La «izquierda nacional» no ha sabido ser aliada de la diversidad sexual: Enoé Uranga

“¿Cómo refundar un Estado en el que todos seamos incluidos?”, se planteó Enoé Uranga, y obligó a la izquierda nacional –la que solita se eligió como tal- a la congruencia, a no quedarse en la demanda marginal de las luchas sociales y abordar asuntos de derechos humanos y ciudadanía..

por Alejandro Ávila Huerta / DESDE ABAJO

Pachuca, Hidalgo (DESDE ABAJO).- Como una falacia construida desde la hipocresía y la doble moral, definió Enoé Uranga al desarrollo social del país, impedido mientras lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros sigan siendo ciudadanía de segunda, discriminada, pues su inclusión y la obtención de sus derechos no es un asunto de ellos nada más, sino del Estado y la democracia. “A los excluidos en este país nada nos ha sido regalado, todo lo hemos tenido que salir a pelear”, manifestó la diputada federal y activista de la diversidad sexual.

“Nuestra Constitución dice que todas y todos somos iguales ante la ley; el problema es que, en México, ni todas ni todos somos iguales, en principio, en la propia ley”, denunció la política, y aunque afirmó que la realidad en nuestro país pasa por encima de lo que dice el Estado de derecho, reconoció que las leyes sí cubren una función en la batalla cultural contra la discriminación, pero únicamente cuando en ellas se prioriza el diálogo ciudadano, social y familiar, cuando se acompaña de políticas públicas constructivas, de información objetiva y de transformaciones educativas.

Como evidencia de esto, Uranga informó que la democracia es definida por la ONU como la aceptación, el respeto y la convivencia entre distintos, y su calidad en los países es medida a partir del nivel de vida y los derechos de sus habitantes desiguales; por ello, los diez países con mayores índices de desarrollo social reconocen los derechos a plenitud de las personas con orientaciones sexuales diferentes a la heterosexual, en contraste con los diez con más rezago, en los que existen sanciones hacia ellas.

Ya que quien escribe la Historia, edifica paradigmas en los que la historia de los vencidos no se cuenta –considera la diputada-, es necesario recuperar la memoria colectiva de todos ellos, para entender la fundación de esta nación pluricultural, el origen de la desigualdad imperante, hacer un replanteamiento de la forma en que son vistos los otros y alimentar a la política y a la democracia con una mirada incluyente. “Somos un país de diversos en el que nadie puede llamarse mayoría. Esta persecución tan dolorosa hacia lo distinto, hacia lo marginal, es absolutamente insostenible”.

“¿Cómo refundar un Estado en el que todos seamos incluidos?”, se planteó Enoé Uranga, y obligó a la izquierda nacional –la que solita se eligió como tal- a la congruencia, a no quedarse en la demanda marginal de las luchas sociales y abordar asuntos de derechos humanos y ciudadanía; recordó que en ninguno de los estados gobernados por el PRD se ha legislado sobre los derechos de la diversidad sexual o se ha hecho sin consultar al movimiento LGBTTTI. “No han sabido ser nuestros aliados”.

“Nuestra demanda de derechos está ya en esa ruta que no busca nada más, pero nada menos, que tener exactamente los mismos derechos que el resto de la sociedad (…) Todavía tenemos muchísimo que andar, (pero) yo estoy absolutamente segura de que no tenemos otro destino que avanzar, porque estamos preparados para la batalla de largo aliento que tenemos enfrente; quienes vivimos en una historia de tenerlo todo perdido, cuando miramos hacia adelante, sólo tenemos que ganar.

¿Cómo vamos a saber que la ciudadanía de los gays y las lesbianas está completa? Cuando te dejen de temblar las piernas porque tu mamá y tu papá no te rechacen, cuando no te nieguen un trabajo o una vivienda, cuando el amor entre lesbianas y gays sea visto tan natural como el que, afortunadamente, unos pocos heterosexuales se tienen, cuando entendamos que mis derechos en nada afectan los del otro, cuando el que yo sea lesbiana sea un tema que no sea tema, cuando se deje de suponer que hay grupos vulnerables y asumamos que hay seres humanos discriminados, cuando aprendamos a convivir con el distinto partiendo de que soy igual de distinto; de eso se trata”.

De esta manera concluyó la diputada federal su conferencia magistral “Políticas y movimientos sociales en torno a la diversidad sexual”, con la cual se dio por finalizada la X Semana Cultural de la Diversidad Sexual, en Pachuca, considerada por Uranga como un acierto, ya que “sin la academia, transformar la Historia sería muy complicado”.

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