Director de Centro de Atención a Víctimas, demandado por golpear a su esposa

. En Tulancingo

Según consta en el número de averiguación 18/HG/CAVIT/048/07 residida el en Centro de Atención a Víctimas del estado de Hidalgo, Eduardo Soto Ramírez ha sido demandado por su esposa, Leticia Canales, precisamente, por ejercer “violencia” en su contra. Irónicamente, Soto Ramírez fue nombrado director Centro Especializado de Atención a Víctimas de la Violencia Familiar del municipio de Tulancingo. El acalde de lugar, se rehúsa en removerlo.

Por Desde Abajo

Tulancingo.- El 9 de mayo fue inaugurado en Tulancingo el Centro Especializado de Atención a Víctimas de la Violencia Familiar (CEAVVF), por el acalde perredista del lugar, Ricardo Bravo Delgadillo, nombrando como titular de la dependencia a Eduardo Soto Ramírez, un aliado del ex secretario municipal, Alejandro Rosas García, desde que este último figurara como presidente y recio militante de la porril Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (Feuh).

No obstante, según consta en el número de averiguación 18/HG/CAVIT/048/07 residida el en Centro de Atención a Víctimas, pero del estado de Hidalgo, Soto Ramírez ha sido demandado por su esposa, Leticia Canales, precisamente, por ejercer “violencia” en su contra.

La demanda explica que Soto Ramírez golpeó a su esposa cuando éste se desempeñaba como director de Cultura del Ayuntamiento de Tulancingo, cargo al cual llegó por cuota de Rosas García, cargo del cual lo destituyeron luego de un proceso interno que tuvo como fondo “las fiestas y borracheras” organizadas por el funcionario en la Casa de Cultura, ubicado en el parque La Floresta, en el centro histórico de este municipio.

No hay definición.

A pesar del hecho, el alcalde de Tulancingo, Ricardo Bravo Delgadillo, afirmó en entrevista que el caso está en manos de la contraloría municipal quien definirá si Soto Ramírez tiene culpabilidad en el caso; de lo contrario, adelantó, será removido de su cargo.

No obstante, pese a reunirse el día de hoy, el alcalde tulancinguense no ha tomado una determinación en torno al caso pues argumenta que existe un “perdón legal” hacia Soto Ramírez, derivado de que su esposa no continúo con la demanda penal por lesiones.

Bravo Delgadillo ya había declarado sentirse “seguro de que este centro habrá de generar resultados muy positivos y no solo por quienes van a participar al interior del mismo, sino porque hay claridad en la logística y operación que habrá de llevarse a cabo para solidarizarse con quienes más lo necesitan.

Sin embargo, sólo se ha pronunciado en espera de que se “resuelva” el conflicto de Soto Ramírez de quien se dijo “sorprendido”, pues “uno de buena fe confía en la gente sin conocer sus antecedentes”

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