[BLACK MASS MEDIA]

Marketing, Medios e Imagen Pública

Como cada año, presentamos lo que consideramos el cine esencial que vimos durante 2019, tanto en la cartelera mexicana, plataformas digitales, y en foros alternativos e independientes.

La evolución de la industria  del séptimo arte (para bien, creemos) ha llevado a la consolidación de las plataformas digitales como nuevo paradigma de distribución, y la libertad creativa que éstas permiten ha logrado que la línea que divide al cine comercial del independiente haya sido prácticamente eliminada: el cambio ha generado que el cine “de autor” tenga capacidad de alcanzar audiencias masivas; mientras que grandes estudios comiencen a apostar por una diversificación artística y mayor profundidad del mensaje en el cine de entretenimiento.

Así que, a partir de este año, tenemos un cambio significativo: en vez de nuestras tradicionales dos listas, de Blockbuster / grandes audiencias, y de autor / independiente, ahora tenemos una sola lista de todo el cine esencial del año…

Cabe señalar que seguiremos manteniendo nuestra diferenciación en el análisis: NO utilizamos los mismos cánones para evaluar propuestas de mero entretenimiento contra aquellas que buscan un enfoque más crítico, artístico o ideológico… Por ende, el puesto de cada filme obedecerá simplemente a nuestra preferencia… por lo que no nos clavemos mucho en el orden del top: ya sea por sus fines artísticos o de entretenimiento, en esta lista encontrarán grandes recomendaciones.

Además, como anexo, mantenemos nuestras recomendaciones generales de algunas series de Televisión que pudimos ver en el año.

Como siempre las dos aclaraciones anuales:

  • Este texto está libre de Spoilers, pero NO respondemos por los videos, ni comentarios en los mismos, que acompañan la descripción de cada película.
  • Y, debido al caos absoluto de las fechas de estreno a nivel mundial, van a encontrar aquí películas de 2019 y 2018 más algunas que apenas llegarán a México en los primeros meses de 2020; por lo que también los invitamos a leer nuestro post de “El cine esencial de 2018”, donde encontrarán recomendaciones de algunas otras películas que tal vez leerán en otras listas.

Y también, como cada año, ¡gracias por leer esto!

20. Esto No es Berlin
Hari Sama | México

Entrañable retrato juvenil / Coming of Age de un adolescente que, por amor, descubre la escena Dark musical y artística en el México de los ochenta, además de ser una historia contada de manera muy entretenida, cuyo mayor valor es hacerlo sin apasionamientos, sin moralismos y de una manera divertida, realista y conmovedora… con todo y algunos detalles en su ritmo, (y aunque confieso, me faltó ver mucho cine nacional), esto fue lo mejor que vi este año del cine mexicano.

19. Skin
Guy Nattiv | Estados Unidos

Pasando casi desapercibida, Skin es una biopic basada en la historia de un Skinhead norteamericano, todas las motivaciones detrás de sus ideales fascistas y su búsqueda de cariño que lo llevó a los extremos, pero cuyo descubrimiento de otro tipo de amor, lo hace comenzar a cuestionar sus propios principios… Dramática, cruda por momentos, pero con un mensaje fundamental para el presente: la necesidad y motivación de cuestionar tu vida y valores como siempre los has entendido.

18. Triple Frontier
J.C. Chandor | Estados Unidos

Un filme casi desapercibido entre los grandes títulos On Demand,  pero, a la mitad del año, Netflix lanzó un filme que puso a la plataforma en lo más alto del cine de acción con una de las  mejores obras del género este 2019: ex soldados venidos a menos, y cuasi sicarios, cuyas vidas en problemas económicos o en mero sinsentido, los hace aceptar un peligroso trabajo en Brasil… es una agobiante y angustiosa Road Movie a través del continente… aunque no puede evitar del todo los clásicos estereotipos “gringos” sobre Sudamérica, en general Triple Frontier es una de las mejores películas que ofreció Netflix en este 2019 y un producto de acción formidable.

17. Monos
Alejandro Landes | Colombia

Entre el homenaje y adaptación a obras fundamentales del cine y la literatura como El Señor de las Moscas y Apocalypse Now (The Heart of Darkness), Monos es la más reciente joya colombiana que retrata (para bien o para mal) sin ninguna postura política, la realidad de los brazos guerrilleros infantiles de grupos armados en Latinoamérica, realidad que cada vez es más común ante la anomia social en la que el lado más vulnerable de la sociedad se encuentra… Entre la inocencia, la crudeza y la angustia, teniendo como base la selva colombiana y con un argumento tan inteligente y brutal para hacernos empatizar y sentir aversión por igual con todos los personajes involucrados. Una de las mejores películas latinoamericanas del año.

16. Quien a Hierro Mata
Paco Plaza | España

El cine de venganza se ha llenado de producciones con muy diversos resultados, pero del lado notable, se suma esta increíble producción española de un hombre cuya ética profesional, su moral y su historia personal lo colocan en una encrucijada que se convierte en una espiral hacia la tragedia… con un paso que jamás decae, y con momentos llenos de verdadera angustia, Quien a Hierro Mata es una de las mejores películas recientes sobre el tópico y una de las dos grandes películas españolas del año (y del top).

15. The Nightingale
Jennifer Kent | Australia

Jennifer Kent, la gran promesa del cine independiente oceánico que nos tomara por sorpresa con su anterior joya The Babadook, ha regresado para demostrar que aquella obra cumbre del terror en la segunda década del siglo XXI no fue una casualidad: esta vez, la cineasta nos lleva por una road / buddy movie de venganza y brutalidad sobre segregación donde dos personajes vejados y discriminados por una sociedad totalitarista y conservadora, los ha unido en sus exclusiones para seguir un camino de retribución… El emotivo, incómodo y a la vez tan artístico viaje, demuestra que Kent es, no solo la revelación australiana, sino la gran promesa femenina de la dirección de todo el cine en la actualidad.

14. Bombshell
Jay Roach | Estados Unidos

Un retrato de la historia moderna del periodismo estadounidense que sucedía en segundo plano durante un momento cumbre de la política en dicha nación. Bombshell narra sin contemplaciones toda la serie de circunstancias que rodean el acoso, y que muchísimas personas son incapaces de entender cuando sueltan su siempre burdo cuestionamiento “¿y por qué no denunciaron antes?” “¿y por qué cuando les convenía no dijeron nada?” … la historia de tres mujeres periodistas (dos reales y otra ideada a partir de varios testimonios) cuya realidad se transforma en el momento el que deciden dejar de guardar silencio, y el mundo que las presiona para que no lo hagan. Brillante actuación de su cast femenino (más un impresionante John Lithgow) que marca uno de los retratos más descarados y cínicos de los medios de comunicación (y la sociedad en general) estadounidense.

13. Dolor y Gloria
Pedro Almodóvar | España

He de reconocer que, aunque sí me gusta, no soy un fan acérrimo que nunca cuestiona el trabajo de Pedro Almodóvar. Es innegable el papel fundamental del español en el cine iberoamericano, sin embargo, lo cierto es que muchas veces suele ser irregular. Pero cualquier dejo de crítica o duda de su trabajo, queda opacado en el que tal vez sea su filme más personal e íntimo: su propia historia, su autobiografía (con sus propias licencias), y una carta de amor a su pasado y su presente: Dolor y Gloria es su mejor película desde La Piel que Habito y una de las mejores de su filmografía. Simple y sencilla, honesta y sin necesidad de estridencias ni dramas exagerados, Salvador Mallo (un casi anagrama de “Almodóvar”) narra su presente y su pasado, su amor temprano, su relación con su madre y el hermoso descubrimiento de su propia sexualidad, al tiempo que enfrenta sus demonios… brillantemente actuada y ambientada por el mejor Antonio Banderas de su carrera, Almodóvar se revindica ante sí mismo y se perdona para seguir adelante, aun con todos su defectos personales, como uno de los mejores directores de la historia del cine español.

12. Shazam!
David Sandberg | Estados Unidos

Es curioso que Warner arruinara el tono lóbrego, maduro y dramático del cine de Zack Snyder sin la menor necesidad, ya que DC tiene la hermosa fortaleza como editorial de tener personajes que pueden entregar tramas sencillas, familiares, luminosas y hasta conmovedoras, gracias a personajes como Shazam… y su director entendió perfectamente que el origen de éste le daba todo el campo de juegos suficiente para hacer una película aún más entrañable que la infantilización de Marvel en el incipiente género de superhéroes… divertida, conmovedora, y con una casting que sabe moverse entre el drama, el tono simplón de comedia y los momentos de acción, Shazam! es uno de los mejores productos del universo DC en live-action y que es capaz de vencer a su competencia en su propio juego.

11. Knives Out
Rian Johnson | Estados Unidos

Rian Johnson, el hombre más odiado por el toxicísimo mundo Geek (no se ofendan, yo me cuento entre esa comunidad) por atreverse a cambiar el ethos de un saga infantiloide que aquí no viene al caso, reafirma que es un brillante director, presentando un formidable thriller en la misma vibra del trabajo de Agatha Christie, con un cast brillante donde todo mundo tiene su momento de lucimiento, y con una historia llena de plot-twists que nos lleva a descubrir los rencores y resentimientos de sangre y de clase de la excéntrica familia Drysdale… Sin duda, la sorpresa del año con una casi impredecible resolución.

10. J’ai Perdu Mon Corps [I Lost My Body]
Jérémy Clapin | Francia

Llegué a esta película con la simple curiosidad que me despertó saber que uno de los animadores de escenarios era el increíble músico / artista visual Fursy Teyssier, mente maestra detrás de la gran banda francesa de post rock / metal Les Discrets), pero esa curiosidad, me llevo a descubrir está obra de arte: I Lost My Body es un viaje surrealista, onírico, hermoso, y muchas veces perturbador, de Naofuel, un joven cuya rutina gris de repente cobra sentido cuando se enamora “a primera escucha” de Gabrielle, y decide tener dicho amor / obsesión como motor para cambiar su vida.. historia contada en retrospectiva, alternada con la (jamás mejor dicho) búsqueda de sí mismo… la joya del cine francés en 2019, y que también es la joya del cine de animación del año.

