[BLACK MASS MEDIA]

Marketing, Medios e Imagen Pública

La segunda década del Siglo XXI nos ha dejado como legado 10 años de increíbles producciones que reafirman que el Cine como arte y como industria, está más vivo que nunca alrededor del mundo…

Las cantidades y los niveles de producción y calidad se han emparejado, por lo que ahora es tan fácil encontrar producciones de gran valor artístico, técnico y de entretenimiento en todas partes del mundo, en todo tipo de género y bajo todo tipo de presupuestos y alcances de distribución, por lo que sería imposible hacer una lista sin grandes omisiones o polémicas. Por ello, no consideren esto como “los mejores” pero sí como filmes “esenciales” …  No hay verdades absolutas, solo muy, muy buenas recomendaciones…

Algunas aclaraciones antes de empezar:

1) Durante toda la década hemos hecho este top de manera separada: Blockbusters y Cine de Autoría… pero en los últimos años, gracias al auge de las producciones originales de las plataformas digitales, esa línea se ha ido desvaneciendo poco a poco, donde el cine de autor puede tener valor comercial y las superproducciones de entretenimiento pueden tener valores artísticos y/o profundos… así que al final decidimos realizar una sola lista, y su orden es de simple preferencia, pero lo comercial sigue siendo juzgado bajo cánones un poco distintos a los que lo hacemos con el cine con fines fundamentalmente artísticos… por lo mismo, no nos clavemos mucho en la numeración: cada película aquí recomendada es tan buena como su antecesora y predecesora.

2) No hay mínimos ni máximos para la presencia de directores, países o géneros en la lista… Solo que, si dos películas de la misma autoría van de la mano o tienen cierta relación, las colocamos en la misma posición; solo para las primeras posiciones sí hicimos una diferenciación de puestos.

3) La mayoría de estos filmes pueden ser encontrados en las listas anuales de este mismo sitio, así que, para más recomendaciones, no dejen de visitar los tops de cada año.

4) Este texto está Libre de Spoilers, así que lean con confianza.

5) ¿Crees que falta alguna película? Seguramente sí… así que deja tus opiniones y recomendaciones en los comentarios.

Y como siempre, ¡gracias por leer esto y confiar en nuestras recomendaciones!

–       V

Parte 1 de 3: Top 50 – 25

50. Kick–Ass / X-Men: First Class / Kingsman: Secret Service
Matthew Vaughn | Reino Unido / EUA | 2010 / 2011 / 2014

Matthew Vaughn dejó claro que es el mejor director de acción de la década: sus tres furiosas e increíbles adaptaciones del noveno arte tienen por definición guiones irónicos, divertidos e inteligentes; personajes memorables, bien construidos y desarrollados; un enorme trabajo de edición, y por supuesto, secuencias de acción emocionantes y técnicamente perfectas. Kick-Ass es ya una obra de culto, First Class revivió una franquicia que parecía morir con la década anterior, y con Kingsman, creó una adaptación brillante cargada de humor negro británico, donde, además, podemos encontrar la mejor secuencia de una pelea (en cuasi plano secuencia) de la década.

49. Nocturnal Animals
Tom Ford | Estados Unidos | 2016

Algo tendrá que ver con que Ford venga del mundo de la moda, pero sin duda, una de las cosas más sobresalientes de una película cuya historia es tan buena como intensa y angustiante (con actuaciones soberbias de todos sus protagonistas), es la increíble estética con al cual Ford dirige un filme tan lóbrego y deprimente de principio a fin: Un meta relato abrumador sobre desamor, violencia y la búsqueda de la justicia, donde no sabes cuál de las dos historias narradas es más dolorosa y frustrante, teniendo cono colofón un final que te roba el aliento.

48. Love & Mercy
Bill Pohlad | Estados Unidos | 2014

El retrato en dos etapas de la vida de Brian Wilson, el líder de los Beach Boys, abre el panorama al lado más conmovedor y deprimente de la vida de una leyenda del Rock. Un interesante filme, no sólo por la increíble y artísticamente motivadora historia de la creación del gran clásico Pet Sounds, sino que la historia es suficientemente intensa, y gracias a las enormes actuaciones de Paul Dano y John Cusack, uno termina por empatizar y admirar más a Brian Wilson. Hermosa película sobre la música y los sacrificios que hacemos por ella.

47. Captain America: The Winter Soldier
Anthony & Russo | Estados Unidos | 2014

La apología del personaje del Capitán América siempre me ha causado conflicto por todo lo que representó por muchos años, pero hay que reconocer que su saga de películas es la única en el universo Marvel que ha mantenido una altísima calidad en todas sus entregas… en El Soldado de Invierno, los hermanos Russo hacen a un lado la comedia ligera que ha caracterizado a Marvel Studios, para darle paso a una trama “madura” con toques de intriga y espionaje que rayan en el thriller político, y un desarrollo mucho más profundo de las motivaciones de cada personaje. No solo es el punto más alto de la saga del superhéroe, sino de todo el MCU.

46. We Need to Talk About Kevin
Lindsey Ramsay | Estados Unidos | 2011

La perturbadora historia de la familia Khatchadourian y su cruda demostración de la mascarada social llamada instinto materno / paterno en las sociedades posmodernas, cuando la frustración y los traumas personales salen a relucir ante una sospecha monstruosa que crece al interior de un ser que, socialmente, tendrías la obligación de amar… La talentosísima Ramsay nos da un nuevo filme icónico del cine de terror psicológico: una historia que nos perturba con la realidad y la naturaleza humana y que demuestra que éstas pueden ser más aterradoras que lo paranormal.

45. Fehér Isten [White God]
Kornél Mundruczó | Hungría | 2014

La historia de Hagen quien dentro de su traumática experiencia de pasar de ser un consentido perro casero a tener que sobrevivir en las calles, encontramos una denuncia social animalista llevada a los extremos donde, incluso en los momentos más explícitos de la película, podremos encontrar una estética brutal. Al finalizar este emocionante / emotivo y extraordinario filme, uno tendría que preguntarse, ¿dónde nace la feroz naturaleza de un ser vivo? ¿Qué especie que camina en el planeta termina siendo más salvaje?

44. Miss Bala
Gerardo Naranjo | México | 2011

Injustamente olvidada y menospreciada, Miss Bala es una de las mejores películas que se han hecho en México sobre crimen organizado (y también en lo general): No es una apología de éste, ni tampoco una crítica moralista, es la historia personal de Laura y la espiral descendente en la que se convierte su vida a partir de un encuentro fortuito con un narcotraficante que se obsesiona con su belleza. El filme, crudo, directo, y también emocionante, es probablemente el más fiel reflejo del crimen y la corrupción enraizada en la cotidianidad de la sociedad mexicana, y la perversión de los sueños cuasi inocentes de las mujeres violentadas, cosificadas y utilizadas por las mafias (y por favor, eviten el superficial remake estadounidense de este año)

43. Jodaí-e Nadér az Simín [A Separation]
Asghar Farhadi | Irán | 2011

Podría ser suficiente para entrar en este top, pero, no es solo que A Separation sea un fiel retrato (y sin sobre dramatismos morales occidentales) de la fundamentalísima cosmovisión persa, sino que, además de ser un documento casi etnográfico de dicha cultura, es también uno de los dramas más emotivos angustiantes y sobrecogedores sobre el fin de una relación, donde “el amor no lo puede todo”, donde no hay buenos ni villanos; llena de empatía hacia cada personaje, y que nos hace conscientes de la dura realidad que hace que nuestras vidas, ideologías y posiciones sociales queden a la deriva y sean cuestionadas.

42. Frank
Lenny Abrahamson | Reino Unido | 2014

Este pequeño filme independiente terminó retratando de la mejor manera posible la realidad (para bien y para mal) de lo que significa hacer música en el Siglo XXI: es una sátira de un movimiento cultural, pero es también una declaración de amor y la necesidad imperiosa de tener que sacrificar una parte de lo que eres para seguir teniendo una oportunidad de hacer lo que amas. Es el retrato de esa urgencia imparable de hacer arte contra la irremediable consecuencia de vender tu esencia, y de paso, entre tanto manifiesto, es uno de los mejores filmes sobre la música que se han hecho.

41. Drive / The Neon Demon
Nicholas Winding Refn | Estados Unidos / Francia | 2011 / 2016

Pocos directores tienen la capacidad de contar una historia tan brutal como hermosa en perfecto equilibrio como Nicholas Winding Refn. Influenciado por Lynch, Jodorowsky, Kubrick y Argento, el danés se volvió un maestro en representar de manera hermosa el salvajismo humano: en Drive, la joya que lo puso en el mapa, un antihéroe silencioso abandona su misantropía por una madre cuyo marido la ha puesto a ella y su niño en la mira del crimen organizado: la historia del héroe / vengador solitario se alza de manera magistral; mientras que en Neon Demon, entrega una macabra obra del Thriller Psicológico que raya en el terror, y lo ha hecho de la manera más estética posible: El mundo de la moda y una analogía de la bajeza y explotación de los participantes de un ambiente superficial. Nadie como NWR para plasmar La belleza del horror, y el horror de la belleza.

40. Hidden Figures
Theodore Melfi | Estados Unidos | 2016

Sin hacer demasiado ruido, esta biopic basada en la vida de Mary Jackson, Katherine Johnson y Dorothy Vaughan – tres mujeres afroamericanas de clase media-baja que se convirtieron algunas de las científicas más importantes en la historia de Estados Unidos – resultó ser un filme fundamental para la coyuntura posmoderna… Aunque de crítica muy ligera y superficial al machismo / clasismo / racismo imperante hasta hoy en día tanto en lo social como su ámbito profesional, Hidden Figures reivindica la trascendencia, no solo de las tres, sino del trabajo de decenas de mujeres científicas, matemáticas e ingenieras que fueron el pilar fundamental para que EUA ganara la carrera espacial en plena guerra fría; y lo hace con un filme redondo, tan socialmente concientizador como divertido… es probablemente la mejor película tanto científica como feminista de esta década.

39. Busanhaeung [Train to Busan]
Yeo Sang–Ho | Corea del Sur | 2016

El filme que revaloró el subgénero Zombie. Un frenético timing, con esa puesta en escena adrenalínica, con esa escenas de ataques que te hacen contener el aliento, con tintes de drama familiar / paterno como trasfondo, personajes que no son héroes ni villanos sino humanos perfectamente reflejados en una situación de incertidumbre y desesperación que te hacen amar y odiar a cada uno de ellos dependiendo el momento del filme, y con un emotivo y dramático final, es, sin lugar a dudas, la mejor película de zombies de la década, y definitivamente una de las mejores del subgénero de todos los tiempos.

