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Un texto para DESDEABAJO.MX de LUIS VEGA GONZÁLEZ, Internacionalista chileno que acompañó por años el proceso político en Bolivia. Ex combatiente contra la dictadura de Pinochet.

Hoy la derecha Boliviana y sus aliados, la clase media, son la fuerza material principal de la contra-revolución. Y como en todo formato golpista, definieron la situación a favor del golpismo apelando a la policía y las Fuerzas Armadas. Pero para entender lo que paso con la consumación del golpe de Estado y la renuncia del hermano Evo Morales, hay que mirar un poco hacia atrás.

Uno de los objetivos que se puso el Estado plurinacional después de la Asamblea Constituyente era sacar a Bolivia de la pobreza. Trece años de esfuerzos dio resultados: bonos sociales, el mayor crecimiento económico de América en los últimos años y, la guinda de la torta: los dos millones de bolivianos y bolivianas que salieron de la pobreza y hoy son —o se sienten— “clase media”, sector social permeado por la despolitización, el individualismo y desprecio a todo a lo que parezca indio o campesino originario. Son los nuevos elegidos, junto a sus hijos, la juventud democrática (entre comillas), que dice que Evo tiene que renunciar, aunque haya ganado. Para ellos ya no es tiempo de indios.

¿Pero donde esta la “clase media”? En ministerios, viceministerios e instituciones estales, en empresas del estado y universidades.

La asamblea constituyente rompió con la República colonial y puso como horizonte el Estado plurinacional; pero lo real es que no hubo un cambio real en la estructura interna del Estado. Hasta el día de hoy en las instituciones se convive con el Estado colonial, una falta de compromiso brutal con el proceso de cambio y el presidente; no había unidad de acción en las políticas públicas.

Desde antes de iniciada la campaña electoral, no se entendió que estaba en juego el destino de Bolivia, el cual comenzó con los primeros ataques a la autoridades del tribunal electoral. Se siguió funcionando como si fuera una simple elección; asistir a unas cuantas concentraciones y salir a pintar algunas noches. Nada de política, nada de contenidos. Un lugar como el ministerio de Culturas y Turismo se dedicó a promover los platos y banderas como si se estuviera en una fiesta. Viceministros sin peso político, el viceministerio de descolonización que surgió de las luchas de nuestros pueblos indígenas originarios, anulado políticamente.

El trabajo de tres años con jóvenes formados en reforzamiento de la identidad, en los saberes y conocimientos ancestrales, a través de la entrega y lectura del libro la “Revolución India” de Fausto Reinaga, desvalorizado, perseguido, reducido a un pequeño grupo de compañeros que, hasta el último, pudo mantener el proyecto de formación de valores a los jóvenes.

La mirada durante la campaña fueron las comidas Curmis (comidas del arcoíris), los talleres con ONG de la alimentación. La unidad de despatriarcalización se transformó en el encuentro de sectores medios con “mirada feminista” y qué decir de la Unidad de lucha contra el racismo y toda forma de Discriminación; una unidad burocrática, sin iniciativa política, no entendiendo el momento que se vivía desde antes de iniciada la campaña electoral.

Los actos de racismo fueron permanentes y nada se dijo, se dejo hacer. ¿Cómo seria en otros ministerios?

Estos son los comportamientos de la clase media pendular, vacilante, despolitizada, la que pedía “paz social” y vio dos bandos, la derecha y el pueblo que respondía a las agresiones muy tímidamente.

Este sector que se creía los nuevos dioses, la intelectualidad del proceso, le pidieron al indio y a sus organizaciones originarias campesinas que se queden en sus comunidades y que esperen la orden, porque ellos los llamarían cuando fuese necesario, algo que nunca hicieron. Prefieren a la OEA, a los organismos internacionales, a sus amigos en el extranjero, que con declaraciones de apoyo a la democracia los ayudarían, que los harán ver como no violentos, actuando en forma “políticamente correcto”. Haber seguido este camino, definió la situación a favor del golpe de Estado.

La oposición de la derecha fascista tenia una agenda clara; comprendió el momento político, no vaciló en ningún momento y actúo en consecuencia. Del lado de los revolucionarios se vaciló y se dejó el proceso en manos de las instituciones internacionales, las policías y Fuerzas Armadas.

Se pidió hasta el cansancio que las comunidades no actuaran, en nombre de la “paz social”. El pueblo que fue actor principal desde antes de inicio del proceso de cambio fue relegado a “masa subordinada a la elite del proceso”. El inmovilismo social durante los últimos días fue la tumba del proceso de cambio y permitió consumar la agenda golpista y la perdida total de la iniciativa política por parte del gobierno y sus autoridades.

En estos momentos, Bolivia iniciará la larga noche del fascismo. Sólo queda luchar y resistir, acompañar a nuestros hermanos Bolivianos es la tarea de todos revolucionarios.

