Sin COMPADRAZGOS

Los tiempos actuales en el PRI me parecen de un partido que no es, o que no corresponde a las prácticas de quienes por ahí han pasado. Hace apenas unos años, los periodos electorales eran la ocasión para el cobro de facturas, cuotas y favores en pos de candidaturas. De tal modo, a estas alturas del camino, rumbo a las elecciones municipales, ya todo o casi todo estaría planchado por la dirigencia en turno pues las nominaciones se estarían dando en función del compadrazgo; repartiéndose cual si fueran botellas de vino y abrazote de por medio.

Pero es la hora en que el actual comité directivo estatal priísta mantiene abierto el proceso. La líder priísta, Érika Rodríguez, y el secretario general, Julio Valera, llevan varias semanas analizando nombre por nombre de todas las listas que quieren postularse; es decir, no solo estudian al aspirante, sino a cada una de las personas que buscan integrar la planilla al cabildo; y, considerando que hay municipios desde los cuales llegan hasta diez listas, la minuciosa revisión de los perfiles raya en la obsesión.

Erika Rodríguez ha dicho casi en cada plaza en la que toma el micrófono que este proceso interno se dará con democracia y transparencia. En marzo de 2019, dijo en Huautla: «(el PRI) debe democratizar su vida interna. Ya que se tienen que erradicar las viejas prácticas de imposición y compadrazgo». Y apenas a principios de febrero, reiteró que su dirigencia «es particularmente escrupulosa en el cumplimiento cabal del orden estatutario que rige nuestra vida interna y garantiza la protección de los derechos políticos de nuestra militancia».

Creo que sí puede advertirse en este particular periodo de la historia del PRI en Hidalgo una manera diferente de hacer las cosas. Y creo que tiene qué ver todo con que hay una feminista al frente del partido: Érika Rodríguez Hernández. Eso implica, para empezar, la liquidación de las formas patriarcales de hacer política en la que todo se abre y se cierra con métodos físico-abusivos y los estatutos al margen. Debo decir que tampoco veo a un gobernador metiendo su cuchara en el proceso interno. Me lo han dicho algunos aspirantes que se sentían con el favor de Omar Fayad: nada pasa por cuarto piso, todo lo decidirá la comisión estatal del procesos internos, como lo dicta el reglamento.

Comments

Comentarios

You may also like