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En vísperas de la celebración del nacimiento de un gran profeta (de varios, en realidad), acudí a entrevistar a Ami Vera, psicóloga y partera que fundó Casa Ameyali en Pachuca, Hidalgo. Ella acompaña a las mujeres a cruzar el umbral para parir un hijo o hija, pero también para parirse a sí mismas como madres.

Llegué casi corriendo, pero me calmé cuando al avisarle por mensaje de mi retraso, respondió como conocedora del arte de la paciencia “Con calma. Te espero”.

Toqué el timbre, me recibió con una sonrisa mientras dejaba la regadera metálica de sus plantas. Pasamos al lugar donde recibe a sus clientas y, tras servirme un vaso de agua, comenzamos a charlar.

Se convirtió en madre por primera vez a los 21, en un parto inasistido, es decir, en casa, sin intervención médica, confiando en una corazonada y en sí misma

Ami tiene una voz suave, habla claramente y con seguridad. Me contó que tiene 46 años de edad y que se convirtió en madre por primera vez a los 21, en un parto inasistido, es decir, en casa, sin intervención médica, confiando en una corazonada y en sí misma a pesar de que su pareja quería llevarla a un hospital. “Algo dentro de mí decía: no quiero ir a un hospital, no estoy enferma, yo puedo. Me aguanté las contracciones sin decirle [a su pareja] hasta que mi hija nació. La placenta sí nació en el hospital. Desde ahí pensé: esto funciona”, dice Ami.

Su siguiente parto sí fue en hospital y Ami lo describe como horrible, pues hubo mucha violencia. La chispa que había surgido con el primer parto, le hizo reafirmar que ninguna mujer debía pasar por lo que ella pasó en el parto hospitalario. Desde ahí decidió estudiar y capacitarse; fue doula, educadora perinatal, trabajó en el Hospital Obstétrico de Pachuca, implementando un programa para detener la violencia obstétrica y luego, cuando sus hijos crecieron, decidió entrar de lleno al estudio de la partería.

¿Sabes qué es lo más triste? Las más violentas eran las mujeres, las enfermeras, las médicos.

Cuando le pregunto cómo le fue en el Hospital Obstétrico durante la aplicación del programa, me cuenta que hubo mucha resistencia, especialmente de parte de los médicos titulados, no tanto de los residentes. Ella y otras mujeres sólo preparaban y contenían, es decir, no entraban a parto, aun así, la resistencia era fuerte. “¿Sabes qué es lo más triste? Las más violentas eran las mujeres, las enfermeras, las médicos. Era como ésta represión de su feminidad, de su ser materno dada por la profesión, por entrar de lleno en el mundo de los hombres, de la testosterona. No generalizo, pero con quienes yo trabajé, tendían a ser muy agresivas”, afirma.

Cuando le pregunto qué significa para ella la maternidad, responde “Para mí ha sido una maravilla ser mamá, es como un milagro que continúa y continúa. Es difícil, pero creo que de las profesiones en las que he estado es la que más me satisface emocionalmente y me llena de riqueza. Aunque mis hijos ya no están conmigo, ver cómo se desarrollan, ser testigo, es una maravilla, una bendición. Yo lo he disfrutado en cada etapa suya y mía, porque yo también voy cambiando”.

Al hablar del lugar que tiene la maternidad actualmente en la sociedad y cuestionarle si coincide en que, desde algunos movimientos de mujeres, está surgiendo un discurso que plantea la maternidad como sinónimo de fracaso, ella responde que coincide “Tiene que ver con estas corrientes feministas donde niegas tu maternidad. No digo que todas las mujeres tengan que ser madres, pues eso es una decisión de cada quien… a veces; pues en ocasiones aunque no quieran, por el número de semanas de gestación por ejemplo, no logran interrumpir el embarazo. Siento que estamos en esta cultura de competir en un ambiente de testosterona, tenemos que profesionalizarnos en los estándares masculinos. Subirte a ese barco es fácil, porque el éxito se define en dinero. Y para tener dinero, tienes que entrar al mundo masculino, eso hace que niegues esa parte de ti. Todas las mujeres somos estrogénicas. Sí noto lo que dices, sí lo siento. Lo noto en las mujeres que llegan embarazadas, que no quieren estar embarazadas, pero no tienen otra alternativa y tienen esta pelea constante. Parte de mi trabajo es ayudarlas a aceptar el cambio. El cambio es la única constante en la vida”.

