Intelectuales y artistas españoles piden «reconstruir la izquierda»

«Una ilusión compartida», es el manifiesto que suscriben una veintena de conocidos juristas, artistas, periodistas e intelectuales –entre ellos, Baltasar Garzón, Pedro Almodóvar,  Joaquín Sabina, Almudena Grandes– para ayudar a construir una plataforma “en la que confluyan las distintas sensibilidades existentes en la izquierda” y «encontrar el consenso necesario para crear una ilusión compartida».

Madrid (Público.es).- «Nosotros estamos convencidos de la necesidad de reconstruir el presente de la izquierda. ¿Y tú?”. La pregunta cierra un manifiesto de apenas folio y medio, sencillo en las formas pero rotundo en el fondo: ante la bofetada recibida por el PSOE el 22-M, el empuje del PP y la insuficiencia de la izquierda alternativa actual, hace falta encender la chispa de la “ilusión”.

Esa es precisamente la idea motriz del texto, titulado Una ilusión compartida, al que ha tenido acceso Público [verlo íntegro aquí]. Un manifiesto que promueven y suscriben una veintena de conocidos juristas, artistas, periodistas e intelectuales –entre ellos, Baltasar Garzón, Pedro Almodóvar, Isabel Coixet, Joaquín Sabina, Almudena Grandes, Luis García Montero o Pilar Bardem– para ayudar a construir una plataforma “en la que confluyan las distintas sensibilidades existentes en la izquierda” y «encontrar el consenso necesario para crear una ilusión compartida».

El llamamiento será presentado en los próximos días en Madrid. El texto arranca con un guiño al 15-M: “El descrédito de la política y las quejas asiduas sobre la corrupción de la vida democrática no pueden dejar indiferentes a las conciencias progresistas”. Son muchos los “indefensos” ante una crisis económica, social e institucional en la que los mercados “imponen el desmantelamiento del Estado del bienestar”, y ante la que el Gobierno, creen los promotores, sólo ha aplicado una receta, “aceptar las presiones antisociales y degradar los derechos públicos y las condiciones laborales”.

El manifiesto pinta un panorama desolador: un PSOE castigado en las urnas y una izquierda alternativa, cuyo máximo reflejo es IU, que se halla “falta de horizonte” y que “no ha llegado a recoger el voto ofendido por las medidas neoliberales y las deficiencias de una democracia imperfecta”. Pero “no es momento de perder la ilusión”, porque «la calle y las redes sociales se han puesto de pronto a hablar en alto de política para demostrar su rebeldía».

Es la hora, dice el texto, de aprovechar la “energía cívica” que ha llenado las calles y que clama por mejores condiciones laborales, defensa de los servicios públicos, una economía sostenible y una profunda regeneración democrática para liquidar la corrupción, devolver a la política su “honradez, legitimidad y transparencia”, activar mecanismos de mayor participación y «sumar en una ilusión común los ideales solidarios de la izquierda democrática y social.

«Todo es posible»

El manifiesto exige acción ciudadana para «transformar el envejecido mapa electoral bipartidista», movilización como la que se encendió con el 15-M y antes contra la permanencia en la OTAN y la guerra de Irak. “Se necesita el apoyo y el esfuerzo de todos, porque nada está escrito y todo es posible”, porque “el mundo lo cambian” quienes no se acomodan, repudian la “injusticia” y “pelean dando sentido a la ilusión”. “La memoria de la emancipación humana exige una mirada honesta hacia los valores y el futuro”, proclama el texto.

Creen que hay que aprovechar la «energía cívica» que emanó del 15-M

De los firmantes, destaca la presencia del juez Garzón, autor de Indignadanos, artículo de opinión publicado en este diario el pasado 19 de junio y que también llamaba a cambiar “muchas cosas” a partir de “experiencias muy distintas y expresiones coincidentes de rebeldía y protesta, responsabilidad y compromiso”.

También suscriben el manifiesto intelectuales que en la campaña de las generales de 2008 apoyaron al candidato del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero (Pedro Almodóvar, Joaquín Sabina o Miguel Ríos, los artistas de la zeja) o bien a IU (Almudena Grandes, Luis García Montero o Pilar Bardem).

A partir de ahora, se abre el proceso de recogida de más adhesiones. Desde hoy, martes, ya está disponible la dirección web del manifiesto, donde se puede firmar online: www.unailusioncompartida.com.

La propuesta del llamamiento corre paralelo con el planteamiento de «frentes amplios» de la izquierda defendido por el portavoz de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, y que de momento ha sido aparcado por la dirección federal de Cayo Lara, cuya prioridad es articular una «convocatoria social» para la elaboración del programa de las próximas elecciones generales.

