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El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien regresó la víspera a Brasil tras un viaje a Cuba, fue diagnosticado el 26 de diciembre con Covid-19 y cumplió 14 días de cuarentena en ese país, se informó hoy.

El sitio lula.com.br indica que el fundador del Partido de los Trabajadores estaba en la isla caribeña desde el 21 de diciembre para participar en el inicio de las grabaciones de un documental sobre América Latina, producido y dirigido por el cineasta estadounidense Oliver Stone.

Precisa que, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para los viajes internacionales, el exdirigente obrero, su esposa Janja y los siete miembros de su comitiva se sometieron a pruebas de diagnóstico para la Covid-19 en Brasil antes de viajar, y en la fecha de su llegada a Cuba, el 21 de diciembre.

La prueba RT-PCR, siguiendo los protocolos cubanos para detectar infecciones traídas de otros países, se repitió el 26 de diciembre.

Estos exámenes indicaron que los resultados del exmandatario y otros miembros del equipo eran positivos, confirmando que se trataba de casos importados a través de la investigación epidemiológica.

La nota detalla que los nueve miembros de la comitiva, excepto la periodista Nicole Briones, dieron positivo durante el seguimiento de la RT-PCR. Todos permanecieron aislados bajo vigilancia sanitaria, según el diagnóstico, respetando los protocolos del sistema de salud cubano.

Por estar fuera del país, apunta el texto, Lula decidió informar de la dolencia solo al llegar a Brasil para preservar a su familia y a los demás contagiados.

El infectólogo, exministro de Sanidad y diputado federal Alexandre Padilha estuvo informado desde el principio y siguió toda la evolución de la enfermedad, en contacto directo y diario con los médicos cubanos, que prestaron asistencia a toda la delegación.

Lula no necesitó hospitalización, al igual que los demás miembros del equipo, excepto el escritor Fernando Morais, quien permaneció 14 días bajo atención hospitalaria por complicaciones pulmonares.

‘Yo y todo mi equipo agradecemos la dedicación de los profesionales de la salud cubana y del sistema de salud pública que estuvieron con nosotros en la atención diaria’, destacó el exgobernante.

Dadas las circunstancias, el rodaje del documental se suspendió en consenso con Stone y las grabaciones se pospusieron para una fecha futura, cuando las condiciones sanitarias lo permitan.

La página oficial remarca que, en Cuba, Lula decidió cancelar sus actividades y, tras la alta epidemiológica, al final del viaje, se reunió solo con el presidente Miguel Díaz-Canel, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba, general Raúl Castro, el primer ministro Manuel Marrero y el canciller Bruno Rodríguez. (Prensa Latina Brasil / Desde Abajo MX)

Venezuela y Cuba avanzan hoy en la creación del Banco de Vacunas para la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos, afirmó el mandatario venezolano, Nicolás Maduro.

La iniciativa para garantizar la vacunación de los pueblos del mecanismo de integración formó parte de los temas abordados durante la visita a la nación caribeña de la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, quien desarrolló una intensa agenda de trabajo con las autoridades cubanas, señaló el jefe de Estado.

Durante un balance de la situación de la pandemia de Covid-19 en el país, Maduro insistió en la necesidad de satisfacer las necesidades de medicamentos de las naciones de América Latina y el Caribe, ante la desigualdad existente en el acceso a esos insumos a nivel global.

Maduro recordó que el proyecto surgió durante la XVIII Cumbre del ALBA-TCP celebrada en diciembre, como una vía para paliar el monopolio, ‘injusto y desigual’, ejercido por un reducido grupo de gobiernos en la adquisición de la mayoría de las dosis de vacunas para atender la emergencia sanitaria en sus respectivos países.

En fecha reciente, el secretario ejecutivo del bloque regional, Sacha Llorenti, informó que el Consejo Social del organismo y la directiva del Banco del ALBA, con sede en Caracas, sostendrán el próximo martes una reunión de coordinación para asegurar el acceso a los tratamientos para la enfermedad por coronavirus.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) responsabilizó a los gobernantes de un grupo de países ricos de ignorar las necesidades de las naciones menos desarrolladas y competir para comprar lotes de vacunas anti Covid-19.

‘Ahora vemos cómo las vacunas llegan rápidamente a los países ricos y los pobres no reciben ninguna, advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres, quien abogó por la solidaridad y esfuerzos globales conjuntos para superar la pandemia. (Prensa Latina / Desde Abajo MX)

Los Estados Unidos hicieron público este jueves 18 de agosto los llamados «informes por países sobre terrorismo del año 2010», el cual ubica a Cuba como «Estado patrocinador» de estas actividades junto a Irán, Siria y Sudán.

