[BLACK MASS MEDIA]

Marketing, Medios e Imagen Pública

Debanhi CarlosArizpe85

Y sí, aquí estamos, otra vez…

El caso de Debanhi Escobar, el nombre que hoy representa a las 10 mujeres desparecidas por día (ese nombre que muchos olvidarán mañana sepultado bajo los nuevos Trending Topics), vuelve a ser indignante, vuelve a ser doloroso, vuelve a demostrar que – más allá de bandera política, bando, movimiento, partido, gobierno, o élite de poder – nadie parece poder resolver… ¿Por qué? Porque, aún más grande que toda corriente política, es el patriarcado (sí, esa palabra que tantos hombres odian y que bloquean cualquier argumento que la contenga); ese patriarcado que pareciera haber recibido muchos golpes en las apariencias, en la publicidad y en los discursos, pero no en su raíz cultural, ni en la educación que nos ha formado como individuos y como sociedad… una educación que se ha vuelto casi adictiva y casi imposible de superar.

Y sí, aquí estamos, otra vez… donde resulta, que la culpa es de todxs, menos del feminicida:

Cayendo en la revictimización (“¿Qué hace sola tan tarde?” “¿Por qué va a esos lugares?” “¿Por qué se atreve a salir, a divertirse y a comportarse como yo me comporto cada fin de semana?”) … cayendo de nuevo en la misoginia (“es que todo es culpa de las amigas que la dejaron sola”, basta ver que la búsqueda número 1 en Google y Facebook sobre el tema, es «Debanhi Amigas») … escuchando y creyendo a medios sin ética e influencers huecos, haciendo pseudo periodismo y queriéndose colgar de la tragedia para conseguir likes… aquí estamos, ante gobiernos incompetentes en este rubro, todos, sin importar su nivel local, estatal, federal o color político.

Y sí, aquí estamos, otra vez… con el burdo y reduccionista discurso de “esto es de buenos contra malos”, como si tuviéramos la autoridad moral de ponernos del lado de “los buenos”, a pesar de que caemos todos los días en todo lo anterior, a pesar de nuestra misoginia, nuestra moral y doble moral, nuestros clasismos y racismos, nuestra homofobia y transfobia, y de siempre culpar al diferente por ser violentado.

Y en cada una de estas falacias, se nos va el discurso y la opinión sobre algo que sentimos lejano; seguimos ofendiéndonos por la radicalización de los movimientos feministas: un movimiento que nos negamos a entender, a pesar del cementerio / fosa común sobre el que estamos parados en este país y continente.

#YesAllMen

Y sí, aquí estamos, como hombres, otra vez… a la defensiva, tomándonos las protestas como insulto personal, sin saber qué hacer o cómo reaccionar:

Nos es muy difícil entender el miedo constante de las mujeres a salir y no regresar sin importar la circunstancia o motivo… ni siquiera la empatía nos puede poner nunca en ese lugar, porque el solo hecho de nacer hombres ya nos da un privilegio que nunca vamos a perder (a menos que cambiemos de preferencia, expresión o identidad de género, porque los crímenes de odio son otro problema enorme en esta sociedad)… pero, a pesar de esto, entender los feminicidios y desapariciones no debería ser ajeno a nosotros… el que NO nos corresponda hablar de feminismo, NO significa que no tengamos que entender que a nosotros, el patriarcado también nos oprime y estigmatiza como hombres; pero a ellas, las veja, invisibiliza, menosprecia, cosifica, violenta y asesina como mujeres.

Pero entonces, como hombres, ¿de qué debemos hablar? Porque, el que ni tú ni yo seamos feminicidas, significa que seamos inocentes de la violencia y su normalización, ni que no podamos hacer algo al respecto…

Y No compa: esto no se resuelve publicando en tus redes “si sales, háblame y yo voy por ti”, no es “acompáñala, aunque no quiera”, no es “activa en todo momento tu localización para que yo sepa dónde estás”, no es “avísame, y yo me rompo la madre por ti en la calle mientras huyes” … muchos lo hacen y dicen de buena fe, pero esa No es la solución: el discurso es otro, es más profundo, más difícil y requiere mayor responsabilidad y compromiso que partirnos la madre o ser el caballero galante:

Como todo problema, el primer paso es, siempre, aceptar que éste existe… en este caso, es comenzar por aceptar que SÍ: TODOS los hombres somos potenciales violentadores… no porque seas buena o mala persona, no porque dude de ti y tu palabra, sino porque así hemos sido educados: para definir y validar nuestra masculinidad a través de la violencia…  Porque en el sistema – desde la formación “cívica” de las familias, los círculos de amistades, las instituciones, los medios y sus discursos normalizados – la inmensa mayoría hemos sido formados en un entorno donde debemos aprender a ser rudos, a madrearnos, a optar por la vía violenta, a volvernos un animal bruto y sin modales entre otros hombres, y por supuesto, a ver a las mujeres exclusivamente como objetos y bienes a servicio y satisfacción de nuestras necesidades más básicas y primitivas…

Y no importa cuánto lo neguemos o nos indignemos por lo señalado, ni cuántos golpes de pecho nos demos al respecto; no importa cuánto creamos que somos únicos y diferentes y aleguemos que “en mi casa fue diferente” , o incluso, que “sí éramos así, pero ya estamos curados, deconstruídos y ahora somos aliados”: ninguno de nosotros está libre de esa educación y esa visión social impuesta desde hace siglos… cierto, muchos estamos en el camino de intentar superarlo, con más aciertos o más errores, con más dificultad o pericia, pero todos tenemos enquistada dicha formación…

(Y, por cierto, tampoco somos santos por intentar cambiarlo, no somos héroes por poder verlo, porque esa es nuestra obligación y responsabilidad para de verdad tener al menos la mínima autoridad moral de autoproclamarnos del lado de las “buenas” personas).

Debanhi CarlosArizpe85
Debanhi Escobar (Ilustración: @CarlosArizpe85)

El camino de la rehabilitación

Pero la reeducación / deconstrucción no es fácil, porque el patriarcado y el machismo sistémico son como una droga de la cual hemos sido adictos toda nuestra vida… una que nos ha dado satisfacciones, ventajas, y una vida social relativamente menos difícil; una ilusión que, no por ser cómoda, se vuelve justo que nos aferremos a ella…

Pasamos muchos años para, al menos, poder aceptar que la adicción existe, y después, pasaremos por momentos de recaídas, de crisis de abstinencia y, por supuesto, conflicto, porque nos vamos a equivocar muchas veces… pero el problema no es equivocarse: el problema, es hacerlo en lo mismo y volver a tropezarte con la misma piedra… pero siempre debemos intentar mejorar…

Y bueno, ¿con qué autoridad moral escribo esto? Con ninguna… Reitero: TODOS los hombres que hemos crecido en el patriarcado, somos potenciales violentadores. Por eso hablo de “nosotros”, porque todos, en algún momento de nuestra vida, hemos sido violentos, todos hemos sido misóginos, todos hemos aprovechado o disfrutado el tener menor presión social y moral, todos hemos cosificado y sexualizado; porque todos hemos sentido ese escozor de adictos de querer explotar, de encabronarte con tu pareja o ex pareja, de sentir que las mujeres no te respetan y no te valoran, de sentir que las morras no te hacen caso porque, según, “tú eres buena persona, pero a las mujeres les gusta que las maltraten”, de sentir que es culpa de todas las mujeres, que no tengas pareja, sexo, popularidad o, incluso, una vida feliz…

Todos hemos sufrido esa frustración. Pero esa espantosa voz que nos dice que “tenemos derecho, justificación y el deber de ponerlas en su lugar y hacerlas pagar por no respetarnos y no valorarnos” (y que es justo la voz a la que los violentadores y feminicidas terminan por hacer caso), son solo los siglos y siglos de masculinidad anacrónica que nos han puesto sobre los hombros a todos los hombres de la posmodernidad, y que debemos aprender a dejar de cargar.

Es duro, largo y permanente… pero ese es el único camino. Ese es el discurso del que los hombres debemos hablar: de rehabilitarnos de la adicción al patriarcado… no de proteger heroicamente de violentadores, sino de dejar de ser nosotros mismos esos violentadores… de ayudarnos entre todos a verlo, a salir y no recaer en este vicio del privilegio y, por incómodo que sea, de comenzar a hacérselo notar y confrontar a nuestros amigos que se niegan a hacerlo…

Y al final, debes aceptar que No es tu culpa el ser o haber sido así, pero Sí lo es el seguir siéndolo una vez que lo sabes… debes aceptar que el patriarcado te formó de esa manera, darte cuenta que ser “hombre y ser malo y violento”, NO es tu naturaleza, es solo la educación que te dio el sistema: ese sistema que ya no le sirve a nadie, que nos oprime a todos y a todas, de manera diferente y más atroz a ellas, pero también nos aplasta a nosotros…

Y por ello, dicho sistema se tiene que terminar… se tiene que caer…

marcha nacionalistas de ucrania. SERGEY DOLZHENKO- EFE

Aunque la teoría de la comunicación evoluciona constantemente, uno de los elementos aún considerados para entender los fenómenos sociales de la mass media, siguen siendo los efectos de la comunicación. Dentro de estos, existe uno denominado el efecto Priming, donde el presente es lo único que le importa a la sociedad en general para tomar una historia u opinión, excluyendo cualquier hecho del pasado.

Cuando las mass media busca delimitar una agenda, los medios se ven en la necesidad de generar contenidos que se queden dentro de las mentes de las audiencias, y que fomenten un posicionamiento dentro de esa delimitación. Es decir, una vez definido el contenido, hay que buscar las historias que generen un mayor interés y sobreexplotarlas hasta que, aquellas que “no caigan dentro de los intereses” de la agenda, se vean nulificadas. En este efecto Priming (denominado así a partir del término mediático televisivo prime time, es decir, el horario estelar), la atención se concentra en un tópico específico que normalmente no es de gran trascendencia para el desarrollo social, pero sin duda de gran interés dentro de la cultura de masas (McLeod, et al, 2008).

