Movimiento TTTRANS

La presidenta del Concejo Municipal de Pachuca, Tania Eréndira Meza Escorza, dio posesión a Gloria Virginia Davenport Fentanes como titular de la Oficina de Atención a la Diversidad Sexual. Se trata de la primera instancia de ese tipo que opera en Hidalgo y es la segunda, después de la de la Ciudad de México, que existe a nivel nacional.

En la ceremonia, realizada en la sede del Concejo Municipal, Tania Meza destacó que “esta es la primera vez que se hace un reconocimiento oficial de la deuda histórica que tiene el gobierno y la sociedad con todas y todos los integrantes de la diversidad sexual”.

 “Este es un pequeño paso para hacer valer y respetar  los derechos de todos los ciudadanos; esperamos que llegue a ser muy pronto un Instituto de Diversidad de Género”, expresó la concejal.

La Nueva Dirección está vinculada y trabajará en coordinación con la Secretaria de Desarrollo Humano Social, Secretaria de Planeación, el Instituto de la Mujer y de juventud y la Secretaría de Salud del Estado de Hidalgo.

La Directora de la Oficina de Atención a la Diversidad de Género, Virginia Davenport es Periodista con especialidad en Derecho a la No Discriminación por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y también en género por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Es además autora del libro “Periodismo Contra la Transfobia”, impulsora y coautora de la Iniciativa para el Reconocimiento de la Identidad de Género de las personas Travesti, Transgénero y Transexuales del estado de Hidalgo y fue la primera Vicepresidenta del Primer Parlamento de las Mujeres de la Ciudad de México.

En su oportunidad, Gloria Virginia Davenport Fentanes se dijo orgullosa de pertenecer a un proyecto ciudadano. “Estamos viendo por primera vez cómo se hace un gobierno con perspectiva ciudadana”.

Aseguró que esa oficina va a tener un eje transversal para atender directamente las necesidades de la población travesti, transgénero, transexual, gay y lésbica del estado de Hidalgo, incluidas las poblaciones indígenas y migrante.

“Somos activistas, personas que han peleado desde otro lado y nos toca por fin llevar políticas públicas para la vida de las personas”.

  • A Andrea Dworkin, y a sus enseñanzas traduciendo mi vida.

El reciente debate sobre la prostitución entre la antropóloga Melissa Fernández Chagoya, académica de la Universidad de Sor Juana, y la investigadora y docente del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) Martha Lamas, demostró dos cosas fundamentales: La visión de mujeres blancas, privilegiadas económicamente y catedráticas de universidades privadas sobre la esclavitud sexual a las mujeres precarizadas, estigmatizadas y pertenecientes a poblaciones despreciadas por el clasismo burgués y aspiracionista, como Migrantes, Transexuales, Transgenero, indígenas, jovenas e incluso niñas, adultas mayores o madres sin pareja, refleja las incongruencias del clasismo que lleva el dolor ajeno a anécdota de estudio.

Las alianzas que han hecho algunos de los feminismos blancos, burgueses, académicos y acomodados con el patriarcado más tóxico matizado desde el tratante o esclavizador sexual de las mujeres, hasta el “comprador” o cliente, quien es el ejecutor de uno de los más asquerosos actos de despersonalización humana: la compraventa de su sexualidad.

El punto más alto y humillante de este acuerdo patriarcal con el feminismo blanco, de cubículo y depósitos de banco electrónico y de becas a la pose académica con bibliografía APA Harvard, fue cuando Lamas justificó la prostitución desde la visión victimista del prostituidor, del “putero” romantizado como cliente, al victimizarlo como el Sísifo de sus propios testículos lidiando una “Esposa frígida”.

Así, en un país que, tan sólo en su capital, reporta que de 9 de cada 10 personas que son violentadas en el hogar son mujeres, y 1 de cada 4 es testigo de otras mujeres que también sufren violencia, con el 66 % es por violencia física y 22 % por violencia psicoemocional, según la Secretaría de Gobernación y el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, culpar de frigidez a las esposas para legitimar el prostituidor canibalismo sexual de los hombres es un insulto a la humanidad. *

Mis tres episodios abolicionistas desde la piel de mi historia TTTrans

I. Sobre el debate de la prostitución, coincido con Melissa Fernández Chagoya.

Y que no me digan que todas las mujeres que hemos pasado por la venta de nuestra sexualidad en un estado de desesperación, tenemos que coincidir con la postura proprostitucion de Lamas.