9. Marriage Story
Noah Baumbach | Estados Unidos

Baumbach regresa al cine de relaciones a hacer uno de los mejores retratos de separación y una actualización del drama del ruptura para la nuevas generaciones… el drama y el dolor reflejado durante un proceso que se vuele un infierno ante las necesidades sociales que terminan por ensombrecer el dolor humano, Marriage Story es angustiante y dolorosa, conlleva el mejor papel de Adam Driver y uno de los mejores de Scarlett Johansson, quienes en un momento demoledor y catártico dejan a flor de piel todos los sentimientos, propios y de su audiencia, sobre el dolor ante el amor que se va… hubiera sido un retrato casi atemporal si no fuera por un detalle en la trama que te hace casi imposible empatizar con uno de los dos protagonizas, pero salvo dicho punto, es una buena representación de que, a veces, lo más difícil no es el fin del amor, sino el camino que conlleva separarse, y la necesidad de sobrevivir a los buitres que se aprovechan de ello.

8. The Souvenir
Joanna Hogg | Reino Unido

La joya indie inglesa y la joya indie del año: si te conmovió Marriage Story, sin duda The Souvenir te va a hacer pedazos el corazón: una historia sencilla, ejecutada con una zozobrante tranquilidad, pero que termina siendo tan útil como brutal al narrar la historia de un amor profundo y hermoso que se transforma a cada minuto, y retrata como, al final, dicho amor nos hace seguir aferrándonos a nuestros demonios propios y ajenos… Todas las emociones que se pueden vivir dentro de una relación compleja, intensa, idealizada y destructiva en la vida real, son sentimientos que se pueden vivir viendo este sorprendente filme y que el talento emergente de Joanna Hogg plasma de manera intensa y casi natural en una de las películas más dramáticas del año…

7. Rocketman
Dexter Fletcher | Reino Unido

Y hablando de amor a uno mismo, Rocketman parecía solamente un producto más para subirse al hype de la biopics y que comenzara la abominable, distorsionada, sobrevalorada y gay shamer «historia» de Freddie Mercury del año pasado… pero, a diferencia de aquel producto conservador y prefabricado sin alma, Rocketman es todo lo contrario: es la reafirmación y la celebración de los excesos de la vida glamorosa y diversa de uno de los mejores compositores de la historia de la música británica. Es un recorrido sin moralismos, pero también sin apologías: es Taron Eggerton en la mejor actuación de su carrera hasta ahora, siendo un Elton John sin arrepentimientos, aceptando sus caídas en la búsqueda de amor y aceptación, pero también renaciendo y aprendiendo a convertirse nuevamente en el ser brillante y talentoso que es, sin tener que disculparse ante nadie… todo, bajo un increíble ritmo en la edición y una banda sonora formidable del Juan Gabriel británico (dicho siempre como un halago)… Llena de clásicos y de amor propio, el mejor musical en muchos años y una de las películas más entretenidas del 2019.

6. JoJo Rabbit
Taika Waititi | Estados Unidos

Es difícil hacer cine acerca de la segunda guerra mundial y que éste no esté “sobre victimizado” o explotado de manera casi morbosa… sin embargo, Taika Waititi – casi – lo logra: una hermosa comedia / drama de un niño en las juventudes hitlerianas cuyo amigo imaginario es el mismísimo Führer, aprende de su mundo, del amor, y de la discriminación, bajo una premisa tan divertida y dramática, como adorable, llena de actuaciones increíblemente hermosas y divertidas… sería casi perfecta, si no fuera por un innecesario momento en su cierre donde Waititi  tiene que quedar bien con el sionismo Hollywoodense, y por dos minutos su guion se vuele burdo y hasta contradictorio a la construcción de un personaje esencial (no he leído, ni leeré, el libro en el cual se basa el filme, así que no sé si este resbalón político es propio de él o de su material de origen)… pero a pesar de ese momento de subyugación, Jojo Rabbit es una de las mejores comedias del año.

5. Midsommar
Ari Aster | Estados Unidos

2019, fue el año de las grandes confirmaciones de promesas en la dirección: además de Jennifer Kent (y otro más adelante), una nueva consolidación llegó de la mano de Ari Aster, director que, al igual que la mencionada australiana, marcara el terror en la década con Hereditary: le bastó un año para confirmar su capacidad autoral al entregar una nueva obra tan incómoda, tan brutal y tan estética (algo que ya se está convirtiendo en su sello), pero esta vez, en el poco explotado y muy infravalorado subgénero del folk horror, donde, a plena luz del día, en medio de la tradición del solsticio escandinavo, nos regala una parsimoniosa y perturbadora in-crescendo obra de horror. Midsommar tal vez no convenza a todo mundo, pero su terror psicológico y su uso formidable de la ambientación hace innegable que es una película brillante, sin importar el género. Midsommar está destinada a ser una cinta de culto, una heredera (jejeje) de este nuevo siglo del trono del folk horror que Robin Hardy forjó en la atemporal The Wicker Man …

4. The Lighthouse
Robert Eggers | Estados Unidos

Después de ver el lugar que le destinamos a La Bruja en nuestro top del cine esencial de la década, uno pensaría que soy un fan acérrimo y poco crítico de Eggers y por eso tengo tan arriba su nueva obra… Pero, lo cierto es que, precisamente por la inconmensurable obra de arte que su Opera Prima fue, es que estaba con muchas dudas hacia la nueva cinta del canadiense, en espera de saber si aquella pieza fundamental del art-house horror había sido solo una fugaz coincidencia de factores, o si estábamos ante un gran autor… puedo confirmar, que es lo segundo: Eggers ha creado en su segunda película, su segunda obra maestra: The Lighthouse es una perturbadora cinta que se mueve entre  el terror psicológico, el experimental y el cine surrealista, para entregar un inquietante descenso a la locura por encierro y aislamiento de dos hombres cuya desesperación en el abandono, sus personalidades torcidas, y la siempre enigmática idea de que algo sobrenatural y mitológico se cierne sobre ellos, brinda la dos horas  más tensas e incomodas del año, aunadas a dos de las mejores actuaciones masculinas de este mismo 2019: el brutal trabajo desquiciado de Willem Dafoe y la esquizofrénica actuación de un Robert Pattinson que confirma que todos sus detractores prejuiciosos que siguen sin poder superar Twilight se han quedado sin argumentos al dudar de su capacidad histriónica… nuevamente Eggers ofrece también una dirección de arte sublime combinada con un  guion brillantemente sustentado en documentos históricos y en un entendimiento brutal y enorme de la naturaleza humana ante la soledad y la desesperación… Terror onírico, psicológico, surrealista, experimental, y de todos los apellidos que quieran: un nuevo maestro del horror se ha alzado para dominarlos a todos…

3. Joker
Todd Phillips | Estados Unidos

Sí, sí, de mucha gente se volvió deporte memero en redes burlarse de quienes nos sentimos especialistas en cine por compartir nuestra crítica de El Guasón, pero dicho fenómeno (más allá del claro ejemplo de clasismo que existe hasta para el entretenimiento en México, pero eso es tema de otro post) dejaba claro cómo un filme profundo y con mensaje tiene la capacidad de hacer reflexionar hasta al cinéfilo más palomitero… de si esto es cine de superhéroes o no, es un debate intrascendente: basado en el más grande antagonista de la cultura de masas, Todd Phillips y un inmensurable Joaquin Phoenix, entregaron este 2019 uno de los mejores filmes basados en el noveno arte… y la principal razón, fue por haber hecho algo que Disney había convertido en pecado: hace un filme fantástico, pero que siguiera siendo maduro y que no fuera una comedia simplona… la gran reivindicación del cine de superhéroes está en todas las listas y en todas entrega de premios, simplemente porque nos recordó que el entretenimiento puede ser profundo, puede ser crítico al statu quo, puede ser un drama y puede ser muy obscuro y depresivo… es cierto, no es un filme perfecto: aun sobre su crítica social, al final Phillips no puede evitar criminalizar la protesta; tiene algunos huecos argumentales, le falta resistir el paso del tiempo y, a mi punto de vista, el hype irá descendiendo con los años… pero de entrada, es un hermoso, excelso,  y necesario giro de tuerca al cine de superhéroes, es un drama demoledor y una crítica a la anomia social que el neoliberalismo y el capitalismo han hecho una marca registrada de las sociedades posmodernas… 

El descenso a la locura disfrazado de una comedia: “Pero doctor… YO soy Pagliacci! …”

2. The Irishman
Martin Scorsese | Estados Unidos

Si uno repasa los últimos diez años de producciones, podremos encontrar a solo un puñado de directores que todo lo que crearon ha resultado ser esencial en cada uno de sus años de lanzamiento. En ese selecto grupo, está sin duda Martin Scorsese. Pero fue justo al cierre de la década, que presentó el colofón de todo su cine: cargando con la libertad absoluta de una plataforma como Netflix que le quitó cualquier límite a su visión, uno hubiera pensado que Scorsese hubiera enloquecido en llevar a los excesos su sello gansteril, sin embargo, la locura visual y crudeza quedó a un lado para darle paso a un parsimonioso y detallado desarrollo de un retrato de vida, el ascenso y caída de la gracia de Frank Sheeran, sindicalista y criminal involucrado en uno de los sucesos más famosos de la historia estadounidense relacionada con magnicidios políticos.. y Scorsese se da el lujo de contarnos con todo drama y detalle, su vida en tres momentos históricos… sin embargo, no solo es el nombre del director, no solo es el excelso trabajo actoral de sus tres protagonista , no es la culminación del cine sobre la mafia, o el increíble trabajo de efectos especiales que rejuveneció y envejeció a los actores de una manera sorprendente: la conjunción de cada uno de dichos factores es solo un detalle más para engrandecer en un filme que se convierte en un homenaje al cine norteamericano, al drama biográfico, a la ambientación y nostalgia: cada una de las etapas que Scorsese representa en el filme es un regreso arquetípico a la historia del cine: incluso el director se da el lujo de cambiar estilos, edición y dinamismos en beneficio de que, a lo largo de sus 3 horas y media, podamos recorrer toda una vida y lucha moral de su protagonista…

A pesar de no ser perfecta – la misma representación de coyunturas hace que a veces pierda un poco de ritmo, además de que sigue siendo claro que Scorsese no sabe construir papeles femeninos profundos (y no, no es por la longitud de diálogos, sino por la superficialidad con la cual retrata a sus personajes femeninos comparado con el detalle de los masculinos) – el irlandés es una de esas películas de las que se seguirá hablando en muchos años, que quedará como un icono del cine histórico y criminal;  pero que hoy, a pesar de ser adorada por la crítica, las audiencias la están evitando por su longitud (por acá una guía para verla como si fuera una mini serie); y los galardones la están menospreciando como parte del que, ahora sí podemos confirmar, es un boicot a las plataformas digitales… Sin embargo, más allá de cuestiones políticas de la industria y posmodernas de las audiencias, es inevitable sentirse dichoso de haber presenciado el día que The Irishman fue publicada, como aquellos que vieron por primera vez El Padrino, Cara Cortada, Buenos Muchachos, Casino o Érase una vez en América, porque es en ese calibre que The Irishman se mueve, y de esas alturas, ningún desprecio de dinosauros hollywoodenses la podrá bajar.

