[SIN DOBLECES]

por Otilia G. Sánchez Castillo

A escasos días de las elecciones presidenciales hemos visto una serie de acciones por parte del PRI-Gobierno que lo único que demuestran es el miedo que tienen de que las elecciones se salgan de su control y no puedan instrumentar el fraude electoral como en otras elecciones, con la consecuencia de que su candidato, Enrique Peña Nieto, no llegue a ser el Presidente de la República.

Tienen razón en sentir miedo. Gracias al movimiento #Yo soy 132 se ha roto el cerco y la manipulación informativos que jugaron un papel fundamental en el fraude del 2006. Por eso el PRI ha recurrido, primero a la descalificación del movimiento argumentando que es un movimiento creado por la coalición de izquierda (ojalá y estuviera así de organizada); después, a través de amenazas a las y los integrantes, así como a sus madres y padres para que los presionen para retirarse del mismo; no conformes con esto también han recurrido a las agresiones físicas como es el caso de la agresión a dos estudiantes, integrantes del movimiento #YoSoy132, el 14 de junio, que fueron golpeados y posteriormente detenidos por policías del municipio de Tlalnepantla de Baz en Estado de México, una tercer estudiante fue agredida por una camioneta supuestamente conducida por Armando Ugalde, hermano de Arturo Ugalde, alcalde priista por el PRI del municipio; o las agresiones a un grupo de estudiantes pertenecientes al movimiento #YoSoy132 en la ciudad Cuautla, Morelos, el pasado 22 de junio, en donde dos estudiantes resultaron con heridas en la cabeza.

Nuestro estado lamentablemente no es la excepción. Integrantes del movimiento #Yosoy132 en Hidalgo han denunciado hostigamiento, amenazas de uso de la fuerza pública en su contra, así como amenazas de levantones, secuestro e incluso de violaciones sexuales que recientemente recibieron cuatro estudiantes, lo que motivó la exigencia a José Francisco Olvera Ruíz, Gobernador del Estado, de que les sean garantizados sus derechos establecidos en nuestra Constitución, así como una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo, presentada el pasado jueves 21 de junio.

En ese mismo contexto, el miedo a que no gane el candidato priísta, se encuentra la agresión hecha a Verónica Jiménez, corresponsal del diario Reforma, quien hace una semana fue detenida de manera arbitraria por elementos de Seguridad Pública de Pachuca, “acusada de alterar el orden público y dañar el equipamiento urbano, por fotografiar a brigadistas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que regalaban objetos promocionales previo al proceso electoral del próximo 1 de julio, liberada sin cargos después de 40 minutos, aunque empleados de la Coordinación Jurídica pretendían hacerla firmar un documento en el que aceptaba haber agredido a brigadistas y haber dañado mobiliario público, pegando propaganda contra el candidato presidencial del PRI.”

¿Cuánto miedo más pretende crear entre la población el PRI Gobierno? ¿Cuántas agresiones más debemos aguantar? Es momento del cambio, y este cambio está en nuestras manos. La ciudadanía, sobre todo el sector de las y los jóvenes, va a participar de manera más activa cuidando el voto para que haya certeza electoral. Pero también hay que estar atentas a las diversas estrategias del PRI, que utilizará para garantizar que triunfe su candidato: desde el voto comprado, para cuyo pago deberán presentar la comprobación mediante fotografía tomada con teléfono celular; la entrega de la boleta electoral con el voto ya marcado a favor de Peña Nieto para que cada persona deposite en la urna, y que para recibir el pago del voto, deberá entregar, a las y los coordinadores priístas, la boleta en blanco que recibieron en su casilla electoral; hasta la presencia en las casillas de gente pagada por el PRI con camisetas, gorras o insignias de los partidos de oposición, para levantar en las actas de casilla las “irregularidades” y tratar de que los resultados de la votación sean anulados. Claro está que también habrá “desayunos”, “carruseles” y otras mapachadas que por muchos años les han sido útiles.