38. The Lobster / The Killing of a Sacred Deer
Yorgos Lanthimos | Francia / Grecia | 2015 / 2018

Yorgos Lanthimos ha cimentado en su filmografía un estilo de tensa calma que poco a poco deriva en la agonía silenciosa del descenso de sus personajes a la desesperación y perdición. The Lobster es una brillante, hermosa y original comedia / drama donde, al igual que la vida real, el mayor temor social sigue siendo cómo enfrentar la soledad: la necesidad de los seres humanos de sentirse realizados y aceptados sólo través de las relaciones y el establecimiento social conservador. Por su parte The Killing of a Sacred Deer es un drama que raya en el terror psicológico sobre las consecuencias de nuestras acciones, las brutales decisiones que debemos afrontar, aquello a lo que nos llevan nuestros propios actos egoístas… y por supuesto, en la imperiosa necesidad de la venganza.

37. First Reformed
Paul Scharer | Estados Unidos | 2018

Paul Scharer, quien se hiciera famoso por ser el guionista de cabecera de Martin Scorsese en sus grandes clásicos como Taxi Driver, Toro Salvaje y La Última Tentación de Cristo, entregó una película al mismo nivel de todos esos clásicos: El parsimonioso y desolador drama sobre la crisis moral y religiosa de un pastor, es el pretexto para un emotivo filme con momentos minimalistas, a veces surrealistas, pero siempre con un retrato empático e íntimo del dolor y las formas de sobrellevarlo. A destacar la soberbia, controlada, expresiva, emotiva, y a punto de explotar actuación de Ethan Hawke, ofreciendo la mejor actuación de su carrera.

36. Balada Triste de Trompeta / Mi Gran Noche
Álex de la Iglesia | España | 2011 / 2015

El irreverente Álex de la Iglesia, sigue siendo más sarcástico, cínico y violento que sus contrapartes estadounidenses pseudo trasgresores, tan sobrevalorados como alabados; pero el español hace todo ello mucho, mucho mejor. Su estilo ya bien definido (donde todo comienza de manera casual para después, en la parte final de todos sus filmes, la anarquía absoluta se apodere de la pantalla), alcanzó su máximo esplendor con Balada Triste de Trompeta, un filme que explora la psique de Javier, un payaso triste tan traumado, reprimido y multipolar como el mismo filme: cómico, dramático, surrealista, enfermizo, patético, incómodo, histórico y desesperanzador por igual; Mientras que en Mi gran Noche, De La Iglesia entrega una sátira del mundo del espectáculo y sus vacíos, burdos y surrealistas mensajes de prosperidad en fechas navideñas donde brilla la excelsa actuación del divo Raphael, parodiándose a sí mismo, en un papel memorable.

35. Ex Machina / Annihilation
Alex Garland | Reino Unido | 2015 / 2018

Alex Garland dejó claro que es uno de los grandes talentos emergentes para el cine de Ciencia Ficción. El británico entiende perfectamente la esencia del género: Ex-Machina es uno de los grandes momentos del Sci-Fi en los últimos años, presentado en una forma estética, sutil y minimalista. Las emociones humanas y la necesidad de amor como catalizador de la búsqueda de la humanidad en lo artificial. Por su parte, la distópica Annihilation desata los miedos, la locura y la oscuridad en su gran cast femenino. Ciencia ficción sutil, surrealista, dramática y aterradora teniendo como principales protagonistas una trama y guion cargados de existencialismo.

34. Le Tout Noveau Testament
Jaco Van Dormael | Bélgica | 2016

Bajo la premisa de que dios no es más que un hombre amargado que vive en Bruselas y que diariamente descarga impunemente sus traumas contra los seres vivos hasta que un día, su hija (sí, dios tiene una hija preadolescente cínica y rebelde) decide tomar el control del destino del mundo en sus manos y realiza una acción que hace que toda la humanidad reconsidere su vida, Le Tout Nouveau Testament se alzó como una de las mejores comedias en muchos años. Probablemente desde Amelie, no veía una película tan hermosa en su dirección de arte, su historia y su mensaje.

33. Star Trek: Into Darkness
J.J. Abrams | Estados Unidos | 2013

Pues no, no soy fan del universo Star Trek, sólo conozco los personajes por cultura de masas y nunca me llamó antes la atención nada al respecto. Pero J.J. Abrams hizo que nada de eso importara y manufacturó un filme atractivo para los que estamos más allá del nerdgasmo de los Trekies. Probablemente ninguna otra franquicia cinematográfica ha mantenido tanto el nivel como ésta, porque no solo es entretenimiento puro, si no que cuenta con una increíble historia, un ritmo trepidante en la acción y profundo en los momentos más solemnes, y un cast casi perfecto, encumbrado por Benedict Cumberbatch, interpretando a uno de los mejores villanos de sagas fantásticas, y en uno de los mejores papeles de su carrera.

32. Batman: The Dark Night Returns (Pt. 1 & 2)
Jay Oliva | Estados Unidos | 2012 / 2013

“En todos tus años por venir, en tus momentos más privados, quiero que recuerdes al único hombre que te venció…”

Ni Burton, Ni Nolan, Ni Snyder: basada en la mejor historia del murciélago, autoría del mítico Frank Miller y considerada una de las mejores novelas gráficas jamás escritas, la idea de adaptar The Dark Knight Returns a una película animada, traía consigo altísimas probabilidades de que DC Animated y Warner arruinaran una pieza fundamental del noveno arte… sin embargo, fue todo lo contrario. Sin más rodeos: ésta es simple y sencillamente la mejor película y la mejor representación de Batman en el cine: fiel a su material original, manteniendo la crudeza narrativa y gráfica de su historia, y elevando la figura de El Caballero de la Noche como el personaje más grande en toda la cultura de masas…

31. Gisaengchung [Parasite]
Bong Joon-ho | Corea del Sur | 2019

La trascendencia de una película debe ser medida a partir de su impacto en el momento, pero también a partir de su resistencia al paso del tiempo. Hay filmes que se mantienen vigentes, y otros que envejecen mal… pero hay otros terceros, una rara excepción, que basta el primer visionado para darse cuenta que se está delante de una obra mayor y atemporal: éste último, es el caso Parasite: la historia de una familia de sinvergüenzas dispuesta a lo que sea para sobrevivir a la pobreza. Es tan divertida, cínica y patética, como dramática conmovedora y desgarradora; capaz de tocarte el corazón a cada minuto que avanza. De la comedia al drama absoluto, inquietante e inteligente. Es el mejor filme del 2019 y una instantánea obra maestra, necesaria y fundamental para entender el cine de enfoque social de esta década.

30. The Shape of Water
Guillermo del Toro | Estados Unidos | 2017

A veces la mayoría de los críticos y las audiencias sí llegan a ponerse de acuerdo. Y este filme es uno de esos que casi todo mundo adora: Una obra magna, un cuento de hadas adulto, fantástico y emotivo, contado como solo Guillermo Del Toro puede manufacturarlo: con la capacidad de conectar con tus emociones más puras y, aun así, dotar al relato de oscuridad, ternura y drama suficiente para ser celebrada en parte iguales por el fan casual del cine que solo se quiere distraer, como por aquellos que siguen esperando arte en éste… ¿Es su mejor película? A estas alturas, es casi imposible de decir, porque no hay una sola obra del jalisciense que no esté cargada de altísima calidad, y que tenga su corazón en ella, pero, sin duda, es la más importante de está década.

29. Inside Out
Pete Docter | Estados Unidos | 2015

Mil disculpas, pero yo No soy fan de Pixar. Salvo contadas excepciones, filme tras filme nos han contado (eso sí, de manera muy entretenida) la misma historia: el ser que se rebela contra su statu quo y que en su camino para romper su paradigma, transforma a los que le rodean… sin embargo, a pesar de la predictibilidad implícita en sus tramas, a la mitad de la década, el estudio creó su obra magna: Inside Out es el punto más alto de Pixar, porque todo lo que (para bien y para mal) ha sido su sello, se ve elevado a límites superlativos: la historia, la trama, el diseño de personajes entrañables, pero, ante todo, el guion, el sustento argumental y la precisión e investigación científica psicológica / social que rodea el desarrollo de las emociones de Riley, convierte lo que de entrada parece una comedia infantil con sentimentalismos baratos, en un drama psicológico casi perfecto y una de las cintas coming to age más hermosas y entrañables de la década. Será muy difícil que el estudio sea capaz de superar esta obra maestra de la animación.

28. Nelyubov [Loveless]
Andréi Zviáguintsev | Rusia | 2017

Desolador retrato del fin de un matrimonio. Sin concesiones, sin disfraces de civilidad, y con el egoísmo más absoluto. Todo ello en dos de las horas más desesperantes y frustrantes que uno puede vivir en un cine al ver una representación tan cruda de una relación. Cualquier dejo de empatía por uno u otro se acaba, cuando un acontecimiento relativo a su hijo, cambia la vida y poca relación de la expareja y la obliga a enfrentar el fin y comienzo de sus respectivos ciclos de vida. Imposible quedarse indiferente con el frío desarrollo de una aún más fría película que nos recuerda que el amor también se muere: el corazón partido hecho película…

27. Kubo and the Two Strings
Travis Knight | Estados Unidos | 2016

“Si han de parpadear, háganlo ahora” … Kubo y la Búsqueda del Samurái representa la obra máxima de Laika Studios, lo cual es mucho decir considerando que prácticamente cada filme que han realizado es una joya. Una maravillosa historia sobre aquellos que amamos y, que nunca nos abandonarán más allá de la vida y la muerte, debido a la incapacidad de ambas para arrancarnos nuestros recuerdos… una historia divertida, emocionante, emotiva, profunda y rodeada de magia y mitología oriental, narrada mientras el Shamisen del pequeño Kubo gentilmente solloza… Laika no hace historias felices, sino historias hermosas, y eso es donde reside la grandeza de sus producciones. Tal vez Pixar tenga la fama consigo, pero Laika tiene el arte de su lado…

26. Birdman / The Revenant
Alejandro González Iñárritu | Estados Unidos | 2014 / 2015

Dos años le bastaron a Alejandro González Iñárritu para convertirse en un director imprescindible en Hollywood: Birdman, cargada de humor negro y drama casi en partes iguales, es la historia en plano–secuencia de la caída y redención de un actor otrora famoso y su profunda y a la vez patética reflexión de su presente. Mientras que The Revenant, (donde Di Caprio por fin rompió su maldición en los Oscar) es un brillantísimo homenaje del mexicano a Andrei Tarkovsky, en una Onírica, surrealista, cruda y a la vez hermosa odisea natural de un hombre moribundo en busca de venganza. Ambas producciones coronaron también el impresionante arte que siempre nos regala en la fotografía Emmanuel Lubezki, el cuarto mexicano que se comió vivo a la industria en esta década.

[1/3] … Continúa en la siguiente página… (Top 25 – 1)

El reloj social de lo que significa ser “metalero” en México presentó una brutal caída libre hacia el pasado. Todos los demonios de nuestra contracultura se reunieron nuevamente en el enésimo momento de ignominia de la escena: el KnotFest 2019

Este sábado mientras entraba el último mes de la segunda década del siglo XXI, en los albores de la tercera y de una sociedad de pensamiento alternativo supuestamente más despierta y transgresora, y en pleno escape del underground de muchos movimientos alternativos, el reloj social de lo que significa ser “metalero” en México, presentó una brutal caída libre hacia el pasado… todos los demonios de nuestra contracultura, se vieron reunidos en un solo momento, un solo suceso de ignominia: el KnotFest 2019.