La inmediatez de la opinión pública

Cuando el Priming se orienta a una persona en particular, el público se enfoca de forma casi desproporcionada en el desempeño de las figuras públicas en ese asunto específico, a fin de que se extienda a las posturas generales que se tiene de dichos representantes. Es decir: se forma una opinión general de una figura pública a partir exclusivamente de su actuar en el tópico seleccionado, con la intención de que, cualquier otra idea anterior al hecho, pase a un segundo término.

Dichas acciones son las que permiten que una figura antes repudiada o criticada pueda volver a tener un momento de popularidad… Cuando este efecto no se concentra en una figura en particular, sino en sucesos generales, los responsables de la promoción y difusión comentan, enfatizan y aíslan hechos; concentran la atención en un elemento específico y restan importancia a otros del pasado, es decir, crean un momentum donde la gente está concentrada en dicho suceso y todo lo demás, queda en segundo plano.

Por supuesto, esto también funciona adecuado a la agenda mediática para que la gente apoye o ataque a algo o alguien a partir de lo que sucede en el momento y olvidarse del pasado de dichos protagonistas.

Como jamás anteriormente, el mundo occidental está condenado una guerra (que está bien) y condenado el ataque (que está bien); pero en el extremismo del discurso, ha convertido a los protagonistas del conflicto en solo un unidimensional  “sádico agresor” y una “víctima blanca e inocente” (lo que, en este caso en específico, está MUY mal)… de repente, los gobiernos y otras élites de poder proclamaban su aversión y hacen honor a su ya vieja tradición de anticomunismo que rodea todo sus miedos sociales… todas estas posturas cargadas de mitos y de una idiosincrasia construida desde la guerra fría.

Pero también, bloqueos comerciales, deportivos y faranduleros se han volcado en acciones sin sentido, en rubros y terrenos donde, francamente, la diferencia o la postura es demasiado mundana y solo sirve para el confort primermundista y narcisista que te hace creer que de verdad estás haciendo algo por la tragedia

Un ejemplo de ello, es la música, incluso, en aquellos géneros que están lejos de ser mainstream o de dominio masivamente popular:

¡Di no a la guerra! … mientras escuchas a estos pinches nazis…

El viernes 4, llegó por primera vez a mi correo (y este viernes nuevamente) una newsletter de la disquera francesa de Metal Season of Mist, una de las más reconocidas dentro de los géneros extremos. Al igual que dictan los cánones de las estrategias de Relaciones Públicas y Responsabilidad Social, muchísimas empresas, marcas y figuras públicas (y la mayoría de éstas sin pensar demasiado en repercusiones más allá de subirse al discurso hegemónico) han apoyado ciega e incondicionalmente al lado ucraniano.

Al buscar dentro de su roster, Season of Mist encontró, entre un par de otras agrupaciones con aun poco reconocimiento, a una banda de Black Metal llamada Drudkh y los convirtieron en el flagship de su campaña de apoyo a Ucrania, mandando miles de correos y llenando de publicaciones frívolas sus redes sociales promocionado a los blackmetaleros y pidiendo que compremos su mercancía.

season of mist ucrania
La petición de Apoyo del sello Season of Mist en favor de los polémicos Drudkh

El problema es que Drudkh, hasta antes de este conflicto, era una banda permanentemente en el ojo del huracán por el pequeñísimo, ínfimo, minúsculo y diminuto detalle, de que siempre han sido acusados de ser una banda de ultraderecha, con letras e imaginario cargado de referencias al nazismo… ups.

A Season of Mist se le olvidó que Roman Saenko y Roman “Thurios” Blagih, miembros fundadores de esta banda –y que si bien siempre han negado (aunque más bien, han elegantemente toreado) la afiliación de la banda a movimientos neonazis– son también parte de Hate Forest, una banda abiertamente identificada con el National Socialist Black Metal (o NSBM: sí, eso es un subgénero oficial del Black); las ediciones underground de sus álbumes son obra del sello Oriana Productions, de abierta ideología nazi; Drudkh también ha dedicado álbumes a la Ukrainian Insurgent Army, una organización pro nazista, anti semitista y terrorista que, durante la Segunda Guerra Mundial, cazaba y ejecutaba judíos, y fue parte de la rebelión en la región que hoy es su país, que se alió y permitió la entrada del ejército alemán para su intento de invasión a la entonces Unión Soviética.

… Y por si quedaba alguna duda y no fuera suficientemente claro, existe mercancía oficial de Drudkh con la frase “Art for White Intellectual Elite” ... frase que no precisamente deja mucho a la imaginación o malinterpretación.

drudkh merch
Playera de Drudkh con la frase “Art for White Intellectual Elite” (Foto: Tshirtslayer)

“Olvidemos el pasado… y el contexto”

Pero, de repente, a NADIE parece importarle nada de lo anterior… justamente, como ha sucedido con nuestras posturas y opiniones acerca del conflicto internacional que nos ocupa:

Nos hemos concentrado en el discurso ambiguo y sentimentaloide de un bueno y un malo,  sin que nos detengamos a analizar que en una crisis de esta naturaleza, NO hay héroes y villanos: solo un montón de intereses externos, económicos y geopolíticos, un montón de propaganda con la que nos alimentan y, sobre todo, una absoluta necesidad de contextualizar los sucesos y entender los argumentos pasados que condujeron a la actual situación.

A nadie parece importarle que esta es una crisis que no comenzó ayer, ni se llegó a una invasión por la “locura de un megalómano”, sino que es un conflicto con una historia de por lo menos ocho años… o tal vez 31… o tal vez 81 años…

Al discurso mediático le interesan las fake news del solado / padre despidiéndose de su familia y anexas, no quiere que pienses en la guerra civil que ya existía en Dombás, Crimea, Donetsk y Lugansk, regiones que, tras el golpe de estado del 2014, quieren su independencia de Ucrania.

La farándula te pide que reces por el invadido, pero se le olvida que hace 4 años, al mundo le preocupaba y aterrorizaba el inminente crecimiento del neonazismo en esa misma región y veía con indignación e incredulidad cómo su gobierno golpista (que hoy tanto defienden) no solo lo permitía, sino que, incluso, apoyaba y sigue apoyando dichos movimientos.

Al mundo se le olvida el contexto y el pasado, y forma sus opiniones a partir de lo que vea y lea hoy… ¿Mañana? Mañana la historia será otra, y nuestra opinión, se centrará en otro extremo… y la sangre de hoy estará demasiado seca demasiado rápido, como para percibir el olor a muerte sobre el cual nos paramos para la selfie diaria con cara de preocupación por un conflicto primermundista, mientras ignoramos los cientos otros en otros sitios perdidos, de gente con religiones y colores que no lucen bien para el prime time, y de lugares que ni siquiera sabemos ni nos importa dónde se encuentran, o cómo carajos se pronuncian….

Irónico Adendum:

Como burla y coincidencia macabra de la vida y el destino, mientras comenzaba a escribir este texto, aconteció la salvaje tragedia del estadio Corregidora en el partido Querétaro vs Atlas… por lo que tuve que detener la publicación de esta columna, precisamente porque, como buena muestra del priming, prácticamente todos los Trending Topics, son relativos a los gallos blancos teñidos de sangre…

Además, mientras termino estas líneas de actualización, llega el ocho de marzo… y es fácil predecir que las redes se inundarán de vatos (con una mentalidad similar a las finísimas personas que buscaban matar a los fanáticos del equipo de enfrente el fin de semana pasado) desgarrándose las vestiduras por la “violencia sinsentido” de las feministas hacia las paredes (porque, obvio, ¡la violencia solo se justifica hacia alguien vivo que tiene una playera de color distinto a la tuya!).

Y mientras tanto, la guerra se diluye entre acontecimientos «novedosos»; entre lo líquido y lo inmediato, donde nada trasciende, donde nada se queda, y la ideología tiene una fecha de caducidad menor a lo que duran nuestras stories en la social media

belfast cine esencial 2021

Como cada año, presentamos lo que consideramos el cine esencial que vimos durante 2021, tanto en la cartelera mexicana, plataformas digitales, y en foros alternativos e independientes.

Mantenemos el formato de los últimos años de una sola lista de todo el cine esencial del año, aunque seguiremos manteniendo nuestra diferenciación en el análisis: NO utilizamos los mismos cánones para evaluar propuestas de mero entretenimiento contra aquellas que buscan un enfoque más autoral, crítico, artístico y/o ideológico… Por ende, el puesto de cada filme obedecerá simplemente a nuestra preferencia… por lo que no nos clavemos mucho en el orden del top: ya sea por sus fines artísticos o de entretenimiento, en esta lista todas son grandes recomendaciones.

Cabe mencionar que, sin planearlo así, ésta ha sido la lista más diversa que hemos hecho hasta la fecha: tan solo dentro del top 30, hay películas de 15 países y los 5 continentes, así como creaciones de 7 directoras (aún desequilibrado, pero digno de recalcar, considerando la gran desproporción que existe a nivel global en este rubro).

Además, como anexo, mantenemos nuestras recomendaciones generales de algunas series de TV que pudimos ver en el año.

Como siempre las dos aclaraciones anuales:

  • Este texto está libre de Spoilers, así que lean con confianza.
  • Debido al caos absoluto de las fechas de estreno a nivel mundial, van a encontrar también algunas películas del año pasado, más algunas que apenas llegarán a México en los primeros meses de 2022; por lo que también los invitamos a leer nuestro post de El cine esencial de 2020, donde encontrarán recomendaciones de algunas otras películas de las que aquí ya hablamos, pero que tal vez leerán en otras listas.

Y también, como cada año, ¡gracias por leer esto!

– V

30. SHIN EVANGELION: GEKIJŌBAN [Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon a Time]
Hideaki Anno | Japón

Evangelion

Después de casi 30 años, por fin llegó el cierre a una de las historias más grandes de la cultura de masas. Preciosa, emocionante, emotiva, filosófica y existencialista sobre aquello que nos obligan a vivir y lo que hacemos realmente para dejar atrás todo en nombre de la paz propia. Aunque con mucho fanservice de sobra, éste es, de todos los finales que se han hecho, el que probablemente unifique a sus millones de fans, y el que agrupa los mejores elementos de los cierres de anime, manga y películas. (Por acá hablamos largo y tendido de su cierre y sus representaciones).