Si observamos cualquier irregularidad el día de la jornada electoral, se pueden denunciar a través de las direcciones electrónicas contamos.org.mx y coordamlo@gmail.com, para posteriormente presentar la denuncia correspondiente a la autoridad competente. Todas las personas podemos participar en la vigilancia de las casillas, la defensa del voto y en hacer valer la democracia.

 

por Otilia G. Sánchez Castillo

El 10 de junio de 1971, día de la festividad de Corpus Christi, estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) se dieron cita en el Casco de Santo Tomás para realizar una manifestación por las calles de la capital mexicana y exigirle al entonces presidente Luis Echeverría (1970-1976) una reforma universitaria, liberación de presos políticos y libertades democráticas para estudiantes y obreros. La manifestación, que en su inicio fue pacífica, terminó convertida en una masacre por la irrupción en ella del grupo paramilitar de «Los Halcones», que abrió fuego para reprimir a las y los estudiantes, lo que dejó decenas de muertos y medio centenar de heridos.

Es importante no olvidar esta masacre realizada por parte del estado mexicano formó parte de la guerra sucia, guerra que incluyó la desaparición forzada, el asesinato, la tortura, las golpizas, como prácticas generalizadas hacia los movimientos y organizaciones sociales, pero también hacia toda persona sospechosa de participar en la lucha, incluyendo a familiares de luchadores y activistas, que buscaban una verdadera democracia, en el marco de la libertad y justicia social.

Esta verdadera democracia con libertad y justicia social continúa siendo el anhelo del pueblo de México, ya que lamentablemente hemos venido viviendo por décadas en la simulación y el control mediático, que ha permitido el incremento de la pobreza, de la injusticia y de la violencia.

Por ello es tan importante el que hoy nuevamente las y los jóvenes se estén organizando, devolviendo la esperanza de que se pueda lograr un cambio democrático en nuestro país. Las y los jóvenes del movimiento “Yo soy 132” no sólo han evidenciado la manipulación mediática sino que también han exigido medios de comunicación veraces, y logrado abrir los canales de televisión de mayor audiencia para la transmisión del segundo debate presidencial el domingo pasado.

También otros sectores de la población se están aglutinando alrededor de este movimiento, no para cooptarlo como quisiera el gobierno, o para dar elementos para que se siga descalificando, deslegitimizando su organización y objetivos. Así en Pachuca se ha organizado la “Brigada de los 60’s” constituida por personas que vivieron el movimiento del 68, que han militado en la izquierda social y política, y que más allá de lo partidos políticos, reivindican las demandas del “Yo soy 132” para participar no sólo en la observación ciudadana del proceso electoral, sino en cuidar el voto directamente en las casillas electorales.

Hoy va a ser más difícil que quienes tienen el control del país puedan instrumentar impunemente otro fraude electoral como el de 1988 o como el más reciente, el del 2006, ya que hay cientos de miles de ojos atentos, informados y que informan a través de las redes sociales, que participan activamente y que no se dejan manipular.

Como bien expresaron en su “Manifiesto por nuestros mártires de 1971” el Consejo Político de Egresados Izquierdistas del Instituto Politécnico Nacional, “hoy es el tiempo de pasar de la reclama a un régimen de derecha de oídos sordos, a la construcción organizada de un gran movimiento popular nacional e incluyente que resuelva revocar el actual régimen, y construir un gobierno popular que nos permita resanar y construir un país más justo, libre y soberano, donde el que estudia tenga asegurado un trabajo, donde sus conocimientos resuelvan problemas en lo económico, tecnológico, político y social y beneficien a su pueblo con su servicio, y sea retribuido con justicia, y garantice un patrimonio y un porvenir para la siguiente generación de mexicanos, en un país donde cada quien pueda disfrutar realmente de los resultados de su duro trabajo, sin miedo a salir a las calles y sin miedo a ser uno más de las estadísticas fatales de este régimen”.

