Género

Las mujeres y las diversidades sexogenéricas

congreso guerrero despenalización aborto

Tras algunos retrasos, el martes 17 de mayo de 2022 fue aprobada la interrupción legal del embarazo por el Congreso local de Guerrero, lo cual implica un verdadero logro para los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, pues hablamos de un hecho histórico, ya que es la primera vez que un Congreso decide eliminar por completo el delito de aborto más allá de un plazo determinado.

Con 30 votos a favor, 13 en contra, una abstención y un sufragio nulo se dio salida a la reforma a seis artículos del Código Penal (del 154 al 159) y ha derogado el 158, que castigaba con penas consecuentes con uno a tres años de prisión a quien se realice o ayude a realizar este procedimiento después de los plazos establecidos, con o sin el consentimiento de la mujer.

Ahora Guerrero forma parte de la creciente lista de estados mexicanos donde el aborto está despenalizado, bajo ciertas condiciones, tal como la Ciudad de México, Oaxaca, Hidalgo, Veracruz, Baja California, Colima, Coahuila y Sinaloa.

(Con información de MdeMujer, organización mexicana que se encarga de difundir información
sobre salud sexual y reproductiva, que forma parte de la organización internacional safe2choose,
conocida por brindar información precisa sobre las alternativas de aborto seguro y servicio
de consejería y acompañamiento para abortar a nivel mundial).

Debanhi CarlosArizpe85

Y sí, aquí estamos, otra vez…

El caso de Debanhi Escobar, el nombre que hoy representa a las 10 mujeres desparecidas por día (ese nombre que muchos olvidarán mañana sepultado bajo los nuevos Trending Topics), vuelve a ser indignante, vuelve a ser doloroso, vuelve a demostrar que – más allá de bandera política, bando, movimiento, partido, gobierno, o élite de poder – nadie parece poder resolver… ¿Por qué? Porque, aún más grande que toda corriente política, es el patriarcado (sí, esa palabra que tantos hombres odian y que bloquean cualquier argumento que la contenga); ese patriarcado que pareciera haber recibido muchos golpes en las apariencias, en la publicidad y en los discursos, pero no en su raíz cultural, ni en la educación que nos ha formado como individuos y como sociedad… una educación que se ha vuelto casi adictiva y casi imposible de superar.

Y sí, aquí estamos, otra vez… donde resulta, que la culpa es de todxs, menos del feminicida:

Cayendo en la revictimización (“¿Qué hace sola tan tarde?” “¿Por qué va a esos lugares?” “¿Por qué se atreve a salir, a divertirse y a comportarse como yo me comporto cada fin de semana?”) … cayendo de nuevo en la misoginia (“es que todo es culpa de las amigas que la dejaron sola”, basta ver que la búsqueda número 1 en Google y Facebook sobre el tema, es «Debanhi Amigas») … escuchando y creyendo a medios sin ética e influencers huecos, haciendo pseudo periodismo y queriéndose colgar de la tragedia para conseguir likes… aquí estamos, ante gobiernos incompetentes en este rubro, todos, sin importar su nivel local, estatal, federal o color político.

Y sí, aquí estamos, otra vez… con el burdo y reduccionista discurso de “esto es de buenos contra malos”, como si tuviéramos la autoridad moral de ponernos del lado de “los buenos”, a pesar de que caemos todos los días en todo lo anterior, a pesar de nuestra misoginia, nuestra moral y doble moral, nuestros clasismos y racismos, nuestra homofobia y transfobia, y de siempre culpar al diferente por ser violentado.

Y en cada una de estas falacias, se nos va el discurso y la opinión sobre algo que sentimos lejano; seguimos ofendiéndonos por la radicalización de los movimientos feministas: un movimiento que nos negamos a entender, a pesar del cementerio / fosa común sobre el que estamos parados en este país y continente.

