Bellas Artes se rinde ante Granados Chapa

Lo que comenzó como un homenaje de sus pares de la Academia Mexicana de la Lengua terminó siendo una oración fúnebre por el periodista Miguel Ángel Granados Chapa. Así mismo, una semana antes, el maestro fue recordado en la Feria Internacional del Libro por amigos y familiares. 

Si habían sido convocados por Conaculta en la sala Manuel M. Ponce para exaltar la factura literaria de la prosa periodística del columnista, el periodista Vicente Leñero y el médico Ruy Pérez Tamayo lograron escabullirse del programa establecido compartiendo sus recuerdos personales.

“Fuimos un tiempo un poco como hermanos, una amistad a prueba de tropiezos”, arrancó Leñero su oración fúnebre.

El dramaturgo y novelista lo recordó como un hombre misterioso del que tardó mucho tiempo en saber los avatares que pasó para que fuera quien fue. Se refirió a su barba negra y poblada, rasgo imprescindible de su personalidad.

Y recordó que con esos pelambres que le cubrían los pómulos, de traje y corbata como siempre, se presentó Granados Chapa en su oficina de la revista Claudia para convencerlo a echar a andar la nueva Revista de Revistas, donde trabajando juntos, poco a poco se volvieron amigos.

Era inevitable que en su relato asomara el episodio del golpe a Excélsior de 1976, cuando junto con Julio Scherer abandonaron el edificio de Reforma 18.

Al inicio de la velada, lo había mencionado Jaime Labastida, director de la AML, al intentar ofrecer, como dijo, una versión matizada de lo sucedido: sin una cooperativa escindida entre la redacción y los talleres, la agresión gubernamental no habría prosperado.

Leñero glosó la gesta de Proceso y la salida de Granados Chapa meses después para continuar su propio camino: “Yo no me enojé ni resentí. Dejamos de hablarnos y frecuentarnos por poco más de 35 años. Su vida cada quien por distintos rumbos, aunque igual convicción, una misma y secreta coincidencia del ser y del hacer. Me enorgullecían sus éxitos (…) Me dolían sus deslices”.

Confesó Leñero su admiración sobre todo, dijo, cuando Miguel Ángel ganó su libertad total que lo hizo depender tan sólo de sí mismo.

“Amigo para mí, hermano en esos ya lejanos desgarros de mi vida, esos que hoy me hacen recordarte y despedirte Miguel Ángel con ese verso de Miguel Hernández que me suena a epitafio: ‘Compañero del alma, compañero'”, terminó.

A Pérez Tamayo se le quebró la voz al despedirse de Granados Chapa.

Coincidían los sábados en los conciertos de la OFUNAM, Miguel Ángel amaba a Beethoven y tachaba a Shostakovich de ruidoso.

En su última Plaza Pública en REFORMA, recordó el médico, el columnista se despidió de sus lectores y reiterando en su creencia en la vida después de la muerte, anunció: “Volveremos a encontrarnos”.

“Ojalá que Miguel Ángel tenga razón, aunque yo lo dudo (…) Si finalmente yo estoy equivocado, y él estaba en lo cierto, no sólo anticipo hoy el privilegio de volver a encontrarlo a él, también de que tengamos contacto y hasta cierta amistad eterna con Mozart, Schubert, con Beethoven y, por qué no, hasta con Shostakovich”, finalizó.

También le recordaron en la FIL

Amigos, periodistas y familiares de Miguel Ángel Granados Chapa rindieron esta noche un homenaje al columnista, en la Feria Internacional del Libro.

Granados Chapa, quien murió en octubre pasado, fue recordado como un ejemplo de congruencia, integridad y vocación del servicio a la sociedad mexicana, además de ser exaltado por sus cualidades de relaciones personales.

“¿Por qué es tan apreciada la figura de Miguel Ángel? Porque estuvo donde tenía que estar en el tiempo y en el lugar en que tenía que estar, porque hizo y dijo lo que tenía que hacer y lo que tenía que decir, porque su congruencia y su integridad para llevar los asuntos a la Plaza Pública son innegables”, dijo la conductora Carmen Aristegui.

El rector de la UNAM, José Narro, mencionó que Granados Chapa es un paradigma de lo que pueden llegar a hacer los egresados de las universidades públicas de México.

También anunció la apertura de una cátedra llamada “Miguel Ángel Granados Chapa” y una beca para jóvenes en la UNAM, para enero próximo.

El arquitecto Fernando González Gortázar y el periodista Vicente Leñero recordaron la amistad que los unió al también escritor hidalguense.

El diputado federal Javier Corral comentó que los lectores no le pueden hacer mejor homenaje que denunciar y tratar de evitar la alianza entre Televisa e Iusacell.

En el evento estuvieron presentes su viuda, Shulamit Goldsmit; el rector de la UdeG, Marco Antonio Cortés Guardado, y el presidente de la FIL, Raúl Padilla López.

Fuente: Reforma.com

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