Una vez más, el máximo órgano de debate de las Naciones Unidas rechazó el embargo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por Estados Unidos y conminó a ponerle fin, destacando su carácter ilegal y contrario al multilateralismo. La resolución se suma a las 27 que ya se habían adoptado desde 1992, cuando la Asamblea General empezó a votar anualmente sobre la cuestión.

La Asamblea General de la ONU aprobó este jueves con 187 votos a favor, 3 en contra y 2 abstenciones, una resolución que pide levantar el bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba, que dura ya casi seis décadas.

Como todos los años excepto 2016, cuando se abstuvieron, Estados Unidos e Israel votaron en contra, y se les sumó Brasil. Las abstenciones fueron de Colombia y Ucrania. Por primera vez, Brasil y Colombia no apoyaron la resolución, fracturando así la posición unánime latinoamericana y caribeña.

La delegación cubana en la ONU encabezada por el canciller Bruno Rodríguez festeja su triunfo.

Desde hace 28 años consecutivos, a partir de 1992, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha aprobado con creciente mayoría la resolución cubana y exigido así el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero que EE.UU. impone hace 60 años a la Isla. (Con información de ONO Noticias y Cubadebate)

El bloqueo económico y comercial impuesto por Estados Unidos hacia Cuba desde hace cincuenta y nueve años ha representado para la isla un daño económico por más de ciento treinta y ocho mil ochocientos millones de dólares. Esta agresión ha recrudecido en el último año, dijo el embajador de Cuba en México, Pedro Núñez Mosquera.

El diplomático cubano ofreció una conferencia de prensa en la cual destacó el apoyo del gobierno de México a Cuba contra el bloqueo, ante la asamblea general de la ONU.

“(Marcelo) Ebrard fue claro en expresar esa postura en su reciente discurso ante la Asamblea General. Hoy México es el quinto socio comercial de Cuba y principal emisor de visitantes a Cuba de América Latina y el Caribe y tenemos magníficas relaciones que seguramente se seguirán fortaleciendo”, dijo.

Núñez Mosquera adelantó que, en los días seis y siete de noviembre, la Asamblea General de la ONU votará una nueva resolución en contra del Bloqueo. En ella, las naciones condenarán el asedio de Washington sobre la isla, con la excepción de Estados Unidos, por supuesto, y sus aliados.

El embajador de Cuba en México, Pedro Núñez Mosquera, agradeció el apoyo de México a Cuba contra el Bloqueo. FOTO: @EmbaCuMex

El embajador destacó que, según el reciente informe sobre el Bloqueo, Cuba perdió cuatro mil trescientos cuarenta y tres millones de dólares por culpa de la escalada de agresiones contra la isla por parte de la administración de Donald Trump.

De abril de 2018 a marzo de 2019 se han afectado instituciones educativas, de salud, investigación, deportivas y, en general, el desarrollo social y económico del país.

“Cuba tiene una población de poco más 11 millones de habitantes y se podría decir que 7 de cada 10 cubanos han nacido bloqueados”, dijo.

La isla enfrenta desabasto de combustible debido al sabotaje por parte del gobierno de Estados Unidos hacia embarcaciones petroleras con destino a Cuba. Por órdenes de Trump, empresas y gobiernos no pueden dejar el insumo en la isla (junto con otros diversos productos), tras la implementación de la Ley Helms-Burton que faculta al Departamento del Tesoro estadounidense a sancionar a las entidades que comercien con el país caribeño.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba afirmó este sábado que su país enfrenta graves dificultades para acceder al combustible que precisa su actividad económica y la provisión de servicios a su población debido a nuevas acciones punitivas de parte de Estados Unidos.

En su boletín diario, la ONU destacó el discurso del canciller de la Revolución cubana:

“Denuncio ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que el Gobierno de Estados Unido ha iniciado en los últimos meses la aplicación de medidas criminales, no convencionales, para impedir el abastecimiento de combustible a nuestro país desde diversos mercados”, dijo Bruno Rodríguez Parrilla.

En su participación en el debate el órgano de la ONU, el canciller explicó que Estados Unidos amenaza y persigue a las compañías que transportan el petróleo, así como a los gobiernos de registro y bandera, a las navieras y a las empresas de seguros.

Añadió que en el último año el Gobierno estadounidense ha aumentado las medidas de hostilidad y bloqueo, imponiendo escollos adicionales al comercio exterior e incrementando la persecución de las relaciones bancario-financieras de Cuba con el resto del mundo.

No habrá concesiones 

Ante esta dificultad, Cuba ha encarado intentos de extorsión, aseguró.

“No han faltado en este periodo las amenazas ni chantajes más desfachatados, ni inmorales invitaciones a que nuestro país traiciones sus principios y compromisos internacionales a cambio de petróleo en condiciones preferenciales y dudosas amistades”, abundó el diplomático.

Rodríguez Parrilla aseveró que el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos es el principal obstáculo para el desarrollo de su país y recordó que estas acciones transgreden el derecho internacional.

