Juventud

El gobernador Omar Fayad entregó el Premio Estatal de la Juventud a quienes, por su trabajo, esfuerzo, dinamismo, creatividad, y compromiso social, su conducta o dedicación al trabajo o al estudio causan entusiasmo y admiración entre sus contemporáneos y que se consideran ejemplo de superación personal o de progreso para la comunidad.

“Aunque hemos tenido un año de pandemia, han seguido persiguiendo sus sueños, han seguido caminando, han seguido trabajando, han seguido buscando espacios y apoyos; los jóvenes siguen persiguiendo sus anhelos y eso me da muchísimo gusto, ninguna pandemia los van a vencer”, aseguró el mandatario estatal, por lo que les pidió seguir con esa mentalidad.

En el C5i, ejemplo nacional para la atención a las emergencias de seguridad, médicas y de Protección Civil, el jefe del Ejecutivo estatal expresó que para que Hidalgo crezca, tiene que crecer con el ímpetu y fuerza de su juventud, razón por la que son ellos uno de los motivos principales por los que trabaja su gobierno, ya que ellos son personas que trabajan por hacer de Hidalgo un mejor lugar.

En Hidalgo -dijo Fayad- se construyen oportunidades para los jóvenes a través de programas como “Mi primer empleo, mi primer salario» y «Pon tu negocio yo te apoyo», con lo que se ofrece la bolsa más grande de recursos de la historia para impulsar a las y los emprendedores del estado. Más de 30 mil estudiantes se benefician con la beca Miguel Hidalgo para alumnos destacados.

“Existe mucho talento en los jóvenes hidalguenses y por eso yo hoy quiero acompañarlos en su educación, para que así, logremos que buenos jóvenes liberen todo este potencial que llevan dentro y se conviertan en la energía necesaria para la transformación que Hidalgo requiere”.

Destacó la importancia de apoyar un desarrollo físico y emocional en la juventud y, al mismo tiempo, despertar el interés por la creatividad, la cultura, las bellas artes, así como fortalecer a aquellos que se dedican a la investigación científica, tecnológica, además de la protección de los derechos humanos y el medio ambiente. 

“Ninguna pandemia nos va a vencer, ustedes sigan soñando, sigan imaginando, sigan desarrollando su creatividad, síganse preparando, nosotros siempre tendremos la esperanza que, ante cualquier circunstancia, si estamos unidos, si estamos trabajando y si todos estamos en un mismo sentido y persiguiendo un mismo objetivo, Hidalgo no se detiene”.

El gobernador Fayad felicitó a las y los galardonados, a quienes exhortó a seguir por el camino el éxito y siendo ejemplo para otros.

En tanto que el director del Instituto Hidalguense de la Juventud, Yoshio Cancino Feria, expuso que la edición 2020 del certamen es la que ha registrado más participación en sus 19 años de vida del premio.

Habló de la importancia de visibilizar el talento de los jóvenes, ya que muchos apuestan por el desarrollo de Hidalgo, al mismo tiempo que luchan por sus causas. Agradeció al gobernador por implementar programas que benefician a las y los jóvenes e impulsan el desarrollo de la entidad.

Los premios se dividieron en dos categorías: “A” de 12 a 17 años y “B” de 18 a 29 años cumplidos. Las y los ganadores fueron:

Logro Académico:  Yovanni Guerrero Trejo de Tasquillo y Yazmín Mariela Hernández Rodríguez de Santiago Tulantepec.

Discapacidad e Integración: Juan Pablo Ramírez Hernández de Huejutla de Reyes y Yéssica Estefanía Reséndiz Enríquez de Mineral de la Reforma.

Ciencia y Tecnología: Jesús Eduardo Cornejo Clavel y Jesús Eduardo Paredes Zarco, ambos de Pachuca.

Derechos Humanos: Mixalis Hernández Díaz de Mineral de la Reforma y Colectivo Mujeres de Viento, de Pachuca.

Labor Social: Yessica Hernández Hernández de San Agustín Tlaxiaca y Antonio de Jesús Hernández Caballero de Huichapan.

Expresiones Artísticas y Artes Populares:  José Antonio Cedillo Morales y Juan José Ramírez Serrano, ambos de Pachuca.

Fortalecimiento a la Cultura Indígena: Jaime Gael Hernández Hernández de Xochiatipan y Gustavo Hernández Romero de Huejutla de Reyes.

El honor de encabezar el arrasador triunfo del Apruebo y la Convención Constitucional hay que atribuirlo a los jóvenes, tanto a los de edad como a los de espíritu.

Fue decisiva la participación masiva de jóvenes que votaban primera vez, y de los viejos robles que desafiaron la pandemia (más de 500 mil contagiados y 14 mil muertos en Chile) para expresar su voluntad en el plebiscito del 25 de octubre.

