«¡Machete al machote!»

Más de 300 activistas, trabajadoras sexuales y organizaciones de mujeres, lesbianas, indígenas, jóvenes y trans, marcharon en la ciudad de Monterrey en contra del acoso sexual contra la mujer motivado por las formas en que éstas se visten y expresan en público. “¡No es No! “¡Somos dueñas de la calle y de la noche!”, fue la consigna.

Monterrey, NL.(Notiese).- “Machete al Machote”, las tres palabras provocaban el ceño fruncido de algunos hombres que miraban con molestia el cartel que habían colocado algunos activistas hombres, mientras apoyaban a las madres de familia, lesbianas, mujeres transgénero, indígenas y jóvenes prepararse para marchar como putas por el centro de esta ciudad el pasado domingo.

“¡Ya ni la chingan!”, exclamó un hombre maduro, de bigote espeso y sombrero de vaquero que comía apresuradamente un hotdog en la Plaza del Colegio Civil, lugar donde se concentraron centenares de mujeres y hombres de todas las edades desde las 15:30 horas para partir hacia la Macroplaza en la Primera Marcha de las Putas.

El regio comensal de salchicha con pan se detuvo en la esquina, fuera de la explanada mientras iniciaba el contingente, con la mirada fija en el cartel donde estaba dibujado un chile, para ser sacudido por la consigna: “¡Escucha cabrón, no me gusta el arrimón!”

De esta manera, más de 300 personas iniciaron el recorrido que congregó a integrantes de diversas organizaciones civiles, convocadas por Comunidad Metropolitana AC (Comac), para marchar en contra del acoso sexual contra la mujer motivado por las formas en que éstas se visten y expresan en público.

El contingente fue encabezado por una joven, una mujer transexual, una mujer adulta y una madre lesbiana, quienes llevaron la manta en representación de las poblaciones femeninas que más han enfrentado el acoso sexual y la violencia de género por lo que denominaron un “sistema sociopolítico patriarcal”.

“¡No es No! “¡Somos dueñas de la calle y de la noche!”, “¡No más agresiones sin respuesta!”, manifestaba desde el megáfono Maricruz Flores Martínez, del Colectivo Plural de Mujeres”, en tanto que Diana Sánchez, de Prodiana AC., y Aruba Williams de Diversimedios desplegaban una gran bandera con los colores de la población transgénero.

“Es importante destacar la participación de la población trans y de la diversidad sexual en esta marcha que, si bien no es sobre la comunidad lésbico, gay, bisexual, transgénero, travesti, transexual, intersexual, si demuestra que las causas pueden ir juntas con respeto y conciencia”, manifestaba Antonio Nevarez, presidente de Comac.

En otro lado de la marcha caminaba una pareja gay conformada por Rubén y Jorge, quienes llevaban un cartel que decía: “Los Putos apoyamos a las Putas”.

Pese a la serie de mensajes misóginos que fueron colocados en la página de la marcha abierta en el Facebook, esta se llevó a cabo sin incidentes al grado de que al recorrer el pasaje Morelos con rumbo a la Macroplaza, algunas mujeres jóvenes se adhirieron al contingente.

Al pasar frente a la Catedral, las integrantes de contingente corearon: “¡Saquen sus rosarios de nuestros ovarios!”, en tanto que Silvia Borja, activista transexual, realizó un performance vestida de monja sobre la banqueta del templo.

Al arribo a la Macroplaza, frente al Palacio de Gobierno del estado, las organizadoras realizaron un acto cultural conducido por la escritora Cordelia Rizzo. Ahí, Esther Cruz, del Grupo Pro Derechos de las Mujeres Indígenas Zihuame Mochilla, denunció el acoso sexual y la violencia que enfrentan cuando encuentran trabajo doméstico en Monterrey.

Por su parte, la escritora transexual, Gloria Hazel Davenport, directora de programas de Género y Sexualidad de Comac, reiteró la importancia de la inclusión de las mujeres transgénero en la marcha de las putas, al recordar que tanto el gobierno como los sectores conservadores que niegan el acceso al trabajo a las personas trans, han provocado que muchas tengan que ejercer el trabajo sexual.

A su vez la activista Criseida Santos Guevara, del colectivo “Las Dos Mamis”, exigió respeto a la mujer lesbiana y a sus familias, y reiteró la necesidad de educar a los niños en una cultura de respeto a la mujer sin considerar lo femenino como objeto de inferioridad, burla o castigo.

En total participaron integrantes de las organizaciones Comac, Colectivo Plural de Mujeres, Musa, Comida no Bombas, Las dos Mamis, Zihuame Mochilla, Juglaresas, Género, Ética y Salud Sexual, Zihuacalli, Juventud Comunista, y Prodiana AC.

Al término del evento, el colectivo Juglaresas escenificó poemas relacionados con el derecho de la mujer a vivir sin violencia. Entre las dramatizaciones destacó el trabajo de Stef Bárcenas al representar a una Sor Juana que pasa de autora de las Redondillas a Mujer Puta que se despoja del hábito y, desde lo alto de unas zapatillas con tacones rojos, acaba repitiendo las consignas de la marcha: No es No!!!!

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