Al compás de las llamas en las que se consumía el equipo de Will Hunt, baterista de Evanescence, ardían también las esperanzas, los progresos, las luchas independientes de bandas y genuinas promotoras; y resurgían los prejuicios, los estereotipos, y la macabra faz del arquetipo del metalhead que nos negamos a ver de frente, pero que esconde en su interior el fundamentalismo, el salvajismo, la doble moral, y todos los argumentos que le hemos dado al statu quo para que nadie, absolutamente nadie fuera de nuestra escena, nos tome en serio.

Hace 5 años, cuando escribí por primera vez de la coyuntura del Metal como industria y como escena en México, buscaba todos los argumentos posibles para defender lo indefendible… con cierta inocencia, encontré argumentos en conspiraciones gubernamentales, elitismos corporativistas y, por supuesto, nuestro chivo expiatorio favorito, los prejuicios sistémicos a la música, para tratar de justificar los “bloqueos” hacia la consolidación mainstream de la escena del Heavy Metal en México… hoy, un lustro después, no hay a nadie a quien culpar: hoy no hay argumentos para justificar nuestro autosabotaje… no, ni siquiera la más que probada incapacidad y estupidez de Javier Castañeda y su ahora infame y despreciable empresa Live Talent, son suficientes para justificar que, simple y sencillamente estamos podridos como escena…

Hemos caído víctimas de nuestra propia doble moral e hipocresía, de nuestra intolerancia  y falta de sentido de colectividad, y del fundamentalismo y canibalismo más descarado y asqueroso que ha rodeado desde siempre el ser un fan del Metal … en 2014 hablábamos de “la oportunidad perdida” de un festival enorme que hiciera que las grandes empresas promotoras voltearan a ver a un público potencial y un mercado sin atender… hoy, cinco años después, y contra todos los pronósticos, con al menos media docena de grandes festivales de Metal aconteciendo por año con cierto nivel de éxito, no solo la inmensurable ineptitud de Live Talent sigue viva (a pesar de acumular fracaso tras fracaso), sino, peor aún, la escena Metalera está, por increíble y paradójico que parezca, cada vez más grande… pero cada vez más sumida en la vergüenza:

A pesar de que la industria de los conciertos de Metal sea vuelto una tendencia y un negocio redituable para las empresas, a pesar de que cada vez más bandas internacionales del género voltean a ver a México, nosotros, los de a pie, los que nos identificamos con el Heavy Metal como un estilo de vida, seguimos siendo ese ser rabioso, reprimido, víctima de la anomia social, que huye de la corriente principal para llegar a la música extrema… seguimos siendo esos seres traumados e intolerantes, incapaces de ser empáticos y que queremos encontrar quién pague por la vida que nos ha golpeado y encasillado… seguimos siendo ese hipócrita conservador disfrazado de revolucionario que ataca y critica a otros géneros, pero también a sus pares, que menosprecia sus bandas y escena local, y es incapaz de proteger los progresos hechos por cumplir nuestros sueños mundanos de tener cerca a los ídolos que construyen la banda sonora de nuestras miserables vidas rutinarias…

Y el enésimo punto bajo, llegó por enésima vez, en el enésimo desastre de Live Talent… y esta vez, la escena Metalera en México se suicidó:

Foto: elclubdelrock.com
Foto: elclubdelrock.com

Se murió mientras nuestro egoísmo nos hizo ver fácil romper una valla de seguridad para acceder a donde no teníamos permiso ni derecho de estar, sin pensar jamás en la integridad y seguridad de otros… falleció cuando empezamos a robar los celulares y pertenencias de nuestros pares, hasta llegar al descarado asalto a personas con las que compartimos esta cofradía sonora… la asesinamos cuando el anuncio de una cancelación de dos bandas (derivada de nuestros propios actos y avivada por la incapacidad de una promotora rebasada), nos hizo creer que teníamos el derecho y autoridad de vandalizar, robar y destruir los instrumentos de un grupo; acción que llegó solo un par de días después de haber criminalizado y habernos burlado de mujeres que pintaron monumentos para visibilizar los asesinatos de sus hijas, sus madres, sus hermanas, sus amigas…

Y, como si no bastaran nuestras propias agresiones, la escena fue rematada y enterrada horas después, cuando la burda y ridícula promotora descargó su enojo y rencor, y con un malinchismo absoluto, borró de golpe y sin aviso la participación de al menos una docena de bandas nacionales.

Este tiro de gracia a la escena, lo dio Live Talent confiada en que sus acciones NO tendrán consecuencias: porque es ya normal que, “nunca pasa nada” cuando le quedas mal a una banda mexicana… “porque no venden”, “porque nadie los va a ver a ellos”, “porque son el relleno” y el metalero promedio “no cree en el metal nacional”… porque Live Talent es solo el monstruoso reflejo de incontables promotores, personajes y bares que brindan pseudo apoyo al Metal Mexicano, pero que bajo el pretexto de que “tú no eres nadie”, creen tener derecho de no pagarle a los grupos, de no promocionar si no les gusta la fecha o la banda, de no tener la mínima decencia de tener equipo en buen estado, de escupir a las espaldas de los músicos, y que creen que están salvando la escena con “abrir sus espacios y dar oportunidad”, pero que únicamente utilizan los movimientos alternativos para adornar y alimentar sus egos, y saciar su avaricia capitalista.

Comunicado de la banda Mexicana Jet Jaguar (ganandores del Wacken Metal Battle en Alemania 2017), al respecto de su eliminación sin previo aviso del Cartel del ForceFest, por parte de la promotora Live Talent

 

La escena se murió, porque al igual que lo mencionamos hace 5 años, a pesar de todo lo que pasó este fin de semana, al final, no va a pasar absolutamente nada: Live Talent solo tendrá que esperar unos meses a que llegue el Hell & Heaven 2020 para que todo mundo olvidemos su incompetencia, los bares solo tendrán que poner en promoción la cerveza para que regresemos, y el resto seguiremos menospreciando el trabajo de las bandas locales con el más férreo malinchismo …

El Metal, como música y como industria, sigue vivo: cada día más fuerte y más diverso; con nuevas generaciones haciendo música sublime, extrema y a la vez hermosa; expandiendo las barreras del género y alcanzando cada vez a más gente y más medios con gustos sonoros más diversos… pero, a la vez que la música crece, nosotros como escena nos empequeñecemos…

La escena metalera mexicana está muerta: estaba moribunda desde hace mucho, pero terminó de morir incinerada en el KnotFest 2019…  

Pero tal vez sea algo bueno: porque el Metal evoluciona, pero los metaleros seguimos igual, con nuestros mismos vicios, nuestra misma estúpida y falsa superioridad moral; incapaces de ver nuestros defectos, poniendo pretextos como «yo escucho metal y no soy así» para negarnos a ver el lamentable estado que tenemos como colectivo contracultural; intolerantes, hipócritas, egocentristas, borrando progresos comerciales y canibalizándonos entre nosotros… esta escena tal vez deba morir, para que otras personas más abiertas y que sepan realmente valorar esta música y lo que realmente significa tomarla como estilo de vida, puedan abanderarla dignamente…

Los metaleros NO merecemos el Metal…

Desde hace algunos años, la Secretaría de Cultura a través del Instituto Mexicano de la Cinematografía ha buscado posicionar el 15 de agosto como el #DíaNacionaldelCineMexicano. Con resultados variantes en su difusión, impacto y alcance, lo cierto es que la fecha es el pretexto perfecto para analizar en perspectiva la coyuntura de la industria cinematográfica mexicana y ver sus vicios, virtudes y realidades.

Muchos artículos se podrán encontrar con un enfoque gubernamental, comparativo entre administraciones, con leyes y apoyos financieros, y con cifras de asistencias… pero, más allá de debates políticos y económicos, lo cierto es que el cine mexicano está vivo, muy vivo, y a diferencia de lo que muchos círculos de analistas quisieran aceptar, en una de las épocas más definitorias de su breve historia de apenas un siglo.

Hace un par de meses se difundió de manera ávida un artículo de un sitio de críticas acerca de lo que llamaban “la decadencia del cine mexicano”, aquejando dicha situación al exceso de comedias genéricas y ligeras, a la ausencia de originalidad y al uso excesivo de los mismos y limitados actores (palabras más, palabras menos).

Si bien algunos de los argumentos presentados tienen cierta validez, ¿es real tan dramática, catastrófica y definitoria sentencia? ¿De verdad está en plena decadencia el cine mexicano?

En la postura de quien esto escribe, la respuesta es un rotundo NO:

Hay muchos elementos que cuestionar en aquel artículo, y en especialistas, personas de la crítica y analistas de cine con la misma postura. Fundamentalmente, porque dicha visión del cine mexicano es pretenciosa, prejuiciosa y reduccionista:

Primeramente, porque presentar una visión de falsa superioridad moral despreciando el cine comercial habla más del crítico que del analizado: Si se usa la «alta cultura» para minimizar el consumo cultural promedio, entonces la primera no te ha servido de nada para hacerte mejor persona… pero vamos más allá del ad hominem y los propios traumas de quienes escribimos:

Pensar que el cine mexicano está en decadencia por el exceso de comedias, es algo que termina por prejuiciar e indirectamente refleja un gran clasismo, dado que TODAS las industrias cinematográficas nacionales de cada país (desde Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Asia, Latinoamérica, etc.), están plagadas de lo que despectivamente denominamos “comedias románticas insulsas” o “cine de acción descerebrado”: en EUA por ejemplo, por cada P.T. Anderson, Scorsese, Day Lewis, etc. Hay montones de Bay, Sandler y Avengers… y la existencia de estos últimos no hace menor la obra de lo primeros (tal vez todo lo contrario); mientras que los aportes al cine de estos mismos no deberían hacernos sentir mal por desconectarnos del mundo y la rutina y disfrutar un buen momento viendo una película de los segundos.

El otro punto fundamental para argumentar la dichosa decadencia, ha sido el contenido clasista y discriminatorio del cine mexicano comercial de la actualidad, sobre todo haciendo énfasis en la aporofobia y la misoginia…

Toda industria del entretenimiento termina siendo un reflejo interdependiente de su sociedad y viceversa. El mensaje en el Cine, la TV, la Música, son una consecuencia del nivel de prejuicio y conservadurismo, de la desigualdad y descomposición social y por supuesto, de la polarización política…  No se puede negar que la perpetuación de dichos estereotipos es un común en los guiones de las producciones más taquilleras de los últimos años, pero (además de que, otra vez, también es un estándar en el cine internacional) lo cierto, es que en todas las épocas de la industria mexicana las obras maestras han tenido que surgir de entre un mar de intrascendencias o tramas burdas que reflejan lo peor de la sociedad.