29. È STATA LA MANO DI DIO [The Hand of God]
Paolo Sorrentino | Italia

The Hand of God

El regreso de Paolo Sorrentino en esta emotiva cinta semi autobiográfica sobre el coming of age de un niño al mismo tiempo que Diego Maradona llega inexplicablemente a ser jugador del Napoli, es una de las mejores comedias en su primera parte, y un drama conmovedor en el segundo; y si bien no está al nivel de su obra muestra, La Grande Belleza, si lo consolida como uno de los mejores realizadores de Italia, y uno de los máximos representantes del revival del neorrealismo italiano en el cine mundial.

28. CRUELLA
Craig Gillespie | EUA

Cruella

Las adaptaciones “reales” de Disney han ido de mediocres o malas, a desastrosas, o incluso, de plano a dar pena ajena… tal vez por eso es que fue una sorpresa tan impactante que Cruella esté tan bien hecha y tan bien adaptada a los tiempos actuales (y sin necesidad de caer en escándalo y juego de los haters de la inclusión) … Con una puesta en escena increíble, una historia divertida y un trasfondo sorprendentemente bien estructurado para una película de Disney (y por supuesto, más una soberbia actuación de Emma Stone) Cruella es por muchísimo, el mejor live action que el gigante infantil ha firmado.

27. RETFÆRDIGHEDENS RYTTERE [Riders of Justice] (2020)
Anders Thomas Jensen | Dinamarca

Riders of Justice

Una película de venganza muy diferente: tras una tragedia en el metro de Dinamarca, un ex soldado de la guerra de Afganistán (un, como siempre, brillante Mads Mikkelsen) busca venganza contra un grupo terrorista, lo cual es solo el pretexto para contar un relato de retribución donde la acción, thriller y la violencia juegan un papel protagonista, pero al mismo tiempo, también la comedia, el drama y la humanización del luto y el dolor. La película de acción más dramática, humorística y humana del 2021.

26. THE ETERNALS
Chloé Zhao | EUA

The Eternals

Vapuleada por ser “progre”, por su duración, por su paso, por no estar llena de chistes infantiloides y por fundamentalistas que odian todo lo que tenga inclusión… pero The Eternals es, a pesar de todo ello, la mejor película del MCU del 2021. Atreviéndose a salirse de la ya cansina fórmula de comedia de superhéroes, el filme de Chloé Zhao construye minuciosamente una mitología que engendrara el mítico Jack Kirby, pero con una carga moderna y un dilema moral que no se había visto en el cine de Marvel desde Winter Soldier.  Si tan solo el MCU se atreviera más seguido a firmar productos como éste…

25. THE LAST DUEL
Ridley Scott | Reino Unido

The Last Duel

La más reciente obra de Ridley Scott y guionizada por la otrora pareja de oro, Matt Damon y Ben Affleck, fue injustamente vapuleada en taquilla y considerada como uno de los grandes fracasos financieros del año… pero lo cierto es que merece ser vista por muchas personas: el filme cuenta con una increíble ambientación que nos cuenta una historia en tres versiones desde la visión de sus protagonistas sobre un conflicto medieval de guerra, honor y violencia de género, con actuaciones brillantes de todos sus protagonistas. Ojalá encuentre redención en las plataformas digitales, porque no solo tiene una secuencia final que es probablemente de lo mejor que ha filmado Scott en mucho tiempo, sino que encubra la que tal vez sea su mejor película en dos décadas.

24. SIN SEÑAS PARTICULARES (2020)
Fernanda Valadez | México

Sin Señas Particulares

No hay palabras fáciles para describir los sentimientos que Sin Señas Particulares transmite. Las personas desaparecidas por migración y por crimen organizado es el contexto para contar una historia, como miles en el país, de una madre en búsqueda de su hijo desaparecido. Mas el lento y parsimonioso (por momentos casi contemplativo) ritmo de la película (junto con su hermosa fotografía), logran convertir una historia ya de por sí dolorosa, en una procesión angustiante, que ofrece uno de los clímax más impactantes y desgarradores del año… Imprescindible, no solo como concientización, sino como documento cinematográfico de la narrativa ambiental.

23. SPENCER
Pablo Larraín | Reino Unido

Spencer

En estos tiempos de conciencia social, hubiera sido fácil crear un producto que fallara miserablemente en tratar de vendernos un relato primermundista, imperialista y monárquico de tener que cumplir los protocolos de una cena de navidad en fin de semana con la realeza, y que hubiera sido rechazado… pero Pablo Larraín, uno de los mejores directores latinoamericanos de la actualidad, lo sorteó con éxito: su elegante y sutil puesta en escena logra mantener vigente el drama de Diana Spencer, llevando el filme, no a un drama para gente blanca privilegiada, sino a un relato de frustración, violencia silenciosa e invisibilización de la identidad, los sentimientos y la búsqueda universal del amor propio. Con una Kristen Stewart en el mejor papel de su vida y con todas las apuestas a que se quedará con el Óscar.

22. THE TRAGEDY OF MACBETH
Joel Coen | EUA

The Tragedy of Macbeth

La enésima adaptación al cine de la que es, en mi opinión, la mejor obra de Shakespeare, es (al igual que prácticamente todas las anteriores) otra joya cinematográfica de la tragedia de Macbeth y los destinos de la ambición por el poder. Joel Coen (esta vez sin su hermano) presenta una muy fiel adaptación en su guion, pero eleva su película con una puesta en escena, tan hermosa como minimalista y lóbrega en blanco y negro, que parece sacada de las más grandes obras de Carl Theodor Dreyer, el padre del cine escandinavo, y coronada por brillantes actuaciones de Denzel Washington y Frances McDormand, ambos con serias aspiraciones para la temporada de premios.

21. GAIA
Jaco Bouwer | Sudáfrica

Gaia

Tal vez sea perfectamente válido utilizar el término “eco terror” para etiquetar el estilo que Gaia presenta. Combinado con el Folk Horror y el terror paranoico, bien podría revitalizar un estilo enfocado en evidenciar el daño ecológico que causamos como humanidad. Tras un contratiempo, dos guardabosques se adentran en la selva de Tsitsikamma, Sudáfrica, donde se topan con una familia que ha abrazado la vida feral, sirve el pretexto para presentar un filme con un estilo de dirección de arte que recuerda a la brillante Annhilitation de Alex Garland, fundamentado en los ambientes naturales (y que incluye la ausencia de CGI en las caracterizaciones), y donde la verdadera protagonista y antagonista a su vez, es la madre naturaleza, quien debe ser respetada, y temida al mismo tiempo… El mejor, más perturbador y más terrorífico mensaje de concientización para comenzar a cuidar el planeta.

20. MALIGNANT
James Wan | EUA

Malignant

Entre lo que era solamente un mero ejercicio de distracción entre grandes producciones y franquicias, James Wan creó su mejor producto en muchos años:  funcionando como una alegoría del trash cinema de serie Z, Malignant es una brillante premisa de los traumas infantiles, de la salud mental, y la constante paranoia retratada en una película tan absurda como terrorífica. Una de las mejores películas de terror del año, y que consolida el movimiento Neogiallo. Mención aparte, por supuesto, al nacimiento de un nuevo y monstruoso antagonista que pinta para convertirse en uno de culto.

19. QUO VADIS AIDA (2020)
Jasmila Žbanić | Bosnia y Herzegovina

Quo Vadis Aida

La lucha de Aida, una traductora improvisada por lidiar entre la guerra, el desplazo, y sobrellevar el dolor de miles junto al de su propia familia para salvar la vida en una carrera contrarreloj contra la inoperancia política y la crudeza de la guerra más brutal de finales del siglo XX, es una de las mejores películas «bélicas» que se han hecho en los últimos tiempos, retratando el genocidio de Srebrenica… Al final, más que tomar un bando donde todo mundo falló, la película es la representación perfecta de una torre de babel de corrupción, deshumanización y apatía global por uno de los más grandes genocidios de la época moderna.

18. DE USKYLDIGE [The Innocents]
Eskil Vogt | Noruega

The Innocents

No sería muy descabellado llamar a The Innocents como cine de superhéroes: lo que Marvel ha intentado vendernos durante este siglo con historias de coming of age fantásticos como The Inhumans, The Runaways y The New Mutants, este pequeño filme noruego lo consagró con un presupuesto limitado y una historia tan sencilla como perturbadora de cuatro niños que descubren, en los suburbios nórdicos de clase baja, el amanecer de su poderes, y las consecuencias reales de vivir una vida de olvido, violencia y marginación social como único ejemplo para la construcción de su moral, ante un poder ilimitado que no saben cómo manejar… Con un estilo, tanto artístico como cinematográfico, que recuerda a la mítica Let the Right One In y que bien podría convertirse en un filme de culto como aquella obra maestra de la primera década del siglo XXI.

17. SAINT MAUD
Rose Glass | Reino Unido

Saint Maud

El minimalista retrato de una enfermera y su estricta moral como fundamento de sus decisiones laborales y existenciales, difícilmente parecería ser la premisa de un relato de terror, pero resulta ser, desde un punto de vista tanto artístico como perturbador, una de las mejores exhibiciones del género en este año: Saint Maud  y su draconiana visión sobre la vida, es absolutamente inquietante e incómoda, genera un sentimiento de ansiedad permanente durante todo su metraje y cuenta con un final que te roba el aliento y la apunta a contender por una posición en el panteón del terror religioso del este siglo.