Aquí en los años 60, cuando se hospitalizaron los partos, le quitaron a la mujer gran parte de su confianza en que puede parir.

Ami llegó de Estados Unidos a Pachuca en octubre de 2018, pero comenzó a trabajar en aquí desde mayo de ese año. Casa Ameyali surgió por la convicción de la necesidad de abrir las puertas al parto respetado en México, de devolverles a las mujeres el parto, la confianza en que pueden parir, “Porque aquí en los años 60, cuando se hospitalizaron los partos, le quitaron a la mujer gran parte de su confianza en que puede parir y se vino esta creencia de que lo más seguro es parir con un médico, acostada. Creo que la mejor manera de devolverle el parto a las mujeres es venir y abrir un espacio donde pueda decirles que sí pueden, que confíen”.

Más que ser una activista y hacer mucho ruido, Ami me explica que quiere ir de mujer a mujer, cambiando esa percepción de que no pueden. «Tu cuerpo puede hacer todo. Sigue tu instinto, conéctate con esta parte y los demás adiós”.

Cuando menciono la escisión cuerpo-mente como un obstáculo para que las mujeres puedan parir, responde: “Totalmente, lo veo sobre todo en el parto, porque es un momento en el que estás abierta. Fisiológicamente tu corteza cerebral, la parte pensante, racional, desde el embarazo se empieza a hacer más chiquita. Está bien que suceda, porque en el parto necesitamos que desaparezca por completo y aparezcan los instintos más primales. Parte de mi trabajo es apagar esa parte racional; cuando no la tienes, eres completamente mamífera y entonces tus instintos pueden aflorar para parir. Eso es la parte física. Cuando hay emociones contradictorias o fuertes, como el miedo que es más grande que todas las cosas, yo puedo verlo, sentirlo, y el parto se detiene”.

Me dice que ve una necesidad imperante de revisar nuestra sombra antes, todo el tiempo, educarnos emocionalmente, no sólo durante el embarazo, porque es más fácil trabajar algo que ya conoces.

Hablamos de las cesáreas y me recuerda el índice en Pachuca, en hospitales privados: es del 97%. «Si lo que quieres un parto, es mejor acudir al ISSSTE o al IMSS», afirma. Las parteras tradicionales de la Huasteca ayudan a bajar estos índices.

En Pachuca hay ocho parteras registradas, de las cuales únicamente Ami atiende partos, porque las asustan.

En Pachuca hay ocho parteras registradas, de las cuales únicamente Ami atiende partos, las otras hacen baños, acomodan bebés, etcétera, porque las asustan. Les dicen que si algo sale mal, irán a parar a la cárcel y es una realidad. No todas están dispuestas a correr el riesgo. Sin embargo, como siempre existe ese riesgo, por ley, no podrían retenerlas mucho tiempo en la cárcel. “Te la juegas, pero no cualquiera está decidida a correr el riesgo”, dice Ami.

Cuando le pregunto de dónde ha sacado fuerza para mantenerse firme y continuar a pesar del riesgo, ella responde “Yo me considero una persona de mucha fe, esa es mi gran ancla. También esa creencia que tengo arraigada de que sí se puede y el tener claros mis límites, conocer lo normal y hasta dónde puedo llegar con lo que se sale de lo normal. No me la juego, para mí lo más importante siempre es la vida de la mamá y la de su bebé”.

Hasta ahora, no ha habido historias tristes en Casa Ameyali. Y por supuesto, dice Ami, no es lo mismo vivir una de estas posibles historias en un hospital, rodeada de extraños, con luces, que en la intimidad.

El inicio y el final de la vida deberían ser momentos de mucho respeto, de no interrupciones e intimidad.