No compañeras, no romanticemos laboralmente la esclavitud sexual.

El problema que enfrentamos siempre es el narcisismo sexual irresponsable de ese agresor infantiloide llamado Hombre.

Durante el tiempo que me dediqué al sadomasoquismo como dominatrix, o cuando fui edecán en fiestas Swinger, pude ver que la mayor parte de los «clientes» usaban anillos de casado, exigían asquerosidades, gastaban mucho dinero,y hasta regateaban o querían dar regalos usados de otras mujeres, tal vez de las que se casaron con ellos.

Atrás de cada hombre irresponsable con su apetito sexual hay un pornógrafo, un puberto caduco, un violador en potencia sólo contenido por un puñado de monedas, un inmaduro infame. Y a esos es a los que defienden y protegen quienes abogan por la prostitución, desde feministas de cubículo académico, hasta pseudolideres con historias de trata, que utilizan la venta de sus hermanas en las calles, para viajar en su nombre por el mundo dando conferencias y haciendo pasarelas victimizantes en oficinas progres de gobierno o partidos políticos donde los hombres, muchos de ellos gays, debaten sobre los cuerpos de las mujeres para el consumo sexual por hombres heterosexuales.

II. En la última discusión que tuve con el último ex que tuve, cierto hombre blanco académico mayor que yo, que tenía en su cubículo una colección de videojuegos sexistas, me reclamó que fuera tan radical, que el feminismo me hubiera vuelto “odiadora de hombres”. Y que con ese “odio a los hombres”, traicionara a las mujeres heterosexuales de mi familia, a las hermanas TTTrans parejas de hombres, y a mi «lado bisexual’, que, según él, le pertenecía y debía estar sujeto a sus regulaciones morales y heterosexualmente monogámicas.

La verdad, no sé si mi “lado bisexual’ lo encuentro horizontalmente (no creo que esté en el norte) o verticalmente (tampoco en el hemisferio izquierdo). Nunca respondió porque no intentaba sacar a otros hombres del vagón de seguridad para Mujeres del metro, pero celebraba que hubiera prostitución en los andenes, porque, según él, había menos exposición pública que en las calles.

Nunca respondió porque no condenaba públicamente la pornografía ni borraba las canciones misóginas de salsa en la USB de su carro, pero le gustaba bajar la velocidad cuando circulaba por Tlalpan.

Nunca se indignó por los videojuegos infantiloides que mataban mujeres y que jugaba en línea con sus compañeros e hijos, y hablaba con otros pubertos caducos de su sexta generación sobre prostitutas latinas en “Gand Theft Auto”.

Pero sí me acusó de «beneficiarme de sus privilegios de académico» por pagar con vales algunas cenas, como si me contratara como acompañante para verlo hacer el ridículo machista en el restaurante bar giratorio del World Trade Center.

Nunca debatimos de la prostitución, no importaban mis palabras o análisis, el septuagenario intelectualoide que me había impresionado por su elocuencia, siempre evadió el tema desde su mansplaining académico, hablando de «un mal necesario» para los pobrecitos hombres solteros, viudos o divorciados. O para los pobrecitos migrantes, agentes viajeros u otros engendros casados que, como prometeos domésticos prefieren comprar mujeres que enfrentarse a su testosterona, y volverse sisifos de la fidelidad que exigían a sus esposas.

Y cambiaba el tema.

Él me enseñó a través de sus celos y mansplaining que la sapiosexualidad es incompatible con los grados académicos…

… Y con los hombres.

Él me enseñó que, para los puteros, la invisibilización sentimental de la mujer es necesaria para ligar y prostituir emocionalmente a otras mujeres en redes sociales, como en Facebook o Tinder, por lo que el borrado de la relación es otro cobarde micromachismo narcisista, equiparable al donjuán de bolsillo que se quita el anillo de casado frente a su nueva victima a depredar.

Me da asco y miedo pensar que estuve con el complemento masculino de Martha Lamas…

Si, la decepción también asusta cuando se transforma en recuerdo.