1. Gisaengchung [Parasite]
Bong Joon–Ho | Corea del Sur

No, no fue hype… no es parte de la conspiración para frenar alas plataformas digitales… no es inclusión ni activismo SJW hollywoodense… no es agenda política, ni social ni de industria… cualquier idea que tengan que les haga creer que Parasite es una película que la industria occidental de cine esta “sobrevalorando” es incorrecta… de verdad, de verdad, es una obra maestra y uno de los mejores filmes de la década… el sexto filme de Bong Joon–Ho, (y el tercero en el mapa occidental) es una consolidación de su cine que ya es marca registrada: cada película que he podido ver del sudcoreano esta cargada de historias originales, guiones inteligentes, humor negro, crítica social y a la vez, una tensión dramática que funciona perfectamente tanto para el cine oriental más constructivista, como para el cine occidental más pragmático…  así pues, tanto en su desarrollo literario, como en su puesta en escena cinematográfica (en pura apología de la estética y el encuadre), hasta en su visión social, donde, fuera de toda crítica sinsentido o romanticismo estereotípico Joon–Ho nos presenta un fiel retrato de la (a)moral ante la ausencia de cobertura de las necesidades más básicas derivadas de un sistema capitalista que ha olvidado a millones… Parasite no muestra buenos ni malos, no muestra culpables ni víctimas, sino constructos sociales que nos hacen indiferentes a la vida, dolor, carencia y cotidianidad de los otros, que nos deshumaniza hacia la vulnerabilidad social, y los estereotipos en prioridades mundanas y superficiales de los privilegiados… una perspectiva cruda de lo que estamos dispuestos a hacer para sobrevivir, pero también del egoísmo de clase que nos hace despreciar a los otros…  

El olor como estigma, el tacto como comunicación, la vista como aspiración y el gusto como exceso: Parasite es una obra que te lleva de la comedia hilarante, del cinismo pícaro, hasta el drama moral, la crítica social, la reflexión de nuestra cosmovisión y el dolor de un mundo que nunca tendremos sin importar cuanto nos vendan que todo está en la actitud… ¿Quién es el parásito? ¿El que engaña y aprovecha para conseguir lo básico? ¿El que explota y menosprecia para hacerse de lo mundano? ¿O tal vez ambos lados, y esta sociedad está constituida por una espiral de desesperanza que nos obliga a ser sanguijuelas uno del otro? … bienvenidos a nuestra realidad, y al cine como reflejo puro de una cotidianidad descompuesta, al desapego de las élites y la desesperación de los olvidados…

A destacar también:

Yesterday

Entrañable película sobre el amor de un hombre por una de las bandas más importantes la historia, en una increíble ucronía donde estos nunca existieron… al final, la fama y la trascendencia, no superan la necesidad de preservar un legado… una carta de amor a la música por parte de Danny Boyle.

Brightburn

Torcida visión bajo el supuesto de que el superhéroe más poderoso de la cultura de masas hubiera sido un niño psicópata… menospreciada por muchos como película de terror, pero Brightburn es una de las mejores películas fantásticas (¡y de superhéroes!) del año.

1917

Entre el Road Movie y el reto monumental de crear una película en solo dos planos secuencia, 1917 es una obra bélica que brilla más por sus grandísimas actitudes técnicas que por su enfoque artístico o emotivo, en los cuales se queda a medio gas… a pesar de ello, Sam Mendes ha entregado una candidata natural a los premios mayores que, por su parafernalia técnica, seguramente se va a llevar.

Doctor Sleep

Una secuela que creíamos innecesaria y que parecía destinada al fracaso… Era improbable quedar bien con dios y con el diablo, Pero Mike Flanagan lo logró: respeta y homenajea por igual a King y a Kubrick, para ofrecer una de las mejores películas de terror del año.

Belzebuth

Una vuelta de tuerca muy original a un tema recurrente en el subgénero, cuyo mayor valor es la regionalización de su premisa paranormal. Sin ser una obra maestra, a Belzebuth le alcanza para ser una de las mejores películas mexicanas de terror que se han hecho en mucho tiempo.

Long’s Day Journey into Night

El parsimonioso y surrealista viaje asiático de un hombre que busca una mujer de su pasado. Aquí la trama es lo de menos, después de un inicio lento, encontramos una dirección de arte brillante con el mejor plano secuencia del año (lo siento Mendes), en un filme tan hermoso como onírico.

Ad Astra

Están premiando a Brad Pitt por una actuación secundaria insulsa en una película sobrevalorada, cuando su verdadero gran performance estuvo en este drama espacial en los confines del universo, pero que en realidad es la búsqueda del perdón y la reconciliación paterna… demasiado sencilla para la estridencia que la gente busca en las películas sobre el espacio, pero es un filme muy emotivo, con uno de los mejores papeles de Pitt en mucho tiempo.

Avengers: Endgame

Mientras veía este filme, solo podía pensar qué tan buena es (y cuánto infravaloré) Infinity War, justo porque era muy predecible lo que pasaría en esta última aventura de los infantilísimos Avengers… muy, muy entretenida, llena de fanservice, pero muy por debajo de su predecesora.

Us

Jordan Peele se ha ganado un lugar en el lado más comercial del terror gracias a otro gran relato, que expone su enorme capacidad de combinar el horror con las raíces de la exclusión social de Estados Unidos, demostrando que, lo verdaderamente escalofriante, es la naturaleza humana.

Booksmart

La evolución de las coming of age / teen movies para las nuevas generaciones tiene este año a su máxima representante en esta hilarante película (un brillante y prometedor debut en dirección de Olivia Wilde) donde queda claro que sí se puede hacer comedia sin necesidad de caer en el más burdo clasismo y la discriminación de ningún tipo: lo único que se necesita, es talento (justo de lo que carece la mayoría de comediantes / standuperos hoy en día).

The Missing Link

El filme más irregular, menos bueno y con mayores problemas argumentales y de edición de Laika Studios… y, aun así, le alcanza para estar dentro de lo mejor del año y ser muy, muy superior a su sobrevalorada competencia.

Greta

Torcido y paranoide relato de la inocencia de una joven en una metrópoli llena de perturbados personajes… un angustiante thriller donde lo que más brilla, son las actuaciones de Chloë Grace Moretz y la omnipotente Isabelle Huppert.

Shoplifters

Retrato social japonés de una familia de sinvergüenzas cuya mayor virtud es demostrar que la legalidad y la amoralidad, no son el único referente de lo que nos hace una buena persona… hermoso drama con visión humana.

High Life

Distopía espacial cuasi filosófica sobre la vida y la humanidad, donde Pattinson comprueba por enésima vez que es un grandísimo actor.

Daniel Isn’t Real

Otra joya indie de SpectreVision de terror psicológico / sobrenatural / esquizofrénico que demuestra que el estudio de Elijah Wood es ya un referente undergorund para las mejores películas surrealistas y experimentales en el cine norteamericano.

Series de TV

(los videos que acompañan las descripciones podrían contener spoilers de temporadas anteriores)

10. What We Do in the Shadows
Temporada 1 | FX

Trasladar la premisa del mockumentary de vampiros a otros protagonistas y otros ambientes de la película de culto del mismo nombre, parecía un suicidio comercial… y terminó siendo el mejor acierto de Taika Waititi… este spin-off mantiene todas las virtudes de su material original con un cast maravilloso; divertida visión de la adaptación de la idiosincrasia victoriana / vampírica, al frívolo y mundano siglo XXI con hilarantes resultados.

9. The Boys
Temporada 1 | Amazon

Incluso en TV, una nueva era ha llegado para los superhéroes. Una década más tarde, es necesario reinterpretar el incipiente subgénero desde su humanización… y nadie lo hizo mejor que la salvaje adaptación del salvaje comic del salvaje escritor Garth Ennis, The Boys: la posesión de superpoderes en manos de infrahumanos, con una visión corporativista para “salvar al mundo” … entretenida, cruda, emocionante y brutal por igual.

8. The Man in the High Castle
Temporada 4 | Amazon

Muy lejos ya de su material original, pero esta maravillosa ucronía ha llegado a su fin demostrando cómo se debe construir una adaptación que deja atrás la historia de su libro. Aunque tiene algunos momentos irregulares, en general el cierre de TMITHC se quedará como una de las mejores series hasta la fecha de Amazon.

7. Chernobyl
Miniserie | HBO

La crónica de la tragedia en Chernóbil retratada con un realismo que asombra y te deja sin aliento. Una miniserie magistralmente escrita y actuada, pero que se cae en sus minutos finales debido a su innecesario discurso pro capitalista (dejar claro que las fallas gubernamentales y la corrupción son un sino del poder sin importar ideologías, hubiera sido mucho más adecuado, pero, en fin) … A pesar de ello, es una serie contada de una manera formidable y que, aun en su apología neoliberalista, termina realmente por enaltecer sobre todas las cosas, el corazón, la lealtad y el compromiso de la misma sociedad y sistema que criticaba…

6. True Detective
Temporada 3 | HBO

A pesar de que para muchas personas (yo No me cuento entre ellas) su anterior temporada fue muy irregular, True Detective regresa con otra miniserie en tres momentos históricos que la vuelve a colocar como una de las mejores de la década: tensa, angustiante, dramática, sorpresiva y perfectamente actuada… no hay serie detectivesca en la TV que pueda superar lo que Cary Joji Fukunaga y Nic Pizzolatto han logrado.

5. Bojack Horseman
Temporada 6 | Netflix

La última temporada de esta brillante serie donde uno puede carcajearse o conmoverse hasta las lágrimas, cierra por todo lo alto la historia del TV Star venido a menos. El viaje introspectivo de Bojack y su cada vez más protagonista y peculiar grupo de amistades se reafirman como una de las mejores series animadas de la historia.

4. Barry
Temporada 2 | HBO

Nadie pudo haber predicho que Barry se convertiría el año pasado en la mejor serie de TV. Su combinación de humor negro con drama, su maravilloso cast y guiones inteligentes y emotivos, parecían un fenómeno irrepetible… sin embargo Bill Hader acalló a todos sus incrédulos y entregó una segunda temporada al mismo nivel de brillantez que la anterior… Barry es una realidad: la Breaking Bad humorística, es una de las mejores series, no solo del año, sino de la década.