Pero la dureza de la agresión económica no llevará a Cuba a renunciar a sus convicciones ni a hacer una sola concesión, puntualizó.

Relación con Venezuela

El ministro del Exterior habló de la relación bilateral de su país con Venezuela, sosteniendo que se basa en el respeto mutuo y en la solidaridad. También llamó a tomar conciencia de las sanciones de Estados Unidos al país sudamericano y calificó de calumnias las afirmaciones de los presidentes estadounidense y brasileño en el sentido de que hay decenas de miles de militares cubanos en territorio venezolano.

“Condenamos la conducta del Gobierno de Estados Unidos contra Venezuela, centrada en la promoción de golpes de Estado, magnicidios, guerra económica y sabotaje al suministro de electricidad. Rechazamos la aplicación de severas medidas coercitivas unilaterales y el despojo de sus activos, empresas e ingresos por exportaciones”, manifestó.

Rodríguez Padilla argumentó que esas acciones constituyen una amenaza para la paz y seguridad de la región, además de ser una agresión directa a la población venezolana, a la que “se pretende doblegar por las vías más crueles”.

Ayuda a Bahamas

Por otra parte, el ministro ofreció sus condolencias a la Mancomunidad de las Bahamas por la pérdida de vidas y la destrucción causada recientemente por el paso del huracán Dorian.

“Llamo a la comunidad internacional a movilizar recursos para dar ayuda”, exhortó Rodríguez Padilla

Aunque hay dos mil cuatrocientos kilómetros de distancia entre ambas naciones, Cuba afecta la política interna de Estados Unidos. Trump y sus secuaces no pueden prescindir de la influencia de la isla, aunque quieran. Mas no porque Cuba lo pretenda, sino porque es tal la obsesión de Washington con La Habana, que la simple situación migratoria de un personaje de origen cubano es ocupada por los políticos estadounidenses para avivar el carbón electoral.

El caso se lo arroga el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) de Estados Unidos, el cual rechazó renovar el permiso de residencia en ese país de un personaje de origen cubano llamado Saúl Ramón Sánchez Rizo.

Se trata de un viejo militante contra la Revolución cubana e integrante de varias organizaciones terroristas

Se trata de un viejo militante contra la Revolución cubana e integrante de varias organizaciones terroristas fincadas en el Estado de Florida como el Frente de Liberación Nacional Cubano y la agrupación Alpha 66, con las cuales participó en más de veinte atentados contra la isla como asesinatos de guardacostas, pescadores, secuestros y amenazas de bombas en sedes diplomáticas cubanas en México, Canadá o Puerto Rico. ¿Su propósito? Ayudar en el, tan antiguo como fallido, intento de derrocar al gobierno de Cuba, con ayuda de las agencias de inteligencia y política exterior de Estados Unidos.

Al frente del llamado Movimiento Democracia, Sánchez Rizo organizó entre 1992 y 2011 “flotillas” que en repetidas ocasiones violaron el territorio cubano con aeronaves y embarcaciones sobre las cuales pretendió llevarse a la fuerza a ciudadanos cubanos hacia Miami. Sus actividades terroristas fueron fichadas por el FBI, el cual lo vincula a la voladura de una avioneta que iba de Estados Unidos hacia Cuba en la cual murieron cuatro estadounidenses, en 1978.

Para los sectores anti-cubanos, es más importante mantener los privilegios que velar por los derechos de la población a la que dicen representar.

Si bien las razones de la USCIS para negarle la “green card” a Sánchez Rizo son públicamente desconocidas, el caso ha sido retomado por la ultra-derecha en Miami como moneda de cambio electoral ante Donald Trump.

El senador del Partido Republicano por Florida, Marco Rubio, está presionando a la Casa Blanca para frenar, de algún modo, la deportación de Sánchez Rizo a cambio de sus votos en favor de la reelección del presidente de Estados Unidos. Y ya que los bonos de Trump entre los votantes estadounidenses de origen cubano están a la baja por sus terribles medidas migratorias, el caso de ese viejo terrorista supondría un guiño necesario hacia ese sector para, así, obtener su apoyo rumbo a las elecciones del 2021.

El caso Sánchez Rizo demuestra una vez más que, para los sectores anti-cubanos en Florida, es más importante mantener los privilegios de los suyos que velar por los derechos de la población a la que dicen representar, en este caso, los emigrados cubanos. Actúan como una mafia cuyos códigos de protección sólo aplican para sus miembros. Para lograr sus fines, utilizan como carne de cañón a miles de familias cubano-estadounidenses. De modo que, si el senador Marco Rubio logra su propósito y Trump expía la irregular situación migratoria del mencionado terrorista, alterando las leyes de Estados Unidos, quedará claro también que los vetos migratorios sólo aplican para los enemigos de la política racista de la Casa Blanca y éstos no aplican para los aliados de sus planes imperialistas, aunque se trate de connotados criminales.