Erika Rodríguez: la coherencia como política

Dicen los clásicos que la política es de coyunturas; y esto es cierto, al menos, cuando la política que no se toma en serio. Pero hay una manera coherente de hacer política, y es la que apunta más allá de los resultados electorales. Es la política de cuadros y, a su vez, de estructuras. Es decir, cuando los partidos políticos asumen su rol como organizadores del interés público. De modo que, al observar la danza cotidiana de la política local, pueden observarse estos dos movimientos. Uno, es reactivo. Conocemos esto. Las organizaciones y sus integrantes carecen de estrategia y sus tácticas no son claras. Actúan con base en intereses inmediatos. Al tener vacío ideológico, tienden a la división. Están desprovistos de historia. No lo sostienen los principios, sino el empuje de grupos internos que mantienen a esos partidos en una crisis constante. Dependen de un líder, quien, tarde o temprano, cederá a la balcanización o, por las mismas razones, abandonará a la organización. De tal modo, sus resultados electorales son superfluos y momentáneos. Tarde o temprano desaparecerá. El segundo movimiento es activo. No depende de los comicios. No ve en las elecciones un fin sino un medio. Aviva su dinámica interna mediante capacitaciones, encuentros, publicaciones. Practica la democracia doméstica. No mira masas, sino cuadros. Actualiza sus documentos; defiende su ideología y es clara al exponerla. Gestiona las preocupaciones populares, ya en las familias, como en los barrios, como en las leyes. Va con los tiempos, pero parte de su historia. Esos son los partidos que cumplen veinte, cuarenta o cien años. Son partidos que, pueden ganar o perder elecciones, según sus decisiones tácticas; pero no sucumben ante las crisis porque, debido a su trabajo cotidiano dentro y fuera de sus muros, entienden que, pueden caer las personas, pero nunca las banderas. Y con sinceridad digo que sólo veo a una persona, líder de partido, asumiendo un rol activo, coherente y claro en política local: Erika Rodríguez Hernández, presidenta del PRI hidalguense. De modo que los resultados que obtendrá para su Partido en las próximas elecciones municipales superarán las expectativas. Tengo razones objetivas para anticipar esto. La principal de ellas, es que es la única entre todos los líderes políticos en Hidalgo que se toma en serio su trabajo.

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