#YesAllMen

Y sí, aquí estamos, como hombres, otra vez… a la defensiva, tomándonos las protestas como insulto personal, sin saber qué hacer o cómo reaccionar:

Nos es muy difícil entender el miedo constante de las mujeres a salir y no regresar sin importar la circunstancia o motivo… ni siquiera la empatía nos puede poner nunca en ese lugar, porque el solo hecho de nacer hombres ya nos da un privilegio que nunca vamos a perder (a menos que cambiemos de preferencia, expresión o identidad de género, porque los crímenes de odio son otro problema enorme en esta sociedad)… pero, a pesar de esto, entender los feminicidios y desapariciones no debería ser ajeno a nosotros… el que NO nos corresponda hablar de feminismo, NO significa que no tengamos que entender que a nosotros, el patriarcado también nos oprime y estigmatiza como hombres; pero a ellas, las veja, invisibiliza, menosprecia, cosifica, violenta y asesina como mujeres.

Pero entonces, como hombres, ¿de qué debemos hablar? Porque, el que ni tú ni yo seamos feminicidas, significa que seamos inocentes de la violencia y su normalización, ni que no podamos hacer algo al respecto…

Y No compa: esto no se resuelve publicando en tus redes “si sales, háblame y yo voy por ti”, no es “acompáñala, aunque no quiera”, no es “activa en todo momento tu localización para que yo sepa dónde estás”, no es “avísame, y yo me rompo la madre por ti en la calle mientras huyes” … muchos lo hacen y dicen de buena fe, pero esa No es la solución: el discurso es otro, es más profundo, más difícil y requiere mayor responsabilidad y compromiso que partirnos la madre o ser el caballero galante:

Como todo problema, el primer paso es, siempre, aceptar que éste existe… en este caso, es comenzar por aceptar que SÍ: TODOS los hombres somos potenciales violentadores… no porque seas buena o mala persona, no porque dude de ti y tu palabra, sino porque así hemos sido educados: para definir y validar nuestra masculinidad a través de la violencia…  Porque en el sistema – desde la formación “cívica” de las familias, los círculos de amistades, las instituciones, los medios y sus discursos normalizados – la inmensa mayoría hemos sido formados en un entorno donde debemos aprender a ser rudos, a madrearnos, a optar por la vía violenta, a volvernos un animal bruto y sin modales entre otros hombres, y por supuesto, a ver a las mujeres exclusivamente como objetos y bienes a servicio y satisfacción de nuestras necesidades más básicas y primitivas…

Y no importa cuánto lo neguemos o nos indignemos por lo señalado, ni cuántos golpes de pecho nos demos al respecto; no importa cuánto creamos que somos únicos y diferentes y aleguemos que “en mi casa fue diferente” , o incluso, que “sí éramos así, pero ya estamos curados, deconstruídos y ahora somos aliados”: ninguno de nosotros está libre de esa educación y esa visión social impuesta desde hace siglos… cierto, muchos estamos en el camino de intentar superarlo, con más aciertos o más errores, con más dificultad o pericia, pero todos tenemos enquistada dicha formación…

(Y, por cierto, tampoco somos santos por intentar cambiarlo, no somos héroes por poder verlo, porque esa es nuestra obligación y responsabilidad para de verdad tener al menos la mínima autoridad moral de autoproclamarnos del lado de las “buenas” personas).

Debanhi CarlosArizpe85
Debanhi Escobar (Ilustración: @CarlosArizpe85)

El camino de la rehabilitación

Pero la reeducación / deconstrucción no es fácil, porque el patriarcado y el machismo sistémico son como una droga de la cual hemos sido adictos toda nuestra vida… una que nos ha dado satisfacciones, ventajas, y una vida social relativamente menos difícil; una ilusión que, no por ser cómoda, se vuelve justo que nos aferremos a ella…

Pasamos muchos años para, al menos, poder aceptar que la adicción existe, y después, pasaremos por momentos de recaídas, de crisis de abstinencia y, por supuesto, conflicto, porque nos vamos a equivocar muchas veces… pero el problema no es equivocarse: el problema, es hacerlo en lo mismo y volver a tropezarte con la misma piedra… pero siempre debemos intentar mejorar…

