Hidalgo: Escenario electoral 2013: Continuidad de tendencias

 

Pablo Vargas González 

Bajo elementos novedosos se renovará el Congreso Local del Estado de Hidalgo, el próximo domingo 7 de julio. Sin embargo, las condiciones políticas apuntan a la continuidad de las tendencias electorales, de amplia predominancia partidaria, y por otra parte a un alto abstencionismo, ya que se trata de elecciones intermedias, donde la elección de diputados locales, ha tenido históricamente poca significación para los electores.

Después de la elección presidencial del 2012, que contó con una participación del 65.8{9e1ff1bee482479b0e6a5b7d2dbfa2de64375fcf440968ef30dd3faadb220ffd} es previsible que la asistencia a las urnas se desplome, puesto que no habrá los incentivos de una campaña nacional, ni los medios de comunicación global, ni mucho menos candidatos de arrastre y atractivo.

La coyuntura política nacional ha incidido en las condiciones locales, aunque sea de manera indicativa, por la concertación del “Pacto por México”, atendiendo las denuncias en Veracruz del uso de programas sociales, en donde partidos opositores (PAN, PRD, PT, MC) demandaron al PRI la no intervención gubernamental en las elecciones locales de 14 estados y el gobierno federal se comprometió a “blindar” los procesos políticos y dar garantías de mayor igualdad, lo cual en la práctica quedaron solo como directrices.

Los componentes innovadores, cuya repercusión en la elección es aun imprevisible son de dos ámbitos: Se renueva el Consejo General del Instituto Electoral de Hidalgo (IEEH). A pesar de los cuestionamientos para que se considerara “espacio de ciudadanización”, pero nuevamente los tres principales partidos se concedieron “cuotas” en el reparto de consejeros electorales; quedando en el PRI la mayoría calificada, en una mesa privada el PRD, el PNAL y PAN se adjudicaron un consejero, cada uno, este último tuvo que cambiar dado el ostensible antecedente partidario.

Por otra parte se ponen a prueba las medidas de “reforma electoral” cocinada en el Palacio de Gobierno, de última hora, y a pesar de que los diputados dijeron que “no fue al vapor” se aprobó a unos cuantos días de terminar el plazo, y con la confesión de que había sido “Insuficiente” y superficial”, dejando en el aire la armonización con la reforma política federal de agosto de 2012.

De las ocho modificaciones a la ley electoral resaltan: el incremento de cinco a siete consejeros, el blindaje contra candidatas “Juanitas” (las suplencias de candidatas mujeres serán del mismo género), la “obligatoriedad” del día inhábil durante la jornada comicial y la reducción de la veda electoral (reduciendo de 75 a 65 días los procesos internos de selección de candidatos). Aseguraron que con ello se elevaría la participación.

El contexto local.

La geografía del poder local se encuentra casi intacta. Con las elecciones presidenciales de 2012, del llamado “Regreso del PRI a los Pinos” en Hidalgo se reafirman los mecanismos y la cultura del “carro completo” puesto que de todos los espacios en disputa, todos quedaron en el PRI. Para lograr esta nueva situación geopolítica, la maquinaria político-electoral predominante fue “recuperando” y copando las plazas que ocupaban los partidos opositores, en las elecciones locales de 2008, 2010 y 2011, hasta reducirlas a la mínima expresión.

La realidad socioeconómica de la entidad dista de tener transformaciones profundas, según Censo de Población de 2010 y otros indicadores económicos, prevalecen condiciones estructurales de atraso y alta marginación, ruralización, emigración de fuerza de trabajo (jóvenes y familias campesinas) en busca de trabajo y oportunidades de estudio. A ello se agrega una baja competitividad (capacidades para la gobernanza, transparencia, inversión y gasto), según el IMCO se encuentra en el lugar 24.

Con la nueva campaña de la “Cruzada contra el hambre” del presidente Peña Nieto, en Hidalgo considerado el 5° lugar de pobreza extrema, de 84 municipios solo se consideraron cinco (Huejutla, Yahualica, Xochiatipan, San Bartolo Tutotepec y Huehuetla) cuando por lo menos existen 25 municipios en pobreza extrema, y según CONEVAL cerca de 600 mil hidalguenses padecen pobreza alimentaria. Lo cual resulta un programa extremadamente focalizado, parcial e insuficiente, inservible para lograr metas verdaderas.