Pero no solo es el estándar de producciones: una revisión contemporánea de muchísimos de los clásicos de la época dorada del cine mexicano podría mostrar lo mal que, en lo general, han envejecido sus tramas, la criminalización y estereotipo clasista de sus villanos, la misoginia normalizada en sus parejas, o el conservadurismo social como moraleja…  y eso ha estado ahí y no ha cambiado, sin importar si el protagonista es Pedro Infante u Omar Chaparro, María Félix o Martha Higareda, Cantinflas o Eugenio Derbez… la calidad histriónica puede ser muy diferente y discutible, pero la construcción, representación y perfil de sus caracteres, sigue siendo prácticamente el mismo que representa los tópicos de entretenimiento de una sociedad doble moralista, clasista y racista como la mexicana.

Otro argumento ha sido la falta de originalidad en el cine mexicano… de eso ni siquiera vamos a hablar, dado que basta revisar la cartelera comercial internacional para darnos cuenta de que está llena de remakes, secuelas y productos descaradamente nostálgicos (no importa cuándo leas esto)…

Finalmente, y todavía más importante: formarse una opinión del cine mexicano pensando que las carteleras comerciales son el único reflejo del cine que se hace en una nación (nuevamente, es un problema que “aqueja” a todas las industrias de cine de cada país), sería no solo reduccionista, sino francamente ridículo….

Tal vez sea mi arbitraria visión posmoderna y generacional, pero ésta parece estar muy, muy cerca de ser una nueva gran época de oro del cine mexicano: siempre habrá “comedias ligeras, insulsas y ridículas”, pero allá, en la independencia, hay quien aún defiende el cine de autoría y el arte en la cinematografía: en esta década hay grandísimas obras mayores nacionales, un extenso reconocimiento internacional, y principalmente, una nueva generación de directores y directoras absolutamente brillantes, que va más allá de los «tres grandes» directores mexicanos en Hollywood, y que tiene todo el potencial para llevar al cine mexicano a terrenos superlativos:

Amat Escalante ha alcanzado un nivel artístico y narrativo que recuerda a Tarkovsky; Sebastián Hoffman ha perfeccionado sus historias complejas y hasta torcidas en el thriller y el drama; Michel Franco y Alonso Ruizpalacios han dado una profundidad enorme a los relatos cotidianos; Tatiana Huezo pinta para ser la mejor directora documental del país; Isaac Ezban, Jorge Michel Grau e Issa López crearon respectivamente las mejores y más originales películas de ciencia ficción y terror mexicanas en muchos años… esos son solo algunos nombres en una pléyade de grandísimos talentos mexicanos que existen hoy en día en la dirección.

Así que nada de decadencias: ésta es una época brillante para el cine mexicano como arte y una lo suficientemente redituable como industria… los males de las películas comerciales mexicanas no son diferentes a las del cine internacional, y obedecen más a un problema de normalización de la discriminación, que de contenido artístico. El problema, como siempre en la industria mexicana, sigue siendo la distribución y el alcance, no la calidad.

Así que no caigamos en tendencias pseudointelectuales y hagamos a un lado aquellas voces con falsa superioridad moral que no entienden que el cine, además de arte, es (para bien o para mal) también industria:

Porque al final, más allá del séptimo arte, sino en el arte mexicano en general: si tú crees que ésta es una época de decadencia y de mala calidad, es simplemente porque no estás buscando correctamente: el talento no sabe de fronteras, y en México, cada día surgen artistas brillantes capaces de crear obras de clase mundial…

– “As always, you don’t get it…”

– “You know me: I just talk… you know, I just talk”


En algún momento cumbre de Lord of Chaos (Åkerlund, 2018), los dos protagonistas mencionan dichas frases. Cada una resume perfectamente su forma personal de ver y entender su propio movimiento y legado: el que terminaría por condenar sus vidas y encumbrar su historia, pero que también los convertiría en el prime time del circo mediático de la mass media, y el chivo expiatorio de la sociedad conservadora de la Europa de finales del siglo XX.

En medio de guerras de declaraciones, polémica y rechazo por parte de todos los involucrados, en este 2019 finalmente llegó a América Lords of Chaos, el filme que buscaba retratar el que probablemente sea el capítulo más oscuro e infame de la historia del Metal, el ascenso del Black Metal en el norte de Europa y todos los crímenes a su alrededor.

La historia llega de la mano de Jonas Åkerlund, un director no tan lejano a este movimiento contracultural (fue baterista de los pioneros y míticos Bathory como por 5 minutos… pero bueno, algo es algo) y con cierto reconocimiento en la industria musical debido a sus videoclips de artistas pop, logró liberar un proyecto que tenía años atorado debido a problemas de derechos…

No obstante, nadie con tantito conocimiento de la extrema historia del Inner Circle podía esperar que este proyecto llegara a buen puerto: desde que en 1998 apareció el libro Lords of Chaos: The Bloody Rise of the Satanic Metal Underground, sus autores, Michael Moynihan y Didrik Søderlind no han estado ausentes de críticas por parte de los protagonistas de los hechos: interpretaciones libres, falta de corroboración de hechos, incapacidad para cotejar versiones, y por supuesto, un enorme prejuicio y deseo de obtener ingresos económicos, los llevaron a relatar de la manera más morbosa y polémica una historia que ya era lo suficientemente infame.

El caso de Inner Circle evidenció y hasta hoy lo sigue haciendo, un claro ejemplo de que lo que Donald Trump popularizara en 2015 y 2016 como Fake News y Posverdad,  y dejara claro que éstas habían estado presentes desde hacía mucho en la sociedad y en las formas periodísticas, y que, para desgracia de muchos círculos rojos malinchistas / pequeñoburgueses que han intentado delimitar esta falla comunicacional a los países subdesarrollados, es un fenómeno mediático presente en prácticamente todas las sociedades occidentales capitalistas.

Los actos de Varg Vikernes siempre fueron el perfecto chivo expiatorio de un estado primermundista conservador que solía tener la religión como parte de su identidad como nación. Por lo que se convirtió en el drama favorito de la sociedad del norte de Europa de finales de siglo que se regodeaba despreciando a sus jóvenes y sus contraculturas con propaganda en plena y descarada apología del Statu Quo.

Por ende, un escrito que desde su creación original se jactaba de ser una investigación objetiva, pero que prácticamente rayaba en la ficción, difícilmente iba a poder reivindicarse como un postulado medianamente serio, parcial y no tendencioso al ser convertido en una descafeinada película hollywoodense…

La lucha por los derechos del filme se terminó cuando Åkerlund fue capaz de convencer a los padres de Øystein Aarseth (dueños de todos los derechos del legado de Euronymous), de llevar la adaptación al cine… por lo que, sin importar que cada uno del resto de los involucrados estuviera en contra (y por ende negara permisos de imagen y música al proyecto), el director noruego fue capaz de consolidar una lucrativa idea concebida 10 años atrás…

Åkerlund tiene las tablas suficientes para lograr una increíble puesta en escena (apoyada en el ambiente fantástico digno de cuento de hadas de los escenarios naturales de Europa del norte) y su trabajo de dirección es notable. Además de ello (y a pesar de las críticas por su elección), la actuación de Rory Culkin como Aarseth es buena… pero, sobre todo, cabe destacar la buena representación de la historia de Per “Dead” Ohlin , la cual – aunque para los no iniciados pudiera parecer exagerado y dramatizado – es un fiel retrato de la perturbada mente del mítico vocalista (precisamente, todas las secuencias de la relación entre ambos músicos es la parte mejor lograda del filme).

Sin embargo, hoy podemos entender por qué los padres de Øystein dieron su permiso: hay elementos exagerados lejanos a los hechos (Euronymous nunca participó en ninguna quema de iglesias), y la historia (contada a través de un lamentable guion que en su primera mitad es, francamente, de pena ajena y digno de la saga “not another teen movie”) ha sido procesada para ser digerida por las masas, al grado de convertir a Euronymous en un anti héroe moderno y sensible (tipo Edward Cullen); y de inventarle una historia de amor y redención con la que cualquier adolescente rebelde de la posmodernidad pueda identificarse… 

Hasta ahí, uno podría dejar en un empate lo bueno y lo malo del filme… Sin embargo, es aquí donde comienzan los verdaderos problemas de Lords of Chaos como reflejo de una subcultura… al final de ésta no puedes evitar tener la sensación de que, o Åkerlund es un genio maquiavélico, o un verdadero incompetente para comunicar ideas: es claro que este producto cuenta con el apoyo de la familia Aarseth puesto que es obvia la intención de reivindicarlo; sin embargo, el director, en dicha incapacidad o cinismo, termina retratando al Inner Circle – aquellos “monstruos” que los medios escandinavos afirmaban que descompusieron la «perfecta» sociedad noruega; o  aquellos “transgresores” que sirvieron como guía para una generación de jóvenes abandonados por esa «perfecta» sociedad y que encontraron en el lado oscuro su salvación – simple y llanamente como un grupo de post-adolescentes enojados de clase acomodada, sin fundamento alguno de todo su pensamiento e ideología (y tal vez ésta fue la verdadera razón del porqué no querían que saliera esta película).

Åkerlund falla en “reivindicar” a Euronymous, y de cierta forma, le termina dando la razón a Vikernes en sus pensamientos acerca del líder de Mayhem: Øystein era revolucionario en la técnica de ejecución de la guitarra, pero como persona, queda retratado como un doble moralista que hablaba demasiado y que nunca creyó realmente en su propia rebeldía.

Por otro lado, Vikernes (liberado de la cárcel hace 10 años y desde entonces convertido en YouTuber), no ha dejado de hablar desde hace mucho de la película (que afirma no haber visto, pero que no deja de comentar a detalle): clama que, al igual que el libro, está plagada de mentiras… pero lo cierto, es que, si de verdad no ha visto Lords of Chaos, debería hacerlo: a pesar de que también es claro el intento del director por criticar al líder de Burzum (comenzando con un casting malogrado de un actor que no tiene absolutamente nada que ver con Varg en ningún aspecto, así como la ridiculización del personaje en toda la primera mitad del filme), paulatinamente termina elevando la figura de Varg través de su trama: Vikernes creía en su movimiento, no era una pose, su música, imagen y acciones las hacía “mejor y más grandes que los demás” (como afirman en algún momento del filme) y odiaba que Euronymous usara la ideología del círculo como algo banal y comercial… a pesar de hacer todo lo posible para hacerlo ver como un ser despreciable, va a ser más fácil para mucha gente joven en etapa de rebeldía ante la vida, sentir empatía por la visión, principios e ideología innegociable e inquebrantable de Varg, que por el doble moralismo hipócrita de Aarseth…

Icónica imagen de Varg Vikernes (1994), al escuchar su sentencia de culpabilidad, condenándolo a 21 años de prisión.