16. THE SHOW (2020)
Mitch Jenkins | Reino Unido

The Show

Tres años después de anunciar que se retiraba del noveno arte (en el cual es una leyenda y el máximo responsable de moldearlo en su camino a la modernidad), el escritor, mago, santa de centro comercial e imitador de Rasputín, el omnisciente y omnipotente Alan Moore, finalmente hizo (tras otros intentos fallidos) su debut como guionista, y no podía ser, con toda la maestría que solo él puede crear, más que con un surrealista y delirante neo Noir de tintes lynchenianos:  la historia de The Show no va más allá de la premisa de un detective buscando una joya perdida para un turbio millonario, pero detrás de ello, Moore desata un relato de misterio y ocultismo, pero también de una enorme carga de humor negro británico que sirve de alivio al cuadro psicotrópico que vemos en pantalla… Si bien en muchos momentos se nota el toque indie (o sea, la falta de presupuesto) The Show sirve como una gran presentación a una nueva etapa de un escritor que ha cambiado las letras y que, con una mejor dirección, con presupuesto, y con la conjunción de la magia del caos, no tardará en entregarnos una obra maestra, ahora en el séptimo arte.

15. THE GREEN KNIGHT
David Lowery | EUA

The Green Knight

Casi desapercibida por las grandes audiencias para las que fue pensada, la película más cara hasta la fecha del prometedor estudio A24 es un filme que parece sacada de la mente maestra del mismísimo Neil Gaiman: La historia de un caballero que busca ganar honor y respeto en su reino y eso lo lleva a aceptar un duelo imprudente en contra de un ser onírico, es narrada en la forma de una preciosa jornada para cumplir su promesa. Un brillantísimo giro de tuerca al relato artúrico que se salta la fantasía pura para entrar en terrenos de lo macabro para terminar siendo una road movie medieval y surrealista, y que, sin problemas, compite con cualquier otra película fantástica medieval clásica.

14. EL AGENTE TOPO (2020)
Maite Alberdi | Chile

El Agente Topo

En el lado documental, sin duda el momento más entrañable llegó desde Sudamérica con El Agente Topo: con el pretexto de encontrar evidencias de un posible maltrato, una agencia de investigación entrena a Sergio de 83 años, para que se convierta en detective y sea un infiltrado en una casa hogar para la tercera edad. La premisa fácilmente pudo convertirse en un melodrama de recurso fáciles donde nos presentaran la dura realidad del abandono social a los que son sometidas las personas en su vejez y de las, muchas veces difíciles condiciones de las casas hogares… pero el documental avanza desde la adorable comedia, la presentación de personajes encantadores, hasta la emotividad de encontrar la vida y las razones para seguir adelante al final de la misma… Es imposible no ver este filme entre lágrimas y risas constantes.

13. THE SUICIDE SQUAD
James Gunn | EUA

The Suicide Squad

No es que James Gunn haya descubierto el hilo negro. No es que esta segunda parte rompa con el paradigma del (ahora ya) subgénero de superhéroes… es simplemente, que este filme se toma la seriedad real y necesaria de la idea de hacer películas de gente en mallas: absurdamente violenta, cargada de humor negro y sin la más mínima pretensión más allá de hacerte pasar un par de horas divertidas (y aun así, entre todo su desmadre, es capaz de hacer una muy buena sátira de la doble moral de la política exterior de Estados Unidos, algo que cierta película rancia de Marvel decidió obviar), Gunn brinda un homenaje al mítico cine Troma, con el desenfado que este tipo de personajes merecen. Tal vez no sea el camino que queríamos para el DCEU, pero al final, no deja de ser uno muy divertido.

12. LAMB
Valdimar Johannsson | Islandia

Lamb

Lamb parece casi imposible de reseñar con un dejo de objetividad: encumbrada por críticos y cinéfilos mamadores por ser un producto autoral trasgresor en boga, mientras es vapuleada por aquellas personas a quienes erróneamente se las vendieron como terror… pero lo cierto, es que está más cercana a los primeros: camina en zigzag entre el folk horror y el drama etéreo, con el ritmo pausado del cine escandinavo, y que, si bien no es un filme que te causará pavor, desde su primeros minutos ya puede generar una incomodidad absoluta que no hace más que crecer durante todo su primer acto, que se transforma en un torcido coming of age en su segundo, y que termina siendo un thriller fantástico en el tercero.. y justo es esa combinación de elementos (más una sublime fotografía) es lo que convierte a esta pequeña y perturbadora fábula islandesa, en un producto de culto para el nuevo cine de arte de terror.

11. ANNETTE
Léos Carax | Francia

Annette

Los musicales son una apuesta muy arriesgada: es posible encontrar grandes joyas muy divertidas y que rinden un gran homenaje a dos artes, o pueden terminar siendo una empalagosa cantaleta sin sentido argumentativo donde todo se resuelve bailando y cantando… afortunadamente, en este 2021, hubo más de los primeros, y sin duda alguna, el mejor de ellos, vino de la mano de una de las mentes artísticas más extravagantes del cine como lo es Léos Carax… su anterior y ya lejana Holy Motors es el epítome de cine de arte en la última década, pero con Annette, ha creado una bestia emotiva y entrañable muy diferente a la primera: Carax nos cuenta un ascenso y caída inversamente proporcional de una inusual pareja de artistas y la forma en la cual sus caminos opuestos van transformando en tragedia su vida de ensueño, mientras que, a la par del dolor y la ruptura, aparece Annette, su pequeña hija cuyo precoz don podría cambiar las artes para siempre… Un relato del arte, el espectáculo, la paternidad y el amor tóxico, donde la preciosa dirección de arte de Carax se encumbra con la música de Sparks y, sobre todo, con las brillantes actuaciones de Adam Driver, Marion Cotillard y un sorprendente Simon Helberg en el papel de su vida.

10. THE POWER OF THE DOG
Jane Campion | Nueva Zelanda

The Power of the Dog

Uno podría quedarse simplemente con la construcción lenta y detallada de la historia que nos presenta The Power of the Dog y pensar que está viendo un Western dramático que pinta para estar muy aburrido… pero, poco a poco la historia sutil terminará por atraparte y hacerte olvidar (e incluso comenzar a disfrutar) su enfoque casi contemplativo de los estereotipos de matrimonio, género y masculinidades, donde, lo que más brilla, es su elenco actoral; sin embargo – a pesar de las impactantes actuaciones de sus cuatro protagonistas, (aunque Benedict Cumberbatch seguro será nominado al Oscar), a pesar de la elegante dirección y puesta en escena de la directora – lo que ha hecho de The Power of the Dog una película para recordar, es ese impactante final: esa tormenta parsimoniosa que se convierte en tornado sin saber cómo, y que, para cuando reaccionas, es necesario detener los créditos y volver a ver, para apreciar cada señal, cada expresión y cada suceso que pasa en la pantalla para entender qué te acaba de dejar atónito y sin palabras… La mejor producción de Netflix en este año y una seria candidata para finalmente romper el gatekeeping y la maldición en los Óscares para las plataformas VOD.

9. DUNE
Denis Villeneuve | EUA

Dune

El estigma de que Dune – una de las magnas obras y pilar fundamental de influencia para el desarrollo de género de la Ciencia Ficción – era un material inadaptable, parecía ser cierto tras la fallida adaptación de David Lynch y el filme maldito, jamás hecho, y de culto de Alejandro Jodorowsky… y entonces, llegó Denis Villeneuve: y sin importarle la horda de fanáticos que hoy en día parecen odiar los productos que no estén previamente digeridos, el canadiense ha creado lo más cercano a una adaptación fiel y una magna obra del Sci-Fi… lenta en su construcción, con una ambientación soberbia, un cast casi perfecto y, principalmente, con un valemadrismo absoluto de la crítica y el fandom, Dune es una épica absoluta del cine moderno, pero manufacturada como se solían hacer las grandes producciones de los 50’s y 60’s, mientras que la analogía colonialista y la lucha de clases sigue formidablemente representada y mantiene su tinte filosófico de su material de origen… promete una segunda parte aún más épica.

8. BENEDETTA
Paul Verhoeven | Francia / Países Bajos

Benedetta

El regreso de Verhoeven después de la excelente e incómoda Elle, no podía ser más que una obra al mismo nivel de brillantez y perturbación: el despertar sexual de una niña siendo novicia, se relata justamente de la única manera en que alguien como su polémico director podía firmar: un drama que poco a poco se convierte en thriller de tintes herejes y eróticos, y un retrato fantástico de un hecho histórico durante en la Italia del siglo XVI… una historia de fe, amor, el cuerpo, la sexualidad e inquisición, con un impactante y épico tramo final … Benedetta no solo es una cinta provocadora, es una de la mejores películas del neerlandés, uno de los thrillers del año, y un filme que juega en las mismas ligas que otros documentos apóstatas como La Última Tentación de Cristo, Agnes de Dios y The Devils.

7. IN THE EARTH
Ben Wheatley | Reino Unido

In The Earth

Si bien obras como The Witch y Midsommar han encumbrado a sus directores como los referentes del Folk Horror en este siglo, el verdadero padre del renacimiento  y conceptualización formal de ese subgénero de tintes antropológicos, no es otro más que Ben Wheatley, quién tras dos brillantes incursiones en otros géneros en sus dos recientes filmes, ha regresado al tipo de terror que ayudó a establecer, usando como premisa para su historia la pandemia, leyendas del bosque y la biotecnología… la búsqueda de una bióloga perdida durante una investigación que puede curar una pandemia, es el pretexto para para crear un relato Folk Horror de alta manufactura, etéreo e indie, y donde Wheatley lleva su toque surrealista un paso más allá con una combinación precisa y preciosa de mezcla de sonido, manejo de cámara e iluminación (al punto de ser necesario apuntar que una persona con epilepsia debería evitarla) para crear una de las películas más incómodas, paranoicas, psicotrópicas y visualmente perturbadoras del año.

6. THE FATHER (2020)
Florian Zeller | Reino Unido / Francia

The Father

The Father es una película que perdurará mucho tiempo: No solo es que el director nos entrega una discreta puesta en escena más cercano a una visión teatral, y nos da un guion profundo, y actuaciones soberbias de un brillante Anthony Hopkins que se llevó el Oscar por el que es sin duda su mejor papel desde El Silencio de los Inocentes (y de los mejores de su vida), más una Olivia Colman que cada actuación reafirma que es una de las mejores actrices de la actualidad. Este es un filme imperdible que se ha convirtiendo en uno de los mayores, mejores y más desgarradores retratos de cómo una enfermedad mental puede ir consumiendo la vida diaria en cuerpo, alma y emociones de una persona… Emotiva, brillante y demoledora en partes iguales.