III. ¿Por qué soy Mujer Transexual Abolicionista?

Porque estoy harta de que incluso las croquetas de mis gathijas y perrhijas tengan que girar en torno al antojo violador de un «cliente», y que llenen sus pancitas con el hambre y las necesidades de las y los hijos de esos miserables prostituyentes.

Porque los mismos que tantas veces me negaron el trabajo periodístico, me vieron con morbo los senos y el trasero al irme con mi currículum y mi desesperación…

…y seguramente en la noche salieron a comprar la cuerpa de otra hermana.

Por el asco que siento cuando en el Metro me encuentro a una pareja Heterosexual, y él, aprovechando que ella no lo ve, me hace un guiño y me manda un repugnante beso, sin dejar de abrazarla.

Por todos los antojos repulsivos que estos desperdicios humanos del patriarcado, romantizados como «clientes», aprendieron de la pornografía, y que creen que pueden aplicar en mi territorio de piel, babeando dinero maloliente, pegajoso y lleno de desprecio y burla.

¿Por qué soy abolicionista? Porque no he vivido tanto a contracorriente para que mi presente y futuro estén atados a la erección de un monigote que quizás nunca leyó a Xaviera Hollander, pero que es defendido por “feministas” con argumentos kingkongescos de una Virginie Despentes, que coincide con ellas desde la blanquitud de las regalías y de las becas y seguramente un lujoso pent house en alguna zona residencial de Paris, Francia.

Porque la autonomía de la sexualidad de nuestras cuerpas, de todas las Mujeres, incluidas la mía y de mis hermanas Transexuales, reconocida con la inclusión de la Transexualidad en la Constitución de la Ciudad de México, esa que tanto ardió a la ILGA neoliberal y a los macromachismos transfóbicos de Gloria Careaga y el lesbotransfobismo arcoíris, no puede ser tergiversada para los antojos sexualmente feminicidas de clientes, padrotes, madrotas, y parasitxs políticos.

Porque adentro de mi cuerpa habita mi alma, mi Corazona, mis más delicadas emociones…

Y sobre todo, la niña que fui…

…y ella no creció con tanto dolor para ser invadida, violada…

Garantiza el Instituto Nacional Electoral (INE) el acceso al voto para las personas transexuales, informó la vocal ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica, Magdalena González Escalona, quien explicó que desde 2018 se creó un protocolo para permitir el ejercicio del voto en igualdad de condiciones y sin discriminación en todos los tipos de elección y mecanismos de participación ciudadana.

González Escalona explicó que existe un protocolo en el que se establecen 18 puntos que se dan a conocer a las y los funcionarios de casilla con la finalidad de que no incurran en ningún acto de discriminación en contra de las personas transgénero.

Manifestó que dicho protocolo se aplicó en las elecciones para renovar congresos federal y estatal en las elecciones de 2018 y del cual no se tuvo ningún incidente, “nos reunimos con personas transgénero y nos explicaron que durante su emisión de voto todo se realizó de manera correcta y oportuna”.

FOTO: Magdalena González, vocal ejecutiva de capacitación y educación cívica del INE en Hidalgo.

Agregó que la falta de concordancia entre la expresión de género del o de la votante con la fotografía de la credencial para votar, o bien con el nombre o el sexo (hombre o mujer) asentados en ella podrá ser causa para impedir el voto.

Explicó que la o el presidente de la mesa directiva de casilla será responsable de resolver cualquier observación o cuestionamiento que formule alguna de las personas presentes en la casilla, ya sean personas que participan como representantes de partido político o candidatura independiente, observadores electorales o ciudadanos electores.

Manifestó que en caso de que exista una oposición para que la persona trans voté, por parte de alguna persona autorizada para estar presente en la casilla, se deberá asentar esta situación en la hoja de incidentes, «la cual se revisará posteriormente y se dará el seguimiento adecuado; sin embargo, esta situación hasta el momento no se ha presentado”.

La encargada de Capacitación Electoral y Educación Cívica fue enfática al mencionar que los y las funcionarias de casillas deberán abstenerse de aplicar procedimientos adicionales para confirmar la identidad de una persona. No se debe pedir ninguna otra prueba que sustente la identidad o personalidad jurídica de la persona portadora de su credencial para votar.

