Medio ambiente

La comisión de Legislación y Puntos Constitucionales del Congreso local aprobó un acuerdo para declarar como Patrimonio Inmaterial las peleas de gallos en Hidalgo.

La iniciativa de acuerdo fue promovida por del diputado de Morena, Rafael Garnica Alonso, ante la comisión presidida por Roxana Montealegre Amador, también morenista. Ambos representantes forman parte del Grupo Universidad.

La comisión de Legislación y Puntos Constitucionales presentará la iniciativa ante el pleno del Congreso para su votación este jueves.

El acuerdo que busca declarar como Patrimonio Inmaterial a las peleas de gallos en Hidalgo contó con el voto en contra de las fracciones parlamentarias del PRI y del PAN.

Se espera, no obstante, que el acuerdo sea aprobado al ser mayoría en el Congreso hidalguense la bancada de Regeneración Nacional.

Actualmente Hidalgo cuenta con nueve declaratorias de Patrimonio Material e Inmaterial del Estado, avaladas por la UNESCO. Entre los inmateriales se encuentra el Xantolo, la danza del Palo Volador, la gastronomía y la Charrería.

Las secretarias del Medio Ambiente y Recursos Naturales a nivel federal y estatal contemplan declarar una alerta ambiental en la región de Tula por los altos contaminantes emanados de la presa Endhó, viejo y constante foco de residuos tóxicos.

El Congreso del Estado ya se involucró en el tema y sus comisiones respectivas están acompañando a las autoridades federales y estatales en la intención de emitir la declaratoria ambiental, la cual contemplaría también proponer la construcción de plantas tratadoras de agua y medidas de des-contaminación de la tierra y el aire de la zona.

Por eso, la diputada María Luisa Pérez Perusquía, en su calidad de Presidenta de la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático en el Congreso local, junto al diputado Victor Guerrero, Secretario de la Comisión, acompañaron al Secretario Benjamin Rico Moreno, titular de la Semarnath Hidalgo, a la primera reunión de trabajo con el Doctor Benjamín Ortiz, responsable de la SEMARNAT federal, de dar seguimiento a la Declaratoria de emergencia ambiental en Tula.

Pérez Perusquía destacó el “compromiso y suma de voluntades de los actores federales y estatales será fundamental para atender la problemática ambiental de esta zona”.

Invertir en la rehabilitación de tierras como una forma de mejorar los medios de subsistencia para reducir las vulnerabilidades que contribuyen al cambio climático y reducen los riesgos para la economía, son, en síntesis, los objetivos que se perseguirán durante la Decimocuarta Sesión de la Conferencia de las Partes (COP14) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD) que se celebra del dos al trece de septiembre en Nueva Delhi.

Así lo explicó en videoconferencia desde la capital de la India, Ibrahim Thiaw, el secretario ejecutivo de ese acuerdo internacional, quien destacó que el evento iniciará su segmento de alto nivel este próximo lunes con la asistencia de la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, y la del primer ministro de la India, Narendra Modi, entre otros ministros y responsables de las agencias de las Naciones Unidas.

Thiaw recordó que la Convención es el único tratado global que trata cuestiones relativas a la tierra y que ésta nos proporciona el 99,7% de las calorías que consumimos.

Añadió que la tierra es un gran contribuyente a nuestras economías y que las pérdidas producidas por su degradación se estiman entre un 10% y un 17% del PIB global.


Un peligro para la salud

Asimismo, consideró que este deterioro representa una grave amenaza para la salud causado principalmente por tormentas de arena y polvo y su relación con enfermedades como el asma, la bronquitis o la meningitis, entre otras.

Estos fenómenos atmosféricos representan una amenaza mundial tal y como lo atestiguan las graves tormentas de polvo y arena que causaron la muerte de 125 personas y 200 heridos en el norte de la India durante 2018, junto a otros fenómenos similares en el mar de Aral y en Europa. Una situación que, según Thiaw, preocupa en total a 151 países.


Amenaza para la paz y la seguridad

Pero el máximo responsable de la UNCCD además manifestó que la degradación de la tierra también «tiene conexiones con la paz y la seguridad», un hecho que obliga a las comunidades a competir por el acceso a la tierra y al agua y, en algunos casos, a entrar en conflicto, como sucede en la región africana del Sahel.

A medida que se intensifica el fenómeno de la desertificación, un planeta sediento también da lugar a migraciones forzadas, presiones crecientes sobre suelos fértiles, inseguridad alimentaria y cargas financieras.

La mala salud de la tierra, combinada con la pérdida de biodiversidad, exacerbada por los efectos del cambio climático, ha dado lugar a cambios ambientales que podrían obligar a migrar a un total de 700 millones de personas para el año 2050, según los cálculos de la UNCCD.

Se espera que la Conferencia llegue a un acuerdo sobre alrededor de 30 medidas en un intento por asegurar que se alcancen los objetivos de la Convención para el periodo 2018-2030, como se indica en el Marco Estratégico de esta, el compromiso más amplio para lograr la neutralización de la degradación de las tierras (NDL).