(consideren, de aquí en adelante, un empate técnico en primer lugar)

3. Too Old to Die Young
Miniserie | Amazon

No sé hasta qué punto realmente pueda uno recomendar la primera incursión de Nicolas Winding Refn a la TV… amado y odiado por igual por su estilo brutal, estético y surrealista conectado directamente a Lynch, Argento y Jodorowsky, lo cierto es que NWR no iba a vender su integridad artística a ningún costo: Too Old to Die Young es una serie difícil, que por momentos te tienta a abandonarla, con una estética y puesta en escena sublime, pero con un paso y edición tan ambiental, que por momentos raya en lo contemplativo… pero lo cierto, es que este descenso desesperanzador al fondo de la humanidad de un policía, rodeado de personajes cada uno más grotesco y torcido que el anterior, es otro momento brillante del danés en su carrera… Salvaje, brutal, cruda, y a la vez hermosa, artística y casi minimalista por momentos… por difícil que parezca, al final, TOTDY nos recompensa con una obra de arte visual y narrativa que nos refleja una desoladora realidad  que no cede espacio para los sueños: todos estamos perdidos, no hay escapatoria y toda esperanza debe ser abandonada…

2. Mr. Robot
Temporada 4 | USA Network

Mr. robot siempre fue una serie de autor: marcó el estilo único de Sam Esmail, cuyo manejo de cámara es otro protagonista en su brillante y detallada narración. Esta serie es probablemente la mejor que se hizo en la década de los 10’s y su cierre no podía desentonar… aun cuando pareciera que se vuelve un tanto surrealista en sus últimos episodios (y que no fui tan fan de ese plot-twist referente al personaje de Mr. Robot), es claro que estamos ante una serie de la que se seguirá halando por muchos años… Los personajes, las actuaciones, la premisa, la construcción psicológica de la psique de Eliot y la visión crítica de los sistemas establecidos en apología a la anarquía, es algo que pocas veces se ha visto en la TV comercial. Good Bye Friend: así se anunciaba esta temporada final… y sin duda, la vamos a extrañar. La cultura de masas siempre va a necesitar producciones transgresoras que nos enseñen a cuestionar el establishment…

1. Watchmen
Miniserie | HBO

El brillante, imprescindible y fundamental Alan Moore es un misántropo anarquista que no renuncia a sus principios ni por todo el dinero del mundo. Lo ha dejado claro al poner todo lo anterior siempre por encima de lo monetario, y por ello es que se ha tenido que resignar a perder los derechos sobre su obra máxima transdisciplinaria del arte: esa joya literaria llamada Watchmen… por ello, Moore no está de acuerdo con ninguna adaptación de sus obras… pero tal vez, solo tal vez, si un día se dignara a ver esta secuela televisiva de su obra máxima, el viejo Moore pensaría dos veces el ser tan implacablemente negativo a la reinterpretación de su trabajo: tal vez el ver cómo esta inspiración ha mantenido su marcado anarquismo, su exhibición crónica de la corrupción y vicios del sistema, sus manifestaciones en favor de la igualdad, la diversidad y la no exclusión, y su crítica absoluta al conservadurismo… Watchmen en la TV, es una cachetada a la moral social, al grito fundamentalista de quienes claman que se “respeten los colores, razas y pensamientos de las obras con las que crecieron” y que creen que la visión fascista / supremacista es justificable para realizar cualquier acción… nada, absolutamente nada, está al nivel del Watchmen original, pero HBO se ha acercado mucho: ha causado escozor y ha reflejado un mundo distópico como el que Moore nos regaló: políticos e instituciones podridas, grupos fundamentalistas tomando la sociedad , vigilantes de todos orígenes y razas, pero con defectos humanos, con una historia, narrativa y ambientación inigualables… Moore no quiere saber nada de adaptaciones, pero quienes las hacen, de verdad lo quieren, lo admiran y lo entienden: desde el filme de hace 12 años, esta serie y, carajo, incluso el Doomsday Clock de DC, respetan la cosmovisión e idiosincrasia de una de las mentes literarias más importantes del siglo XX…

A destacar también:

The Expanse (T3 y T4)

La brillante space opera, ahora en manos de Amazon, sigue siendo la mejor serie de Ciencia Ficción en la TV… intriga política, drama, romance, y crítica social entre una trama de aventuras espaciales.

Peaky Blinders (T4)

El ascenso político de Tommy Shelby a la par de su descenso a los infiernos personales. Un tanto más irregular que sus anteriores temporadas, pero se mantiene como una de las mejores series británicas de los últimos tiempos.

Dark (T2)

La brillante, entramada e inteligente producción alemana de viajes en el tiempo y sus consecuencias, entrega una segunda temporada a la par de la original. Y con el anuncio de una tercera y última, promete que dejará marcado el género televisivo de ciencia ficción para siempre.

Mindhunter (T2)

David Fincher mantiene el ritmo y grandeza en una segunda temporada psicológica y dramática de la historia norteamericana de asesinos seriales. Aunque parece que ya no será renovada, sigue siendo una de las mejores series policiacas de la actualidad.

Swamp Thing

Triste y ridículamente cancelada solo un día después de su capítulo estreno por problemas de financiamiento e impuestos, The Swamp Thing demostró en solo 10 episodios el potencial que tenía para ser una de las mejores adaptaciones de Comics a TV… ojalá alguien la rescate para una siguiente temporada.

The Witcher

Aunque apenas va arrancando, esta historia fantástica medieval que ha sido un éxito en todos los productos de cultura de masas donde se ha presentado, promete mantener su racha de éxito ahora en la TV.

Marianne

Sin un argumento demasiado original, pero ejecutado de una manera magistral en su puesta en escena, esta producción francesa se consolidó como una de las mejores series de terror del año.

Sex Education

Una de las comedias adolescentes más inteligentes de la actualidad. Con un cast casi perfecto, diverso y trascendente, donde no existen personajes de relleno.

Good Girls (T2)

La comedia feminista y reivindicativa sigue al mismo nivel que su primera temporada. Es imposible no empatizar con su trío de protagonistas.

Good Omens

La irónica historia de hermandad, complicidad y enamoramiento de la humanidad entre los representantes del bien y el mal en la tierra, escrita por el fundamental Neil Gaiman, tiene una adaptación televisiva muy recomendada. Humor británico en estado puro, apoyado por su brillante cast.

Unbreakable Kimmy Schmidt (T4)

Comedia progresista para las nuevas generaciones que cierra con la tierna, conmovedora e inspiradora historia de Kimmy en búsqueda de su lugar en el mundo. Humor inteligente, irónico e incluyente, sin dejar de lado una hermosa y sencilla historia de vida.

The Good Place (T6)

En la misma alinea que la anterior, la conmovedora y filosófica comedia llega a su fin de manera hermosa, un poco menor en calidad a sus anteriores temporadas, pero, aun así, sigue siendo unas de las grandes joyas en la comedia actual.

La segunda década del Siglo XXI nos ha dejado como legado 10 años de increíbles producciones que reafirman que el Cine como arte y como industria, está más vivo que nunca alrededor del mundo…

Las cantidades y los niveles de producción y calidad se han emparejado, por lo que ahora es tan fácil encontrar producciones de gran valor artístico, técnico y de entretenimiento en todas partes del mundo, en todo tipo de género y bajo todo tipo de presupuestos y alcances de distribución, por lo que sería imposible hacer una lista sin grandes omisiones o polémicas. Por ello, no consideren esto como “los mejores” pero sí como filmes “esenciales” …  No hay verdades absolutas, solo muy, muy buenas recomendaciones…

Algunas aclaraciones antes de empezar:

1) Durante toda la década hemos hecho este top de manera separada: Blockbusters y Cine de Autoría… pero en los últimos años, gracias al auge de las producciones originales de las plataformas digitales, esa línea se ha ido desvaneciendo poco a poco, donde el cine de autor puede tener valor comercial y las superproducciones de entretenimiento pueden tener valores artísticos y/o profundos… así que al final decidimos realizar una sola lista, y su orden es de simple preferencia, pero lo comercial sigue siendo juzgado bajo cánones un poco distintos a los que lo hacemos con el cine con fines fundamentalmente artísticos… por lo mismo, no nos clavemos mucho en la numeración: cada película aquí recomendada es tan buena como su antecesora y predecesora.

2) No hay mínimos ni máximos para la presencia de directores, países o géneros en la lista… Solo que, si dos películas de la misma autoría van de la mano o tienen cierta relación, las colocamos en la misma posición; solo para las primeras posiciones sí hicimos una diferenciación de puestos.

3) La mayoría de estos filmes pueden ser encontrados en las listas anuales de este mismo sitio, así que, para más recomendaciones, no dejen de visitar los tops de cada año.

4) Este texto está Libre de Spoilers, así que lean con confianza.

5) ¿Crees que falta alguna película? Seguramente sí… así que deja tus opiniones y recomendaciones en los comentarios.

Y como siempre, ¡gracias por leer esto y confiar en nuestras recomendaciones!

–       V

Parte 1 de 3: Top 50 – 25

50. Kick–Ass / X-Men: First Class / Kingsman: Secret Service
Matthew Vaughn | Reino Unido / EUA | 2010 / 2011 / 2014

Matthew Vaughn dejó claro que es el mejor director de acción de la década: sus tres furiosas e increíbles adaptaciones del noveno arte tienen por definición guiones irónicos, divertidos e inteligentes; personajes memorables, bien construidos y desarrollados; un enorme trabajo de edición, y por supuesto, secuencias de acción emocionantes y técnicamente perfectas. Kick-Ass es ya una obra de culto, First Class revivió una franquicia que parecía morir con la década anterior, y con Kingsman, creó una adaptación brillante cargada de humor negro británico, donde, además, podemos encontrar la mejor secuencia de una pelea (en cuasi plano secuencia) de la década.

49. Nocturnal Animals
Tom Ford | Estados Unidos | 2016

Algo tendrá que ver con que Ford venga del mundo de la moda, pero sin duda, una de las cosas más sobresalientes de una película cuya historia es tan buena como intensa y angustiante (con actuaciones soberbias de todos sus protagonistas), es la increíble estética con al cual Ford dirige un filme tan lóbrego y deprimente de principio a fin: Un meta relato abrumador sobre desamor, violencia y la búsqueda de la justicia, donde no sabes cuál de las dos historias narradas es más dolorosa y frustrante, teniendo cono colofón un final que te roba el aliento.