La noticia es vieja: desde 1982 el Departamento de Estado norteamericano incluye a la Isla en su lista negra anual, y cada año que pasa lo único que aumentan son las incoherencias de su argumentación. El informe recurre por enésima vez a los viejos e indemostrables lugares comunes de que Cuba apoya a las FARC y a ETA, que se caen por su propio peso y, acto seguido,  reseña una serie de hechos que lo único que prueban es la seriedad con que la Isla enfrenta este flagelo.

Veámoslo por puntos:

1.-Dice el informe que no existen pruebas de que haya roto la relación con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Sin embargo,  reconoce que fue un «contacto limitado con los miembros de las FARC, pero no hubo evidencia de apoyo financiero material directo o en curso».

2.- Sin citar fuentes ni encomendarse a nadie, asegura que «recientes informes de prensa indican que algunos miembros actuales y anteriores de Patria Vasca y Libertad (ETA) siguen viviendo en Cuba». Sin embargo, reconoce que durante el mes de marzo del año pasado las autoridades cubanas «permitieron a la Policía Española viajar a Cuba para confirmar la presencia de presuntos miembros de ETA».

Estos son los supuestos «pecados» de Cuba, que ya quisieran por un día de fiesta muchos de los países que no están en la lista de terroristas, empezando por el  que redacta el informe. A partir de ese primer párrafo y sin nada «malo» que agregar, los hechos se despojan de toda retórica y van al grano:

1.-Reconoce el esfuerzo del gobierno cubano para evitar que emigrantes de países terceros lleguen ilegalmente a Estados Unidos y atenten contra la integridad de sus fronteras y la seguridad transnacional.

2.-Cuba investigó el contrabando de inmigrantes y otras actividades relacionadas a través de un tercer país.

3.-En el mes de noviembre, «permitió a representantes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) conducir una serie de inspecciones de seguridad a través de aeropuertos de la isla».

4.-«El gobierno cubano continúa persiguiendo agresivamente a las personas sospechosas de actos terroristas en Cuba».

Y, ¡oh sorpresa!, pone como ejemplo la extradición desde Venezuela del terrorista confeso salvadoreño Francisco Antonio Chávez Abarca por su «presunta participación en una serie de atentados con bombas contra hoteles e instalaciones turísticas a mediados de la década de 1990».  Participación demostrada en el juicio celebrado en La Habana. El informe reconoce que fue hallado culpable y condenado a «30 años de prisión por cargos de terrorismo… El Tribunal Supremo cubano conmutó las condenas a muerte de dos salvadoreños, René Cruz León y Otto René Rodríguez Llerena, quienes habían sido condenados por terrorismo».

Lo extraordinario es que esta percepción del gobierno de EEUU respecto a Cuba coincide con un cable fechado en septiembre de 2009, divulgado por Wikileaks y emitido por el jefe de la Sección de Intereses de EEUU en La Habana. Jonathan D. Farrar da cuenta a sus superiores del encuentro celebrado en la capital cubana entre Bisa Williams, subsecretaria del Departamento de Estado, y el viceministro de Relaciones Exteriores, Dagoberto Rodríguez. Según el documento, Williams explicó que Cuba podría ser eliminada de la lista si se seguían procedimientos específicos y se efectuaba una revisión del proceso entre ambas partes.

Ni Farrar, ni Bisa Williams, ni nadie en su sano juicio podría incluir a Cuba, con informe o sin él, en la lista de países que patrocinan el terrorismo. A lo que podría añadirse que aquellos que cada año están obligados a redactarlo no solo no se creen la mentira, sino que pasan las de Caín para enhebrar un párrafo con otro.

La pregunta, entonces, es: ¿a quién quiere engañar Estados Unidos? (por Rodolfo Romero Reyes / Cubadebate)

Antes de abandonar la Casa Blanca, la administración de Donald Trump deja en 2020 cifras inéditas de daños por el bloqueo contra Cuba, recrudecido durante la pandemia.

De acuerdo con el canciller de la isla, Bruno Rodríguez, por primera vez en seis décadas esta política hostil provoca pérdidas superiores a los cinco mil millones de dólares en un año.

El gobierno de Estados Unidos recrudeció las medidas ante la Covid-19 por lo que ‘se trata de un acto de guerra económica’, dijo durante la presentación del informe sobre las afectaciones del bloqueo.

A la isla se le niega el acceso a tecnologías médicas e insumos de Estados Unidos y terceros países con un componente de hasta el 10 por ciento proveniente del país norteño.

Según Rodríguez, esto hace que Cuba enfrente ‘dificultades descomunales’ a la hora de obtener equipamiento y materias primas para la producción de medicamentos contra el SARS-CoV-2.

Por otro lado, donativos y compras en el exterior no pudieron materializarse debido a las sanciones que forman parte del bloqueo.

Otras muestras de agresividad son la campaña contra la cooperación médica cubana, los impedimentos para renovar licencias de compañías, la reducción extrema de la transportación aérea y el ataque a las remesas.