Además -esto es muy importante-: el 78,27 por ciento que apoyó el Apruebo y el 78,99 por ciento la Convención Constituyente, son cifras que tienen un marcado ingrediente de clase. En las comunas donde la clase trabajadora tiene importante incidencia, ambas preferencias del plebiscito alcanzaron rangos elevados. Sobre el 80 y casi el 90 por ciento en algunos casos.

Son notables los resultados en regiones del norte, de larga tradición sindical y política, y también en áreas rurales conocidas por su conservadurismo. En Chiloé, por ejemplo, tradicional bastión de la derecha, el Apruebo ganó hasta en el campo.

En solo tres comunas del país, Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea, en la Región Metropolitana, trincheras de las élites, ganaron el Rechazo y la Convención Mixta. A nivel nacional ambas opciones lograron 21,73 por ciento y 21,01 por ciento, respectivamente.

Antes de abandonar la numerología política -entretenimiento habitual de analistas con patente-, habría que considerar algunas situaciones que van a pesar en el cuadro político.

Una es la participación electoral. Aun cuando es la más grande de la historia, como destacara el director del Registro Electoral, ese desborde cívico alcanzó sólo al 50,9 por ciento. Votaron 7.562.173 hombres y mujeres. Sin embargo, el padrón alcanza casi a 15 millones de electores.

Parte de la abstención se puede explicar por diversos motivos. El temor a la pandemia, por ejemplo. Sin embargo hay una importante cifra de la abstención que no vota por desconfianza y rechazo a los partidos cuyo desprestigio teje telarañas en los rincones de las instituciones.

Hay aquí, entonces, una importante tarea que acometer en estos meses: debatir los contenidos de la nueva Constitución y promover los candidatos independientes que en abril del 2021 conformarán la Convención Constitucional.

Los candidatos que surjan desde la base, comprometidos sin ambigüedades con la voluntad de cambio, darán origen a una Constitución de origen democrático, la primera en nuestra historia.

Otra situación a considerar es la fuerza que aún conserva el reducto conservador. El 21,73 por ciento que alcanzó el Rechazo y el 21,01 por ciento la Convención Mixta, no son datos a ignorar para una estrategia destinada a reencauzar al país por una senda democrática.

Desde los años 90 la derecha retiene cerca del 40 por ciento electoral. En el plebiscito se dividió y una porción de la clientela derechista votó Apruebo y Convención Constituyente. Se trata de una derecha consciente de lo insostenible que resulta la crisis de las instituciones de la dictadura. Pero ese 20 por ciento de Rechazo representa una derecha recalcitrante, poderosa en lo financiero, político y militar, y -como siempre- dispuesta a todo.

Las fuerzas del cambio tendrán que poner atención a los movimientos de esa derecha que no ha vacilado en derramar sangre del pueblo cuando sintió amenazados sus intereses. Y una nueva Constitución democrática, junto con las instituciones y leyes que de ella surgirán, constituyen la peor amenaza para la ultraderecha, el militarismo y los mercaderes de la Bolsa de Comercio.

El domingo 25 de octubre comenzamos a cavar la sepultura de la Constitución pinochetista y del modelo de economía de mercado. No obstante, estamos en la fase inicial de un largo proceso.

Si tenemos éxito, no solo nos dotaremos de una Constitución democrática y sepultaremos al neoliberalismo. Ese proceso de lucha ideológica y propuestas programáticas, permitirá articular un amplio movimiento político-social que conducirá al país en los próximos años. Los jóvenes de hoy deben prepararse para gobernar.

Esa es una responsabilidad histórica de la juventud chilena. Su caudalosa participación en el plebiscito -en especial de la juventud de las comunas populares- es una clara señal de aceptación de esa responsabilidad.

La votación de Convención Constituyente, incluso, superó la del Rechazo. Es otra advertencia a la casta política para que no persevere en su intento de cocinar la nueva Constitución en el fogón de la corrupción.

Construir el necesario movimiento político-social que destierre sectarismos, requerirá una etapa difícil -y en ciertos casos dolorosa- para cortar amarras con el pasado, actualizar doctrinas y cambiar métodos de organización y lucha.

Para cumplir esas tareas está justamente la juventud. Ella nace para cambiar lo que hoy estorba el paso del progreso. La juventud chilena cuenta con decenas de héroes cuyas luchas servirán de ejemplo a la actual generación.

Sobre todo será la experiencia de sus luchas la que abrirá paso al futuro del país. Los próximos años nos dirán si la juventud del siglo XXI estuvo a la altura de su misión histórica.

