Reforma política.. en Veracruz y ¿en Hidalgo?

En el marco de la disputa por elecciones con inconformidades en 2012, es necesario trabajar por el consenso en ambas tareas, la ciudadanización del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) y hacer una consulta amplia por generar una reforma política profunda, con condiciones innovadoras en la participación política ciudadana y electoral.

Reforma política para Hidalgo. Foto: Milenio Hidalgo

 

por Pablo Vargas González

En el Estado de Hidalgo aun mantendremos los efectos del calendario electoral anterior, en que de un sexenio en cinco años había elecciones, con el consiguiente desgaste ciudadano en las elecciones, los poderes locales no asumieron una unificación de los procesos electorales porque veían una desventaja en su hegemonía, prefirieron una cómoda propuesta en que se harían coincidentes las elecciones.

Debido a ello, el próximo año 2013 tendremos nuevamente elecciones intermedias del Congreso Local. Sin embargo, existen muchos pendientes y dudas para organizar una elección que de satisfacción tanto a los partidos políticos como a los ciudadanos hidalguenses.

Hay dos temas inmediatos: uno es la conformación del Instituto Electoral del Estado de Hidalgo (IEEH) y otro es la necesidad de una reforma política y electoral expedita, con la idea de que se conformen “mesas de trabajo” para abrir una consulta para ambas acciones.

Por lo que respecta al IEEH, el organismo electoral ya ha cerrado su ciclo, con el informe del presidente del consejo, y se abre un plazo para su nueva integración. Como todos sabemos ésta es una instancia encargada de organizar las elecciones locales en la entidad pero sobre todo tiene una característica que las demandas de la sociedad civil y de los ciudadanos han planteado desde hace décadas, debe ser un órgano ciudadano y no partidista.

La ciudadanización de los organismos electorales es un punto que en México ya no se discute, desde 1991 en que el IFE institucionaliza la independencia y autonomía de estos institutos locales se da por hecho ésta característica, por el contrario está en el debate actual el que poderes locales no metan las manos en la selección de las personas que integrarán estos órganos, puesto que pone en riesgo la legitimidad de las elecciones, por el sesgo partidista y oficialista de estas instancias.

El perfil que deben tener estos organismos electorales ciudadanizados, es que realmente sean representantes de la sociedad civil, es decir que las personas tengan una trayectoria ciudadana, lo que hemos visto en los últimos años es precisamente el sabotear esta característica al integrar a personas y funcionarios fuertemente vinculados con los grupos de poder local o el gobierno, situación que rompe con todo tipo de equidad e igualdad de competencia en las elecciones.

Y por otra, parte en efecto, deben de conocer la legislación y la organización de las elecciones, desde luego que no se necesita ser un especialista, pero lo que hemos visto que muchos “consejeros” han llegado a aprender de que se trata, simplemente porque fueron “palomeados” desde un oficina gubernamental o partidista.

Por otra parte, se encuentra la posibilidad de que se abra una consulta para propuestas de reforma política y electoral. Se trata de abrir las condiciones de participación ciudadana, no solamente “revisar” las normas electorales. En este rubro se lleva un gran retraso. Las “últimas reformas” se hicieron a la mexicana, es decir, “al cuarto para el ratito”, antes de que terminara el plazo para que tuvieran efecto, ello llevó inclusive a inconformidades e impugnaciones que llegaron hasta el Tribunal Electoral Federal.

En Veracruz el Congreso Local aprobó, semanas atrás, por unanimidad el dictamen de la iniciativa para el nuevo Código Electoral estatal, propuesta por el gobernador Javier Duarte de Ochoa, luego de una semana de cabildeo y de modificar varios artículos. Entre las modificaciones más relevantes destaca que durante las campañas electorales locales habrá al menos dos debates obligatorios entre los candidatos a la gubernatura, diputaciones estatales y presidencias municipales, así como restricciones a las casas encuestadoras, a fin de evitar que sus mediciones sean utilizadas como medios de propaganda electoral.

En el marco de la disputa por elecciones con inconformidades en 2012, es necesario trabajar por el consenso en ambas tareas, la ciudadanización del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) y hacer una consulta amplia por generar una reforma política profunda, con condiciones innovadoras en la participación política ciudadana y electoral. Se trata de una reforma política demasiado esperada. Los ciudadanos hidalguenses se la merecen.

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