Lo ha reiterado Andrés Manuel López Obrador “Sólo el pueblo puede salvar al pueblo”, y lo estamos viendo.

por Otilia G. Sánchez Castillo

 

No cabe duda que las redes sociales le han dado un nuevo giro a las campañas presidenciales ciudadanizándolas.

De lo más destacado en las redes sociales ha sido, la información que se ha generado a partir del desencuentro de Peña Nieto con el estudiantado de la Ibero el viernes 11 de mayo, y que el duopolio y otros medios de comunicación como la Organización Editorial Mexicana, se han esforzado en hacer creer a la población que esas acciones de protesta en contra de Peña Nieto fueron realizadas por “porros y acarreados”, no por estudiantes.

Esto originó, nuevamente a través de las redes sociales, diversos comunicados y videos para demostrar, en primer lugar, que quienes se manifestaron en la Ibero son parte del estudiantado, no porros ni acarreados, y en segundo lugar que están informados y son responsables de sus acciones, como se puede ver en el video en que 131 chicas y chicos muestran su credencial que los acredita como estudiantes de dicha Universidad. Aquí quiero resaltar el hecho de que el 65 {9e1ff1bee482479b0e6a5b7d2dbfa2de64375fcf440968ef30dd3faadb220ffd} de las personas que en el video se identifican con su credencial de la Universidad son mujeres.

Precisamente este video dio nombre a la marcha “Yo soy 132” convocada por estudiantes de las Universidades Iberamericana, Anáhuac, ITAM, Tec de Monterrey, Universidad del Valle de México y la UNAM, a través de las redes sociales, como apoyo a las y los estudiantes de la Ibero y en defensa de la libertad de expresión. Esta marcha que partió de la Ibero hacia las instalaciones de Televisa en Santa Fé, en la ciudad México, sitio en donde se encuentra la oficina de Emilio Azcárraga Jean, presidente del Grupo Televisa, se realizó el pasado viernes.

Así, las redes sociales han permitido informar de manera verídica y simultánea a los acontecimientos, así como convocar a diversas manifestaciones, no sólo en el ciberactivismo o activismo virtual, sino para realizar desde la ciudadanía acciones específicas de apoyo o de protesta, como la marcha antes mencionada. Hay que aclarar que también existe el ciberacarreo como el practicado por las y los “ectivistas” de Peña Nieto el día del debate, con el fin de crear falsas tendencias en el ciberespacio, como se demuestra en el video Twittergate.

Evidentemente existen dos realidades alrededor de la candidata y los candidatos presidenciales: la que se presenta a través de los medios de comunicación tradicionales como son las televisoras y los medios impresos que nos hacen creer que quien encabeza la preferencia electoral es Peña Nieto; y la que existe en las redes sociales en donde, de acuerdo con el análisis de Reputation Level, servicio de monitoreo, análisis e inteligencia on line, Andrés Manuel López Obrador es el candidato del que más se habla en las redes sociales.

Las redes sociales son utilizadas principalmente por las y los jóvenes, y recordemos que las personas menores de 35 años representan el 40.6{9e1ff1bee482479b0e6a5b7d2dbfa2de64375fcf440968ef30dd3faadb220ffd} del padrón electoral, por ello no es de extrañar que Andrés Manuel López Obrador haya ganado la elección con el 85.1{9e1ff1bee482479b0e6a5b7d2dbfa2de64375fcf440968ef30dd3faadb220ffd} de la votación, en el simulacro realizado por la UNAM el pasado viernes.

Sin embargo el poder de los medios de comunicación tradicionales, en particular el de las televisoras, no debe despreciarse ya que pueden ayudar a imponer al Presidente de México, como ya nos lo recordó AMLO durante el primer debate. Y esto no hay que olvidarlo.

por Otilia G. Sánchez Castillo

 

La verdad estoy sorprendida, sin embargo creo que la sorpresa mayor fue la que se llevó Enrique Peña Nieto, exgobernador del estado de México y actual candidato a la Presidencia de la República por la Coalición Compromiso por México, en su visita a la Universidad Iberoamericana el pasado viernes.