Al final del evento, las Partes adoptarán una declaración sobre la degradación de las tierras que se presentará en la próxima Cumbre sobre la Acción Climática de las Naciones Unidas el 23 de septiembre, en la que se destacará la restauración de las tierras como parte de la solución para combatir el flagelo del cambio climático.

La cumbre de la COP14, que se celebra hasta el 13 de septiembre, reúne a 8000 asistentes entre los que se encuentran ministros, científicos, representantes gubernamentales, organizaciones no gubernamentales y diversos grupos comunitarios de 196 países, con la esperanza de acordar nuevas medidas para impulsar la fertilidad de la tierra.

En todo el mundo más de 17,2 millones de personas tuvieron que abandonar sus casas el año pasado, debido a desastres naturales que les impidieron ejercer sus vidas con normalidad, pues la crisis climática ya está teniendo un efecto directo en la vida dela población, explicó Dina Ionesco de la Organización Internacional para las Migraciones.

Agregó que “estamos viviendo una era en la que los desastres provocados por los fenómenos meteorológicos extremos y sus efectos a largo plazo están impactando intensamente la actividad humana y es probable que tengan un gran impacto en la forma en que decidimos migrar y asentarnos”, explicó.

“Pues los efectos creados directamente por el cambio climático o amplificados por este, modifiquen ampliamente los patrones de asentamiento humano. La degradación futura de la tierra utilizada para la agricultura y la ganadería, la ruptura de los ecosistemas frágiles y el agotamiento de recursos naturales vitales como el agua dulce afectarán directamente nuestras vidas y nuestros hogares».

Ionesco manifestó que ya se tienen predicciones que indican que más personas continuarán trasladándose durante el siglo XXI como resultado de estos impactos climáticos adversos, y el Banco Mundial ha presentado proyecciones para la migración climática interna de 143 millones de personas para 2050 en tres regiones del mundo, si no se toman medidas «.

Ante esta situación una de las medidas que propone la especialista es la reubicación planificada de la población; “esto significa organizar la reubicación de aldeas y comunidades enteras lejos de las áreas que sufren el impacto del cambio climático»

Leones creciendo en azotehuelas de casas de interés social, tigres encadenados en patios de cinco metros cuadrados, y otros grandes felinos condenados a vivir en condiciones ínfimas porque sus dueños quisieron tener una mascota que despertara la admiración ajena, son situaciones de maltrato animal extremo mucho más frecuentes de lo que pudiera imaginarse.

El maltrato traspatio es el acto de violencia más común contra grandes felinos en México, aseguró Erika Ortigoza Vázquez, presidenta de la Fundación Invictus AC, dedicada al rescate de grandes carnívoros en situaciones extremas.

“Todo comienza con la película de moda, o con el deseo de sentirse admirado por tener una mascota distinta. Muchos de los leones que hemos rescatado se llaman ‘Simba’ y ´Nala´”, dijo Ortigoza, quien fue la creadora de la Primera Unidad de Rescate Rehabilitación y Reubicación de Fauna Silvestre, Endémica y Exótica de México, y hoy preside Invictus AC.

“Todo comienza con la película de moda, o con el deseo de sentirse admirado por tener una mascota distinta», afirma Erika Ortigoza, presidenta de Fundación Invictus. FOTO: DESDEABAJOMX

Enero es un mes de mucho trabajo para el rescate de grandes carnívoros, los cuales fueron el regalo de navidad para niñas y niños, “pero en enero llega la realidad de la quincena”, señala Erika Ortigoza “Cuando se dan cuenta de que come más que la familia, se alarman. Siendo cachorros, les dan una pechuga hervida -lo cual es incorrecto- pero no les dan leche, misma que necesitan porque son cachorros, pero no es cualquier leche, es una especial por su alto contenido proteínico, sumamente cara. Entonces, les complementan con sopas hervidas, cuando ellos son carnívoros estrictos y comen en promedio diez kilos de carne diarios. Toda esa mala alimentación en sus primeros meses de vida les genera enfermedades muy difícilmente reversibles en la edad adulta”.

La activista asegura que lo que viene después para estos animales, no es mejor. Cuando van dejando de ser cachorros, comienzan a herir a integrantes de la familia. “Entonces las familias los van esquinando y luego los encadenan. Esos casos son los más numerosos en México. De la centena de leones que a mí me ha tocado acompañar en algún momento de su rescate o recuperación, aproximadamente el 75 por ciento de los casos ha sido de maltrato en traspatio y el resto de circos”.

Por si fuera poco, tener estas mascotas implica problemas de seguridad pública y protección civil, porque sin el tamaño de barda adecuado (aproximadamente cinco metros de alto) el gran felino pueda fácilmente escapar. Ortigoza Vázquez narra que es frecuente tener reportes de las autoridades pidiendo a habitantes de una colonia que no salgan porque se escapó un león. “Entonces llega la policía que no está capacitada para lidiar con grandes carnívoros, y lo que suele hace es darle un tiro con armas que no son de largo alcance, por lo que no consiguen matar al animal, sino exitarlo más, y hacer que tenga una muerte lenta y terrible”.