Y bueno, ¿con qué autoridad moral escribo esto? Con ninguna… Reitero: TODOS los hombres que hemos crecido en el patriarcado, somos potenciales violentadores. Por eso hablo de “nosotros”, porque todos, en algún momento de nuestra vida, hemos sido violentos, todos hemos sido misóginos, todos hemos aprovechado o disfrutado el tener menor presión social y moral, todos hemos cosificado y sexualizado; porque todos hemos sentido ese escozor de adictos de querer explotar, de encabronarte con tu pareja o ex pareja, de sentir que las mujeres no te respetan y no te valoran, de sentir que las morras no te hacen caso porque, según, “tú eres buena persona, pero a las mujeres les gusta que las maltraten”, de sentir que es culpa de todas las mujeres, que no tengas pareja, sexo, popularidad o, incluso, una vida feliz…

Todos hemos sufrido esa frustración. Pero esa espantosa voz que nos dice que “tenemos derecho, justificación y el deber de ponerlas en su lugar y hacerlas pagar por no respetarnos y no valorarnos” (y que es justo la voz a la que los violentadores y feminicidas terminan por hacer caso), son solo los siglos y siglos de masculinidad anacrónica que nos han puesto sobre los hombros a todos los hombres de la posmodernidad, y que debemos aprender a dejar de cargar.

Es duro, largo y permanente… pero ese es el único camino. Ese es el discurso del que los hombres debemos hablar: de rehabilitarnos de la adicción al patriarcado… no de proteger heroicamente de violentadores, sino de dejar de ser nosotros mismos esos violentadores… de ayudarnos entre todos a verlo, a salir y no recaer en este vicio del privilegio y, por incómodo que sea, de comenzar a hacérselo notar y confrontar a nuestros amigos que se niegan a hacerlo…

Y al final, debes aceptar que No es tu culpa el ser o haber sido así, pero Sí lo es el seguir siéndolo una vez que lo sabes… debes aceptar que el patriarcado te formó de esa manera, darte cuenta que ser “hombre y ser malo y violento”, NO es tu naturaleza, es solo la educación que te dio el sistema: ese sistema que ya no le sirve a nadie, que nos oprime a todos y a todas, de manera diferente y más atroz a ellas, pero también nos aplasta a nosotros…

Y por ello, dicho sistema se tiene que terminar… se tiene que caer…

PACHUCA — En su gira por la región Huasteca, otra vez Carolina Viggiano Austria emitió un comentario desafortunado sobre el papel de las mujeres en la vida pública.

La candidata a la gubernatura de Hidalgo por la coalición «Va X Hidalgo», expresó: «su amiga Carolina Viggiano tiene las suficientes faldas para defenderlos a todos», ante un grupo de personas que la escuchaba.

¿Y qué significa tener «las suficientes faldas» y qué intentó decir con eso la candidata?

La frase hace un paralelismo con «tener suficientes pantalones», enunciado que expresa algo parecido a tener fuerza o determinación, lo cual está asociado a ser hombre (porque se ha impuesto que los hombres son quienes visten pantalones).

Es una frase que, en su modo tradicional, expresa machismo puesto que los pantalones están relacionados a una idea de «fuerza» y, en contraste, las faldas se asocian «debilidad».

Así, al decir «suficientes faldas», Carolina Viggiano Austria encasilló a las mujeres en un estereotipo anacrónico relacionado a la idea de que son las mujeres quienes llevan falda y por consiguiente, no pantalón.

Quizás, la candidata buscó decir que ella tendría la determinación para cumplir sus promesas. Y pudo decirlo. Pero eligió una frase puritana: las faldas a las mujeres y los pantalones a los hombres. Porque, se puede suponer, Viggiano Austria no pensó en un hombre al decir «tener suficientes faldas».

Te interesaría leer: Las MUJERES son HUMILLADAS porque “estiran la mano”; así dijo CAROLINA VIGGIANO

Más adelante en su discurso, la candidata de «Va X México» relacionó la vida de las mujeres con la noción de familia, como si no fuera posible asociarlas con algún otro aspecto de la realidad social.