Desde que llegó a esa universidad fue recibido con abucheos, gritos de rechazo y de protesta por parte del estudiantado. Él mismo reconoció al inicio de su intervención que “podrán estar algunos de acuerdo o no, y quienes no lo estén, espero, aunque sea un poco poderlos convencer”. El clímax llegó al final, cuando ya se había dado por terminado el evento y él decidió contestar el cuestionamiento reiterado sobre Atenco, reconociendo que, palabras textuales: “tomé la decisión de emplear la fuerza pública para restablecer el orden y la paz… reitero fue una acción determinada, que asumo personalmente, para restablecer el orden y la paz en el legítimo derecho que tiene el Estado mexicano de hacer uso de la fuerza pública, como además, debo decirlo, fue validado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación”. Esta declaración desató el rechazo y la indignación tanto de las y los estudiantes que se encontraban dentro del auditorio en donde se realizó la asistencia de Peña Nieto al Foro el Buen Ciudadano Ibero, como de quienes veían su transmisión en vivo afuera del auditorio, quienes de asesino no lo bajaron, recordándoles que “Atenco no se olvida”. Ante la magnitud de las manifestaciones verbales en su contra Peña Nieto se vio prácticamente obligado a huir de las instalaciones universitarias.

De verdad qué bueno que la población tenga memoria histórica, sobre todo las y los estudiantes como el pasado viernes lo demostraron, ya que sólo así podremos evitar repetir los errores del pasado. Para quienes no tienen esta memoria les recuerdo que, siendo Enrique Peña Nieto gobernador del Estado de México y Vicente Fox Quesada Presidente de nuestro país, “en mayo de 2006, policías estatales y federales instrumentaron un operativo policíaco plagado de violaciones a los derechos humanos cometidas indiscriminadamente en contra de integrantes de un movimiento social, simpatizantes de dicho movimiento y pobladores de la localidad, que en muchos de los casos no tenían ninguna vinculación con el movimiento social Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco, fueron violados en sus derechos de propiedad privada al haberse presentado cateos ilegales y daño de sus propiedades. Doscientas once personas fueron detenidas arbitrariamente (sin orden de aprehensión), todas fueron torturadas y/o maltratadas. Dos personas perdieron la vida, entre ellos un menor de edad. De las personas detenidas 47 fueron mujeres, quienes además de ser víctimas de la mayoría de las violaciones de derechos humanos mencionadas anteriormente, fueron torturadas a través de la violación sexual y otras formas de violencia sexual como tocamientos, insultos y amenazas de violación”, como está documentado en el informe presentado de forma conjunta ante el Comité contra la Tortura (CAT) de las Naciones Unidas, por parte del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM), la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT), organización no gubernamental con estatus consultivo especial y el Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro Juárez” A.C. (Centro Prodh), organización no gubernamental con estatus consultivo Roster.

Las víctimas de estas violaciones a sus derechos humanos “presentaron múltiples quejas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la cual realizó una investigación y emitió una recomendación dirigida al Secretario de Seguridad Pública Federal, al Gobernador del Estado de México y al Comisionado del Instituto Nacional de Migración.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación también investigó estos hechos y en febrero de 2009 determinó que hubo graves violaciones a los derechos humanos, de las cuales eran responsables mandos medios y bajos policíacos”, por lo que de ninguna manera validó el uso de la fuerza pública, como aseveró Peña Nieto en la Ibero. Aún más, el 30 de junio de 2010, el máximo tribunal amparó a 12 quejosos relacionados con los hechos, quienes estaban acusados por el delito de secuestro equiparado, y ordenó su inmediata liberación, como fue el caso de Ignacio Medina Valle dirigente del Frente en Defensa de la Tierra quien había sido sentenciado en el 2007 a 67 años y seis meses de cárcel. “La Suprema Corte llegó a la conclusión de que en los procesos penales llevados a cabo en contra de los quejosos se otorgó valor probatorio a pruebas ilícitas y que se les acusó de delitos que no habían cometido.”