“El inicio y el final de la vida son muy parecidos, deberían serlo, en este ambiente de intimidad”, dice Ami. Relata que parte de su trabajo también ha sido desempeñarse como enfermera con pacientes terminales durante tres años en Estados Unidos. Agrega “El inicio y final de la vida deberían ser momentos de mucho respeto, de no interrupciones e intimidad, porque ese momento, esos umbrales, deberíamos entenderlos como algo trascendente”.

A intentar resumir el aprendizaje que trae la maternidad, mi entrevistada toma aire y dice “La maternidad en general es aprender a soltar. Hay muchos aprendizajes que trae consigo, pero creo que el gran gran aprendizaje que tiene lugar cuando acompañas a alguien en su vida es: crees que tienes el control, pero en realidad no lo tienes”.

Para finalizar la charla, Ami exclama con viveza «Me gustaría decirle a las mujeres que quieren ser madres: no veas afuera, el ser madre lo traes adentro. Es muy fácil buscar en YouTube, preguntar a otras personas, dejarte influenciar. Para ser la madre que quieres ser, tienes que mirar hacia adentro».

Con la grabadora apagada, conversamos un poco más y acordamos un almuerzo junto a otras amigas en común. Mientras caminamos por el pasillo hacia la salida, yo le digo que en unos años espero visitarla como clienta.

Como resultado de una fructífera reunión, el gobernador Omar Fayad Meneses y el presidente de la región de Lombardía, Attilio Fontana, acordaron la definición de una agenda común dirigida a establecer mecanismos de cooperación y una estrategia conjunta de colaboración en los sectores estratégicos de educación, cultura y economía.

El mandatario hidalguense cerró así su gira por varios países de Europa, con un encuentro con el presidente Fontana, representante político de uno de los motores económicos de Italia y una de las zonas más ricas e industrializadas de Europa. Le propuso evaluar proyectos de colaboración mutua que el italiano de inmediato aceptó.

Afirmó que, desde el inicio de su administración, su estrategia de desarrollo para Hidalgo ha buscado generar empleos para los hidalguenses y sus familias. Por eso, Omar Fayad apostó a la diversificación de las inversiones, motivo del acercamiento con Lombardía, región que cuenta con 30 empresas en México, del ramo textil, agroindustrial y farmacéutico, entre otras.

Durante esta reunión con el representante político, de la que es la ciudad más industrializada de Italia, los acuerdos derivados de ésta consistieron en impulsar el desarrollo social y económico entre ambas regiones, a través del incremento de las exportaciones, financiamientos y apoyos a pequeñas y medianas empresas, así como apuntalar los temas de derechos humanos, igualdad y comercio artesanal, entre otros.

Ambos funcionarios coincidieron en la importancia de fortalecer las buenas prácticas tecnológicas en materia de seguridad y fomentar la investigación y desarrollo de telecomuniciones, así como de la ciencia y tecnología. Mientras que, en el tema educativo, acordaron colaboración entre instituciones superiores, por ejemplo, entre la Universidad Politécnica de Milán y las instituciones politécnicas hidalguenses.

Por ejemplo, Lombardía cuenta con más de 500 empresas especializadas en diseño y moda, sector que representa el 11.7% del total en Italia y que cuenta con firmas como Dolce&Gabbana; Ermenegildo Zegna; Campari (bebidas), Ferrero (alimentos); Pirelli, Salvatore Ferragamo.

También es el 9º productor de energías renovables en el mundo y se ubica entre los primeros productores protegidos con la Denominación de Origen (DOP), además de ser fabricante del 30% de equipo y maquinaria aeroespacial, al contar con un clúster que agrupa a 185 empresas que generan 15,000 empleos especializados.

Por el gobierno de Lombardía estuvieron también Alan Christian Rizzi, subsecretario de Relaciones Internacionales; María Luisa Scalise, directora de Relaciones Internacionales e integrantes del equipo del presidente Fontana. Por Hidalgo, por parte del gabinete estuvieron los secretarios Ejecutivo de la Política Pública, José Luis Romo Cruz y de Desarrollo Económico, Sergio Vargas Téllez.

El Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) organiza y es sede del Segundo Taller Nacional de Participación Ciudadana que fue inaugurado con la presencia de representantes de 19 entidades federativas y enmarcado por la Conferencia Magistral del Dr. Dong Nguyen Huu, Ex Oficial Principal de Asistencia Electoral de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) denominada “Desafíos de la representación y participación ciudadana en la era moderna”.

La Consejera Presidenta de este Instituto, Guillermina Vázquez Benítez dio la bienvenida a las personas asistentes y como miembros del presídium al Consejero Electoral del Instituto Nacional Electoral (INE) Marco Antonio Baños Martínez; quien preside la Comisión de Vinculación con los Organismos Públicos Locales Electorales; a la Consejera y Representante de la Red Cívica Laura Fabiola Bringas Sánchez; al Consejero Electoral Jorge Valladares Sánchez; y al Consultor Independiente y Presidente de CIVITAS, Carlos González Martínez, así como a Consejeras y Consejeros Electorales de los OPLE´s de 19 estados.

Guillermina Vázquez señaló los antecedentes de este Segundo Taller Nacional y anunció que el objetivo del mismo es la generación del Libro Blanco de los Mecanismos de Participación Ciudadana en México, aplicar el Modelo de Ley de Participación Ciudadana para desarrollar el capítulo del plebiscito y mesas de análisis en torno a los presupuestos participativos y las consultas a comunidades indígenas.

Durante su intervención, el Consejero Electoral Marco Antonio Baños consideró como un compromiso la propuesta del modelo de Ley de Participación Ciudadana para ponerla a consideración de los Congresos de los estados, con el objetivo de plantear dilemas sobre estos mecanismos, pues subrayó que existen en cada entidad, pero deben homogeneizarse.

Lo que sigue, dijo, es definir mecanismos para que la ciudadanía forme parte de las decisiones desde su colonia, municipio, estado, hasta lograr cambios nacionales y así como México ha avanzado en ejercicios democráticos durante los procesos electorales, es necesario fortalecerlos fuera de las urnas.

Durante la Conferencia, Nguyen Huu Dong dijo que existe un debate sobre cuál es el papel de las instituciones electorales en México y el mundo, y él lo explica ejemplificando que México es un país reconocido en el resto del mundo por sus murales y célebres muralistas, pero muy pocas personas saben el nombre de los arquitectos que hicieron posibles esos muros y es justamente ese el papel de los Institutos Electorales locales y el Nacional, ser los arquitectos que construyen los muros para que sea posible el ejercicio de la democracia.

Profundizó en el tema y destacó que los OPLEs y el INE realizan el trabajo de proteger, promover y organizar el voto popular, lo cual destacó como un gran trabajo, pues el valor del voto es crucial para las sociedades, ya que éstas tienen la oportunidad única de ejercer el voto, mismo que conceptualizó como un acto político individual y secreto.

Reveló, bajo su perspectiva, que la democracia está en riesgo, pues en todo el mundo la sociedad y la academia se preguntan qué pasó con la democracia, y lo que ha quedado en evidencia es el debilitamiento de la participación electoral, la caída del militantismo, la baja de la participación financiera hacia los partidos políticos y bajo su óptica, ello tiene una explicación en que la sociedad moderna tiende al individualismo.

A la inauguración del primero de los dos días de actividades acudió: la Titular del Instituto Hidalguense de las Mujeres, Concepción Hernández Aragón, en sustitución del Secretario de Gobierno, Simón Vargas Aguilar; la Presidenta del Tribunal Electoral del Estado de Hidalgo (TEEH), María Luisa Oviedo Quezada; la Secretaria General del TEEH Rosa Amparo Martínez Lechuga; y el Fiscal Especializado de Delitos Electorales del estado, Sergio Zúñiga Hernández, así como Presidentes y representantes de los Partidos Políticos con registro ante el IEEH; las Consejeras Electorales Blanca Estela Tolentino Soto y Miriam Saray Pacheco Martínez, los Consejeros Electorales Salvador Domingo Franco Assad, Francisco Martínez Ballesteros, Christian Uziel García Reyes y Augusto Hernández Abogado, de igual forma asistieron presentes el Secretario Ejecutivo, Uriel Lugo Huerta, las y los titulares de las Direcciones Ejecutivas y Unidades Técnicas y personal del IEEH.