48. Love & Mercy
Bill Pohlad | Estados Unidos | 2014

El retrato en dos etapas de la vida de Brian Wilson, el líder de los Beach Boys, abre el panorama al lado más conmovedor y deprimente de la vida de una leyenda del Rock. Un interesante filme, no sólo por la increíble y artísticamente motivadora historia de la creación del gran clásico Pet Sounds, sino que la historia es suficientemente intensa, y gracias a las enormes actuaciones de Paul Dano y John Cusack, uno termina por empatizar y admirar más a Brian Wilson. Hermosa película sobre la música y los sacrificios que hacemos por ella.

47. Captain America: The Winter Soldier
Anthony & Russo | Estados Unidos | 2014

La apología del personaje del Capitán América siempre me ha causado conflicto por todo lo que representó por muchos años, pero hay que reconocer que su saga de películas es la única en el universo Marvel que ha mantenido una altísima calidad en todas sus entregas… en El Soldado de Invierno, los hermanos Russo hacen a un lado la comedia ligera que ha caracterizado a Marvel Studios, para darle paso a una trama “madura” con toques de intriga y espionaje que rayan en el thriller político, y un desarrollo mucho más profundo de las motivaciones de cada personaje. No solo es el punto más alto de la saga del superhéroe, sino de todo el MCU.

46. We Need to Talk About Kevin
Lindsey Ramsay | Estados Unidos | 2011

La perturbadora historia de la familia Khatchadourian y su cruda demostración de la mascarada social llamada instinto materno / paterno en las sociedades posmodernas, cuando la frustración y los traumas personales salen a relucir ante una sospecha monstruosa que crece al interior de un ser que, socialmente, tendrías la obligación de amar… La talentosísima Ramsay nos da un nuevo filme icónico del cine de terror psicológico: una historia que nos perturba con la realidad y la naturaleza humana y que demuestra que éstas pueden ser más aterradoras que lo paranormal.

45. Fehér Isten [White God]
Kornél Mundruczó | Hungría | 2014

La historia de Hagen quien dentro de su traumática experiencia de pasar de ser un consentido perro casero a tener que sobrevivir en las calles, encontramos una denuncia social animalista llevada a los extremos donde, incluso en los momentos más explícitos de la película, podremos encontrar una estética brutal. Al finalizar este emocionante / emotivo y extraordinario filme, uno tendría que preguntarse, ¿dónde nace la feroz naturaleza de un ser vivo? ¿Qué especie que camina en el planeta termina siendo más salvaje?

44. Miss Bala
Gerardo Naranjo | México | 2011

Injustamente olvidada y menospreciada, Miss Bala es una de las mejores películas que se han hecho en México sobre crimen organizado (y también en lo general): No es una apología de éste, ni tampoco una crítica moralista, es la historia personal de Laura y la espiral descendente en la que se convierte su vida a partir de un encuentro fortuito con un narcotraficante que se obsesiona con su belleza. El filme, crudo, directo, y también emocionante, es probablemente el más fiel reflejo del crimen y la corrupción enraizada en la cotidianidad de la sociedad mexicana, y la perversión de los sueños cuasi inocentes de las mujeres violentadas, cosificadas y utilizadas por las mafias (y por favor, eviten el superficial remake estadounidense de este año)

43. Jodaí-e Nadér az Simín [A Separation]
Asghar Farhadi | Irán | 2011

Podría ser suficiente para entrar en este top, pero, no es solo que A Separation sea un fiel retrato (y sin sobre dramatismos morales occidentales) de la fundamentalísima cosmovisión persa, sino que, además de ser un documento casi etnográfico de dicha cultura, es también uno de los dramas más emotivos angustiantes y sobrecogedores sobre el fin de una relación, donde “el amor no lo puede todo”, donde no hay buenos ni villanos; llena de empatía hacia cada personaje, y que nos hace conscientes de la dura realidad que hace que nuestras vidas, ideologías y posiciones sociales queden a la deriva y sean cuestionadas.

42. Frank
Lenny Abrahamson | Reino Unido | 2014

Este pequeño filme independiente terminó retratando de la mejor manera posible la realidad (para bien y para mal) de lo que significa hacer música en el Siglo XXI: es una sátira de un movimiento cultural, pero es también una declaración de amor y la necesidad imperiosa de tener que sacrificar una parte de lo que eres para seguir teniendo una oportunidad de hacer lo que amas. Es el retrato de esa urgencia imparable de hacer arte contra la irremediable consecuencia de vender tu esencia, y de paso, entre tanto manifiesto, es uno de los mejores filmes sobre la música que se han hecho.

41. Drive / The Neon Demon
Nicholas Winding Refn | Estados Unidos / Francia | 2011 / 2016

Pocos directores tienen la capacidad de contar una historia tan brutal como hermosa en perfecto equilibrio como Nicholas Winding Refn. Influenciado por Lynch, Jodorowsky, Kubrick y Argento, el danés se volvió un maestro en representar de manera hermosa el salvajismo humano: en Drive, la joya que lo puso en el mapa, un antihéroe silencioso abandona su misantropía por una madre cuyo marido la ha puesto a ella y su niño en la mira del crimen organizado: la historia del héroe / vengador solitario se alza de manera magistral; mientras que en Neon Demon, entrega una macabra obra del Thriller Psicológico que raya en el terror, y lo ha hecho de la manera más estética posible: El mundo de la moda y una analogía de la bajeza y explotación de los participantes de un ambiente superficial. Nadie como NWR para plasmar La belleza del horror, y el horror de la belleza.

40. Hidden Figures
Theodore Melfi | Estados Unidos | 2016

Sin hacer demasiado ruido, esta biopic basada en la vida de Mary Jackson, Katherine Johnson y Dorothy Vaughan – tres mujeres afroamericanas de clase media-baja que se convirtieron algunas de las científicas más importantes en la historia de Estados Unidos – resultó ser un filme fundamental para la coyuntura posmoderna… Aunque de crítica muy ligera y superficial al machismo / clasismo / racismo imperante hasta hoy en día tanto en lo social como su ámbito profesional, Hidden Figures reivindica la trascendencia, no solo de las tres, sino del trabajo de decenas de mujeres científicas, matemáticas e ingenieras que fueron el pilar fundamental para que EUA ganara la carrera espacial en plena guerra fría; y lo hace con un filme redondo, tan socialmente concientizador como divertido… es probablemente la mejor película tanto científica como feminista de esta década.

39. Busanhaeung [Train to Busan]
Yeo Sang–Ho | Corea del Sur | 2016

El filme que revaloró el subgénero Zombie. Un frenético timing, con esa puesta en escena adrenalínica, con esa escenas de ataques que te hacen contener el aliento, con tintes de drama familiar / paterno como trasfondo, personajes que no son héroes ni villanos sino humanos perfectamente reflejados en una situación de incertidumbre y desesperación que te hacen amar y odiar a cada uno de ellos dependiendo el momento del filme, y con un emotivo y dramático final, es, sin lugar a dudas, la mejor película de zombies de la década, y definitivamente una de las mejores del subgénero de todos los tiempos.

38. The Lobster / The Killing of a Sacred Deer
Yorgos Lanthimos | Francia / Grecia | 2015 / 2018

Yorgos Lanthimos ha cimentado en su filmografía un estilo de tensa calma que poco a poco deriva en la agonía silenciosa del descenso de sus personajes a la desesperación y perdición. The Lobster es una brillante, hermosa y original comedia / drama donde, al igual que la vida real, el mayor temor social sigue siendo cómo enfrentar la soledad: la necesidad de los seres humanos de sentirse realizados y aceptados sólo través de las relaciones y el establecimiento social conservador. Por su parte The Killing of a Sacred Deer es un drama que raya en el terror psicológico sobre las consecuencias de nuestras acciones, las brutales decisiones que debemos afrontar, aquello a lo que nos llevan nuestros propios actos egoístas… y por supuesto, en la imperiosa necesidad de la venganza.

37. First Reformed
Paul Scharer | Estados Unidos | 2018

Paul Scharer, quien se hiciera famoso por ser el guionista de cabecera de Martin Scorsese en sus grandes clásicos como Taxi Driver, Toro Salvaje y La Última Tentación de Cristo, entregó una película al mismo nivel de todos esos clásicos: El parsimonioso y desolador drama sobre la crisis moral y religiosa de un pastor, es el pretexto para un emotivo filme con momentos minimalistas, a veces surrealistas, pero siempre con un retrato empático e íntimo del dolor y las formas de sobrellevarlo. A destacar la soberbia, controlada, expresiva, emotiva, y a punto de explotar actuación de Ethan Hawke, ofreciendo la mejor actuación de su carrera.

36. Balada Triste de Trompeta / Mi Gran Noche
Álex de la Iglesia | España | 2011 / 2015

El irreverente Álex de la Iglesia, sigue siendo más sarcástico, cínico y violento que sus contrapartes estadounidenses pseudo trasgresores, tan sobrevalorados como alabados; pero el español hace todo ello mucho, mucho mejor. Su estilo ya bien definido (donde todo comienza de manera casual para después, en la parte final de todos sus filmes, la anarquía absoluta se apodere de la pantalla), alcanzó su máximo esplendor con Balada Triste de Trompeta, un filme que explora la psique de Javier, un payaso triste tan traumado, reprimido y multipolar como el mismo filme: cómico, dramático, surrealista, enfermizo, patético, incómodo, histórico y desesperanzador por igual; Mientras que en Mi gran Noche, De La Iglesia entrega una sátira del mundo del espectáculo y sus vacíos, burdos y surrealistas mensajes de prosperidad en fechas navideñas donde brilla la excelsa actuación del divo Raphael, parodiándose a sí mismo, en un papel memorable.

35. Ex Machina / Annihilation
Alex Garland | Reino Unido | 2015 / 2018

Alex Garland dejó claro que es uno de los grandes talentos emergentes para el cine de Ciencia Ficción. El británico entiende perfectamente la esencia del género: Ex-Machina es uno de los grandes momentos del Sci-Fi en los últimos años, presentado en una forma estética, sutil y minimalista. Las emociones humanas y la necesidad de amor como catalizador de la búsqueda de la humanidad en lo artificial. Por su parte, la distópica Annihilation desata los miedos, la locura y la oscuridad en su gran cast femenino. Ciencia ficción sutil, surrealista, dramática y aterradora teniendo como principales protagonistas una trama y guion cargados de existencialismo.