Desde el año 2017, Fundación Invictus opera como el único centro de rescate animal, especializado en grandes felinos, totalmente ciudadano y con enfoque de derechos humanos. FOTO: DESDEABAJOMX

Esas familias inconscientes ¿cómo consiguen a los cachorros de grandes carnívoros?

“Hay criaderos legalmente constituidos, es una locura. La Semarnat (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales) da permisos para estos criaderos, basados en el derecho a la propiedad. Podemos reformar la ley para circos sin animales, pero la fábrica de animales, la fábrica de tenencia irresponsable, está autorizada por el gobierno federal, mediante la ley general de Vida Silvestre y la ley de general de equilibrio ecológico”, se lamenta la activista.

Las tareas de Fundación Invictus agregan al cuidado de los grandes felinos en rehabilitación un modelo único de atención centrado en los derechos humanos. FOTO: DESDEABAJOMX

Entre otras críticas a la legalidad de estos criaderos para venta, Erika Ortigoza señala la cruza indiscriminada: “La gente que se enriquece con los criaderos se justifica diciendo ‘Pero son animales en peligro de extinción, y yo colaboro con su reproducción’, pues no, porque no todo lo que tiene rayas es tigre, ni todo lo que tiene motitas es jaguar. Porque su valor genético está por el suelo. Hay tanta endogamia en los criaderos, que luego de cruzar al semental principal con su madre, sus hijas, sus hermanas, los animales que están vendiendo ya ni siquiera tienen la misma carga genética que poseen los carnívoros en su hábitat natural. Muchos de ellos nacen con mucha disposición a varias enfermedades, de talla pequeña. Por eso es una falacia decir que los criaderos están trabajando por la conservación”.

Para la presidenta de “Invictus AC”, si alguien quiere tener un gran felino en condiciones dignas en su casa, debe prepararse para gastar en promedio 120 mil pesos mensuales, además de cumplir un plan de manejo adecuado, que incluye adaptar el espacio con bardas de cinco metros de altura, garantizar que se podrá pagar medicamentos y atención médica especializada en el momento que se requiera, entre muchas otras acciones de alto costo.

Invictus AC y su heroica labor

 

El equipo de la Fundación Invictus está liderado por Erika Ortigoza y lo compone un multidisciplinario grupo de profesionales en veterinaria, biología y ciencias sociales.

Con donativos en efectivo y en especie provenientes de aproximadamente mil 500 personas, se construyó Invictus, Centro de Rescate, Rehabilitación, Reubicación y posible Reinserción en hábitat natural de Grandes Carnívoros, que trabaja desde hace dos años en Pachuca, Hidalgo, México, en favor de grandes felinos y caninos que han sufrido por la ignorancia de quienes, de manera inconsciente, quieren tener mascotas con las que después no pueden lidiar.

Erika Ortigoza recuerda que hubo cientos de niñas y niños que le donaron desde 11.5 pesos mexicanos, que era lo que costaba en ese momento un ladrillo. Hubo también gente que donó desde otras naciones de Latinoamérica, debido a que conocían previamente el trabajo de Ortigoza como funcionaria federal en la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, y como creadora de la Primera Unidad de Rescate Rehabilitación y Reubicación de Fauna Silvestre, Endémica y Exótica de México (URRRFSM).

Fundación Invictus es una realidad en la promoción de derechos ambientales y cultura para la paz. FOTO: DESDEABAJOMX

El equipo que integra “Invictus AC” está principalmente enfocado en el programa “Salva su mundo”, el cual crearon para atender a grandes carnívoros rescatados de situación límite. “Los bonitos y preciosos se van a zoológicos, o se van con algún particular con una UMA (Unidades de manejo para la conservación de la vida silvestre) como los bioparques más famosos. “Nosotros somos de alta especialidad, recibimos a animales en situación al límite, nos llegan animales 60% por debajo de su peso, en deshidratación extrema, aquellos que deben pesar 180 kilos, y llegan pesando 30 ó 35 kilogramos. Tenemos casos muy contados, específicamente tres de perritos, que llegan en situación extrema, y son las únicas situaciones de perritos y gatitos que rescatamos, porque no podemos con todos, pero sí con los que otras personas no están preparadas para recibir, como perros que fueron explotados con cohetes, con fracturas expuestas, o que necesitan terapia intensiva”, señaló la activista por los derechos humanos y de animales no humanos.

Bajo la dirección de Érika Ortigoza, en “Invictus AC” trabajan especialistas en biología, veterinaria y derechos humanos, quienes cada día realizan un trabajo heroico que casi nadie más hace en México, y la manera en que se financian es a través de donativos. Si quieres conocer más de su labor, encuéntrales en FaceBook como “Fundación Invictus”.