5. BELFAST
Kenneth Branagh | Irlanda del Norte

Belfast

Hay muchas formas de intentar describir lo que Belfast representa. Pero habría que comenzar por una afirmación tajante: ésta es la mejor película que ha dirigido el mítico Keneth Branagh. Sus eternas influencias shakespearianas están ahí, pero además de ello, ha encontrado una fórmula de autor en su puesta en escena, tan minimalista como artística, para plasmar la cotidianidad de un barrio en Irlanda del Norte en medio de The Troubles. Si bien la película peca de no tomar una postura más crítica o analítica en el ámbito político (Branagh limita el conflicto como algo meramente religioso), lo cierto es que termina siendo un detalle importante, pero que uno está dispuesto a obviar para disfrutar de una película jodidamente emotiva, con la capacidad de hacerte reír y llorar en partes iguales, y en algunos momentos cinematográficos sublimes, incluso lograr hacer ambas cosas en la misma escena… Este filme casi autobiográfico del norirlandés, se convertirá en un gran referente de su carrera, y muy probablemente, en una de las apuestas a ganarlo todo en la temporada de premios.

4. NOCHE DE FUEGO
Tatiana Huezo | México

Noche de Fuego

Tatiana Huezo lleva una década haciéndose de un nombre en el cine documental mexicano; y este salto al cine de ficción (aunque el tema está lejos de serlo) la ha consolidado como una de las realizadoras más importantes de país. Noche de Fuego mantiene esa herencia documental sobria y con el uso de un elenco combinado entre profesionales y personas de a pie, pero el intimismo que Huezo es capaz de lograr con su puesta en escena, con el lenguaje corporal llevando la comunicación más lejos que el lenguaje verbal, es un prodigio cinematográfico… El desgarrador retrato de las zonas más marginales de México en la mirada de tres niñas que tienen que vivir su infancia disfrazadas para no ser secuestradas por el crimen organizado, entrega la que es, sin dunda, la mejor película mexicana del 2021, una de las mejores en muchos años y un filme esencial para entender la realidad de nuestra nación, y el futuro del cine azteca.

3. LAST NIGHT IN SOHO
Edgar Wright | Reino Unido

Last Night in Soho

Hay que decirlo, Edgar Wright va invicto: cada uno de sus filmes es una maravilla absoluta en un balance perfecto entre el guion, la puesta en escena, la dirección y sus castings. Esta vez, lejos de la comedia británica o la acción trepidante, Wright ha brindado el mejor homenaje al Giallo del 2021, a los musicales y al cine Noir, ambientado en la Inglaterra setentera, magistralmente plasmado en sus cualidades técnicas (pocos directores son tan buenos con el montaje como Wright), pero también en sus dos brillantes protagonistas capaces de cambiar el tono emocional con tan solo su histrionismo y el cambio de luces. Tal vez no te mate de un susto, pero sin duda, Last Night in Soho es la mejor película de terror del 2021: una hermosa revitalización del Neogiallo, la consolidación de Anya Taylor-Joy, y un logro más en las manos de uno de los mejores directores de la actualidad.

2. ZACK SNYDER’S JUSTICE LEAGUE
Zack Snyder | EUA

Zack Snyder’s Justice League

Polémicas aparte, vamos a ser honestos: nadie (que no esté cegado por el fanatismo odiador desbordado de las redes) puede negar que la versión extendida de Justice League, es un triunfo absoluto y una joya en perfecto balance del cine comercial y el autoral… Durante 4 horas, Snyder da rienda suelta a su genialidad que puede zigzaguear en lo profundo y lo absurdo, para entregar el retrato más épico que se ha hecho de los dioses entre mortales que son los personajes de DC. Puedes amar u odiar a Snyder, pero es innegable su capacidad técnica y narrativa cuando tiene libertad, espacio (y muchas horas) para explayarse… Tampoco voy a ir más lejos en este texto, (ya tengo un artículo hablando del impacto y trascendencia de esta película, más allá de si te gustó o no el filme), pero en un futuro incierto, donde todo indica que no volveremos a ver a Snyder trabajando para DC, personalmente puedo decir que ya no importa: este documento es suficiente y será el sino, maldición y parámetro de todo el universo superheroico de Warner de aquí en adelante; aun si jamás vemos una continuación, ya No es necesaria, poque el movimiento a su nombre ha cumplido, y si nunca vemos la grandilocuente conclusión de la invasión prometida, siempre nos quedará como legado la que, a todas luces (y como siempre con Snyder, el tiempo se encargará de ponerla en su altísimo lugar) será un filme de culto, y una de la mejores películas de superhéroes jamás hecha#RestoreTheSnyderverse

1. TITANE
Julia Ducournau | Francia

Titane

Ni siquiera estoy seguro de cómo comenzar a hablar de Titane: uno de los factores que más considero al momento de establecer el orden de este top, no es si una es más buena que la otra (porque todo lo que aquí recomiendo lo considero excelente) sino cuánto fue capaz de emocionarme o moverme … Titane, es una de esas películas que, por un momento en su inicio, no estaba seguro de qué se trataba, pero que en su final agónico y angustiante que te robará el aliento durante todo su clímax, me dejó en silencio y sin capaz de procesar correctamente lo que acababa de ver, mientras los niveles de ansiedad estaban al máximo:

Titane es un filme inclasificable que cae en un montón de categorías al mismo tiempo. Puede ser un drama, un cuento de terror / body horror, e incluso, un relato de ciencia ficción, o simplemente podemos verlo como un postulado artístico, visual e impactante de Julia Ducournau, la que ya podemos llamar la gran promesa del cine autoral francés. Con Raw mostró que tenía un don especial para narrar historias muy humanas y a la vez torcidas desde una visión muy femenina y feminista, pero Titane ha superado cualquier expectativa previa que se tuviera: Alexia sobrevive en Francia explotando el placer y los bajos instintos masculinos, hasta que un día, un suceso extraordinario que raya en el surrealismo / erotismo industrial cambia su vida y descubre en ella un lado muy oscuro que tiene que saciar a partir de la violencia y el ajuste de cuentas hacia aquellos que le rodean… pero las consecuencias, tanto del del bizarrísimo suceso como de sus actos brutales, la llevan a huir y encontrar la salida a su vida, su futuro y sobre todo a encontrar su identidad en medio de la tragedia de otro hombre dispuesto a dejar a un lado todos los prejuicios de género de su vida y profesión, para abrazar nuevamente la esperanza… son dos abismos mirándose fijamente con la intención de salir de sí mismos con algo de luz…

Y contado así, parecería hasta esperanzador… pero NO lo es:

Titane es la vida, cruda y sin salida de los traumas, con solo dejos de felicidad en el eterno huir de la oscuridad del día a día; Titane es al mismo tiempo, una profunda compleja y hasta filosófica analogía de la identidad de género y de la rancia idiosincrasia social que la lucha por encontrar quién eres y qué amas enfrenta todos los días…  pero, a veces, es necesario una representación fantástica, brutal, salvaje y expuesta de los cuerpos y la identidades, para que un golpe tan seco y explícito sea capaz de llevar este mensaje a quienes se niegan a verlo… su crudeza, violencia, sordidez y surrealismo casi absurdo hace que NO sea recomendable para todo mundo, pero Titane es un manifiesto artístico de libertad, de amor y de la lóbrega naturaleza humana, donde al final, se engendra algo diferente, que no entendemos,  que puede parecer terrorífico para muchas personas, pero que al final – nos guste o no, estemos de acuerdo o no –  es lo de menos: porque existe…

A destacar también:

Censor

La ópera prima de la británica Prano Bailey-Bond, es una joya indie sobre una mujer reprimida que se dedica a censurar trash films ochenteros de serie Z, y justo a ese ambiente nos transporta su creadora: un descenso a la locura y el renacer traumático en uno de los mejores filmes de terror psicológico y slasher del año, que (por enésima vez en este texto) nos confirma que el neogiallo es la próxima gran tendencia en el género.

The Mitchells vs the Machines

Entre los excesos de marketing de las productoras de siempre, The Mitchells resultó ser, por mucho, la mejor película de animación del año (e incluso, ¡una de las mejores de Ciencia Ficción!). No solo es una pequeña carta de amor al cine y a las relaciones padre e hija, sino que es una comedia hilarante llena de personajes entrañables (¡Que le den el Óscar a ese perro!).

Swallow (2019)

Cuando la única libertad que la frágil Hunter encuentra en su vida es sobre aquello que decide tragarse o no, encontramos una brillante y dramática analogía sobre la invisibilización, y sobre la violencia social sistémica de pareja. Swallow es realmente un drama, pero raya en un filme de terror para cualquier persona con TOC o ansiedad. 

Swan Song

Emotivo drama de Ciencia Ficción sobre la forma en la cual lidiamos con la muerte, lo que valoramos de la vida y el dilema de priorizar nuestro deseo y paz, al de nuestros seres queridos. El Sci-Fi más humano: sin sobresaltos ni melodramas adicionales, solo la mera premisa de enfrentar a la muerte con toda la naturalidad con la que deberíamos hacerlo…

Tick, Tick, Boom!

La emotiva adaptación del musical de una de las leyendas de Broadway, Jonathan Larson, es una película que parece un simple musical entremetido, pero que en su recta final se convierte en una de las más emotivas películas del año conforme el miedo a perder la juventud se queda opacado ante los miedos de vida de aquellos que te rodean. A destacar Andrew Garfield, con la mejor actuación de su vida.

Nobody

Con un improbabilísimo Bob Odenkirk como héroe de acción, pero que resultó ser uno muy efectivo, Nobody es una de las mejores películas de acción del año de otro hombre promedio cuya violencia a su alrededor revela que no es el tipo aburrido que parece… tan buena, que podría comenzar una franquicia.

Caveat (2020)

En una cabaña un hombre debe cuidar a una persona con un problema mental, pero éste debe, voluntariamente, encadenarse para hacerlo… Tal vez la premisa no tenga sentido, tal vez el presupuesto le ponga muchas limitantes a su desarrollo, pero lo cierto es que Caveat, es una de las películas con las escenas más terroríficas del año y una de las mejores de folk horror y terror indie del 2021.