Con la presencia de la dirigencia del Comité Directivo Estatal del PRI en Hidalgo, que encabezan Erika Rodríguez y Julio Valera, presidenta y secretario general respectivamente; la secretaria de Operación Política del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) Graciela Ortiz, en representación de la dirigencia nacional, presentó a Ricardo Urzúa Rivera, como delegado de este instituto político en Hidalgo.

Al respecto, Erika Rodríguez, expresó que el trabajo colectivo al interior del Partido Revolucionario Institucional, es de suma importancia de cara a la próxima elección del 2020, por lo cual, la experiencia y el liderazgo del delegado Ricardo Urzúa, vendrá a fortalecer los lazos de comunicación y trabajo al interior de este partido.

“Contar con un activo importante como Ricardo, sin duda nos permite transitar de una manera efectiva de cara a lo que viene el próximo año, estamos seguros que aportará su capacidad y experiencia, porque en este momento lo que necesitamos en el PRI es trabajar en unidad y con planeación para el reto que se avecina en el 2020”.

Ricardo Urzúa, sostuvo que viene a sumarse al trabajo que realiza la dirigencia estatal, para trazar acciones que sumen al proyecto del año venidero, por lo que, llegar a Hidalgo, representa un reto en su carrera política. “Estoy agradecido con la dirigencia nacional que encabeza Alejandro Moreno, seré un delegado de puertas abiertas voy a escuchar todas las expresiones, voy a escuchar a todos los priistas, a todas las voces, y eso nos va a dar una gran ventaja de saber no nada más qué es lo que quieren los ciudadanos de Hidalgo, sino a forjar el triunfo este próximo 7 de junio del 2020”.

Destacó que el PRI de Hidalgo tiene en sus militantes una herramienta indispensable para enfrentar los nuevos retos políticos, además de las acciones que viene realizando la administración del primer priista Omar Fayad.

“Tenemos la gran fortuna de ser uno de los estados que siempre ha sido gobernado por el PRI y aquí vemos como los índices son muy diferentes que en el resto de la República, aquí vemos una gran estabilidad, vemos un gran compromiso porque existe empleo, afortunadamente los índices de inseguridad no son como en otros estados y eso nos da la certeza de que todo el electorado vea y reflexione el voto y sepa elegir a sus gobernantes y estoy seguro que lo harán con inteligencia”.

Hace una semana estuve en un círculo de bendiciones para una querida amiga embarazada, en el cual una de las mujeres presentes, que también es madre, le dijo: “Estás a punto de conocer el amor verdadero”.

A muchas personas, especialmente a quienes no tienen descendencia, esto puede sonarles a cliché, a una exageración. A mí me sonaba así antes de convertirme en madre. Hoy entiendo que hay conocimientos que solo se adquieren con experiencia, al “encuerparlos” o cuando se tiene suficiente sensibilidad; quizá por eso es tan difícil entender lo que se siente por un hijo o hija y la manera en que transforma la vida de muchas mujeres y hombres para siempre.

El amor a un hijo puede ser motor para emprender luchas y búsquedas épicas

El amor a un hijo puede ser motor para llevar una vida más saludable, para sacar lo mejor de una misma, aprender cosas nuevas, realizar actividades que no creíamos que llevaríamos a cabo e incluso emprender luchas y búsquedas épicas como la de las Madres de la Plaza de Mayo, conocidas a nivel mundial, o como las de las madres y padres de los estudiantes de Ayotzinapa y las de la Red de Madres Buscando a sus Hijos, en México, de cuya existencia me enteré ayer a través de Gregoria.

Eran cerca de las 7:00 de la noche y Gregoria llegó al lugar acordado. Me pareció una mujer algo tímida, pero muy cordial, tiene una mirada dulce y una sonrisa pequeña. Le expliqué el objetivo de la entrevista y comenzamos a charlar después de que llegaron nuestras bebidas.

