LETRAS

Creación, crítica y noticias literarias.

La tradicional feria patronal de Santiago de Anaya festeja a su santo, Santiago Apóstol, con juegos, comida, baile y el tradicional concurso de castillos pirotécnicos, el cual cumple 110 años de iluminar el cielo de luces y colores. También la iglesia se llena de visos brillantes y aroma floral, donde algunas personas limpian el aura de la comunidad con ramos de ternura, siendo su aportación voluntaria a la alegría del corazón santiaguense.

Te invitamos a disfrutar esas postales:

Las flores perfuman el templo. FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
Coronitas de alegre pólvora. FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
Santiago vestido en flor. FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
Dime Santiago, ¿cómo brillan las estrellas de tus cielos?. FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
«Santiago Aposto, refugio seguro de aquellos que te suplican con confianza». FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
Hijos de la noche encendida. FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
Más de cien años prendiendo la mecha. FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
Florecitas en el templo nocturno. FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
Contemplando la pólvora viva. FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX

El patriarcado posmoderno busca la reducción desechable de la persona, en especial de la Mujer, de su historia, de sus metas y sentimientos, a través de la tecnología y de la accesibilidad filtrada.

Impone una pedagogía de lo desechable en sus relaciones, de amor, de amistad, al grado de enseñar que es más fácil desecharlas que repararlas, con lo que impone la cancelación de posibilidades de crecimiento y genera un modelo de política basada en la anti-politica.

De esta forma, el patriarcado posmoderno se opone en su pedagogía a la negociación, a la concertación y sobre todo busca eliminar el diálogo que podría generar alianzas y proyectos de vida entre mujeres.

Una fuga de rebeldía podría generar una contracultura feminista de resistencia, y generar discursos nuevos de pareja, relaciones afectivas, eróticas o corporales basadas en un posmodernismo humanista, que pondrian en riesgo sus sistemas de control normativo (heteronorma, homonorma, e incluso una naciente transnorma).

El Patriarcado Posmoderno reposa en el Smartphone como su principal vehículo condicionante, al naturalizar y cotidianizar las interrelaciones sociales a mero intercambio de performantizaciones del estereotipo «Made In USA», en el cual la Mujer es reducida a una opción desechable por el movimiento de un dedo de hombre en aplicaciones de ligue como el «Tinder».

Más allá de las desilusiones de Bauman por una sociedad líquida, el verdadero riesgo del patriarcado posmoderno es que se ofrece como el traste que daría contención y forma a esa sociedad sin consistencia.

Y lo haría desde la contención de lo impersonal, del clasismo, del racismo, de la homolesbitransfobia, y de los fundamentalismos vendidos como «likes» para una sociedad aspiracionista, fanatizada por la forma, pero confrontada automáticamente con el fondo.

Así, la sentencia de Kate Millet en «Política Sexual», sobre la utilidad del amor romántico como sistema de control patriarcal enajenante contra la Mujer sube varios niveles, al llevar a la propia Mujer a la complicidad de aceptar borrar su multidimensional en favor de ser elegida por un hombre incapaz de relaciones personales, pero poseedor de un Smartphone con la aplicación de Tinder, y una conexión de Wi Fi.

La alternativa de redirigir la romantizacion del amor hacia terrenos incómodos para los patriarcados, se vuelve más necesaria. Desde la construcción de amores desarrollados en lo personal desde la periferia de las normativas legitimados a través de la nueva esfera del romance digital, hacia otras realidades posibles pero no inventadas.

Audre Lorde lo señalaba «La Casa del Amo No Se Desmantela Con Las Herramientas Del Amo'».

Los amores rebeldes no se construyen con el Tinder, ni con el Grinder, Wapa u otras aplicaciones que permiten enjuiciar o calificar a seres con historias y narrativas de vida que merecen ser conocidas.

Sólo los Amores Rebeldes podrán desestabilizar a los patriarcados. Sólo podrán generar libertad ante el Patriarcado Posmoderno las multidimensionalidades de las Mujeres, histórica, corporal, narrativa, erótica y de deseos, anhelos de piel y alma en Movimiento impredecible para las normativas patriarcales y tinderianas.

Y la resistencia a la desechabilidad de las personas, de las relaciones, para lograr la Reparación a través de la Deconstrucción y la Reconstrucción individual y conjunta.

FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX

No es una zanja (aunque parezca). Se trata de un peligroso bache ubicado en la esquina de la céntrica calle Vicente Segura y Jaime Nunó, en Pachuca. A pesar de los trabajos de re-bacheo anunciados por la presidenta municipal, Yolanda Tellería, hace un par de meses, parece no darse abasto ante tanto hoyo.

Por alguna razón, ciertas personas creen que el patio del Sector Primario es un estacionamiento gratuito. FOTO: Blanca Gutiérrez / DESDEABAJO.MX

Lo que es un acceso peatonal, ahora es el lugar favorito de autos y camionetas. FOTO: Blanca Gutiérrez / DESDEABAJO.MX

No solamente los patios del Sector Primario sirven de estacionamiento, también los pasillos. FOTO: Blanca Gutiérrez / DESDEABAJO.MX

Y si no está permitido, qué importa ¿O alguien otorgó su permiso? FOTO: Blanca Gutiérrez / DESDEABAJO.MX

Algunos se estacionan con mucha autoestima. FOTO: Blanca Gutiérrez / DESDEABAJO.MX

La explanada principal del Sector Primario parece haberse convertido en estacionamiento de trabajadores y usuarios, quienes con sus vehículos invaden áreas exclusivas de uso peatonal, tras la remoción de una de las columnas que se supone impiden el paso vehicular a la zona.

Entre la avenida Everardo Márquez y el bulevard Rojo Gómez de Pachuca, un padre hondureño y su pequeña hija, entre harapos y el frío, piden dinero o trabajo. FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX

Desde febrero, más de 78 mil migrantes han cruzado la frontera sur, según datos de la patrulla fronteriza de Estados Unidos. Su sueño: pisar suelo estadounidense. FOTO: Blanca E. Gutiérrez / DESDEABAJO.MX