hacernos creer.

Por otro lado, con un silencio ominoso sobre la participación de la ciudadanía en los actos de campaña de Xóchitl, haciendo un vacío a su alrededor y minimizando su campaña. Lo más evidente fueron las pocas notas publicadas sobre el cierre de campaña, que congregó a más de 30 mil personas en la Plaza Juárez, y del cual un sólo diario tuvo la ética de publicar la información de manera verídica, agregando además una fotografía panorámica del evento, mientras en el resto de los diarios locales la primera plana se la llevó, con fotos panorámicas incluídas, la marcha de Francisco Olvera, a la que convocó, en contra de la violencia, utilizando mediáticamente la muerte del candidato priísta a la gubernatura de Tamaulipas.

En su momento, el Instituto Estatal Electoral documentó la inequidad de los medios, bastante notable en el mes de mayo en contra de la Coalición Hidalgo nos Une, y en particular en la campaña a la gubernatura, pero por arte de magia (electoral claro está), desapareció esta inequidad en el mes de junio, cuando fue precisamente el punto más álgido de la guerra sucia en contra de Xóchitl Gálvez.

No conforme el gobernador con esto, mandó hostigar con policías a la propia Xóchitl en los días previos a la jornada electoral, el viernes 2 y el sábado 3 de julio, y mandó allanar su casa de campaña la madrugada del domingo 4 de julio. Este operativo estuvo a cargo de 20 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, quienes detuvieron a ocho trabajadores que se encontraban en el interior, así como documentos y equipo de cómputo de la Coalición Hidalgo nos Une.

Y todo esto no le sirvió.

Hoy en Hidalgo se está gestando un amplio movimiento ciudadano que se está organizando para defender su voto, para defender su derecho a decidir quién va a gobernarnos. Hoy en Hidalgo estamos viviendo tiempos de cambio.

No importa que le hayan dado su constancia a Olvera. Ese mismo día, domingo 11 de junio, y al mismo tiempo, hubo una marcha en contra de esta elección de estado y un mitin en la Plaza Juárez, que reunió a cerca de 20 mil personas, a pesar de los retener que el gobernador implementó para impedir el paso de los autobuses de diversas regiones del estado, y a pesar de ser la final del mundial del futbol.

Xóchitl es a la persona que encabeza esta lucha. Primera mujer candidata a gobernadora, y seguramente primera gobernadora de Hidalgo, porque mucha gente confía en ella, lo vimos en las votaciones, cuándo en Hidalgo la oposición ha obtenido una votación tan alta hacia la gubernatura. En los tribunales y en las calles, con el apoyo ciudadano, Xóchitl Gálvez recuperará el triunfo que los priístas le quieren quitar.

No cabe duda, en Hidalgo la ciudadanía está cambiando la historia.

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