De hecho, la compañía norteamericana Western Union cesó la entrega de remesas en Cuba a causa de las medidas unilaterales del Gobierno de Estados Unidos para impedir esa actividad en la isla.

La aplicación extraterritorial del bloqueo también se agravó entre 2019 y 2020 pues la Oficina para el Control de Activos Extranjeros impuso 12 penalidades a entidades estadounidenses y de terceros países que superaron los dos mil 403 millones 985 mil 125 dólares.

Por otra parte, se iniciaron procesos legales al amparo de la Ley Helms-Burton por primera vez en 23 años.

En declaraciones a Prensa Latina, la investigadora del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos de la Universidad de la Habana, Dalia González, advirtió que muchas de las medidas coercitivas de Estados Unidos obedecían a una estrategia electoral.

Según la profesora, Donald Trump buscó con esto seducir los votos de la comunidad cubanoamericana de la Florida debido a su importancia como estado pendular.

Sin embargo, la política hostil de la Casa Blanca también perjudica a los estadounidenses por lo que numerosas voces de diferentes sectores se unieron este año al reclamo por el fin del cerco.

En opinión del activista cubanoamericano Carlos Lazo, el bloqueo limita sus libertades, impide que los estadounidenses accedan a fármacos de la biotecnología cubana y a los mercados de la isla, por citar ejemplos.

La activista estadounidense Angélica Salazar dijo a Prensa Latina que las acciones de la Casa Blanca le impiden realizar su trabajo en programas educacionales junto al Centro Memorial Martin Luther King, la Universidad de La Habana y la Casa de Las Américas.

De acuerdo con datos oficiales, entre 2019 y 2020 Estados Unidos aplicó 17 medidas coercitivas para impedir que los norteamericanos y cubanos residentes en ese país vuelen a la isla.

De hecho, el mandatario republicano Donald Trump prohibió los viajes turísticos a Cuba, los vuelos chárteres, cruceros, aviones y embarcaciones privadas, e incluso cerró los llamados contactos ‘pueblo a pueblo’.

Además, las políticas de Estados Unidos contra Cuba afectan el desarrollo de sectores con alto impacto social en la isla.

Fuentes oficiales reflejan pérdidas desde abril de 2019 a marzo de 2020 a la esfera de la salud en el orden de los 160 millones 260 mil 880 dólares, las afectaciones al sector educacional se estiman en 21 millones 226 mil dólares, mientras que en alimentación y agricultura se contabilizan daños por 428 millones 894 mil 637 dólares.

Recientemente, el presidente electo estadounidense Joe Biden manifestó su intención de dar un nuevo enfoque hacia Cuba y calificó la política actual de la Casa Blanca de un fracaso total.

En tal sentido, el canciller cubano reiteró que la isla cuenta con el apoyo mayoritario de la comunidad internacional, por lo tanto, la política de Washington aumenta el descrédito y aislamiento de ese país.

(Isaura Diez Millán – Prensa Latina / Desde Abajo MX)

a televisión cubana presentó este martes pruebas fílmicas de la incitación a la realización de actos de sabotaje y subversión en el país, desde territorio de Estados Unidos, a cambio de dinero y promesas de emigrar. El reporte recoge las confesiones de varios ciudadanos cubanos, quienes reconocieron que recibieron instrucciones y recursos monetarios de personas y organizaciones radicadas en el sur de la Florida, para provocar incendios en instalaciones comerciales y de servicios de La Habana.

Los actos, que incluyen como objetivos a vehículos, consultas médicas, centros educacionales y locales de computación, debían documentarse y transmitirse en las redes sociales como prueba de su ejecución, y para presentar al mundo la imagen de una situación de malestar social y caos en la isla.

En esas acciones se inscribe la supuesta huelga de hambre protagonizada recientemente por integrantes del llamado Movimiento San Isidro con el propósito de presionar para la liberación de uno de sus miembros sentenciado a ocho meses de cárcel por el delito de desacato a la autoridad, se informó.

También la profanación de bustos del Héroe Nacional José Martí, en La Habana y Santiago de Cuba, entre otras.

El trabajo periodístico expone también la intención de la agrupación Alfa 66, con sede en Florida y un amplio prontuario de actividades terroristas contra Cuba, de atentar contra el sistema eléctrico nacional.

Oficiales del Ministerio de Interior denunciaron la incitación a jóvenes para realizar actos de desobediencia, provocación y sabotaje con propósitos desestabilizadores, bajo la promesa de dinero y ayuda para viajar a Estados Unidos, en momentos en que esa nación mantiene una férrea política anti inmigratoria.

En todos los casos, afirmaron, se notificó a las autoridades estadounidenses, las que sin embargo asumen una posición de complicidad al no tomar acciones para evitar esos ilícitos.