Si consideramos Lords of Chaos como mera ficción cinematográfica de fines comerciales, podría pasar como un filme decente, porque ciertamente, sí es muy entretenido (aunque nunca llega a más) … si su único pecado fueran las licencias dramáticas, el guion pueril y la historia de amor inventada para fines hollywoodenes (Varg afirma que Euronymous era gay no asumido), tampoco sería un gran problema… inclusive, la exhibición de las leyendas del Black Metal como meros post-adolescentes burgueses berrinchudos, puede ser cruda y difícil de digerir y aceptar para las legiones de Blackers Trves que amamos el subgénero, pero eso, ciertamente, tampoco es el problema…

La visión de Åkerlund falla en romantizar a Euronymous; falla en ser objetiva; falla en presentarle al mundo un movimiento contracultural… Pero sobre todo, falla en su intento por condenar a su antagonista desde el discurso implícito de que “las historias contra el sistema siempre terminan mal y en tragedia”, lo cual, solo logrará que los outsiders más extremistas y fascistas, derivados de la anomia social capitalista, sigan convirtiendo en héroes y mártires a personajes igual de extremistas y fascistas como Vikernes, y dándoles elementos para elevarse como víctimas del sistema, encontrando una justificación en ello para desatar el odio y la discriminación (lo cual ya está sucediendo: basta darse una vuelta por los comentarios en redes y portales especializados en el género que hacen reseña del filme)…

En resumen (y a pesar de un vano intento por corregirlo en su escena final) Lords of Chaos falla por ser meramente otro objeto que hace apología del Statu Quo conservador y la “tragedia” consecuente de ir en contra de la corriente principal y la sociedad establecida… justo cuando ésta era la historia perfecta para representar absolutamente todo lo contrario: que aún existen personas y movimientos que – a pesar de todas las consecuencias, todas las mentiras, y la estigmatización social – siguen estando listas para ver el mundo arder… justo como, hace 26 años, lo hiciera una pequeña iglesia de madera en Fantoft, Noruega…

Como cada año, presentamos lo que consideramos el cine esencial que vimos durante 2018, tanto en la cartelera mexicana, plataformas digitales, y en foros alternativos independientes.

Debido a que no utilizamos los mismos cánones para evaluar propuestas de mero entretenimiento y aquellas que buscan un enfoque más crítico, artístico o ideológico, solíamos dividir los filmes en dos categorías: Blockbusters cine de autor… sin embargo, la consolidación de las plataformas digitales como nuevo paradigma de distribución , ha provocado que este año sea muy, muy difícil categorizar mucho cine en estos dos rubros: el cambio ha generado que el cine “de autor” tenga capacidad de alcanzar audiencias masivas; así como que muchos grandes estudios apuesten por una diversificación artística y mayor profundidad del mensaje en el cine de entretenimiento.

Por ello, este año hay un cambio significativo: todavía tres listas, pero esta vez categorizadas de la siguiente manera:

* El cine de grandes audiencias: cine de alcance comercial, el cual, gracias a grandes estudios, distribuidoras o plataformas digitales internacionales, alcanza un público masivo… y aunque busca principalmente entretener, también tiene propuestas de corte independiente, de autor o de mayor profundidad artística y de mensaje; pero en general, es cine promocionado de forma masiva y de más fácil acceso.

* El «otro» cine: aunque tenga cierto nivel de comercialidad, está hecho con fines más profundos, artísticos, estéticos o ideológicos; cuyo alcance es más limitado y muchas veces independiente, delimitado a circuitos menos comerciales y no siempre con reconocimiento en la temporada de premios.

* Series de Televisión: de manera general, algunas recomendaciones de los mejores títulos que vimos en la TV.

No pensemos demasiado en la categorización: lo importante es que, ya sea por sus fines artísticos o de entretenimiento, dentro de ambas listas encontrarán grandes recomendaciones.

Como siempre, este texto está libre de Spoilers, pero NO respondemos por los videos, ni comentarios en los mismos, que acompañan la descripción de cada película.

Finalmente, debido al caos absoluto que representan las fechas de estreno a nivel mundial, van a encontrar aquí películas de 2018, de 2017, más algunas que apenas llegarán a México en los primeros meses de 2019; por lo que también los invitamos a leer nuestro post de “El cine esencial de 2017”, donde encontrarán recomendaciones de algunas otras películas que tal vez pudieron ver apenas en este 2018 o que leerán en otras listas.

Y también, como cada año, ¡gracias por leer esto!

El cine de grandes audiencias:

12. Spiderman: Into the Spider-Verse
Peter Ramsey, Robert Persichetti Jr. & Rodney Rothman | Estados Unidos

Un técnicamente impecable trabajo de animación es el pretexto para introducir al gran público a Miles Morales, el “otro” Spiderman, y de paso, crear una de las más entrañables películas de superhéroes que se han hecho, creando un espectáculo visual y de entretenimiento completo con una gran historia, y respetando a los fans mas geeks del noveno arte… muchas voces la han calificado como la mejor película de superhéroes del año, la mejor de Marvel, y la mejor de Spiderman… hay pocos argumentos en contra de las dos primeras afirmaciones, pero en mi opinión, la saga de Raimi sigue siendo insuperable, aunque sin duda, es mucho mejor que toda la fase tres del MCU.

11. The Favourite
Yorgos Lanthimos | Reino Unido

Tal vez la película más moderada (y «menos buena») de Lanthimos, no obstante, no deja de tener momentos de crudeza tan característicos de su cine, donde cada vez deja más palpable un estilo personal. Además de ello, es probablemente su película donde más juega con el manejo de cámara… el cast es impresionante, con Rachel Weisz y Emma Stone dando ambas una de las mejores interpretaciones de su carrera… sin embargo, quien se roba la película, es Olivia Colman como la Reina Anna, un papel que bien puede valerle el Oscar.

10. Blockers
Kay Cannon | Estados Unidos

Uno no imaginaría que una producción insulsa con Leslie Mann y John Cena como protagonistas, podría estar entre lo mejor de cine… pero lo cierto es que Blockers es probablemente la mejor comedia del año: no solo por su irreverencia y su humor simplón, sino porque es un hito en el género: Kay Cannon (escritora de la genial e infravalorada Pitch Perfect) fue capaz de crear una comedia sobre el despertar sexual adolescente, que es ideal para esta coyuntura: sin estereotipos, sin discriminación, sin misoginia, sin la vulgaridad “sandleresca” de este tipo de producciones (aunque sí con un momento del típico humor gringo sobre traseros), sin discursos, pero con un gran mensaje entre relaciones parentales e hijas adolescentes, y, aun así, muy, muy divertida… toda una guía para escribir comedia para estos nuevos tiempos de inclusión.

9. Darkest Hour (2017)
Joe Wright | Inglaterra

Llegando tarde a México, en este top de 2018 aparece una gran joya del 2017: la película que le dio un Oscar a mejor actor a Gary Oldman, y queda claro el porqué: reseñando un momento crucial en la vida política de Inglaterra, Darkest Hourcaptura perfectamente el modelo propagandista que Churchill supo explotar, y la fuerza discursiva que le permitió mantener el poder, aun cuando todo indicaba que estaba perdido para él y su país… aunque no deja de ser una alegoría nacionalista inglesa, Darkest Hour es un gran drama histórico, y una de las mejores películas británicas que se han hecho en mucho tiempo.

8. Isle of Dogs
Wes Anderson | Estados Unidos

La nueva película animada de Wes Anderson es simplemente una joya: no solo por la altísima calidad de animación stop-motion, por su soberbio cast de voces lleno de estrellas, o por una puesta en escena perfectamente estructurada, sino principalmente, por su entrañable historia, a la que todo aquel que haya vivido y entendido el amor por una mascota, le será simplemente imposible resistirse. Aun sin ser perfecta (la película tropieza un poco en su resolución final), es uno de los mejores momentos de la filmografía del director hípster por excelencia.

7. Annihilation
Alex Garland | Inglaterra

Cuatro años después de la increíble Ex-Machina, Alex Garland regresa para refrendar que es uno de los grandes talentos emergentes para el cine de Ciencia Ficción. El británico entiende perfectamente la esencia del género, y nuevamente entrega un filme brillante, donde la premisa de una expedición de tintes apocalípticos, desata los miedos, la locura y la oscuridad en su gran cast femenino. Tan surrealista como dramática y aterradora, pero siempre teniendo como principal protagonista una trama y guion cargados de existencialismo. La mejor película de Ciencia Ficción del año. 

6. BlacKkKlansman
Spike Lee | Estados Unidos

A pesar de lo fantásticas que pueden llegar a ser las tramas en el cine, a veces la realidad puede ser aún más extraña: basada en una bizarrísima historia real, Spike Lee entrega esta comedia negra para reafirmarse como el principal realizador de cine afroamericano, y expone nuevamente que, a pesar de los más de 40 años de distancia, muy poco ha cambiado en el corazón de una nación cuyo fundamentalismo siempre está latente, esperando aflorar a la menor provocación… Y para comprobarlo, Lee le da al filme un poderoso epílogo que muestra que medio siglo no ha sido suficiente para abrir nuestras mentes.

5. A Quiet Place
John Krasinski | Estados Unidos

A Quite Place le bastaron 5 minutos, no solo para tener una poderosísima escena, sino también para establecer lo que la audiencia estaba por vivir durante los siguientes 90 minutos: una constante, incómoda y a la vez atrapante tensión que en cualquier momento iba explotar. Una sencilla pero muy efectiva premisa (que hasta donde yo recuerdo nunca había sido explotada), es la base para que John Krasinski creara una joya combinada de suspenso, terror y drama familiar, casi ausente de diálogos y llena de momentos verdaderamente angustiantes que contagiaban a cualquiera que estuviera en una sala de cine. 

4. Hereditary
Ari Aster | Estados Unidos

A pesar de que en este conteo aparecerán otras películas de horror, lo cierto es que ninguna fue tan cercanamente aterradora como Hereditary. Una premisa ya vista dentro del género, pero perfectamente dirigida, desarrollada y ambientada, con un plot-twist cuya impactante escena cumbre quedará dentro de los grandes momentos del cine de Terror… y sobre todo, una brutal y perturbadora interpretación de dolor, locura, miedo y desesperación por parte de Toni Collette y la debutante en cine Milly Shapiro… Toda una increíble combinación de elementos tan bien realizados, que hacen que hasta pasemos por alto un final (entre lo brillante y lo prosaico) que ha dividio a audiencias y crítica por igual… pero a pesar de esto, Hereditary es, sin lugar a dudas, una de las mejores películas de terror de esta década.

3. Vice
Adam McKay | Estados Unidos

Tras la imprescindible “The Big Short”, Adam McKay entrega otro filme cuasi documental sobre el ascenso al poder de uno de los personajes más oscuros de la política estadounidense, y principal responsable de una de las guerras más infames de este siglo. No solo la habilidad de McKay para contar historias le permite recorrer 30 años de ignominia política con un ritmo que jamás decae, sino que además es capaz de hacerlo a través de una comedia tan negra como el capítulo histórico que cuenta… Al igual que su anterior trabajo, el reparto es formidable, encabezado por un sorprendente Christian Bale, quien, es prácticamente un hecho, ganará el Oscar de esta edición.