23 NOMBRES

Las primeras firmas de adhesión al manifiesto

Baltasar Garzón, juez de la Audiencia Nacional

José Antonio Martín Pallín, exmagistrado del Tribunal Supremo.

Pedro Almodóvar, director de cine.

Isabel Coixet, directora de cine.

Joaquín Sabina, cantante.

Miguel Ríos, cantante.

Pilar Bardem, actriz.

Almudena Grandes, escritora.

Luis García Montero, escritor.

Juan José Millás, escritor y periodista.

Eduardo Mendicutti, escritor y periodista.

Manuel Rivas, periodista y escritor.

Ignacio Ramonet, director de la edición española de Le Monde Diplomatique.

Carlos Berzosa, exrector de la Universidad Complutense de Madrid.

Juan Diego, actor.

Isaac Rosa, escritor.

Rosa María Artal, periodista y escritora.

Ismael Serrano, cantautor.

José Carlos Plaza, director de teatro.

Juan Ramón Capella, catedrático emérito de Filosofía del Derecho de la Universitat de Barcelona.

Francisco Fernández Buey, catedrático de Filosofía del Derecho, Moral y Política de la Universitat Pompeu Fabra.

Lourdes Lucía, activista de ATTAC.

Ricardo Zaldívar, activista de ATTAC.

A continuación el texto en referencia:

UNA ILUSIÓN COMPARTIDA

El descrédito de la política y las quejas asiduas sobre la corrupción de la vida democrática no pueden dejar indiferentes a las conciencias progresistas. Son muchas las personas que, desde diferentes perspectivas ideológicas, se han sentido indefensas en medio de esta crisis económica, social e institucional. La izquierda tiene un problema más grave que el avance de las opciones reaccionarias en las últimas elecciones municipales. Se trata de su falta de horizonte. Mientras los mercados financieros imponen el desmantelamiento del Estado del bienestar en busca de unos beneficios desmesurados, un gobierno socialista ha sido incapaz de imaginar otra receta que la de aceptar las presiones antisociales y degradar los derechos públicos y las condiciones laborales.

Es evidente que los resultados electorales han pasado una factura contundente al PSOE. Pero las otras alternativas a su izquierda no han llegado a recoger el voto ofendido por las medidas neoliberales y las deficiencias de una democracia imperfecta. Y, sin embargo, no es momento de perder la ilusión, porque la calle y las redes sociales se han puesto de pronto a hablar en alto de política para demostrar su rebeldía. Esta energía cívica, renovada y llena de matices, tiene cuatro preocupaciones decisivas: la regeneración democrática, la dignificación de las condiciones laborales, la defensa de los servicios públicos y el desarrollo de una economía sostenible, comprometida con el respeto ecológico y al servicio de las personas. Son las grandes inquietudes del siglo XXI ante un sistema cada vez más avaricioso, que desprecia con una soberbia sin barreras la solidaridad internacional y la dignidad de la Naturaleza y de los seres humanos.

La corrupción democrática se ha mostrado como la mejor aliada de la especulación, separando los destinos políticos de la soberanía cívica y descomponiendo por dentro los poderes institucionales. Hay que devolverle a la vida pública el orgullo de su honradez, su legitimidad y su transparencia. Por eso resulta imprescindible buscar nuevas formas de democracia participativa y sumar en una ilusión común los ideales solidarios de la izquierda democrática y social.

Los poderes financieros cuentan con nuestra soledad y nuestro miedo. Sus amenazas intentan paralizarnos, privatizar nuestras conciencias y someternos a la ley del egoísmo y del sálvese quien pueda. Pero la energía del tejido social puede consolidar una convocatoria en la que confluyan las distintas sensibilidades existentes en la izquierda y encontrar el consenso necesario para crear una ilusión compartida. Debemos transformar el envejecido mapa electoral bipartidista. El protagonismo cívico alcanzado en algunos procesos como el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN, el rechazo a la guerra de Irak o el 15-M, nos señalan el camino.

Se necesita el apoyo y el esfuerzo de todos, porque nada está escrito y todo es posible. El mundo lo cambian quienes, desde los principios y el compromiso cívico, se niegan a la injusticia, rompen con la tentación del acomodo y se levantan y pelean dando sentido a la ilusión. La memoria de la emancipación humana exige una mirada honesta hacia los valores y el futuro. Nosotros estamos convencidos de la necesidad de reconstruir el presente de la izquierda. ¿Y tú?

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