Supe que tiene 48 años de edad, que trabaja en un puesto ambulante fuera de una escuela de la cuidad de Pachuca y que se convirtió en madre por primera vez a los 17. Fue hasta siete años después que tuvo a su segundo hijo: Gustavo. Inmediatamente la conversación giró hacia él. Me contó que fue un hijo muy esperado, muy deseado. El motivo de postergar tanto ese segundo embarazo, fue que ella y su esposo deseaban tener mayor estabilidad económica; entonces, cuando la noticia del embarazo llegó, ambos la recibieron con mucha alegría. “Yo me la pasé tejiendo; ponía su gorrito, su suéter y su pantalón y pensaba: ya nada más me falta mi bebé. Todo lo de mi bebé yo lo confeccioné”, afirmó.

Él esperado bebé nació cuando Gregoria tenía 10 meses de embarazo. Los doctores pronosticaban algún tipo de retraso mental o su muerte debido a que había sobrepasado por mucho las 40 semanas de gestación. Gregoria pidió que la intervinieran en el Hospital General y lo consiguió.

El pequeño nació con un leve problema en la piel y en los pulmones, por lo que estuvo en incubadora una semana; Gregoria ya casi no tenía líquido amniótico y su placenta quedó pegada en el interior de su útero tras el parto. En el intento por sacarla, los médicos la lastimaron bastante. Recuerda que, al contarle a su madre todo lo que había vivido, ella le dijo “El hijo que más duele es por el que más se sufre”. “Nunca pensé que sus palabras se harían realidad porque sigo sufriendo; Gustavo no está”, me dijo Gregoria.

Describe a su hijo como el bebé más bonito del hospital y sonríe. Dice que al crecer se tornó muy fuerte, y que era un niño reservado pero cariñoso. Agrega que las vacaciones de agosto siempre las pasó con él, recorriendo varios lugares; que le gustaba, o le gusta, mucho el agua y el mar.

Gregoria continúa describiendo a Gustavo y hace un esfuerzo por corregirse y hablar de él en presente. Yo decido hacer lo mismo en solidaridad con ella.

Actualmente Gustavo lleva 12 años, 8 meses y un día fuera de casa

Pregunto a qué edad desapareció y responde que a los 12 años siete meses, y que actualmente lleva 12 años, 8 meses y un día fuera de casa. La desaparición ocurrió cuando el adolescente salió de la secundaria; sus compañeros contaron que los dejó en el paradero de sus transportes y luego no supieron de él.

Debía llegar a las 8:00 de la noche; no lo hizo. A las 9:00 ella y su esposo salieron a buscarlo y posteriormente contactaron a sus compañeros. Nadie pudo darles información que les diera alguna pista.

Le pregunto cómo ha sido la búsqueda para ella y su familia y me cuenta que al inicio todos lo buscaban, pero que poco a poco se fueron alejando y dejaron de buscar. Ella, su esposo, su hija y sus hermanos continúan buscando, éstos últimos por medio de Facebook, mediante la difusión de la ficha.

Pregunto por las autoridades que la han apoyado en Hidalgo y dice “Aquí no hacen nada, no hay apoyo, por lo menos yo no lo he tenido. Son indolentes, nos tratan como delincuentes y nos revictimizan. Al principio, lo que yo investigaba era lo mismo que me decían. Aquí realmente no he visto ningún avance. Ahora con la Comisión Estatal de Búsqueda veo una luz de esperanza, pero yo tuve que irme a CDMX para que me hicieran pruebas de ADN y la progresión de edad de Gustavo”.

Me cuenta que acudió a la Fiscalía General de la República aproximadamente a los tres días de la desaparición de Gustavo, pues recibió una llamada de la Asociación Mexicana de Niños Robados y Desaparecidos, quienes le dijeron que podían ayudarle. Lo hicieron dando mucha difusión de la ficha de su hijo a nivel nacional. Esto fue así por cinco años, pero ninguna autoridad se involucraba.

Yo vi el boom de las desapariciones cuando entre 2012 y 2013 se hizo una marcha

“Al inicio nos juntábamos pocas personas. Yo vi boom de las desapariciones cuando entre 2012 y 2013 se hizo una marcha. Ahí vi que éramos más quienes buscábamos a nuestros familiares. Empezamos a agruparnos. Cuando te adhieres a un colectivo hay más apoyo, se puede presionar a las autoridades”, dice.