2. Suspiria
Luca Guadagnino | EUA / Italia

Confieso que yo fui de los que puso el grito en el cielo cuando me enteré que alguien iba a cometer la osadía de hacer un Remake de Suspiria: obra fundamental y de culto, que, a pesar de ser relativamente «desconocida» por las masas, es una de las películas más importantes de la historia del terror (una blasfemia casi tan grande como cuando Gus Van Sant rehízo Psicosis)… pero, oh, lo siento: que Argento perdone mi atrevimiento, pero de verdad me conquistó esta nueva Suspiria: Es una dignísima revisión que, si bien no alcanza la genialidad de la obra maestra original, sí es una de las mejores películas de este año… El trabajo de Argento es una joya visual del cine de arte de terror que definió el Giallo con su paleta de colores saturada y una genialidad auditiva gracias a la banda sonora de los maestros del rock progresivo Goblin… este remake también lo es en ambos aspectos, aunque en diferente estilo: visualmente más onírica y surrealista, y con un gran Soundtrack a cargo de Thom Yorke… si bien el contexto político que Guadagnino añade a esta versión da una nueva dimensión a la historia, éste también termina siendo su mayor debilidad, al sentirse un tanto sobrado (sobre todo en su innecesario epílogo)… Sin embargo, pocas veces un remake (y más de una obra tan fundamental) es capaz de mantener la calidad de su material original… mención aparte (y como ya es costumbre cada que aparece), para la soberbia y camaleónica Tilda Swinton: cada película suya sube el nivel interpretativo (aquí en un triple papel), y deja claro que es probablemente la mejor (y tristemente más infravalorada) actriz de este siglo.

1. Roma
Alfonso Cuarón | México

No nos vamos a ver muy originales, pero, se veía venir la primera posición… ésta fue la película por la cual decidimos cambiar el formato de este top anual: Roma es técnicamente un blockbuster: es cine masivo, que busca grandes audiencias y grandes galardones (la prueba está en los innumerables  premios que ha cosechado, culminado con la friolera de 10 nominaciones a los Oscar, incluyendo todas la principales categorías donde podía aplicar)… pero, a pesar de una distribución masiva vía Netflix , a pesar de que aparece en prácticamente todas las listas de lo mejor del año del séptimo arte, Roma es cine de autor en su estado más puro, y NO está buscando «entretener»: está buscando contar una historia, una muy sencilla, muy cotidiana, con la que casi cualquiera con tantita empatía y reconocimiento de su propia vida diaria en la sociedad mexicana, pudiera relacionarse o conectarse… y hacerlo de la manera más inmaculada y hermosa posible. 

Resulta muy curioso, que una de las obras máximas del “neorrealismo” italiano sea Roma: Ciudad Abierta de Roberto Rossellini, y que sea otra Roma, la que, 70 años después, vuelva a representar dicho movimiento… porque la fuerza e impacto de Roma no reside en su nivel de entretenimiento: ya ha quedado claro que, quien busca exclusivamente eso en el cine (y no tiene nada de malo hacerlo), NO lo va a encontrar aquí… la fuerza de este filme reside en representar, a partir de una historia cotidiana, un signo de su tiempo… Roma es muchas, muchas cosas: es el reflejo de un México que se ha ido en su representación visual, pero que sigue aquí en su conciencia de clase. Representa un nostálgico entorno metropolitano que ha cambiado, mientras que fuera de éste, en muy poco puede encontrarse una diferencia… Roma es un retrato del oxímoron de la idiosincrasia mexicana: no es la victimización, ni la romantización, ni tampoco la apología de la clase trabajadora, sino un retrato de la normalización de la desigualdad y el significado de las relaciones sociales, donde somos capaces de sentir parte de nuestra familia a alguien que inconscientemente no creemos que «valga lo mismo» que nosotros… Es el relato de un acontecimiento negro en un México (cuya historia está plagado de ellos), y la historia de las mujeres que no son libres de sentirse como se les dé la gana ante sus propias vidas y vicisitudes, porque tienen un lugar social que no deben abandonar. 

Por si no fuera suficiente, Roma es también una clase maestra cine: aun cuando no lo comparta, puedo llegar a entender aquellas voces que “se aburrieron”… pero carecen de argumentos aquellas que dicen que NO es una buena película: es un filme soberbio en su puesta en escena, su dirección de arte, su montaje, su manejo de cámara, su precisión técnica, su edición de sonido, su magistral ambientación… cada detalle técnico es uno de los momentos más brillantes de quien ya era el mejor entrenado de los tres grandes directores mexicanos de la actualidad… aún menos razón tienen quienes critican las actuaciones, pues la interpretación no es solo lograr momentos extremos, sino también lo es la capacidad de transmitir un sentimiento de forma sutil y controlada… lo de Yalitzia Aparicio es brutal, porque logra presentar una gama de emociones felices, cotidianas, angustiantes y trágicas; y hacerlo a través de expresiones con un sentimiento “contenido” bajo el cual, han sido educadas la mujeres indígenas en las metrópolis, cuya posición les exige ser “invisibles”… proyectar dicha sutileza, represión e invisibilidad, es muchísimo más difícil que la «estridencia».

Roma es, en breve, una obra maestra: la mejor y más personal película de Alfonso Cuarón. Técnicamente perfecta, artísticamente sublime, emotiva hasta las lágrimas, una carta de amor a la infancia del autor y, de paso, a nuestra idiosincrasia y nuestras costumbres antropológicas mexicanas… Y simple y sencillamente, una de las mejores películas hechas en México en este siglo.

.

A destacar también:

Batman Ninja.
Delirante y metamórfica aventura alternativa del caballero nocturno, con el mejor y más versátil trabajo de animación del año, y una de las mejores versiones del Joker que se han hecho en el cine. 

Aquaman.
Un enorme y variadísimo homenaje al mejor cine de aventuras. Nadie toma en serio a Aquaman como superhéroe, así que, para hacer una gran película sobre él, ésta tampoco debía tomarse en serio a sí misma… una de las películas más entretenidas del año.

Black Panther.
No, no es una película como para tantas nominaciones en la temporada de premios… pero eso no significa que no sea una de las mejores y más profundas de todo el Universo Cinematográfico de Marvel.

Avengers: Infinity War.
Brolin (el mejor desarrollo de un villano en el MCU), Hemsworth y Zaldana se roban la película… probablemente estaría mucho más arriba, si no fuera porque todas sus demás estrellas y subtramas están de relleno (es despreciable en lo que han convertido al personaje de Hulk), y porque, gracias al Marketing invasivo (e irrespetuoso hacia sus fans) de Disney, su Cliffhanger es irrelevante; y el desenlace de esta historia es absolutamente predecible.

A Simple Favor.
Sencilla, efectiva e impredecible película a medio camino del thriller y la comedia negra. Anna Kendrick y Blake Lively demuestran que son mucho mejores actrices de lo que creemos.

Searching.
Innovadora película desarrollada totalmente a través de pantallas de dispositivos tecnológicos, pero que se sostiene en una buena e impredecible historia llena de plot-twists, y una necesaria crítica a la seguridad y privacidad online.

Green Book.
En duelo de actuaciones, Ali y Mortensen entregan una gran buddy / road movie. Divertida, aunque poco profunda en su crítica… pero le va a bastar para colarse a la temporada de premios.

First Man.
Aunque tiene sus momentos irregulares, éste es otro enorme trabajo técnico de Chazelle, uno de los mejores y más competentes directores de la actualidad. 

Jurassic World: Fallen Kingdom.
El toque fantástico de Bayona le dio nuevos bríos a la saga, entregando la mejor película de Jurassic Park después de la original.

Mission Impossible: Fallout.
No hay una sola película de M:I que no sea buena, y ésta está entre las más espectaculares. Una de las mejores sagas de acción de este siglo.

A Star is Born.
El enésimo remake de esta cinta es bueno, aunque tampoco para estar obteniendo tantas nominaciones… la música es lo que realmente brilla en esta versión.

El otro cine:

13. Tiempo Compartido
Sebastián Hofmann | México

Dependiendo de qué tan profundo tengas tu Trastorno Obsesivo-Compulsivo, Tiempo Compartido puede ser un gran drama con toques de comedia negra, o una de las películas más escalofriantes y angustiantes que verás en este año, donde la incomodidad y la tensión son parte fundamental para construir unas verdaderas vacaciones de terror… Espectaculares actuaciones de Miguel Rodarte y Luis Gerardo Méndez, ambos dando la que probablemente sea su mejor actuación hasta la fecha, en una de las mejores películas mexicanas de 2018.

12. Hevy Ressu [Heavy Trip]
Juuso Laatio & Jukka Vidgren | Finlandia

Sencilla pero divertida comedia finlandesa acerca de una banda de garage tocando Black MetaSymphonic Post-apocalyptic Reindeer-Grinding Christ Abusing Extreme War Pagan Fennoscandian Metal ( \,,/ !!! ) y todos sus hilarantes problemas para asistir a un festival que representa su gran oportunidad para salir de su diminuto pueblo rural y convertirse en leyendas… un Spinal Tap escandinavo que pinta para convertirse en una película de culto.

11. Assassination Nation
Sam Levinson | Estados Unidos

Bizarra película que comienza como una típica teen movie estadounidense, pero que, a partir de una filtración de privacidad online en la comunidad, se transforma en un violento survival horror cargado de comedia negra con tintes feministas. Tan descabellado como fiel retrato de nuestra sociedad narcisista digital, donde, lo más aterrador de todo, sigue siendo la histeria colectiva, el prejuicio social, y la cultura patriarcal.

10. Beoning [Burning]
Chang-Dong Lee | Corea del Sur

Basada en un relato de Haruki Murakami, Chang-Dong Lee crea una densa pero hermosa película que, aunque en su primera hora pareciera no suceder nada, al final de sus 150 minutos de metraje, te deja frío, sin palabras, y con el sentimiento de que tienes que verla nuevamente para apreciar mejor lo que acabas de ver… inexplicablemente olvidada en los Oscars para lengua extranjera, Burning es un relato casi contemplativo de amor, envuelto en una tensa atmósfera y con un latente sentimiento paranoide, donde la duda de si se ha llevado a cabo un acto monstruoso, crece a cada minuto… y a pesar de ello, no vas a estar preparado para su impactante final.

9. Vuelven (2017)
Issa López | México

¿Cuántas veces no hemos escuchado críticas hacia el género de terror debido que la premisas se han agotado? Y muchas veces, parecen tener razón… hasta que llega una cineasta emergente a demostrar que esa afirmación es una falacia; y, lo mejor de todo, es que esa cineasta es mexicana: Issa López entregó una de las historias más originales en el género en mucho tiempo, combinando con el terror, un cine de denuncia social sobre los niños de la calle en México. Un deseo inocente en un marco de una realidad brutal, convierten a Vuelven no solo en una de las grandes películas del año, sino también en una de las mejores películas de terror mexicano de este siglo… pero tal vez, entre todo lo brillante de este filme, es el ascenso de Issa López como gran promesa para el cine fantástico nacional, y principalmente, como una nueva gran representante de las mujeres realizadoras en México.