Luca

A estas alturas, yo ya no espero nada de Pixar: todas sus películas son exactamente iguales en su premisa, su mensaje y arquetipo de caracteres que buscan cambiar su statu quo con altas dosis de sentimentalismo fácil… pero, al menos, Luca es, de lejos, la comedia más divertida que han hecho en mucho, mucho tiempo.

De Kuthoer [The Columnist] (2020)

La historia de una columnista danesa sobrellevando su depresión a partir de los mensajes de odio que recibe en las redes sociales y cómo decide tomar acción para enfrentar a sus haters, es una de las mejores comedias de humor negro del año, explorando el deseo que todo mundo que ha sido víctima de ciberbullying ha soñado con hacer.

Matrix Resurrections

Aborrecida por los fans más acérrimos que creyeron que les acababan de robar su infancia, pero lo cierto, es que Lana Wachowski ha filmado la más grande mentada de madre a la industria del cine y a la cultura de masas basada en la nostalgia… una sátira inteligente y brillante en su primer acto, que pintaba para estar muchísimo más arriba en este top, pero que, desgraciadamente, en su segunda parte, se cae víctima de aquello que justamente acababa de criticar… Aun así, no les hagan caso a los haters viudos de su propia nostalgia: la película vale mucho la pena.

The French Dispatch

Visualmente hablando, es tal vez la mejor película del 2021. La puesta en escena de Wes Anderson es probablemente la más hermosa que ha logrado en su filmografía… El problema, es que sus guiones, aunque aún muy bien escritos (pero también cada vez más evidentemente misóginos), se han convertido en una autoparodia absurda, y casi una burla hacia sus legiones de fans hípsters… si sale a declarar que lo anterior fue a propósito, la colamos en el top 20…

The Medium

El gran producto de terror asiático del año llegó esta vez desde Tailandia: un mockumentary sobre una médium que parece estar a la mitad de la transición de sus bendiciones divinas hacia su sobrina, pero “algo” más podría entrar en su lugar… es una brillante película de terror folclórico y sobrenatural con momentos verdaderamente escalofriantes, pero que los huecos en la trama de su último acto, le restan puntos para ser un producto redondo. Aun así, de lo mejor del terror del año.

Spider-Man No Way Home

Nadie duda de que sea el mejor fanservice en muchos años y que sea inevitable salir emocionado de lo que uno acaba de ver en la pantalla… el problema es que, cuando el hype se diluya, quedarán en evidencia las enormes y hasta groseras fallas de guion, de continuidad, el desperdicio de su cast secundario, y hasta de una dirección a la que le quedó muy grande la tarea… aun así, no deja de ser una de las películas más entretenidas del año.

Army of the Dead / Army of Thieves

Netflix liberó a la bestia y le dio rienda suelta a Zack Snyder para hacer lo que se le dé la gana con su universo post apolítico zombie… y el director no ha defraudado. Si bien ambas cintas tienen algunos momentos fallidos en sus actos intermedios, están llena de todos los excesos y virtudes tan polarizantes, que muchos odian, pero muchísimos más amamos de sus filmes (en la precuela, Snyder solo produce), y son entretenimiento puro, que demuestra que Snyder es uno de los mejores directores del cine comercial de la actualidad.

Batman: The Long Halloween (I & II)

El primer gran producto de la nueva etapa del cine de animación de DC, llegó con estas dos películas: una adaptación modernizada y muy cercana al relato original de Jeph Loeb, uno de los mejores cómics jamás escritos del murciélago.

Akelarre

Un sencillo filme indie directamente del país vasco, resultó ser una de las mejores películas fantásticas de brujería del año, con un emotivo giro de tuerca hacia la visión femenina de ser socialmente juzgada por el solo hecho de ser mujeres, por ser jóvenes, y por ser libres.

Pig

La vendieron erróneamente como un delirante John Wick, y no podían estar más equivocados. Pig está en el lado serio y bueno de la extravagante filmografía de Nicolas Cage; es un viaje de redescubrimiento de un ermitaño con su pasado y una de las mejores actuaciones de su mítico y polémico protagonista en mucho tiempo.

Don’t Look Up

Aunque Adam McKay vuelve a entregar una comedia genial, con un tema del que es necesario que se hable y pone en la mesa la dinámica y existencia de la post verdad y los fanatismos mediáticos, Don’t Look Up está realmente muy por debajo de su dos últimas joyas, y en su búsqueda por crear una sátira inteligente, termina convirtiéndose dramáticamente en una parodia de sí misma en su tercer acto. Aun así, vale mucho la pena verla.

The Night House

De lo sobrenatural al thriller dramático, la historia de una viuda en su etapa de duelo que ha dejado de saber si lo que sucede a su alrededor es el duelo, la paranoia, o lo sobrenatural; más un uso de los recursos visuales y del manejo de cámara tan brillantes como originales, la convierten en una de las grandes películas de terror del año.

Selva Trágica

Rayando por momentos en el cine contemplativo donde la gran protagonista es la selva centroamericana, Selva Trágica es un parsimonioso relato de persecución, donde el racismo y el colonialismo parecen ser más atemorizantes que lo sobrenatural que acecha a todos sus protagonistas… un gran esfuerzo de crear folk horror y terror social en México, que puede servir como punta de lanza para hacer despegar finalmente este subgénero en el país.

SERIES

10. GOKUSHUFUDŌ [De Yakuza a Amo de Casa]
Temporadas 1 y 2 | Netflix

De Yakuza a Amo de Casa

Un humor simplón y casi inocente, una animación demasiado estática para los altos niveles gráficos de hoy en día, un argumento poco profundo… y, aun así, con nada me reí tanto como con la cotidianidad de Tatsu, un otrora frío, sanguinario y brutal asesino de la Yakuza que un día se enamora de Miku, una otaku y exitosa workaholic, y decide dejar de golpe su vida criminal para volverse un abnegado esposo y amo de casa… El humor más inocente para olvidarse del mundo, pero al mismo tiempo, todo un hermoso y ejemplar ejercicio de nuevas masculinidades, que nos regala uno de los mejores role models para los hombres de la posmodernidad.

9. 30 MONEDAS
Temporada 1 | HBO

30 Monedas

¿Se acuerdan de Alex de la Iglesia? ¡Volvió! ¡Y en forma de Serie de TV!… el mítico director español presentó este año una increíble historia de terror religioso y con momentos de body horror, desarrollada en un pequeño pueblo español donde la llegada de un nuevo sacerdote viene acompañada de extraños y torcidos sucesos alrededor de sus habitantes, al tiempo que una conspiración internacional busca juntar las 30 monedas de Judas. De La Iglesia no ha perdido el toque y mantiene su estilo crudo, violento y cargado de humor negro que a veces raya en lo absurdo, pero que en ningún momento deja de ser emocionante.

8. WHAT WE DO IN THE SHADOWS
Temporada 3 | FX

What We Do in the Shadows

Es injusto que una serie tan buena y tan divertida siga pasando desapercibida. Pero lo cierto, es que What We Do in the Shadows – serie spin-off del mítico mockumentary del mismo nombre de 2014 sobre la vida moderna de un grupo de vampiros y sus vicisitudes en ella – es una maravilla, y se ha mantenido inmaculadamente hilarante hasta las carcajadas durante tres temporadas. En mi opinión y a estas alturas (y a pesar de que me encanta la película), la serie ya es mucho mejor y más divertida que su material original, y con personajes aún más memorables.

7. SEX EDUCATION
Temporada 3 | Netflix

Sex Education

En su temporada 3, Sex Education no pierde fuelle y se mantiene como una de las mejores series del Reino Unido y de la TV en general: sus personajes siguen siendo entrañables y divertidos, y sobre todo ello, sigue siendo una enorme y profunda lección de sexualidad y relaciones personales de la Generación Z y de la normalización de la no discriminación y la diversidad sexual como parte de una nueva sociedad… Si hay una serie que debería ser casi asignatura escolar para las y los Centennials (y para tod@s los demás para entender los cambios socioculturales), debería ser ésta.

6. INVINCIBLE
Temporada 1 | Amazon Prime

Invincible

Cuando se supo que Robert Kirkman, creador de su material original, estaría involucrado en la adaptación animada, era claro que iba a ser difícil que Invincible no fuera una obra maestra: y es que, sin exageración, éste está considerado uno de los mejores cómics de superhéroes de la historia. La premisa de un mundo donde existen seres ultra poderosos y sus acciones tienen consecuencias en la vida real y cotidiana del resto de las personas, funciona como una historia cargada de diversión, grandes emociones, drama, muuucha violencia explícita, y algunas de las peleas más épicas del género, y la serie animada lo retrata perfectamente (con un cast vocal soberbio). Si la fidelidad al cómic se mantiene, estamos ante muchos, muchos años de Invencible y de lo que, sin duda, será – otra vez y ahora en un nuevo medio – una de los mejores productos superheroicos jamás creados.

5. WE ARE LADY PARTS
Temporada 1 | Channel 4

We Are Lady Parts

¿Una sitcom sobre una joven introvertida, con ansiedad, que se une a un grupo de punk de jóvenes mujeres, musulmanas, viviendo en Inglaterra? Parece la panacea progre que tanto odia la gente más cerrada… pero lo cierto es que uno de los mayores atractivos de la serie, es que, aun cuando tiene todos estos elementos aderezados con feminismo y diversidad sexual, todo ello está normalizado y sin necesidad de plantear obvios discursos (incluso dentro de la serie, las protagonistas luchan porque ninguno de dichos elementos – que sí abrazan – sean lo que las etiquete); la serie gira alrededor de la música: del amor por ella y sobre todo cómo el arte puede abrir tu vida y tu mente a un mundo libre y maravilloso… y eso es justamente lo más hermoso de We Are Lady Parts: La serie más entrañable del 2021, una comedia hilarante de humor británico y una serie destinada a volverse de culto.