Además, deberán evitar cuestionar a la persona sobre su identidad y/o evitar realizar actos intimidatorios que invadan su privacidad y signifiquen un trato desigual como son miradas detenidas e incómodas, preguntas impertinentes sobre sus características físicas o apariencia, gestos y comentarios denigrantes y estereotipados o cualquier otra conducta que restrinja el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Por último, dio a conocer que esta información fue socializada y entregada en trípticos a los encargados de casilla y además podrán obtenerla en las casillas, por lo que todas y todos los ciudadanos tienen garantizado su derecho al voto.

“…and when they’ve given you their all
some stagger and fall,
after all its not easy
banging your heart
against some mad buggers wall.”

«…Y cuando te han dado todo lo suyo
Algunos se tambalean y caen
Después de todo, no es fácil
Golpearse el corazón
contra el Muro de algún idiota loco.»

Roger Waters. Pink Floyd. “Outside the wall”

The Wall de Roger Waters con Pink Floyd crea la distopia interna, el derrumbe de un ser humano frente a un sistema que busca la asfixia, la autodestrucción inducida por la frustración y, finalmente, la muerte social por incomprensión y aislamiento.

Pink es la materia aparentemente más suave, imposible de funcionar como un ladrillo cuadrado y anónimo, es visto desde lo social como frágil y furiosamente delicado, al grado de perder la cordura ante la falta de fortaleza para vivir en el mundo de la ordenada y silenciosa mecánica de normalidad.

Solo al final de la fábula, desde la expulsión y el destierro, Pink se redime en su propia fortaleza afuera de la pared, como infancia que se manifiesta como esa roca que jamás podrá ser transformada en ladrillo simétrico necesario para el muro.

Por más que la golpees, la piedra resistirá, tendrá que ser expulsada por ser inútil para el orden, para ese muro, por no ser Otro Ladrillo En La Pared.

Comprendí la metáfora de Waters en la antesala del 30 de abril, Día de las Infancias, cuando comencé a denunciar páginas de pederastas autodenominados MAP o Minor Attracted Person, y de grupos fascistas de extrema derecha TERF que atentan contra infancias Travestis, Transgénero y transexuales y que proliferan con los mismos argumentos en Facebook, aprovechando el confinamiento de niñas y niños en sus hogares por la cuarentena mundial del Coronavirus.

La respuesta de Facebook fue el bloqueo sistemático de los perfiles de todas aquellas feministas que denunciamos tanto las paginas MAP y grupos TERFs que promueven la violencia sexual y política hacia las infancias, y que para la red social No Viola Las Normas Comunitarias.

Pero el proteccionismo de Facebook a grupos pederastas –que a su vez cobijan a grupos Terfs que se oponen a los derechos de las personas TTTrans, y en especial de las infancias–, demuestra hasta donde un monopolio capitalista, neoliberal y profundamente patriarcal intenta esculpir, domesticar, controlar y castigar a aquellas mentes y vidas que, como rocas fuertes, nos negamos a ser esculpidas como cuadrados y simétricos ladrillos de la pared.

Apilados ordenadamente, los ladrillos del muro envejecen satisfechos y falsamente seguros, uno sobre otro, juntos tan pegados que no se pueden mover. Unidos por el cemento de la responsabilidad social de un orden moral de fascismo extremoderechista que educa contra los cuerpos de las mujeres y de las infancias, censurando pavlovianamente con bloqueos a un pezón femenino, pero fomentando imágenes sexualizadas de mujeres y niñas en dibujos de pornografía japonesa Hentai en páginas MAPederastas y cosificación genitalista Terf.

Afuera de la pared del Facebook machista, genitalista, pederasta y Terfo también hay otros espacios de alternativos de resistencia y rebeldía. Están otras redes sociales competencia de Facebook, como Tumblr que permite la creación de microblogs. En esta red social me encuentro como Catlady Davenport y Tiempo de Leonas.