(Manuel Cabieses Donoso / Prensa Latina Santiago de Chile / Desde Abajo MX)

Luis Alberto Delgado Santiago es músico y dirige el Semillero Creativo de producción audiovisual en Tlahuelilpan de Ocampo, Hidalgo, donde cada día, niñas, niños y jóvenes aprenden canto, guitarra, melódica y fotografía.

El Semillero comenzó sus actividades en el Centro Cultural Regional del municipio durante el verano de 2019. Tras un cierre exitoso, se planteó que fuera llevado a comunidades con altos índices de violencia, así que Luis Alberto empezó a acudir en septiembre de 2019 a las colonias Cerro de la Cruz y Cuauhtémoc. “Atendiendo a la seguridad de los participantes del Semillero, las escuelas nos abrieron las puertas para hacer comunidad y comenzar a sembrar semillas de arte con mucho entusiasmo”, relata.

Lentamente más oportunidades se presentaron, una de ellas fue la invitación al Concurso de Coros de Música Tradicional Mexicana, donde el Semillero a cargo de Luis ganó el primer lugar. “Este hecho marcó un nuevo camino y abrió el panorama artístico a niñas, niños y jóvenes respecto a lo que son capaces de lograr”.

Así, se incorporaron nuevos miembros y los padres y madres de familia comenzaron a imprimir más entusiasmo en el apoyo hacia el Semillero y sus hijos(as); “esta fue la razón de que se ampliaran las asignaturas artísticas y se impartieran entonces clases de guitarra, melódica y fotografía, que funcionan como los ejes rectores del Semillero de producción audiovisual”, explica Luis.

Entonces las familias adquirieron melódicas y guitarras, y se gestionó con empresas privadas la adquisición de cámaras digitales, proceso que quedó inconcluso con la llegada de la pandemia. Sin embargo, eso no ha frenado el desarrollo artístico fotográfico de los(as) inscritos(as) al Semillero, ya que con la cámara del celular y tabletas se han realizado excelentes trabajos.

Actualmente son 11 niñas, 11 niños, 22 hombres jóvenes y 3 mujeres jóvenes quienes integran este Semillero Creativo, y que continúan a pesar del confinamiento. “La brecha digital no nos ha favorecido, ya que la mayoría no cuenta con internet. El amor al arte es lo que ha hecho que durante estos meses las semillas [niños, niñas y jóvenes] y padres de familia busquen la forma de conectarse a internet o tener contacto a través de llamadas telefónicas. Sin duda no ha sido un trabajo fácil, pero poco a poco lo estamos afrontando”, afirma Luis, comprometido y convencido de continuar.

 

Como se mencionó anteriormente, Tlahuelilpan de Ocampo está dentro de los focos rojos del país por su alto índice de violencia, pero a través del Semillero Creativo de producción audiovisual, los niños, niñas y jóvenes han encontrado en el arte, en la música, no sólo un derecho humano, sino un refugio.

Sin duda la adultocracia gobierna al mundo, es poco frecuente que en algún ámbito social sean las juventudes quienes tengan el total control. Por ello, quienes tienen el poder, y ya no la juventud, suelen difundir estereotipos contra las y los jóvenes, tachándoles de personas inexpertas, impetuosas, ignorantes y desidiosas, lo que ha contribuido a la creación de grandes brechas de edad, que llevan a la mayoría de las juventudes a la pobreza.

La ONU reporta que existen en el mundo 1800 millones de jóvenes entre los 10 y 24 años de edad. Es la población juvenil más grande de la historia. Sin embargo, más de la mitad de niñas, niños y adolescentes de entre 6 y 14 años no sabe leer, o no tiene conocimiento básico de matemáticas, a pesar de que la mayoría asiste a la escuela.

Uno de cada seis jóvenes perdió su trabajo debido al COVID.

Según la Organización Internacional de Trabajo, uno de cada 6 jóvenes se encuentra sin trabajo debido a la crisis provocada por el COVID-19 y se deberán crear 600 millones de empleos en los próximos 15 años para satisfacer las necesidades de empleo juvenil.

Esta crisis global en los derechos de las juventudes amenaza el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud, (hoy denominada “de las juventudes”, en reconocimiento a las diversas formas de vivir la juventud), para efectuar una celebración anual que promueve el papel de las y los jóvenes como protagonistas esenciales en los procesos de cambio, además de generar conciencia sobre los desafíos y problemas a los que las juventudes se enfrentan.

El tema de este 2020, bajo el lema «El compromiso de la juventud por la acción mundial», es destacar cómo el compromiso de los jóvenes a nivel local, nacional y mundial puede enriquecer los procesos y las instituciones nacionales y multilaterales, así como identificar cómo mejorar significativamente su representación y participación política.