4. WANDAVISION
Miniserie | Disney +

Wandavision

En un nuevo paradigma para el MCU donde todo va parecer que girará alrededor del fanservice y cameos, es muy probable que Wandavisión vaya a terminar siendo algo único en Marvel. Es su producto más arriesgado, experimental y rompedor en década y media, y es lo más cerca que han estado de representar correctamente el profundo y complejo personaje que es la Bruja Escarlata. Esta serie funciona como analogía del duelo, de la depresión y hasta de la salud y enfermedades mentales; lleno de homenajes a la historia de la TV estadounidense, adornando una puesta en escena técnica y artísticamente hermosa, para contar, entre el drama, la comedia y unos increíbles sutiles toques de terror psicológico y perturbación, el aislamiento de Wanda Maximoff del mundo… Wandavisión, al igual que las sitcoms que homenajea, ya es una joya de la TV.

(A partir de aquí, básicamente es un triple empate en el primer lugar…)

3. THE EXPANSE
Temporadas 5 y 6 | Amazon Prime

The Expanse

La monumental space opera del dúo firmante como James S. A. Corey es un hito en la TV… y desgraciadamente, uno que casi nadie ha visto… Cada temporada esta cargada de emociones, intrigas políticas, dilemas morales, personajes profundos y multidimensionales, drama… y todo ello coronado, con increíbles efectos especiales para desarrollar algunas de las batallas espaciales más emocionantes de la pantalla. Sin exagerar, The Expanse es la mezcla en equilibro perfecto de Star Wars, Game of Thrones y House of Cards, y me atrevo a decir que, ante mis ojos, es mejor que estas tres… La serie, en un emocionantísimo capítulo de cierre, ha llegado a su término, con un final que puede quedarse aquí, pero que está lo suficientemente abierto como para que un día Amazon la reviva… y ojalá lo haga, porque me atrevo decir que éste sea probablemente el mejor producto de Ciencia Ficción que he visto en este siglo y uno de los mejores en toda la historia del género.

2. MARE OF EASTTOWN
Miniserie | HBO

Mare of Eastown

Hay algo en el tono de Mare of Easttown que es cautivante: La premisa, si bien no parece ser nada que no se haya visto antes, es un relato noir sobre una detective de un pequeño pueblo de Pennsylvania que tiene que resolver el feminicidio de una joven madre soltera, al mismo tiempo que lucha con la propia cotidianidad de su familia rota por una tragedia. Un drama brutal de neorrealismo donde las historias personales familiares, sociales y de género, terminan jugando un papel fundamental para entender la lógica y las acciones de todos y cada uno de los personajes, desde los principales, hasta los más secundarios de la trama (un trabajo brutal de Kate Winslet, pero también de absolutamente todo el cast: algunos de los cuales dan aquí las mejores actuaciones de su carrera)… cada capítulo es una joya de dirección, de producción, de tono y de narrativa, donde no hay capítulo que no te deje enganchado hacia su final: un cierre impactante capaz de dejarte el corazón helado y que hacen que la serie esté llena de plot-twists, que te hacen cambiar tus teorías sobre quién perpetuó el asesinato, lo que siempre será un triunfo para una serie detectivesca… Mare of Easttow es la humanización del thriller como no se había visto en la TV desde True Detective… volvamos o no a verla en el futuro, la historia de Mare, es ya una de las mejores series de esta década por venir.

1. MIDNIGHT MASS
Miniserie | Netflix

Midnight Mass

Se ha vuelto casi un lastre en los productos de entretenimiento actuales el tener que estar constantemente aclarando “esto no es para todo mundo” simplemente porque se toma su tiempo en ser construido. Pero una vez que las audiencias están dispuestas a dar de sí y no recibir toda la acción y/o comedia de golpe en los primeros 5 minutos, podemos encontrar muchísimos productos de una calidad inimaginable:

Tal es el caso de Midnight Mass: la serie ha sido acusada de ser “lenta, aburrida y de diálogos cansinos”, de ser “un mal producto de terror” y de no cumplir con “el nivel de sustos” que se esperaba del creador de The Haunted of Hill House... pero cuando somos capaces de prestar atención, nos vamos a encontrar  con una inmensa joya de la TV: el regreso de un hombre a su tierra de origen después de arruinar su vida, combinada con la llegada de un nuevo cura a la pequeña comunidad, es el pretexto para desatar uno de los más formidables dramas de terror, con un guion brutal que es de lo mejor que se ha escrito en mucho tiempo… En la mejor tradición de Stephen King, Mike Flanagan construye toda una alegoría donde el verdadero terror está en la naturaleza y la moral humana de personajes que puedes odiar y amar en un mismo capítulo y que te brindan posturas en todo un espectro de colores y caminos… y luego, están los diálogos: los densísimos y parsimoniosos diálogos que han ahuyentado a toda la gente que esperaba una versión televisiva de El Conjuro y, en su lugar, se encontraron con una narrativa humana, teológica y filosófica sobre la vida, el bien y el mal; sobre la interpretación torcida que hacemos de los textos bíblicos y cómo estos pueden moldearnos hacia la virtud o servirnos para alimentar el lado más torcido del nuestra humanidad.

Midnight Mass merece nuestra paciencia, atención y concentración a la hora de verla, leerla y escucharla; merece sentarnos a reflexionar sobre las posturas e idiosincrasias de sus protagonistas, y merece que el tiempo le dé la razón a Flanagan y la convierta en una de las mejores series de que hemos visto en la pantalla.

A destacar También:

Hawkeye

La mayor virtud de Hawkeye reside en su sencillez ajena a la pretensión poco lograda de las series anteriores de su universo, lo que la convierte en un producto muy adecuado para las reglas básicas del MCU a cabalidad: una comedia ligera, divertida y con muchos momentos de acción.  Aunque no está ajena al fanservice (algo que indica será el elemento alrededor del cual gire el MCU), he de aceptar que fue emocionante ver el regreso de “ese” antagonista en esta nueva etapa… ah, y por cierto, Marvel: #PayDavidAjá

Hacks

El hype del año pasado fue real: Hacks es una comedia emotiva y entrañable, con una Jean Smart brillante, que no solo muestra un divertidísimo choque generacional, sino también un montón de coincidencias en la vida laboral de las mujeres a lo largo de las décadas.

The Witcher

Casi nunca un producto tiene un reconocimiento universal en todas las industrias culturales donde se presenta, pero The Witcher es un hit en series, videojuegos, libros y cómics. En su segunda temporada, el viaje de Geralt de Rivia pierde profundidad, pero gana dinamismo y sigue siendo una de las mejores series de fantasía de la actualidad.

Evil

La versión sobrenatural / teológica de X Files sigue siendo un hitazo en su segunda temporada. Si bien algunos giros comienzan a sentirse forzados, el desarrollo de personajes y su enorme carisma sigue siendo la mayor fuerza que tiene esta brillante serie detectivesca de terror religioso.

You

Hay que evitar romantizarla, pero la serie sobre el psicópata feminicida “favorito” de las plataformas VOD, sigue siendo un éxito. En esta tercera temporada, la serie ha degenerado prácticamente en una telenovela, pero hay que aceptar que, a pesar de un par de giros absurdos, es una telenovela muy buena.

Dexter: New Blood

No soy fan de los productos de nostalgia (de hecho, suelo calificarlos muy abajo en los tops), pero debo reconocer que me emocionó ver el regreso de la que era una de la mejores series de la historia, pero que a la mitad de ésta (y especialmente en su final), terminó rayando en un sinsentido… una década después, Michael C. Hall ha retomado la esencia de su personaje y, aunque de una manera un tanto discreta, por fin le ha dado el cierre adecuado a una de las mejores representaciones de la psicopatía que se han hecho en la TV.

Sweet Tooth

Lo siento gatekeepers, pero, a pesar de estar muy, muy lejos de la sordidez y crudeza del brillante cómic post apocalíptico del incombustible Jeff Lemire, esta Sweet Tooth – endulzada al grado de ser casi tierna, y con un tono emotivo casi familiar – increíblemente sigue funcionando, y lo hace muy bien… Otro ejemplo de que una mala adaptación, no es necesariamente un mal producto.

Hellbound

El enamoramiento de la K-Culture en Latinoamérica y el mundo está consolidado: y en el apartado de series, el terror dogmático y sectario de esta casi telenovela sobre seres del infierno recolectando almas, terminó siendo un éxito. Aunque su final tiene el toque moralista que la misma serie critica, sin duda es de lo más entretenido del año.

The Squid Game

Tal vez el enorme fenómeno del año pasado no sea tan atemporal, original y rompedor como su hype y sus ahora legiones de fans lo vendían, pero no deja de ser una serie muy, muy divertida de ver.  A pesar de que (nuevamente) el final se siente un poco forzado, todo indica que el hitazo mundial nos traerá una nueva temporada.

Falcon & the Winter Soldier

Aunque sin poderse quitar del todo esa nece(si)dad de contar chistes en todo momento, Falcon & the Winter Soldier es uno de los mejores productos de este año del MCU, por el simple hecho de recuperar la esencia de aquella secuela de Captain America que sigue siendo insuperable en la saga del infinito. El manejo del dilema moral y del thriller político es lo que más vale la pena en estos personajes.

Spider-Man No spoilers

No, no estoy exagerando, éste no es el escrito de un geek resentido porque alguien le echó a perder su capítulo revelación. Cuando te pones a analizar el porqué una persona está dispuesta a contarle a otras el final, la resolución o el giro de trama de algún producto de las industrias culturales como el cine, la TV, etc., es perfectamente lógico que no hay ni el más mínimo dejo de una buena intención de hacerlo… el spoiler siempre lleva, o ignorancia, o una mala intención, no hay más.