También se encuentra Vero App, una red social experimental que fue considerada la amenaza más fuerte contra Facebook en 2018, cuando miles de personas desertaron de FB por la venta de datos de usuarias y usuarios en el escandalo de Cambridge Analítica. En esta red estoy como @gloriadavenport

Asimismo, he emigrado de Whatsapp, que pertenece a Facebook, para trabajar con la mensajería virtual de Telegram

Algunas de las activistas y feministas que hemos enfrentado los bloqueos de Facebook, hemos decidido que mantendremos los perfiles solo como vehículos difusores de memes, mientras que nuestro activismo critico se desarrollara en espacios alternativos paralelos a facebook y sin control de este, como Tumblr, Vero, Telegram, Twitter y YouTube. Albert Einstein nunca pensó que habría un belicismo más allá del armamento corporal, al decir que la cuarta guerra mundial seria con palos y rocas. Quizás se equivocó.

A mí querida compañera de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento de Mujeres, Dulce María Romo.

A los once años enfrenté por primera vez el abuso sexual. Era 1977 y yo estaba obligada a estudiar en una escuela católica sólo para “varoncitos” porque mi padre había decidido que rodearme de “hombrecitos” me quitaría esa obsesión de decir que de era Niña y que, de adulta, cuando me librara de él, seria una señora escritora como Susan Sontag o cantante como Janis Joplin.

A los once años aprendí que no podría hablar de lo que me pasaba, pues mi propio padre me acusaba de provocar el bullyng por mi necedad de considerarme Niña, mientras que me ridiculizaba y sumaba golpes a las burlas, sin dejar de culpar a mi madre de haberme afeminado.

En aquella época, el canal cinco transmitía la caricatura «La Princesa Caballero» y unos niños de secundaria decidieron que la mejor manera de salir de la curiosidad sobre si esa criatura de primaria que se rumoraba usaba medias de mujer era igual que Zafiro, seria seguirla al baño y comprobarlo a la mala.

Han pasado cuarenta y tres vueltas al sol de esos abusos sexuales cometidos por niños que ahora seguramente son abuelos impotentes tragaviagras, los mismos vejetes cuyas nietas y nietos Transgenero, Transexuales o Travestis tienen ya la posibilidad de tener acceso a la identidad de género al llegar a la mayoría de edad.

¿Puede un grupúsculo de fascistas de extrema derecha autodenominadas feministas RadFem oponerse al derecho de las infancias TTTrans a acceder a su identidad y condenarlas a las violencias familiares y sexuales que muchas sobrevivientes enfrentamos hace cuatro décadas?

Un puñado de seguidoras de la transfobia del presidente de Estados Unidos Donald Trump y de grupos extremoderechistas de terrorismo moral de España y México, quienes han hecho todo lo posible por eliminar los derechos de las poblaciones TTTrans con los mismos argumentos genitalistas.

Los ataques contra el derecho a la identidad de las infancias son una nueva cobardía de un patriarcado fascista de extrema derecha que simula un feminismo radical, conocido como Feministas radicales excluyentes de personas Trans (TERF, según sus siglas en ingles), cuyos actos de odio transfóbicos han llegado al ridículo de organizar marchas de “mujeres biológicas”, apoyadas por un grupo de perredistas incrustados en el área de Diversidad Sexual de la alcaldía Cuauhtémoc en la Ciudad de México.

Las alianzas Terfs con el patriarcado heterosexual, con el heterombre, operan llevando al terfismo a ser el policía de genero genitalizado heteronormado, para filtrar a las mujeres según sus genitales, cancelando a las mujeres Transgénero y Transexuales, y dejando solamente legitimadas a aquellas que puedan ser usadas por ese mismo patriarcado.

No es curioso que en medio de un fuerte debate sobre el incremento de violaciones de hombres heterosexuales contra niñas en un país donde se estima que diariamente son violadas 32, las Terfs inician una serie de ataques violentos contra la iniciativa para el reconocimiento de la identidad de género para las infancias TTTrans aprobada por el Parlamento de Mujeres, y actualmente en manos del Congreso de la Ciudad de México.

La falsedad del fascismo genitalista de extrema derecha TERF ha quedado al descubierto con las alianzas del Partido Feminista de España con el VOX misógino y homolesbitransfóbico, que representa los extremismos del capitalismo y de las iglesias.

El debate sobre el derecho de las infancias TTTrans a la identidad no puede ser frenado por esos discursos fascistas TERF, en sincronía con la oposición de lo más reaccionario de la derecha en México, como Provida y el Frente Nacional por las Familias.