Según la delegación de SEGOB no hay “focos rojos”, aunque en algunos municipios hay protestas e inconformidades por la incapacidad de alcaldes, este tipo de elecciones no despierta demandas que pongan en riesgo la “estabilidad y gobernabilidad”, aunque fueron frecuentes los actos de delincuencia organizada en algunas regiones. En los primeros meses se configuraron una serie de feminicidios, que la sociedad civil demandó respuestas serias y la aplicación de la “Alerta de Género” pero fue desdeñada por autoridades locales y federales.

Partidos y candidaturas

Sin duda, el elemento más complicado para los partidos fue la etapa previa, de la selección de candidatos en las consultas internas. Tanto la estrategia de nominar candidatos y la decisión de formular alianzas es lo que a la postre está definiendo los resultados y las tendencias electorales. En lo que va generando una directriz en este tipo de elección los partidos opositores, contradictoriamente deciden no formular alianzas a diferencia del 2010 (gubernatura y municipales) y 2012 (presidencial), donde tuvieron mejor desempeño y rendimiento de votos.

La competencia se hará entre siete partidos y una coalición parcial “Hidalgo Avanza” en seis distritos (PRI-PVEM), pero en doce distritos competirán de modo separado, que deja afuera al PANAL por el encarcelamiento de la profesora Elba Esther Gordillo lideresa moral del SNTE, que en varias elecciones habían conformado un bloque ganador. Los demás partidos PAN, PRD, PT Y MC entran a la palestra en un esquema multipartidista de baja competitividad, y con claras desventajas dada su fuerza e inserción relativa en el territorio.

Como siempre en el PRI, dada su predominio histórico se centró la atención de la consulta interna. El triunfo del PRI en 2012 propició una nueva “marejada” de candidatos. Aun no había convocatoria, y cinco meses antes del registro de candidatos el líder estatal del PRI pedía “calma” y mientras demandaba a las bases “respetar los tiempos y el calendario”, decenas de cientos de precandidatos iniciaron las tradicionales peregrinaciones: a la oficina del gobernador, al PRI local, a las oficinas del CEN en Insurgentes Norte, y ahora haciendo antesala al Palacio de Cobián sede de la oficina del Secretario de Gobernación.

Las “bufaladas” eran incontenibles y las tradicionales “comisiones” de los 18 distritos parecían salirse del control. Fue entonces que el PRI definió la estrategia de que las candidaturas serían “con base en estudios de opinión y otros factores, como el análisis comparativo entre abanderados de la oposición e, incluso, podría conceder candidaturas ciudadanas”. Ante las presiones de grupos políticos, el PRI nuevamente repitió la fórmula de “designaciones” mediante “candidatos de unidad” sin realizar ya la estorbosas “convenciones”.

Los candidatos del “Regreso del nuevo PRI” no dejan lugar a dudas: Provienen de grupos políticos locales y de grupos de poder regional; buena parte de ellos nueve candidatos de quince provienen del gobierno local y estarían bajo la férula del ejecutivo del estado.

Los grandes partidos opositores se presentan con una fuerza menguada y con inconformidades en la selección de candidatos; el PAN con una debilidad interna, apenas logró refrendar el 40{9e1ff1bee482479b0e6a5b7d2dbfa2de64375fcf440968ef30dd3faadb220ffd} de su militancia, y por lo menos en seis distritos no tenía simpatizantes, la situación crítica se dio en las airadas protestas por la “imposición” de candidatos. El PRD no solo aquejó las deserciones de líderes y militantes que se fueron con MORENA de López Obrador (AMLO), sino también tuvo críticas por las designaciones de candidatos inclinados a dos facciones; Guadarrama Márquez del Frente Democrático y “Nueva Izquierda” de “Los Chuchos” que impulsan acríticamente el “Pacto por México”.

Alentados por la reforma política federal y la aprobación de las “candidaturas ciudadanas” desde enero de 2013 la organización “Candidatos Ciudadanos de los Estados Unidos Mexicanos” advirtió que registraría planillas sin partido político que las respalde, para contender en los 18 Distritos Locales Electorales. Sin embargo, los Juicios para la Protección de los Derechos Políticos Electorales del Ciudadano fueron desechados por el Tribunal electoral del Poder Judicial de Hidalgo (TE-PJH, porque no están legisladas en la Ley electoral.