Por estas violaciones a los derechos humanos el Estado mexicano ha recibido diversas recomendaciones de parte de organismos internacionales como son el Comité contra la Tortura y el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de las Naciones Unidas.

Indudablemente que tanto el caso de Atenco como los feminicidios que durante el sexenio de Peña Nieto se incrementaron en el estado que gobernó y cuyas cifras ha tratado de maquillar, son dos asuntos fundamentales que la ciudadanía debe tomar en consideración para definir su voto en las próximas elecciones presidenciales.

En nuestro país los debates entre las personas candidatas a la Presidencia de la República son una práctica relativamente nueva, hasta el pasado domingo sólo se habían realizado seis debates: dos en 1994, dos en 2000 y dos en 2006.

A raíz de la reforma electoral de 2008 el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) estableció en su artículo 70 que:

“1. Con motivo de las campañas para Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el Instituto coordinará la realización de dos debates entre los candidatos registrados a dicho cargo, conforme a lo que determine el Consejo General.

2. Los debates serán realizados en el día y hora que determine el Consejo General, escuchando previamente la opinión de los partidos políticos. En todo caso, el primer debate tendrá lugar en la primera semana de mayo, y el segundo a más tardar en la segunda semana de junio del año de la elección…

3. Los debates serán transmitidos, en vivo por las estaciones de radio y canales de televisión de
permisionarios públicos, incluyendo las de señal restringida..”

Así, el pasado domingo 6 de mayo se realizó el primer debate entre la candidata y los candidatos a la Presidencia de la República, un ejercicio necesario para la democracia pero cuyo formato fue insuficiente, demasiado rígido.

Dos aspectos me parecen importantes de resaltar, por un lado, y a pesar de la negativa de Salinas Pliego en transmitir el debate por TV Azteca y de que Televisa lo transmitiera por el canal 5, canal con la menor cobertura de sus estaciones televisivas, hubo un interés real de la ciudadanía por observarlo, ya que incluso tuvo casi el doble de audiencia que el partido de futbol transmitido por TV Azteca. Por otro lado, la estrategia de Andrés Manuel López Obrador de llegar “a fondo” del origen de la situación por la que atraviesa el país y que nos mantiene sumidos en la pobreza y la violencia, quién es en realidad Enrique Peña Nieto, y lo que significaría para el pueblo mexicano que el PRI o el PAN llegara a la presidencia del país. No existía mejor oportunidad para que las y los mexicanos conociéramos esta información y hubiera sido absurdo no aprovecharla. De acuerdo con María de las Heras, directora de la encuestadora Demotecnia, Andrés Manuel López Obrador, “El candidato de las izquierdas fue el que ocupó el primer lugar indiscutible respecto a quién se había visto más preparado para gobernar y como el que se había visto más confiable”.

No es casualidad que la candidata del PAN y los candidatos del PRI y del PANAL coincidieran en que es importante, para el desarrollo de nuestro país, la participación de la iniciativa privada en sectores estratégicos como son el petróleo y la generación de energía eléctrica, en otras palabras, su privatización. Aún más, Quadri de manera reiterada insistió en acabar con los monopolios tanto en el petróleo como en la electricidad, sólo que ambos son monopolios de estado por ser precisamente sectores estratégicos para el desarrollo y la soberanía del país. Vázquez Mota expresó su propuesta sobre los bonos ciudadanos para invertir en Pemex, que ya intentó Calderón en su propuesta de reforma energética que no fue aprobada en el Congreso de la Unión. Pero lo más delicado, y que la candidata del PAN no lo dijo en el debate, es que además pretende poner en la bolsa de valores a petróleos mexicanos. Si esto no es privatización de los recursos del estado, entonces qué cosa es.

Aún queda otro debate establecido por la ley, que se realizará el 10 de junio en Guadalajara, Jalisco.

Es importante conocer a quienes hoy pretenden llegar a la Presidencia de México y sus propuestas. Votar sin conocerlos es un grave riesgo para nuestro país y para el bienestar nuestro y de nuestras familias.