Pero tampoco puede quedar en manos de intereses clasistas de legisladores cuyo límite es su oficina, las fronteras de sus ambiciones políticas y sus compromisos o desánimos estratégicos que les impiden entrar en contacto con los sectores mas precarizados de la población TTTrans, como son las adolescentes TTTrans perseguidas por las redes de trata e invisibilizadas oficialmente por la falta del reconocimiento a su identidad.

Durante mi trabajo como Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento de las Mujeres, junto con mi compañera parlamentaria Dulce María Romo, recomendamos que se solicitara el acompañamiento técnico del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y de instituciones de investigación de la sexualidad afines al respeto de los derechos sexuales y de género como la Asociación Mexicana para la Salud Sexual AMSSAC y del Instituto Mexicano de la Sexualidad, IMESEX, así como de organizaciones feministas de visión interseccional y de vigilancia contra la trata sexual de las personas. Y en especial, un ejercicio de parlamento abierto en el que pudieran participar y ser escuchadas las mujeres, adolescentes y niñas TTTrans de las zonas mas precarizadas de la Ciudad de México, como Iztapalapa, Tláhuac y Milpa Alta, en un ejercicio similar a las reuniones que sostuvieron legisladorxs Susana Angeles, Tatiana Angeles y Victor Guerrero de la fracción parlamentaria de Morena entre otrxs que aprobaron el acceso a la identidad de las personas TTTrans en el estado de Hidalgo.

En una acto político en el Ayuntamiento de Puebla en memoria de la activista TTTrans asesinada Agnes Torres, en el que participé como presidenta saliente de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento de Mujeres, tuve la oportunidad de expresar esta ruta política al diputado presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de la Ciudad de México, Temístocles Villanueva, impulsor de la iniciativa para el reconocimiento de la identidad de género de las infancias TTTrans, e insistir en la necesidad de involucrar a las organizaciones y a la población TTTrans en foros legislativos, y no legislar a las espaldas de la misma.

La feminista TERF Camille Paglia en una ocasión equiparó el movimiento TTTrans a una moda tan llamativa como lo fueron algunos movimientos de los 60s y 70s, y al hacerlo se mostró ingenua al no considerar la perversión del propio sistema de control político y económico del orden lésbico gay homonormado, que ha visto un lucro monetario y político en la precarización de las personas TTTrans extendiendo ese apetito miserable a la infancia.

En un escenario en el que, una empleada de la Comisión Nacional de Derechos Humanos vinculada con la neoliberal y transfóbica Asociación Internacional de Lesbianas y Gays, borra del acrónimo LGBTTTI a las poblaciones Travesti, Transgénero y Transexual reconocidas en México hasta por la Constitución Política de la CDMX gracias al Movimiento Feminista Interseccional, una diputada heterosexual y un diputado gay conducen un proceso legislativo supuestamente a favor de las infancias sin consultar a la población TTTrans más precarizada por el sistema, ni escuchar sus voces y sus historias de supervivencia.

Queda más claro que nunca la necesidad de generar nuevas dinámicas y reflexiones dentro del movimiento TTTrans para defender su autonomía frente el lucro económico y político lésbico/gay; del clasismo que elimina las identidades y reconocimientos de las identidades TTTrans al reducirlas a un cómodo paraguas invisibilizante; y ante los miserables embates del fascismo de extrema derecha TERF y sus vínculos ideológicos con el presidente de Estados Unidos Donald Trump y todo lo que él representa.

Asociación por las Infancias Trans, impulsora de la Ley de Identidad de Género para Infancias en la Ciudad de México.

Hoy la escuela de varones en la que fui encerrada por mi padre en los 70s es mixta. Niñas estudian en los salones de clases donde yo asistía y corren riendo en el patio del recreo en el que yo me sentaba discretamente con una libreta a dibujar muñecas. Hoy, el baño donde fui acosada sexualmente por niños de secundaria, es un eje vial que colinda con una barda donde hay dibujadas niñas y niños sonrientes.

Y hoy esa superviviente de esa infancia TTTrans es una señora de 53 años que fue la única vicepresidenta transexual de la mesa directiva de un Parlamento de Mujeres y quien, aun entre la melancolía, se pregunta cómo recuperar aquella infancia que no pudo sacar de la furia, pese la increíble fuerza y necedad de una pequeña de once años.