Dijo: «Las mujeres tenemos palabra. Nos levantamos muy temprano y nos dormimos tarde para dejar todo listo a la familia».

Pero, habiendo muchos ejemplos sobre la calidad del compromiso de las mujeres en la vida pública, Carolina Viggiano Austria eligió referirse a la familia, que sí, es cierto, son las mujeres las que en su mayoría llevan la responsabilidad familiar; pero la gran mayoría también, son mujeres que cumplen dobles o triples jornadas de trabajo (además del trabajo doméstico), enfrentando así condiciones de desigualdad.

Pudo criticar esas desigualdades. Pudo hablar, incluso, de los graves problemas de violencia y discriminación que enfrentan esas mujeres (más aún las mujeres de la Huasteca) al interior de sus familias. En cambio, alaba el problema, con lo cual romantiza esa desigualdad en vez de proponer políticas públicas para garantizar relaciones igualitarias y democráticas al interior de las familias.

El discurso de Carolina Viggiano es conservador. Y es un despropósito para quien, líneas después, dijo que «como representante de ese sector trabajará para mejorar las condiciones de las hidalguenses». Bueno, más que un despropósito, francamente es un peligro para los derechos de las mujeres de Hidalgo.

Amelia Valcárcel UNAM

El día de hoy, 24 de marzo de 2022, se llevó a cabo en línea un foro para pensar las categorías sexo y género. El foro fue convocado por el  Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la Universidad Nacional Autónoma de México. El tema nos llamó la atención y acudimos al foro puesto que esas categorías son centrales en nuestras vidas cotidianas y han marcado nuestras experiencias e historias.

Brújula Intersexual es un espacio virtual que inició en 2013 y desde entonces reúne a una enorme comunidad de personas que presentan variaciones corporales congénitas referidas al sexo. En el foro escuchamos algunas referencias directas a la intersexualidad que realmente nos preocupan, pues pensamos que en la UNAM se debe promover una reflexión informada, respetuosa, plural y atenta a garantizar los derechos humanos de todas las personas. No es lo que encontramos respecto a la intersexualidad en ese foro.

La intersexualidad sí existe nuestra tarea es visibilizar las experiencias intersexuales desde la voz de las personas que tenemos estas corporalidades. Dado que uno de nuestros principales objetivos es difundir información en idioma español acerca del derecho a la autonomía e integridad corporal de las personas intersexuales, estamos interesadas en afirmar que hay muchos cuerpos de mujer y muchas formas de ser mujer. Las mujeres intersexuales también somos mujeres y algunas de nosotras también somos feministas. Feministas como Suzanne Kessler, Anne Fausto Sterling, Alice Dreger o Ellen Feder han acompañado nuestra reflexión crítica de las categorías sexo y género. El feminismo que adscribimos no es transfóbico ni excluyente. En México y en otros países trabajamos de la mano de feministas que realmente conocen del tema.

La Declaración de San José de Costa Rica —primer pronunciamiento en forma de las personas y grupos de activismo intersex de la región de América Latina y el Caribe— llama a “rechazar las conceptualizaciones y asignaciones de la intersexualidad como un “tercer sexo”, “tercer género”, “sexo indefinido”, “sexo indeterminado”, “sexo ambiguo” o similares. Los cuerpos intersexuales son diversos, al momento del nacimiento muchas de nosotras somos asignadas sin duda alguna como mujeres, así crecemos y así vivimos. El sexo se asigna al nacimiento sobre lo que se mira que hay o no entre las piernas, eso es ya una interpretación en donde opera la normatividad del género.  A algunas de nosotras cuando somos niñas pequeñas se nos imponen una serie de cirugías porque se piensa que necesitamos una vagina para ser mujeres, porque se piensa que lo que denominan “ambigüedad sexual” será eliminado con ayuda de su bisturí. Las variaciones corporales referidas al sexo son mucho más frecuentes de lo que se piensa (según fuentes de la ONU hasta un 1.7% de la población).