En ese momento se unió a la Red de Madres Buscando a sus Hijos, de CDMX, liderada por Leticia Mora, quien recuperó a su hija tras dos años de estar desaparecida y tras insistir, pues en un Semefo afirmaban que la niña no estaba, ya que la tenían registrada con datos erróneos; pero cuando ella (Leticia) entró, la reconoció por la ropa que compartían. 

A través de la Red, las madres buscan audiencias con las autoridades y reciben atención por parte de la Fiscalía de Búsqueda. Ahí realizan mesas de trabajo y búsquedas en vida, es decir, acuden a reclusorios, psiquiátricos y Semefos. Cuentan con un asesor jurídico, a quien le comunican las ideas que tienen y él facilita la ejecución de las mismas.

Gregoria ha hecho búsquedas por los estados de Puebla, Tlaxcala, Veracruz, Oaxaca, CDMX e Hidalgo, donde está a punto de acudir a un último lugar: Villa Ocaranza. Dice que la burocracia entorpece mucho el trabajo de la Red de Madres y que a veces dan por realizada una búsqueda basada en las características físicas que tenía la personal desaparecer e incluso en su nombre original, mismo que pudo ser modificado, así como las características físicas haber cambiado con el tiempo.

Gustavo me necesita. Y si regresa va a decir ¿Qué hiciste todo este tiempo para encontrarme?

Cuando le pregunto qué es lo que más le mueve a continuar su búsqueda después de más de una década, responde sin chistar: “Que Gustavo me necesita. Y si regresa va a decir ¿Qué hiciste todo este tiempo para encontrarme?”.

Al hablar sobre el lazo entre ella y las madres de la Red, me dice “Ahí somos familia, podemos reír y llorar sin sentirnos juzgadas. Yo me siento muy bien”. Especifica que la búsqueda es de mujeres pues los hombres tienen que trabajar, lo que me hace pensar en las limitaciones que tienen los éstos para ejercer su paternidad por estar sujetos a los estereotipos de género que los posicionan como los principales proveedores en la familia. Cuando su esposo acude a las búsquedas, pide a un compañero que cubra varios turnos para después reponerlos. Sin embargo, decidieron que es mejor que ella acuda, pues puede permitirse flexibilidad para poner o no su puesto. Su matrimonio es sólido, hay mucho apoyo. Ella afirma convencida que de no ser por la desaparición de Gustavo, serían la familia más feliz del mundo.

Me doy cuenta que el costo económico de buscar a su hijo ha sido alto, ella y su esposo gastaron todo lo ahorrado para que su hija pudiera ir a una universidad privada en caso de no quedar en la pública. Más allá esto, Gregoria me cuenta que su esposo tiembla desde entonces y que ambos viven con miedo y ansiedad constantes. Menciona que incluso siente que cuidan demasiado a sus nietos, pero es por el temor a que les ocurra lo mismo que a Gustavo.

Lo tengo que encontrar, no se lo pudo haber tragado la tierra

Al cuestionar acerca de si ha recibido algún tipo de apoyo psicológico, ella responde que recientemente sí, pero que no sabe si le servirá pues vive un duelo que no termina, que está suspendido. “Mucha gente se cansa; no sé si se resignan, yo no podría hacer eso. Lo tengo que encontrar, no se lo pudo haber tragado la tierra. Era un niño, ahora ya tiene 25 años. A estas alturas de la vida, ya digo: como sea pero tengo que encontrarlo porque eso me daría la paz que no tengo”.

Actualmente, Hidalgo no cuenta con una Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y hace falta acercar información a las familias de desaparecidos para mostrarles cómo proceder en caso de vivir una situación como la de Gregoria.

Ante la indiferencia de una sociedad que, como dice Gregoria, piensa en las madres de desaparecidos(as) en términos de “pobrecitas”, parafraseo a Galeano: mujeres como ella son un ejemplo de salud mental porque se niegan a olvidar en tiempos de amnesia obligatoria, pero también de amnesia voluntaria, esa que permite seguir viviendo cómodamente.