8. November (2017)
Rainer Sarnet | Estonia

El momento más bizarro, artístico y surrealista llegó con November: a medio camino del cine fantástico, el folk-horror y el drama, llega un relato de amor que refleja las tradiciones y creencias paganas y ocultistas de la Estonia rural del siglo XIX. No solo su cinematografía es técnicamente perfecta, sino que su estética es monumental, para reflejar a partir de la mera ambientación, o simplemente de las expresiones de sus protagonistas, uno de los más hermosos y a la vez más  lóbregos cuentos de hadas que se han hecho en los últimos años. Cine de Arte en su máxima expresión.

7. Fahrenheit 11/9
Michael Moore | Estados Unidos

A veces pareciera que Michael Moore ya no es tan relevante, pero su más reciente documental, deja claro que sigue siendo esencial para masificar y resumir un mensaje que es fundamental que llegue a el mayor número de escuchas… aunque el pretexto es el controversial y ultra conservador actual presidente de EUA; Fahrenheit 11/9 se siente más como una secuela de su imprescindible Capitalism: A Love Story, donde deja claro que, a pesar de que ciertamente Donald Trump es uno de los capítulos más patéticos de la política estadounidense, éste realmente NO es peor que sus antecesores… aun cuando su última parte se siente un tanto forzada (sobra el comparativo al Tercer Reich), es uno de los mejores trabajos de Moore a la fecha.

6. Visages, Villages (2017)
Agnès Varda & JR | Francia

He de confesar que conozco muy poco el trabajo de Agnès Varda, pero me doy cuenta de que es un error que debo corregir: este documental realizado en conjunto con el fotógrafo conceptual JR, es un viaje al corazón de la actual Francia rural e industrial, con el único fin de retratar los rostros de sus habitantes y plasmarlos en sus calles… la sencilla premisa documental no solo se funciona como una divertida road movie / buddy movie derivada de la extravagante e inusual pareja formada por un artista hípster cosmopolita, y una cineasta de 90 años, sino que convierte a Visages, Villages en el momento cinematográfico más puro, emotivo y enternecedor del año.

5. As Boas Maneiras (2017)
Juliana Rojas & Marco Dutra | Brasil

No hay una forma sencilla de definir esta cinta… As Boas Maneiras se mueve entre el drama y el cine fantástico, pero, conforme avanza su trama, aparecen momentos de thriller, comedia negra, cine de diversidad, terror, cine de familia, y hasta tintes de coming to age… sin embargo, la bizarra combinación de géneros nunca hace que la película desmerezca, sino todo lo contrario. A pesar de que ni el trailer ni prácticamente ninguna reseña puede evitar soltar algunos spoilers, el filme no se basa en la sorpresa, sino en las decisiones humanas, y cómo, a pesar de lo monstruosa que pueda ser nuestra naturaleza o la de los nuestros, el amor nos permite aceptarla, abrazarla y hacerla parte de nuestra vida… Una de las películas más originales y terroríficamente entrañables del año.

4. Mandy
Panos Cosmatos | Canada

Cuando una película comienza plasmando sus intenciones artísticas al compás de Starless de King Crimson, y vas descubriendo que su lóbrego imaginario tiene inspiración en Celtic Frost, sabes que estás por comenzar un viaje abrumador: La nueva obra de Panos Cosmatos está tan fuertemente sustentada en su ambientación y su apreciación visual, que es difícil encontrar la palabras adecuadas para describirla: trágica, extrema, ocultista, surrealista, psicotrópica… Mandy es el momento más onírico del cine del 2018: es una pesadilla hecha película, bajo el pretexto de un explícito y salvaje thriller de venganza, destinada a convertirse en una película de culto, y que cuenta con la mejor y más delirante actuación de Nicolas Cage en 20 años.

3. First Reformed
Paul Schrader | Estados Unidos

Paul Scharer, quien se hiciera famoso por ser el guionista de cabecera de Martin Scorsese en sus grandes clásicos como Taxi Driver, Toro Salvaje y La Última Tentación de Cristo, acaba de entregar una película al mismo nivel todos esos clásicos: El parsimonioso y desolador drama sobre la crisis moral y religiosa de un pastor, es el pretexto para un emotivo filme con momentos minimalistas, a veces surrealistas, pero siempre con un retrato empático e íntimo del dolor y las formas de sobrellevarlo ante los demás y nuestra propia cotidianidad… la película, la puesta en escena y la dirección brillan por sí mismas, pero sobre todo ello, se alza la soberbia, controlada, expresiva, emotiva, y a punto de explotar actuación de Ethan Hawke, ofreciendo la mejor actuación de su carrera. Increíble, injusta y desgraciadamente olvidado por las galas de premiación más importantes de este año (siendo ésta la omisión e injusticia más grande de este año de los Oscars), sin embargo, no les necesita: ésta es sin lugar a dudas, la mejor actuación masculina del 2018. 

2. Zimna Wojna [Cold War]
Paweł Pawlikowski | Polonia

Hay un pequeño detalle en los créditos de Roma, de Alfonso Cuarón que muy poco se ha comentado: el mexicano tiene en sus agradecimientos especiales a Paweł Pawlikowski… dadas las similitudes artísticas entre ambas obras, queda claro el porqué: entre estos dos filmes quedará el Óscar a mejor película de habla no inglesa de esta edición, ya que el polaco estrenó este año Cold War, la otra gran joya del cine del 2018: una historia romántica que comienza en la Polonia comunista de la posguerra durante 20 años de idas y vueltas de dos seres cuyo amor no se destruye, sino se transforma al compás de los cambios de escenarios personales, musicales y políticos a su alrededor. Técnicamente perfecta, cinematográficamente hermosa, dramáticamente abrumadora. Un retrato definitivo del amor y de la música: grandilocuente, lleno de belleza, desolador, esperanzador, parte de tu felicidad y de tu soledad, pero al final, el motor para seguir adelante en contra del mundo.

1. The House that Jack Built
Lars Von Trier | Dinamarca

«Vil… cruel… sádica… asquerosa… vomitiva… exasperante… propia de un enfermo… una película que no debería haberse hecho»… Un centenar de personas abandonaban la sala de Cannes tras la proyección de The House that Jack Built de Lars Von Trier… sin embargo, quienes se quedaron, le dieron una ovación de pie por 6 minutos… 

Y es que nunca ha sido fácil acercarse al cine del danés: sus detractores lo consideran poco menos que un provocador pretencioso, y tal vez no les falte algo de razón… pero, lo cierto, es que nada de las más o menos justificadas aversiones que hasta ahora puedan tener sobre Lars Von Trier, opaca que es uno de los mejores directores de cine del planeta.

Siempre lejos de la corrección política, Von Trier decidió regresar al género del terror combinado con drama, contando la historia de un asesino serial, el cual, de la misma forma que lo hiciera con su anterior y también polémica obra Nymphomaniac, entabla un diálogo permanente entre sus dos protagonistas, quienes, otra vez, son una proyección del Alter Ego y el Super Yo del mismo director. Con su ya típica división por capítulos, Jack / Von Trier narra cinco eventos brutales de asesinatos, con lujo de crudeza y detalle, exponiendo los pensamientos más controversiales de su autor… mientras que Verge / Von Trier, un misterioso personaje, escucha la confesión, al tiempo que cuestiona y se mofa del raciocinio de Jack, sabedor de que las justificaciones de sus infames actos no son más que falacias…

Pero la diatriba de Von Trier es más que un dialogo consigo mismo (y de paso, es probablemente el mejor guion que el danés ha escrito), es el reflejo de la incongruencia y la anomia social de la cual el director ama ser su chivo expiatorio… Es una crítica profunda a un pensamiento todavía presente en una sociedad patriarcal que, más allá de discursos vanos / públicos, no ha dejado de minimizar, violentar y cosificar a las mujeres… y el danés, sabedor de dicha hipocresía, ha representado a toda esa masa doble moralista en la brutal idiosincrasia de Jack (un Matt Dillon en el papel de su vida)…

Si bien la fuerza mayor del filme reside en su guion y en las magníficas actuaciones de sus dos protagonistas, este filme es también es un momento cumbre en la carrera de Von Trier, pues The House that Jack Built es básicamente un resumen y un repaso de todos los estilos y recursos cinematográficos que han dado forma al danés: ahí están los momentos directos y excluyentes de todo trabajo de posproducción del Dogma 95; ahí están los estilos de dirección cercanos al teatro; y, por supuesto, está también el manejo audiovisual de su última etapa, explotando de manera sublime la fotografía y dirección de arte en general (incluso en sus momentos mas explícitos, sádicos y salvajes, el filme es visualmente abrumador)… Esta cinta es tan brutal como hermosa; tan cruda y explícita como estética; y mientras explora y deja a flor de piel la peor y más humana versión de su creador (como digno representante de su sociedad), también nos regala su mejor versión como artista, y sin duda, uno de los momentos más altos de su carrera.

Al final, The House that Jack Built mantiene su dualidad entre la belleza del horror, el morbo irresistible de su salvajismo, y la doble moral de los hombres en las sociedades posmodernas… al final, probablemente nunca sabremos por qué centenares de personas salieron huyendo de las salas de cine: si fue por su apología de la estética carnicera, si fue su sorprendente pero cínico guion… o si, simplemente, las personas salieron huyendo de sí mismos ante la obra de Von Trier: esa que refleja – entre gore, terror, drama, y un bellísimo descenso al infierno – el verdadero rostro de esta sociedad…

.

A destacar también:

Climax.
Gaspar Noe es un provocador… pero uno muy bueno. Todo lo que parece no suceder en la primera mitad de la película, explota en su segunda parte: Un incidente psicotrópico convierte una celebración de bailarines, en un agónico, inmoral, incómodo y perturbador viaje hacia la locura, y hacia el lado más primitivo y animal del ser humano. 

Ghostland.
El director de Martyrs, entrega su nueva y cruda joya, y prueba que el extremismo francés es más que una oleada temporal. Brutal relato de home-invasion con tintes de terror psicológico, y lleno de plot-twists tan ingeniosos como impredecibles, que dejarán satisfecho a todo fan del lado más extremo y explícito del terror.

Under the Silver Lake.
La siempre necesaria película que, mientras avanza y cuando termina, no puedes dejar de preguntarte: ¿qué carajos acabo de ver? … del thriller, al relato extravagante y surrealista, pasando por un montón de homenajes a la cultura pop, que, sin duda, podría haber firmado David Lynch.

Apostle.
La nueva obra de Gareth Evans cambia la acción trepidante que ha caracterizado su trabajo, por el folk-horror; con un inicio rayando en el drama y un último tramo que recuerda la brutalidad de su saga de culto The Raid… sin alcanzar la genialidad de ésta, pero Evans ya ha formado un estilo propio técnicamente envidiable.

You Were Never Really Here.
Nuevo y perfectamente estructurado trabajo de Lynne Ramsay (con un Joaquin Phoenix en estado de gracia), donde entrega un retrato brutal y una cruda espiral de violencia de un veterano dispuesto a arriesgarlo todo ante una mafia de tráfico de personas. La escocesa deja claro que se ha convertido en una de las mejores directoras de la actualidad.