La intersexualidad NO es una patología o una anormalidad que deba ser “corregida”. En sí mismas, las variaciones en las características sexuales no producen de manera inmediata condiciones de enfermedad. Lo que sí puede producir diversos problemas de salud, son las cirugías genitales y los tratamientos médicos innecesarios para hacer que las niñas y los niños intersexuales tengan una apariencia determinada, pensando que con eso no se pondrán en duda nuestras identidades. Esto no es así, intervenidos o no, las personas que presentan variaciones corporales referidas al sexo despiertan la crueldad social, el desagrado y la burla. Destaca de manera particular la escuela como espacio de discriminación y violencia, donde 75.6% de la población encuestada experimentó comentarios negativos y ofensivos o burlas en la escuela, 73.5% se sintió excluida y 48.8% fue agredida físicamente.

Algunas de nosotras tenemos clítoris que son cortados porque se considera que son demasiado grandes, otras tenemos barba y somos objeto de burla y discriminación: ¿por qué alguien debería decidir quién es y quién no es una mujer en función de —por ejemplo— el lugar en donde le aparecen vellos y pelos en el cuerpo? En el foro se ignora la complejidad de nuestras experiencias y se sobre simplifica la intersexualidad refiriéndola como una anomalía que debe ser corregida, esto para naturalizar la categoría sexo y afirmar que existen dos sexos sin variaciones, dos sexos limpios pues se afirma que cualquier variación es una anomalía. Son ese tipo de afirmaciones las que sostienen los  argumentos médicos que mutilan nuestros cuerpos infantiles. Basta de discursos que promueven la violencia y la discriminación. Nada sobre nosotras sin nosotras.

Las personas intersexuales luchamos por el derecho a la autonomía corporal y por NO ser sometidas a cirugías genitales y otros tratamientos médicamente innecesarios durante la infancia. Estas cirugías han sido descritas por las personas sobrevivientes como prácticas de mutilación genital.

Existen otras realidades corporales y subjetivas distintas a las hegemónicas, y aceptarlo no anula otras existencias ni pone en riesgo los derechos conseguidos hasta este momento. 

Creemos en un feminismo que genera puentes, no muros.

Organizaciones intersexuales que apoyan a Brújula Intersexual en este comunicado: Intersexuales ChileArgentina IntersexIntersex y Andrógino (México), Asociación Peruana de Personas IntersexualesKrisol pro derechos humanos intersex (España), Caminar Intersex (España), Potencia Intersex (Argentina), Kaleidos Intersex (España), Proyecto Intersexual (México)

Material de consulta:

HIDALGO — Una agente del Ministerio Público con adscripción a la Fiscalía de delitos de género y trata de personas, obtuvo de un juez de control el auto de vinculación a proceso para una persona investigada por feminicidio, ocurrido en Mixquiahuala de Juárez.

Los hechos que se investigan sucedieron en enero del 2018, fecha en la que la entonces Fiscalía especializada para la atención de delitos de género, recibiera la notificación acerca del hallazgo del cuerpo sin vida de una persona de una mujer, por lo que de manera inmediata el personal ministerial inició las investigaciones bajo el protocolo de feminicidio.

Una vez que se obtuvieron los datos de prueba, se logró determinar la probable responsabilidad de un hombre identificado como José Franz “N”, en el feminicidio de la víctima.

El personal ministerial responsable de la investigación, solicitó al juez la orden de aprehensión contra el probable y una vez que la autoridad judicial otorgó dicho mandamiento judicial, este fue cumplimentado por elementos de la División de investigación.

Posteriormente el imputado fue presentado ante un juez de control en audiencia inicial en la que la fiscalía formuló la imputación y como resultado de ella a José Franz “N” le fue dictado el auto de vinculación a proceso.

La medida cautelar impuesta para el probable es la prisión preventiva oficiosa. El plazo para el cierre de la investigación complementaria, es de tres meses