34. Le Tout Noveau Testament
Jaco Van Dormael | Bélgica | 2016

Bajo la premisa de que dios no es más que un hombre amargado que vive en Bruselas y que diariamente descarga impunemente sus traumas contra los seres vivos hasta que un día, su hija (sí, dios tiene una hija preadolescente cínica y rebelde) decide tomar el control del destino del mundo en sus manos y realiza una acción que hace que toda la humanidad reconsidere su vida, Le Tout Nouveau Testament se alzó como una de las mejores comedias en muchos años. Probablemente desde Amelie, no veía una película tan hermosa en su dirección de arte, su historia y su mensaje.

33. Star Trek: Into Darkness
J.J. Abrams | Estados Unidos | 2013

Pues no, no soy fan del universo Star Trek, sólo conozco los personajes por cultura de masas y nunca me llamó antes la atención nada al respecto. Pero J.J. Abrams hizo que nada de eso importara y manufacturó un filme atractivo para los que estamos más allá del nerdgasmo de los Trekies. Probablemente ninguna otra franquicia cinematográfica ha mantenido tanto el nivel como ésta, porque no solo es entretenimiento puro, si no que cuenta con una increíble historia, un ritmo trepidante en la acción y profundo en los momentos más solemnes, y un cast casi perfecto, encumbrado por Benedict Cumberbatch, interpretando a uno de los mejores villanos de sagas fantásticas, y en uno de los mejores papeles de su carrera.

32. Batman: The Dark Night Returns (Pt. 1 & 2)
Jay Oliva | Estados Unidos | 2012 / 2013

“En todos tus años por venir, en tus momentos más privados, quiero que recuerdes al único hombre que te venció…”

Ni Burton, Ni Nolan, Ni Snyder: basada en la mejor historia del murciélago, autoría del mítico Frank Miller y considerada una de las mejores novelas gráficas jamás escritas, la idea de adaptar The Dark Knight Returns a una película animada, traía consigo altísimas probabilidades de que DC Animated y Warner arruinaran una pieza fundamental del noveno arte… sin embargo, fue todo lo contrario. Sin más rodeos: ésta es simple y sencillamente la mejor película y la mejor representación de Batman en el cine: fiel a su material original, manteniendo la crudeza narrativa y gráfica de su historia, y elevando la figura de El Caballero de la Noche como el personaje más grande en toda la cultura de masas…

31. Gisaengchung [Parasite]
Bong Joon-ho | Corea del Sur | 2019

La trascendencia de una película debe ser medida a partir de su impacto en el momento, pero también a partir de su resistencia al paso del tiempo. Hay filmes que se mantienen vigentes, y otros que envejecen mal… pero hay otros terceros, una rara excepción, que basta el primer visionado para darse cuenta que se está delante de una obra mayor y atemporal: éste último, es el caso Parasite: la historia de una familia de sinvergüenzas dispuesta a lo que sea para sobrevivir a la pobreza. Es tan divertida, cínica y patética, como dramática conmovedora y desgarradora; capaz de tocarte el corazón a cada minuto que avanza. De la comedia al drama absoluto, inquietante e inteligente. Es el mejor filme del 2019 y una instantánea obra maestra, necesaria y fundamental para entender el cine de enfoque social de esta década.

30. The Shape of Water
Guillermo del Toro | Estados Unidos | 2017

A veces la mayoría de los críticos y las audiencias sí llegan a ponerse de acuerdo. Y este filme es uno de esos que casi todo mundo adora: Una obra magna, un cuento de hadas adulto, fantástico y emotivo, contado como solo Guillermo Del Toro puede manufacturarlo: con la capacidad de conectar con tus emociones más puras y, aun así, dotar al relato de oscuridad, ternura y drama suficiente para ser celebrada en parte iguales por el fan casual del cine que solo se quiere distraer, como por aquellos que siguen esperando arte en éste… ¿Es su mejor película? A estas alturas, es casi imposible de decir, porque no hay una sola obra del jalisciense que no esté cargada de altísima calidad, y que tenga su corazón en ella, pero, sin duda, es la más importante de está década.

29. Inside Out
Pete Docter | Estados Unidos | 2015

Mil disculpas, pero yo No soy fan de Pixar. Salvo contadas excepciones, filme tras filme nos han contado (eso sí, de manera muy entretenida) la misma historia: el ser que se rebela contra su statu quo y que en su camino para romper su paradigma, transforma a los que le rodean… sin embargo, a pesar de la predictibilidad implícita en sus tramas, a la mitad de la década, el estudio creó su obra magna: Inside Out es el punto más alto de Pixar, porque todo lo que (para bien y para mal) ha sido su sello, se ve elevado a límites superlativos: la historia, la trama, el diseño de personajes entrañables, pero, ante todo, el guion, el sustento argumental y la precisión e investigación científica psicológica / social que rodea el desarrollo de las emociones de Riley, convierte lo que de entrada parece una comedia infantil con sentimentalismos baratos, en un drama psicológico casi perfecto y una de las cintas coming to age más hermosas y entrañables de la década. Será muy difícil que el estudio sea capaz de superar esta obra maestra de la animación.

28. Nelyubov [Loveless]
Andréi Zviáguintsev | Rusia | 2017

Desolador retrato del fin de un matrimonio. Sin concesiones, sin disfraces de civilidad, y con el egoísmo más absoluto. Todo ello en dos de las horas más desesperantes y frustrantes que uno puede vivir en un cine al ver una representación tan cruda de una relación. Cualquier dejo de empatía por uno u otro se acaba, cuando un acontecimiento relativo a su hijo, cambia la vida y poca relación de la expareja y la obliga a enfrentar el fin y comienzo de sus respectivos ciclos de vida. Imposible quedarse indiferente con el frío desarrollo de una aún más fría película que nos recuerda que el amor también se muere: el corazón partido hecho película…

27. Kubo and the Two Strings
Travis Knight | Estados Unidos | 2016

“Si han de parpadear, háganlo ahora” … Kubo y la Búsqueda del Samurái representa la obra máxima de Laika Studios, lo cual es mucho decir considerando que prácticamente cada filme que han realizado es una joya. Una maravillosa historia sobre aquellos que amamos y, que nunca nos abandonarán más allá de la vida y la muerte, debido a la incapacidad de ambas para arrancarnos nuestros recuerdos… una historia divertida, emocionante, emotiva, profunda y rodeada de magia y mitología oriental, narrada mientras el Shamisen del pequeño Kubo gentilmente solloza… Laika no hace historias felices, sino historias hermosas, y eso es donde reside la grandeza de sus producciones. Tal vez Pixar tenga la fama consigo, pero Laika tiene el arte de su lado…

26. Birdman / The Revenant
Alejandro González Iñárritu | Estados Unidos | 2014 / 2015

Dos años le bastaron a Alejandro González Iñárritu para convertirse en un director imprescindible en Hollywood: Birdman, cargada de humor negro y drama casi en partes iguales, es la historia en plano–secuencia de la caída y redención de un actor otrora famoso y su profunda y a la vez patética reflexión de su presente. Mientras que The Revenant, (donde Di Caprio por fin rompió su maldición en los Oscar) es un brillantísimo homenaje del mexicano a Andrei Tarkovsky, en una Onírica, surrealista, cruda y a la vez hermosa odisea natural de un hombre moribundo en busca de venganza. Ambas producciones coronaron también el impresionante arte que siempre nos regala en la fotografía Emmanuel Lubezki, el cuarto mexicano que se comió vivo a la industria en esta década.

[1/3] … Continúa en la siguiente página… (Top 25 – 1)

El reloj social de lo que significa ser “metalero” en México presentó una brutal caída libre hacia el pasado. Todos los demonios de nuestra contracultura se reunieron nuevamente en el enésimo momento de ignominia de la escena: el KnotFest 2019

Este sábado mientras entraba el último mes de la segunda década del siglo XXI, en los albores de la tercera y de una sociedad de pensamiento alternativo supuestamente más despierta y transgresora, y en pleno escape del underground de muchos movimientos alternativos, el reloj social de lo que significa ser “metalero” en México, presentó una brutal caída libre hacia el pasado… todos los demonios de nuestra contracultura, se vieron reunidos en un solo momento, un solo suceso de ignominia: el KnotFest 2019.

Al compás de las llamas en las que se consumía el equipo de Will Hunt, baterista de Evanescence, ardían también las esperanzas, los progresos, las luchas independientes de bandas y genuinas promotoras; y resurgían los prejuicios, los estereotipos, y la macabra faz del arquetipo del metalhead que nos negamos a ver de frente, pero que esconde en su interior el fundamentalismo, el salvajismo, la doble moral, y todos los argumentos que le hemos dado al statu quo para que nadie, absolutamente nadie fuera de nuestra escena, nos tome en serio.

Hace 5 años, cuando escribí por primera vez de la coyuntura del Metal como industria y como escena en México, buscaba todos los argumentos posibles para defender lo indefendible… con cierta inocencia, encontré argumentos en conspiraciones gubernamentales, elitismos corporativistas y, por supuesto, nuestro chivo expiatorio favorito, los prejuicios sistémicos a la música, para tratar de justificar los “bloqueos” hacia la consolidación mainstream de la escena del Heavy Metal en México… hoy, un lustro después, no hay a nadie a quien culpar: hoy no hay argumentos para justificar nuestro autosabotaje… no, ni siquiera la más que probada incapacidad y estupidez de Javier Castañeda y su ahora infame y despreciable empresa Live Talent, son suficientes para justificar que, simple y sencillamente estamos podridos como escena…

Hemos caído víctimas de nuestra propia doble moral e hipocresía, de nuestra intolerancia  y falta de sentido de colectividad, y del fundamentalismo y canibalismo más descarado y asqueroso que ha rodeado desde siempre el ser un fan del Metal … en 2014 hablábamos de “la oportunidad perdida” de un festival enorme que hiciera que las grandes empresas promotoras voltearan a ver a un público potencial y un mercado sin atender… hoy, cinco años después, y contra todos los pronósticos, con al menos media docena de grandes festivales de Metal aconteciendo por año con cierto nivel de éxito, no solo la inmensurable ineptitud de Live Talent sigue viva (a pesar de acumular fracaso tras fracaso), sino, peor aún, la escena Metalera está, por increíble y paradójico que parezca, cada vez más grande… pero cada vez más sumida en la vergüenza:

A pesar de que la industria de los conciertos de Metal sea vuelto una tendencia y un negocio redituable para las empresas, a pesar de que cada vez más bandas internacionales del género voltean a ver a México, nosotros, los de a pie, los que nos identificamos con el Heavy Metal como un estilo de vida, seguimos siendo ese ser rabioso, reprimido, víctima de la anomia social, que huye de la corriente principal para llegar a la música extrema… seguimos siendo esos seres traumados e intolerantes, incapaces de ser empáticos y que queremos encontrar quién pague por la vida que nos ha golpeado y encasillado… seguimos siendo ese hipócrita conservador disfrazado de revolucionario que ataca y critica a otros géneros, pero también a sus pares, que menosprecia sus bandas y escena local, y es incapaz de proteger los progresos hechos por cumplir nuestros sueños mundanos de tener cerca a los ídolos que construyen la banda sonora de nuestras miserables vidas rutinarias…

Y el enésimo punto bajo, llegó por enésima vez, en el enésimo desastre de Live Talent… y esta vez, la escena Metalera en México se suicidó:

Foto: elclubdelrock.com
Foto: elclubdelrock.com

Se murió mientras nuestro egoísmo nos hizo ver fácil romper una valla de seguridad para acceder a donde no teníamos permiso ni derecho de estar, sin pensar jamás en la integridad y seguridad de otros… falleció cuando empezamos a robar los celulares y pertenencias de nuestros pares, hasta llegar al descarado asalto a personas con las que compartimos esta cofradía sonora… la asesinamos cuando el anuncio de una cancelación de dos bandas (derivada de nuestros propios actos y avivada por la incapacidad de una promotora rebasada), nos hizo creer que teníamos el derecho y autoridad de vandalizar, robar y destruir los instrumentos de un grupo; acción que llegó solo un par de días después de haber criminalizado y habernos burlado de mujeres que pintaron monumentos para visibilizar los asesinatos de sus hijas, sus madres, sus hermanas, sus amigas…

Y, como si no bastaran nuestras propias agresiones, la escena fue rematada y enterrada horas después, cuando la burda y ridícula promotora descargó su enojo y rencor, y con un malinchismo absoluto, borró de golpe y sin aviso la participación de al menos una docena de bandas nacionales.

Este tiro de gracia a la escena, lo dio Live Talent confiada en que sus acciones NO tendrán consecuencias: porque es ya normal que, “nunca pasa nada” cuando le quedas mal a una banda mexicana… “porque no venden”, “porque nadie los va a ver a ellos”, “porque son el relleno” y el metalero promedio “no cree en el metal nacional”… porque Live Talent es solo el monstruoso reflejo de incontables promotores, personajes y bares que brindan pseudo apoyo al Metal Mexicano, pero que bajo el pretexto de que “tú no eres nadie”, creen tener derecho de no pagarle a los grupos, de no promocionar si no les gusta la fecha o la banda, de no tener la mínima decencia de tener equipo en buen estado, de escupir a las espaldas de los músicos, y que creen que están salvando la escena con “abrir sus espacios y dar oportunidad”, pero que únicamente utilizan los movimientos alternativos para adornar y alimentar sus egos, y saciar su avaricia capitalista.

Comunicado de la banda Mexicana Jet Jaguar (ganandores del Wacken Metal Battle en Alemania 2017), al respecto de su eliminación sin previo aviso del Cartel del ForceFest, por parte de la promotora Live Talent

 

La escena se murió, porque al igual que lo mencionamos hace 5 años, a pesar de todo lo que pasó este fin de semana, al final, no va a pasar absolutamente nada: Live Talent solo tendrá que esperar unos meses a que llegue el Hell & Heaven 2020 para que todo mundo olvidemos su incompetencia, los bares solo tendrán que poner en promoción la cerveza para que regresemos, y el resto seguiremos menospreciando el trabajo de las bandas locales con el más férreo malinchismo …

El Metal, como música y como industria, sigue vivo: cada día más fuerte y más diverso; con nuevas generaciones haciendo música sublime, extrema y a la vez hermosa; expandiendo las barreras del género y alcanzando cada vez a más gente y más medios con gustos sonoros más diversos… pero, a la vez que la música crece, nosotros como escena nos empequeñecemos…

La escena metalera mexicana está muerta: estaba moribunda desde hace mucho, pero terminó de morir incinerada en el KnotFest 2019…  

Pero tal vez sea algo bueno: porque el Metal evoluciona, pero los metaleros seguimos igual, con nuestros mismos vicios, nuestra misma estúpida y falsa superioridad moral; incapaces de ver nuestros defectos, poniendo pretextos como «yo escucho metal y no soy así» para negarnos a ver el lamentable estado que tenemos como colectivo contracultural; intolerantes, hipócritas, egocentristas, borrando progresos comerciales y canibalizándonos entre nosotros… esta escena tal vez deba morir, para que otras personas más abiertas y que sepan realmente valorar esta música y lo que realmente significa tomarla como estilo de vida, puedan abanderarla dignamente…

Los metaleros NO merecemos el Metal…

Desde hace algunos años, la Secretaría de Cultura a través del Instituto Mexicano de la Cinematografía ha buscado posicionar el 15 de agosto como el #DíaNacionaldelCineMexicano. Con resultados variantes en su difusión, impacto y alcance, lo cierto es que la fecha es el pretexto perfecto para analizar en perspectiva la coyuntura de la industria cinematográfica mexicana y ver sus vicios, virtudes y realidades.

Muchos artículos se podrán encontrar con un enfoque gubernamental, comparativo entre administraciones, con leyes y apoyos financieros, y con cifras de asistencias… pero, más allá de debates políticos y económicos, lo cierto es que el cine mexicano está vivo, muy vivo, y a diferencia de lo que muchos círculos de analistas quisieran aceptar, en una de las épocas más definitorias de su breve historia de apenas un siglo.

Hace un par de meses se difundió de manera ávida un artículo de un sitio de críticas acerca de lo que llamaban “la decadencia del cine mexicano”, aquejando dicha situación al exceso de comedias genéricas y ligeras, a la ausencia de originalidad y al uso excesivo de los mismos y limitados actores (palabras más, palabras menos).

Si bien algunos de los argumentos presentados tienen cierta validez, ¿es real tan dramática, catastrófica y definitoria sentencia? ¿De verdad está en plena decadencia el cine mexicano?

En la postura de quien esto escribe, la respuesta es un rotundo NO:

Hay muchos elementos que cuestionar en aquel artículo, y en especialistas, personas de la crítica y analistas de cine con la misma postura. Fundamentalmente, porque dicha visión del cine mexicano es pretenciosa, prejuiciosa y reduccionista:

Primeramente, porque presentar una visión de falsa superioridad moral despreciando el cine comercial habla más del crítico que del analizado: Si se usa la «alta cultura» para minimizar el consumo cultural promedio, entonces la primera no te ha servido de nada para hacerte mejor persona… pero vamos más allá del ad hominem y los propios traumas de quienes escribimos:

Pensar que el cine mexicano está en decadencia por el exceso de comedias, es algo que termina por prejuiciar e indirectamente refleja un gran clasismo, dado que TODAS las industrias cinematográficas nacionales de cada país (desde Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Asia, Latinoamérica, etc.), están plagadas de lo que despectivamente denominamos “comedias románticas insulsas” o “cine de acción descerebrado”: en EUA por ejemplo, por cada P.T. Anderson, Scorsese, Day Lewis, etc. Hay montones de Bay, Sandler y Avengers… y la existencia de estos últimos no hace menor la obra de lo primeros (tal vez todo lo contrario); mientras que los aportes al cine de estos mismos no deberían hacernos sentir mal por desconectarnos del mundo y la rutina y disfrutar un buen momento viendo una película de los segundos.

El otro punto fundamental para argumentar la dichosa decadencia, ha sido el contenido clasista y discriminatorio del cine mexicano comercial de la actualidad, sobre todo haciendo énfasis en la aporofobia y la misoginia…

Toda industria del entretenimiento termina siendo un reflejo interdependiente de su sociedad y viceversa. El mensaje en el Cine, la TV, la Música, son una consecuencia del nivel de prejuicio y conservadurismo, de la desigualdad y descomposición social y por supuesto, de la polarización política…  No se puede negar que la perpetuación de dichos estereotipos es un común en los guiones de las producciones más taquilleras de los últimos años, pero (además de que, otra vez, también es un estándar en el cine internacional) lo cierto, es que en todas las épocas de la industria mexicana las obras maestras han tenido que surgir de entre un mar de intrascendencias o tramas burdas que reflejan lo peor de la sociedad.

Pero no solo es el estándar de producciones: una revisión contemporánea de muchísimos de los clásicos de la época dorada del cine mexicano podría mostrar lo mal que, en lo general, han envejecido sus tramas, la criminalización y estereotipo clasista de sus villanos, la misoginia normalizada en sus parejas, o el conservadurismo social como moraleja…  y eso ha estado ahí y no ha cambiado, sin importar si el protagonista es Pedro Infante u Omar Chaparro, María Félix o Martha Higareda, Cantinflas o Eugenio Derbez… la calidad histriónica puede ser muy diferente y discutible, pero la construcción, representación y perfil de sus caracteres, sigue siendo prácticamente el mismo que representa los tópicos de entretenimiento de una sociedad doble moralista, clasista y racista como la mexicana.

Otro argumento ha sido la falta de originalidad en el cine mexicano… de eso ni siquiera vamos a hablar, dado que basta revisar la cartelera comercial internacional para darnos cuenta de que está llena de remakes, secuelas y productos descaradamente nostálgicos (no importa cuándo leas esto)…

Finalmente, y todavía más importante: formarse una opinión del cine mexicano pensando que las carteleras comerciales son el único reflejo del cine que se hace en una nación (nuevamente, es un problema que “aqueja” a todas las industrias de cine de cada país), sería no solo reduccionista, sino francamente ridículo….

Tal vez sea mi arbitraria visión posmoderna y generacional, pero ésta parece estar muy, muy cerca de ser una nueva gran época de oro del cine mexicano: siempre habrá “comedias ligeras, insulsas y ridículas”, pero allá, en la independencia, hay quien aún defiende el cine de autoría y el arte en la cinematografía: en esta década hay grandísimas obras mayores nacionales, un extenso reconocimiento internacional, y principalmente, una nueva generación de directores y directoras absolutamente brillantes, que va más allá de los «tres grandes» directores mexicanos en Hollywood, y que tiene todo el potencial para llevar al cine mexicano a terrenos superlativos:

Amat Escalante ha alcanzado un nivel artístico y narrativo que recuerda a Tarkovsky; Sebastián Hoffman ha perfeccionado sus historias complejas y hasta torcidas en el thriller y el drama; Michel Franco y Alonso Ruizpalacios han dado una profundidad enorme a los relatos cotidianos; Tatiana Huezo pinta para ser la mejor directora documental del país; Isaac Ezban, Jorge Michel Grau e Issa López crearon respectivamente las mejores y más originales películas de ciencia ficción y terror mexicanas en muchos años… esos son solo algunos nombres en una pléyade de grandísimos talentos mexicanos que existen hoy en día en la dirección.