La campaña electoral

En marzo el Secretario de Gobierno cabildeó, “por separado” con los partidos para firmar un “pacto de civilidad”, puesto que las críticas de uso de programas sociales aumentaban con las denuncias en Veracruz por utilización de programas federales y locales. Se dijo que “blindarían el Programa Oportunidades, pero la credibilidad sobre estas medidas decayó considerablemente. Los líderes nacionales del PRD y el PAN demandaron en sus visitas la destitución de la delegada de SEDESOL y “desmantelar la estructura priista en SEDESOL y SAGARPA”.

El 7 de mayo se hizo un nuevo intento de credibilidad, bajo el auspicio del IEEH se firmó un convenio de “blindaje electoral” con dependencias como Sedesol, Inapam, Oportunidades, Diconsa y Liconsa. Sin embargo las acusaciones de coacción y compra del voto siguieron, incluyendo al PANAL que desde el SNTE coaccionaba a los profesores para atraer votos. Fue insuficiente, tibiamente los partidos opositores al PRI señalaron nuevas críticas; la inequidad en la propaganda y el proselitismo, desigualdad de acceso de los candidatos a medios de comunicación y la campaña que realizan, en toda la entidad las organizaciones de trabajadores del volante (taxis y combis) que en su mayoría traen propaganda del PRI. Nuevamente el IEEH se excusó por que respeta la “libertad de prensa” y líneas editoriales de periódicos.

Ante las críticas de “prácticas mañosas”, el 20 de mayo, impulsada por la “Mesa nacional del Pacto por México” se firmó otro convenio y formalizó la “Comisión Plural Estatal para la Preservación del Entorno Político de Equidad” que presidió el gobernador Francisco Olvera con objeto de garantizar elecciones limpias, justas y en condiciones de igualdad, se integró por el Gobierno del Estado, la Secretaría de Gobernación Federal y dirigentes de partidos políticos de Hidalgo firmaron una serie de compromisos.

Nuevos acuerdos fueron dados por la SEGOB y los líderes nacionales del PRI, PRD y PAN, el 20 de mayo, lineamientos. Empero las críticas alcanzaron al ejecutivo local que hacía giras en las regiones y entrega de obras. Las quejas llegaron hasta otras instancias. La cereza en el pastel fue la negativa de las alcaldías para ceder espacios a los candidatos y el monitoreo del IEEH en que el PRI acapara la difusión frente a los demás partidos, en radio y TV local.

Los elementos de coyuntura

Las condiciones de competencia son relativamente distintas respecto a las elecciones inmediatamente anteriores locales y federales. Tan solo en 2010, la elección de gubernatura y Congreso Local los partidos se embarcaron en dos grandes coaliciones, lo cual les dio resultados significativos, pues en 2010 el PRI perdió tres distritos, sin perder el control del Congreso Local: PRI: mantuvo 14 curules (12 de mayoría y 2 plurinominales); PANAL se convirtió en la segunda fuerza parlamentaria, gracias a las alianzas de facto de Elba Esther Gordillo (3 de mayoría, 3 plurinominales); y PVEM una plurinominal.

De manera inusual, tenemos la intervención del mecanismo “Pacto por México”, donde la SEGOB y los líderes de los tres principales partidos han marcado las pautas y dado lineamientos electorales, a causa de la inercia y de prácticas irregulares y de inequidad en 14 estados incluido Hidalgo, que son reiterativos de la Ley Electoral actual; y que intentaron suplir las deficiencias denunciadas, ante la desidia de los organismos y autoridades locales. Lo que es cierto es la fuerza nacional y el protagonismo del “Regreso del PRI” en el gobierno federal y la subordinación de los demás partidos, lo cual no pasa desapercibido para los electores.

En términos de correlación de fuerzas, no hay una diferente redistribución del poder local, por el contrario, ni tampoco se espera una amplia “volatilidad del voto”; el PRI en alianza con el PVEM, por su fuerza histórica territorial, una maquinaria política administrativa que adquirió incentivos y reconcentró adherencias con 2012, se encuentra imponiendo un hándicap, que los partidos resisten en solo unos cuantos distritos.