Mom and Dad.
Terror / comedia indie perfectamente ejecutado. Desquiciado pero brillante trabajo de Nicolas Cage (un gran año de redención para él) y de Selma Blair. De lo mejor del terror en el 2018.

Beast.
Tenso drama que a cada minuto parece estar a punto de explotar. Una relación sentimental bajo la sombra de la duda: ¿es el amor de tu vida un monstruo? Y si lo es, ¿estás dispuesta a ignorar todo eso por amor? 

Upgrade.
Brutal relato de venganza rayando en el body-horror, con una ambientación y manejo de cámara simplemente espectacular. De lo mejor en la Ciencia Ficción del año.

Thelma.
Un coming of age que navega entre el drama, el thriller y el terror psicológico, de una adolescente cuyo ingreso a la universidad desata en ella un cuestionamiento moral y sexual, todo ello entre acontecimientos que podrían ser una enfermedad o un poder sobrenatural. Un relato sutil y hermosamente ambientado.

Oso Polar.
Con tintes de Road movie y creada únicamente con un iPhone, el director Marcelo Tobar entrega un patético relato de un reencuentro con el pasado que nos atormenta, y las extremas soluciones que buscamos para acallarlo.

The Ritual.
Gran relato de folk horror donde el paganismo y un viaje al interior de los bosques nórdicos son un pretexto para desarrollar una historia sobre masculinidad, la culpa, y la vida adulta.

Series de TV:

(Algunos de estos tráileres tienen spoilers de sus temporadas anteriores).

10. Narcos: México
Cuarta temporada | Netflix

No suelo ser fan de los productos de la llamada narco cultura, pero, al igual que con otra de las series de este top, los nombres de los participantes en esta producción hicieron que le diera una oportunidad. La cuarta temporada (o primera de este spin-off) de Narcos: México no es, afortunadamente, una apología, sino una narración inspirada en hechos reales del nacimiento del crimen organizado en México, y un retrato, dramatizado pero real, de la infame historia de corrupción en nuestro país. Y, por supuesto el motivo para llegar a ella fue válido: un increíble cast lleno de los actores nacionales más representativos hoy en día, más los soberbios trabajos en dirección de Amat Escalante y Alonzo Ruizspalacios, dos de los mejores directores mexicanos de la actualidad.

9. Better Call Saul
Cuarta Temporada | Netflix

¿Qué se puede agregar de esta increíble precuela que no se haya dicho ya? Hace un año que también apareció en esta lista, comenzábamos a considerar que su calidad estaba muy cerca de su material original. Esta cuarta temporada, con todo y que reduce el vértigo y lleva un desarrollo más calmo de sus personajes, ya no deja lugar a dudas: Better Call Saules tan buena como Breaking Bad.

8. The Alienist
Primera temporada | TNT

Drama / Thriller sobre la búsqueda de un asesino serial en el ocaso de siglo XIX, y el amanecer de la psicología y de los estudios forenses. Suficientemente impredecible, y con una lóbrega pero hermosa ambientación capaz de alcanzar estética en las escenas más atroces y torcidas de la obra de su antagonista. 

7. Good Girls
Primera temporada | NBC

Más allá de las enormes producciones e historias más inventivas y progresistas de la TV de paga, aún quedan algunas sorpresas en la TV abierta de EU: una sencilla pero efectiva comedia de enredos sobre tres mujeres a las que diferentes problemas económicos las orillan a cometer un robo, resultó ser una de las mejores comedias del año. A destacar la facilidad interpretativa de Retta y Christina Hendricks para cambiar entre momentos tan hilarantes como dramáticos.

6. The Little Drummer Girl
Miniserie | AMC / BBC

No soy fan de prácticamente ninguna representación en cine o TV que se ha hecho del conflicto entre Israel y Palestina, simplemente porque considero que ninguno hace ni siquiera el intento por presentar un retrato objetivo de éste… pero, por otro lado, no podía dejar pasar la primera producción para TV de mi director favorito, el extraordinario Chan-Wook Park… A pesar de no escapar del todo de los tintes sionistas que suelen llevar las producciones que cubren este tema, Little Drummer Girl al menos no deja de presentar una crítica a las acciones doble moralistas, antiéticas y despiadadas de la política israelí, las cuales ninguna otra serie o película occidental se ha atrevido a tocar… Pero, al final, más que un manifiesto político, Park se ha concentrado en entregar un drama humano de espionaje, presentando otro trabajo simplemente espectacular en su dirección, puesta en escena y ambientación, aderezado con una soberbia actuación de Florence Pugh, quien está llamada a ser la próxima gran estrella británica de su generación.

5. Derry Girls
Primera temporada | Channel 4

Desde el Reino Unido, llegó la gran sorpresa televisiva del año: nadie esperaría que, en medio del conflicto de Irlanda del Norte, nos contaran una inocente y divertidísima sitcom adolescente, donde los problemas cotidianos son tanto el amor, la escuela y los padres, como la revolución, las granadas, los retenes y las amenazas de bomba. Una serie muy, muy breve, pero cuyo enorme éxito ya confirmó una nueva temporada. 

4. American Vandal
Segunda temporada | Netflix

American Vandal regresa con un nuevo caso que otra vez expone los prejuicios, la discriminación, el clasismo y la normalización de la violencia en nuestra sociedad. Pero no solo es una serie con un mensaje profundo, sino que es muy entretenida, y su estructura documental brinda suspenso hasta su último episodio (donde es muy poco predecible detectar al culpable)… no obstante, la gran, gran virtud de American Vandal, reside en hacer uno de los más fieles y objetivos retratos de la generación Centennial, y de las dinámicas relacionales, tanto tecnológicas como personales, de los adolescentes de las sociedades posmodernas… eso sí, y aquí va un spoiler muy válido: dada la escatológica temática de esta temporada (y aunque ésta no es tan explícita), ¡les sugiero encarecidamente que NO la vean mientras estén comiendo!

3. Bojack Horseman
Quinta temporada | Netflix

No hace mucho, Indiewire publicó una lista donde afirmaba que Bojack Horseman ya era la mejor serie animada de la historia… y si alguien cree que es una afirmación exagerada o temprana, es porque no la ha visto: el grado de profundidad y de autocuestionamiento filosófico de sus personajes no ha decaído, entregando momentos tan trágicos y desoladores como hilarantes y sinsentido, todo ello, en cada uno de sus capítulos. No sé si es la número uno (yo sigo teniendo ahí a Daria), pero la serie animada más existencialista, es ya parte de la elite de lo mejor que se ha hecho en la TV.

2. Daredevil
Tercera Temporada | Netflix

Cada temporada de Daredevil es una joya: grandes actuaciones e historia; lecciones técnicas de dirección y puesta en escena; guiones y personajes profundos y perfectamente desarrollados… precisamente por ello, su cancelación ha sido muy dolorosa. Y aunque ya hay un movimiento para revivir la serie y Disney promete que el personaje reaparecerá en el universo Marvel, sus fans tememos que lo haga sin la estética, profundidad y grado de violencia que ha caracterizado a la que, sin lugar a dudas, es la mejor adaptación de comic de todo el universo Marvel (tanto para Cine o TV) y la mejor serie live action de superhéroes que se ha hecho.

1. Barry
Primera temporada | HBO

Nos hemos acostumbrado a que HBO se haya construido un gran nombre en la televisión gracias a las descomunales producciones con inmensos presupuestos, estelarizadas por los grandes nombres de la industria de Hollywood… tal vez es por ello que resulta aún más sorprendente, que el momento más extraordinario de su oferta televisiva del 2018, llegara de la mano de una pequeña y discreta serie de la que nadie esperaba nada: 

Barry es un hombre en depresión. En absoluto hartazgo de su vida, su rutina y sin nada en su existencia que parezca valer la pena… su trabajo se ha vuelto mecánico y decepcionante, y a pesar de ser muy bueno haciéndolo, él no es feliz… el pequeño detalle, es que dicho trabajo, es ser un asesino a sueldo… en solo unos minutos y de manera magistral, Bill Hader y Alec Berg establecen un ambiente y personaje con el que cualquiera puede sentirse identificado… lo que parece hasta entonces un melodrama que puede tomar tintes de acción, se transforma en una soberbia comedia negra cuando, al viajar a Los Ángeles para realizar un trabajo, Barry descubre la actuación… y se enamora de ella. 

Lo que vivimos a continuación es una serie perfectamente equilibrada entre momentos tan hilarantes como absurdos y dramáticos. Barry es un hombre reprimido y traumatizado con una ilusión; e intentando seguir su sueño, tiene que lidiar con dejar atrás su vida de sicario, al tiempo que descubre que sus amigos y enemigos del crimen organizado están tan desquiciados y alejados del mundo real, como lo están también sus nuevos amigos actores. 

Sobra decir que Bill Hader encontró en esta serie de su propia creación, el papel de su vida, y ninguno, absolutamente ninguno, de los demás protagonistas desmerece su trabajo. En cada uno de sus brevísimos e insuficientes 8 capítulos de 30 minutos, no hay escenas que sobren ni momentos a medias… De ser una serie casi de relleno, Barry se ha convertido en la gran revelación de la televisión, al grado tal, que hay artículos y reseñas que ya la colocan como un hito en el medio, del tamaño de Los Soprano o Breaking Bad… 

Su primera temporada es casi perfecta… debido al éxito, ya se ha confirmado la segunda, donde Hader tendrá que demostrar que la inmensa calidad de Barry no fue una coincidencia, y confirmar que, probablemente, estemos ante el nacimiento de otro de esos momentos definitorios en la historia de la televisión.

.

A destacar también:

The Sinner.
Una improbable segunda temporada ya sin la participación de Jessica Biel y en un entorno completamente distinto, que, increíblemente, es aún mejor que el material original, con una historia aún más enigmática y cautivadora, más la extraordinaria actuación de Bill Pullman y Elisha Henig.

Queer Eye.
La segunda temporada no pierde fuerza en este reboot de la serie que, a principios de la década pasada con su temática de moda y estilo, rompió esquemas de diversidad en TV; pero en esta nueva era, el makeover es solo un pretexto para presentar uno de los mejores programas sobre masculinidades que se han hecho.

Altered Carbon.
Con una soberbia puesta en escena que recuerda la mejor estética ciberpunk de Blade RunnerAltered Carbon fue sin duda, la mejor serie de Ciencia Ficción del 2018 (con todo y un efectivo salto a Hollywood de Martha Higareda). 

Killing Eve.
Excelente thriller policiaco con toques de humor negro característicamente británico, más un duelo de actuaciones de Sandra Ho y Jodie Comer… con todo y que pierde gas hacia su cierre de temporada, es una de las mejores series del año.

Castlevania.
Ocho capítulos de 25 minutos bastaron para que esta segunda temporada consolide a Castlevania como una de las mejores adaptaciones de videojuegos, ya sea para TV o Cine.

The Man in the High Castle.
Ya lejos de su premisa original y de su material de inspiración. Pero, a pesar de ser ya un ente completamente diferente en su tercera temporada, sigue siendo un gran drama / thriller político que sirve como un gran reflejo de las idiosincrasias y motivaciones de las culturas involucradas.

.