Así que nada de decadencias: ésta es una época brillante para el cine mexicano como arte y una lo suficientemente redituable como industria… los males de las películas comerciales mexicanas no son diferentes a las del cine internacional, y obedecen más a un problema de normalización de la discriminación, que de contenido artístico. El problema, como siempre en la industria mexicana, sigue siendo la distribución y el alcance, no la calidad.

Así que no caigamos en tendencias pseudointelectuales y hagamos a un lado aquellas voces con falsa superioridad moral que no entienden que el cine, además de arte, es (para bien o para mal) también industria:

Porque al final, más allá del séptimo arte, sino en el arte mexicano en general: si tú crees que ésta es una época de decadencia y de mala calidad, es simplemente porque no estás buscando correctamente: el talento no sabe de fronteras, y en México, cada día surgen artistas brillantes capaces de crear obras de clase mundial…

– “As always, you don’t get it…”

– “You know me: I just talk… you know, I just talk”


En algún momento cumbre de Lord of Chaos (Åkerlund, 2018), los dos protagonistas mencionan dichas frases. Cada una resume perfectamente su forma personal de ver y entender su propio movimiento y legado: el que terminaría por condenar sus vidas y encumbrar su historia, pero que también los convertiría en el prime time del circo mediático de la mass media, y el chivo expiatorio de la sociedad conservadora de la Europa de finales del siglo XX.

En medio de guerras de declaraciones, polémica y rechazo por parte de todos los involucrados, en este 2019 finalmente llegó a América Lords of Chaos, el filme que buscaba retratar el que probablemente sea el capítulo más oscuro e infame de la historia del Metal, el ascenso del Black Metal en el norte de Europa y todos los crímenes a su alrededor.

La historia llega de la mano de Jonas Åkerlund, un director no tan lejano a este movimiento contracultural (fue baterista de los pioneros y míticos Bathory como por 5 minutos… pero bueno, algo es algo) y con cierto reconocimiento en la industria musical debido a sus videoclips de artistas pop, logró liberar un proyecto que tenía años atorado debido a problemas de derechos…

No obstante, nadie con tantito conocimiento de la extrema historia del Inner Circle podía esperar que este proyecto llegara a buen puerto: desde que en 1998 apareció el libro Lords of Chaos: The Bloody Rise of the Satanic Metal Underground, sus autores, Michael Moynihan y Didrik Søderlind no han estado ausentes de críticas por parte de los protagonistas de los hechos: interpretaciones libres, falta de corroboración de hechos, incapacidad para cotejar versiones, y por supuesto, un enorme prejuicio y deseo de obtener ingresos económicos, los llevaron a relatar de la manera más morbosa y polémica una historia que ya era lo suficientemente infame.

El caso de Inner Circle evidenció y hasta hoy lo sigue haciendo, un claro ejemplo de que lo que Donald Trump popularizara en 2015 y 2016 como Fake News y Posverdad,  y dejara claro que éstas habían estado presentes desde hacía mucho en la sociedad y en las formas periodísticas, y que, para desgracia de muchos círculos rojos malinchistas / pequeñoburgueses que han intentado delimitar esta falla comunicacional a los países subdesarrollados, es un fenómeno mediático presente en prácticamente todas las sociedades occidentales capitalistas.

Los actos de Varg Vikernes siempre fueron el perfecto chivo expiatorio de un estado primermundista conservador que solía tener la religión como parte de su identidad como nación. Por lo que se convirtió en el drama favorito de la sociedad del norte de Europa de finales de siglo que se regodeaba despreciando a sus jóvenes y sus contraculturas con propaganda en plena y descarada apología del Statu Quo.

Por ende, un escrito que desde su creación original se jactaba de ser una investigación objetiva, pero que prácticamente rayaba en la ficción, difícilmente iba a poder reivindicarse como un postulado medianamente serio, parcial y no tendencioso al ser convertido en una descafeinada película hollywoodense…

La lucha por los derechos del filme se terminó cuando Åkerlund fue capaz de convencer a los padres de Øystein Aarseth (dueños de todos los derechos del legado de Euronymous), de llevar la adaptación al cine… por lo que, sin importar que cada uno del resto de los involucrados estuviera en contra (y por ende negara permisos de imagen y música al proyecto), el director noruego fue capaz de consolidar una lucrativa idea concebida 10 años atrás…

Åkerlund tiene las tablas suficientes para lograr una increíble puesta en escena (apoyada en el ambiente fantástico digno de cuento de hadas de los escenarios naturales de Europa del norte) y su trabajo de dirección es notable. Además de ello (y a pesar de las críticas por su elección), la actuación de Rory Culkin como Aarseth es buena… pero, sobre todo, cabe destacar la buena representación de la historia de Per “Dead” Ohlin , la cual – aunque para los no iniciados pudiera parecer exagerado y dramatizado – es un fiel retrato de la perturbada mente del mítico vocalista (precisamente, todas las secuencias de la relación entre ambos músicos es la parte mejor lograda del filme).

Sin embargo, hoy podemos entender por qué los padres de Øystein dieron su permiso: hay elementos exagerados lejanos a los hechos (Euronymous nunca participó en ninguna quema de iglesias), y la historia (contada a través de un lamentable guion que en su primera mitad es, francamente, de pena ajena y digno de la saga “not another teen movie”) ha sido procesada para ser digerida por las masas, al grado de convertir a Euronymous en un anti héroe moderno y sensible (tipo Edward Cullen); y de inventarle una historia de amor y redención con la que cualquier adolescente rebelde de la posmodernidad pueda identificarse… 

Hasta ahí, uno podría dejar en un empate lo bueno y lo malo del filme… Sin embargo, es aquí donde comienzan los verdaderos problemas de Lords of Chaos como reflejo de una subcultura… al final de ésta no puedes evitar tener la sensación de que, o Åkerlund es un genio maquiavélico, o un verdadero incompetente para comunicar ideas: es claro que este producto cuenta con el apoyo de la familia Aarseth puesto que es obvia la intención de reivindicarlo; sin embargo, el director, en dicha incapacidad o cinismo, termina retratando al Inner Circle – aquellos “monstruos” que los medios escandinavos afirmaban que descompusieron la «perfecta» sociedad noruega; o  aquellos “transgresores” que sirvieron como guía para una generación de jóvenes abandonados por esa «perfecta» sociedad y que encontraron en el lado oscuro su salvación – simple y llanamente como un grupo de post-adolescentes enojados de clase acomodada, sin fundamento alguno de todo su pensamiento e ideología (y tal vez ésta fue la verdadera razón del porqué no querían que saliera esta película).

Åkerlund falla en “reivindicar” a Euronymous, y de cierta forma, le termina dando la razón a Vikernes en sus pensamientos acerca del líder de Mayhem: Øystein era revolucionario en la técnica de ejecución de la guitarra, pero como persona, queda retratado como un doble moralista que hablaba demasiado y que nunca creyó realmente en su propia rebeldía.

Por otro lado, Vikernes (liberado de la cárcel hace 10 años y desde entonces convertido en YouTuber), no ha dejado de hablar desde hace mucho de la película (que afirma no haber visto, pero que no deja de comentar a detalle): clama que, al igual que el libro, está plagada de mentiras… pero lo cierto, es que, si de verdad no ha visto Lords of Chaos, debería hacerlo: a pesar de que también es claro el intento del director por criticar al líder de Burzum (comenzando con un casting malogrado de un actor que no tiene absolutamente nada que ver con Varg en ningún aspecto, así como la ridiculización del personaje en toda la primera mitad del filme), paulatinamente termina elevando la figura de Varg través de su trama: Vikernes creía en su movimiento, no era una pose, su música, imagen y acciones las hacía “mejor y más grandes que los demás” (como afirman en algún momento del filme) y odiaba que Euronymous usara la ideología del círculo como algo banal y comercial… a pesar de hacer todo lo posible para hacerlo ver como un ser despreciable, va a ser más fácil para mucha gente joven en etapa de rebeldía ante la vida, sentir empatía por la visión, principios e ideología innegociable e inquebrantable de Varg, que por el doble moralismo hipócrita de Aarseth…

Icónica imagen de Varg Vikernes (1994), al escuchar su sentencia de culpabilidad, condenándolo a 21 años de prisión.

Si consideramos Lords of Chaos como mera ficción cinematográfica de fines comerciales, podría pasar como un filme decente, porque ciertamente, sí es muy entretenido (aunque nunca llega a más) … si su único pecado fueran las licencias dramáticas, el guion pueril y la historia de amor inventada para fines hollywoodenes (Varg afirma que Euronymous era gay no asumido), tampoco sería un gran problema… inclusive, la exhibición de las leyendas del Black Metal como meros post-adolescentes burgueses berrinchudos, puede ser cruda y difícil de digerir y aceptar para las legiones de Blackers Trves que amamos el subgénero, pero eso, ciertamente, tampoco es el problema…

La visión de Åkerlund falla en romantizar a Euronymous; falla en ser objetiva; falla en presentarle al mundo un movimiento contracultural… Pero sobre todo, falla en su intento por condenar a su antagonista desde el discurso implícito de que “las historias contra el sistema siempre terminan mal y en tragedia”, lo cual, solo logrará que los outsiders más extremistas y fascistas, derivados de la anomia social capitalista, sigan convirtiendo en héroes y mártires a personajes igual de extremistas y fascistas como Vikernes, y dándoles elementos para elevarse como víctimas del sistema, encontrando una justificación en ello para desatar el odio y la discriminación (lo cual ya está sucediendo: basta darse una vuelta por los comentarios en redes y portales especializados en el género que hacen reseña del filme)…

En resumen (y a pesar de un vano intento por corregirlo en su escena final) Lords of Chaos falla por ser meramente otro objeto que hace apología del Statu Quo conservador y la “tragedia” consecuente de ir en contra de la corriente principal y la sociedad establecida… justo cuando ésta era la historia perfecta para representar absolutamente todo lo contrario: que aún existen personas y movimientos que – a pesar de todas las consecuencias, todas las mentiras, y la estigmatización social – siguen estando listas para ver el mundo arder… justo como, hace 26 años, lo hiciera una pequeña iglesia de madera en Fantoft, Noruega…