Lo que si tendrá un fuerte impacto es en el PANAL que en 2010 emergió como segunda fuerza electoral, la exclusión de la coalición dominante y de los convenios de reparto de curules le restringirá en los escaños a pesar de su voto entre los profesores del SNTE.

La lucha se centró en quién será la segunda fuerza electoral, desde el principio el PAN y el PRD configuraron su intervención electoral enfocándose en el reparto interno de las curules plurinominales, cediendo de antemano la plaza. El romper la alianza entre fuerzas opositoras será determinante en el resultado electoral.

Los escenarios y tendencias

El análisis de coyuntura hacía la formulación de escenarios electorales debe de considerar el conjunto de factores incidentes, externos e internos, y de manera fundamental la normatividad existente, la imparcialidad e institucionalización del organismo electoral, el control de la injerencia gubernamental, el acceso a los recursos financieros y de medios de comunicación, la fuerza territorial de los partidos, las campañas de los candidatos, y las prácticas políticas (clientelismo, corporativismo, patrimonialismo).

Un millón 924 mil 368 hidalguenses podrán votar en las 3 mil 507 casillas en Hidalgo. De los 18 distritos electorales, solo en seis o siete habría una real y fuerte competencia. Especialmente en donde el PRI-PVEM estableció el convenio de coalición. Son aquellos distritos en donde en elecciones recientes se tiene una preferencia electoral diversa y volátil. Se trata de aquellos centros económicos regionales donde existe crecimiento urbano industrial y concentración de población.

Es decir, se espera competitividad en menos de la mitad del territorio estatal. Las tendencias electorales y las condiciones de participación son más fuertes que las expectativas y la incertidumbre democrática. Los dos distritos de Pachuca (Oriente y Poniente), por los antecedentes de 2010, 2011 y 2012 presentan de antemano preferencias opositoras firmes, sobre todo en la confrontación PRI-PAN.

En la misma tendencia, el Distrito III con cabecera en Tulancingo, merced a la disputa de los grupos políticos locales se espera trenzada contienda en el binomio PRI-PAN. En el Distrito VII cuya sede es Zimapan, el PRD puede generar expectativas toda vez que las tendencias recientes le benefician y que el candidato es del PVEM. En esa misma región y tesitura se encuentran los Distritos XVI y XVII de Ixmiquilpan y Jacala, un corredor que en otras fechas, el voto se alineaba al “sol azteca”.

El Distrito IV de Tula de Allende, en otras ocasiones, 2010 y 2012 el voto se alineó hacía el PRD por lo que dependiendo de los candidatos y estrategias de último minuto pueden consolidar los resultados. En el Distrito XIII Huejutla, aunque la distribución municipal es diversa, las tendencias marcan una posible lucha por el voto entre PRI-PAN.

En este marco, el escenario de una amplia competitividad y participación es muy difícil que se produzca, toda vez que las condiciones estructurales y de coyuntura, la fragmentación de partidos y candidaturas opositoras débiles serán más influyentes en la orientación del voto y la asistencia a las urnas. Es probable que la cultura política basada en el clientelismo, corporativismo y patrimonialismo siente sus reales en una nueva etapa política del país y la entidad.

 

Abstencionismo en elecciones de congreso local en Hidalgo.

Año Porcentaje {9e1ff1bee482479b0e6a5b7d2dbfa2de64375fcf440968ef30dd3faadb220ffd}
1979

1981

1984

1987

1990

1993

1996

1999

2002

2005

2008

2010

34.80

43.18

40.14

42.10

62.40

40.50

60.24

48.62

63.02

55.04

62.61

52.27

 

 

 

 

REPRESENTACION EN LEGISLATURA LOCAL                                                                                                        (Número de Diputados)

AÑO PAN PRI PRD PT PVEM PNAL MC

1981

1984

1987

1990

1993

1996

1999

2002

2005

2008

2010

 

1

1

1

1

2

4

7

4

3

3

3

 

15

15

15

15

17

18

16

18

21

19

14

 

1

1

3

4

3

7

4

4

4

 

1

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1

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1

 

1

3

6

 

1

 

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