Leonardo Téllez: Un hombre trans de barrio

https://youtu.be/lSKcZDp-jaI

MÉXICO . –Soy un hombre de barrio, amo la vida dura, la solidaridad que se da entre nosotros, las amistades rudas, honestas y comprometidas, afirma Leonardo Téllez, un activista transgenero nacido en Puebla, pero radicado en la Ciudad de México desde hace 2014

Habitante del Centro Histórico, Leonardo es un personaje ya conocido entre quienes asisten al tianguis dominical de La Lagunilla, un extraño espacio sociocultural en el que lo mismo se pueden comprar antigüedades, que series clonadas de la BBC de Londres, cine clásico de Stanley Kubrick o Ingmar Bergman, por 5 pesos la película.

Y micheladas o pulque de mazapán.

Entre punks, darketos, hip hoperos , skatos, metaleros y hippies descontinuados, la masculinidad de este hombre trans en su segunda década de vida pareciera ser discreta, quizás invisible frente a la feminidad llamativa de mujeres transgenero pertenecientes a esas tribus urbanas que también son aceptadas sin problemas en el tianguis.

«Aquí es donde el activismo LGBTTTI es más necesario, en los barrios, con la gente pobre, donde se viven la angustia, la desesperación por el desempleo, y donde las vecindades son como pequeños pueblos donde todos se conocen».

Con un cigarro en una mano, y un vaso de pulque en la otra, la voz grave de Leonardo toma un tono más ronco, mientras que sus movimientos corporales denotan un lenguaje rítmico similar al de los otros jóvenes de barrio que recorren los puestos del tianguis.

Pero Leonardo Téllez no siempre fue así, alguna vez conoció la inseguridad y la timidez de su propio proceso transgénero cuando, en Puebla, se vinculó con el activismo LGBTTTI y en especial con los esfuerzos de la activista transgenero Agnes Torres, del proyecto Humana Nación Trans, quien intentó impulsar un proyecto de Ley de Identidad de Género basado en el proyecto original que deshecho la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

El asesinato de odio contra la psicóloga Agnes Torres, fue un detonante del movimiento transgénero a nivel Nacional. Los frutos de su activismo, de su decisión y de su nobleza influyeron tanto en el Congreso de Puebla, donde actualmente se encuentra el proyecto de Ley de Identidad de Género conocido como «Ley Agnes», como a toda una generación de jóvenes activistas LGBTTTI, entre los que se encuentra Leonardo Téllez.

La vida del propio Leonardo ha quedado influida por la lucha legislativa por la identidad de las personas transgenero.

LEONARDO TÉLLEZ POSTAL 1

El fue uno de los activistas transgenero de todo el país que asistieron a la Ciudad de México en 2014 cuando la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la reforma de Ley para la rectificación del acta de nacimiento para personas trans por medio de un simple trámite administrativo.

Todo cambio en su vida con ese viaje: se hizo pareja de Karla Gallegos –una de las actividades transgénero más importantes del país–, se mudó al barrio bravo de Tepito, donde vivía ella, y consiguió trabajo.

De la mano de Karla, Leonardo entró al activismo «mainstream». Complementó con práctica mucha de la teoría que aprendió en Puebla, y a su lado se volvió uno de los activistas especializados en corrección de acta de nacimiento.

Esa fue una de los momentos más dolorosos de su vida. El, que acompañó a muchas personas transgenero a corregir su acta de nacimiento colaborando con la organización Civil Prodiana, en la que ambos trabajaban, pero  no pudo corregir sus propios documentos de identidad.

«Es por la cerrazón del gobierno panista de Puebla. La reforma fue local, sólo ópera en el Distrito Federal y no en los Estados, por lo que estos pueden negarse a las correcciones de actas de nacimiento hechas en el DF registradas en otras entidades. A mi me tocó la transfobia de Moreno Valle».

Indocumentado en su propio país, con la frustración de asesorar en el trámite de documentos para otras personas trans, pero incapaz de regularizar su propia situación y la de sus hermanas y hermanos trans poblanos, Leonardo decidió quedarse en la Ciudad de México.

El fallecimiento de Karla lo vinculó a Tepito, donde el activista se ha enfocado en trabajar voluntariamente por los derechos de las personas LGBTTTI del Barrio Bajo, en donde da talleres informativos sobre prevención de VIH, estigma, discriminación y, sobre todo, contra la homofobia y la transfobia.

«Soy un hombre de barrio», afirma Leonardo Tellez. Y en verdad, lo es.

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