El que una persona haga spoilers, solo tiene tres explicaciones:

La explicación número 1, (la del iluso que soy que todavía quiere tener fe en la humanidad), es cuando hablamos de accidentes en las pláticas, y mera incapacidad de redacción, descripción o síntesis; hay cierto nivel de excusa para una persona que platica un tema, o incluso, critica o analiza cine y entretenimiento, y no tiene ni la más mínima pericia de hacerlo si contar partes de la trama que no debería revelar… eso, es solo ser muy limitado para el análisis (traducción: estar muy, pero muy pendejo para hablar de cine, TV, etc.). Es molesto y sin duda, si una persona quiere subirse al tren de sentirse influencer hablando de entretenimiento, debería repensarse si tiene madera para hacerlo… pero bueno, es como una de las grandes máximas del manejo de crisis (y de la vida): “es más fácil perdonar a un pendejo, que a un mentiroso o (específicamente para el tópico de hoy) malintencionado”.

La segunda explicación – probablemente la más triste – es que simplemente una persona está conscientemente dispuesta a arruinar la diversión de otra… Esa primera, con una necesidad imperiosa de llamar la atención, y cuya satisfacción solo se encuentra en quitarles a otros un momento de paz, placer, o incluso, felicidad… esta circunstancia (y todavía con un toque ingenuo de fe en la humanidad) quiero pensar que es la minoría, porque dichas personas no solo son perversas, sino lastimeras: realmente, no necesitan atención, realmente no buscan escandalizar, ni buscan provocar. No necesitan que te enojes con ellas… necesitan un abrazo… porque su vida es muy, muy miserable, y el pobrediablismo con el cual se manejan, les ha llevado a un punto realmente penoso de su triste rutina donde necesitan sentirse en conexión con algo o alguien, sin importar si esa interacción es una negativa.

Sin embargo, repito, es probablemente un deseo ferviente de que lo torcido no sea tanto en la sociedad y cultura de masas, que creo que la siguiente es la más común: no es que se pueda excusar como la primera, pero tal vez (solo tal vez) aún no ha alcanzado el nivel de bajeza sin retorno de la segunda…

Tercera: alguien cuenta un spoiler, por un comportamiento clasista que obedece a una formación sistémica. La gente cree que su privilegio es universal, y todo mundo tiene las mismas bondades de vida mundana que ellas. Porque, aceptémoslo, por mucho de que la comunicación digital ya haya alcanzado a la mayoría del planeta, no significa que todo mundo tenga acceso premium al entretenimiento; no significa que todo mundo tenga el mismo privilegio de conseguir las entradas para el primer día, acceder a plataformas de paga (o en su irónico defecto, la capacidad informática de entrar a las ilegales), de poder pagar entradas, de liberarse de su rutina y responsabilidades para ir a un estreno, de tener cercanía del lugar o simplemente el tiempo para acudir a una premier, o ver a la hora exacta de publicación On Demand un capítulo de estreno.

El contar un spoiler inmediatamente después de que lo has visto – y peor aún, que creas que tienes “derecho” a hacerlo porque “ya está disponible” – es un asunto de clase: de creer que “eres más fan”, y “más valioso” en la cultura de masas por dicho beneficio; pero es, además, un síntoma de que muy probablemente tienes en tu idiosincrasia alguna otra visión (mucho más grave) de desprecio por quienes no están “a tu nivel” de acceso cultural, educativo, monetario, digital, etc.: es claro que – si no eres capaz de ver que tus privilegios no los tienen la mayoría de las personas y que, obviamente, no tienes la sensibilidad de entender que tu acceso inmediato es porque tienes algún recurso que una mayoría de la sociedad no – entonces difícilmente tendrás la capacidad de tener empatía por otras desigualdades sociales, culturales y/o económicas mucho más profundas a las cuales las personas están expuestas en esta sociedad posmoderna.

El Gatekeeping como sectarismo

@zariasmusic

Reply to @paytonnsmith I hope this video finds the #Metallica fans lol, not my best #guitar playing but that wasn’t really the point #guitarist

♬ original sound – Zaria

Por mucho de que dicho comportamiento no solo obedece a la anterior “inconsciencia de clase” y a los privilegios ya mencionados, también tiene que ver con otro fenómeno de la cultura de masas que lleva el clasismo a un nivel casi sectario de pensar que no solo tienes más derecho, sino que otros tal vez no deberían tenerlo: el Gatekeeping.

Gatekeepers, son esas personas que creen que tiene la autoridad para decidir quién tiene argumentos y quién no, de seguir sus mismas aficiones; creen que prácticamente nadie tiene el derecho de entrar sin tener experiencia y conocimiento igual o mayor al suyo… dicho comportamiento, lo que hace es negar el derecho a otras personas a “llegar más tarde” a nuestras aficiones y a su cultura de masas; a llegar de manera casual y no intensamente enfermiza como ellos… el gatekeeping aparece en todos los niveles de fanatismo; hay quien va a despreciar a quienes llegan a un personaje como los superhéroes, por ejemplo, por las películas comerciales, y no por seguir sus ocho décadas de publicaciones; quien descubre una banda que le gusta e inmediatamente aparecen fans from hell a pedirte que les nombres toda la discografía con demos incluidos para validar tu gusto… y dicho sectarismo llega al extremo de quien afirma que alguien no es “suficientemente fan” si no vio o escuchó antes que nadie, si no compró en exclusiva, y si no cuenta con cada producto comercial creado al respecto…

Entonces, tu “castigo” por no ser primero en el consumo de un producto de entretenimiento, será el que no tengas derecho a disfrutarlo y sorprenderte con éste… por ridículo (y socialmente frustrado) que suene, ahí también reside la lógica del spoiler: si no eres el primero, no eres nadie en ese mundo de fantasía y resentimiento social.

No: el spoiler NO CADUCA

Vamos a ser muy enfáticos con esto: El spoiler NO caduca… ni a las 24 horas, ni a la semana, ni NUNCA.

Recuerdo pelear esto alguna vez con un grupo de estudiantes Centennials que se decían “fans acérrimos” del cine de terror, y que igual que, como mucha gente al leer el título de este texto, pensaban que llamar clasismo al spoiler era una exageración… resulta, que hablando del género, la plática derivó en que solo un par de una docena de personas, habían visto Psicosis de Alfred Hitchcock… Psicosis, tiene 60 años de haberse estrenado… ¿Creen que yo tendría derecho a contarles la película que probablemente tenga los dos Plot-Twists más grandes de la historia del cine? Y, si siguiera la lógica gatekeeper, ¿debería yo reprocharles porque la película tiene el triple de su edad, y reprocharles que se dicen fans del cine de terror / suspenso, pero no la han visto? ¿Debería menospreciar su fanatismo y amor por el género porque no han visto una piedra angular y su conocimiento de cine de terror se limitaba a Blockbusters estadounidenses de verano de la última década?

Y la respuesta – pase el tiempo que pase, tengan la edad que tengan, y sean amantes del género al nivel ñoño que sea, siempre va a ser NO… porque NADIE tiene derecho a arruinarle a alguien la experiencia, ni de un clásico, ni de una novedad ultra popular, ni de cualquier cosa que esté hecha con el fin de darnos un momento de felicidad…

Ni tu edad, ni tu privilegio de acceso prioritario a sistemas de entretenimiento premier, ni tu dinero, ni tu tiempo extra, ni tu supuesto fanatismo clavado, te da derecho a arruinarle a otras personas un momento de placer en esta cotidianidad donde estamos llenos de momentos grises.

Básicamente: Nadie tiene derecho a decirte que no tienes derecho a amar algo, ni a arruinarte lo que amas y sus momentos, solo por haber llegado antes… el cine, la música, la TV, los libros, cómics, videojuegos, y absolutamente todo el arte devenido en entretenimiento en la Cultura Pop, es tan grande, que su belleza alcanza para todas y todos…

#FacebookDown

Este lunes 4 de octubre, todas las redes sociales dependientes del emporio digital de Mark Zuckerberg (Facebook, Instagram y WhatsApp) sufrieron un colapso que mantuvo por alrededor de 8 horas sus servicios fuera de línea. Según reportes de Bloomberg, Dichos problemas técnicos, le costaron a Zuckerberg cerca de 4 billones de dólares, e incluso salir del top 5 de personas más ricas del mundo (que seguramente será solo por unos días, dado que la dinámica sistémica seguramente le ayudará a ponerse de pie en breve), además de un colapso financiero en la bolsa de valores.

A sus adictos más acérrimos, la ausencia de la Social Media más popular, tal vez les provocó altos niveles de ansiedad por las horas sin la validación digital de sus pares; aunque, por otro lado, a algunas otras personas, solamente nos ayudó a redescubrir otras redes olvidadas, a asomarnos por la ventana, e incluso a llegar al grado tal de acciones vintage como volver a marcar por teléfono para comunicarnos.

Pero, más allá de los problemas financieros de su dueño y de la ansiedad que nos provoca el menor rasgo de sentimiento de soledad ante el mundo, las horas sin este imperio digital, también nos tendría que hacer considerar su valor social (el que tiene y del que carece) y sus prioridades de cómo califica aquello a lo que nos exponemos en ellas.

Un suceso personal, justo el fin de semana previo, me hizo considerar la caída de estas redes (y todo el dinero que perdieron en solo unas horas) como una suerte de justicia poética, porque sus algoritmos cada vez están más lejos de entender lo que son espacios sociales seguros, a pesar de que se pasan predicando justo eso, con mensajes absolutamente doble moralistas acerca de sus pseudo valores de contenido:

Justamente, dos días antes de #FacebookDown, hice algo que, normalmente, simplemente ignoro: reporté una publicación… No la voy a citar, pero básicamente un usuario de una Fanpage que sigo, decidió que el 2 de octubre era un buen momento para hacer un “chiste” sobre Tlatelolco y para burlarse de las y los 43 de Ayotzinapa. Una hora después del reporte, Facebook me envió una notificación con este mensaje:


“Revisamos el comentario que reportaste y determinamos que no incumple ninguna de nuestras Normas comunitarias. Por este motivo no lo eliminamos”.

Para Facebook, el que alguien hiciera comentarios burdos y en apología de la matanza / desaparición de estudiantes, no representa un problema, aun cuando en su formato de reporte, aparecen las opciones “lenguaje que incita al odio” y “burla hacia victimas” …

Pero esta pasividad no fue exclusiva de esta vez:

Hace unas semanas, vi un comentario de un tipo haciendo una clara analogía racista en contra de una actriz afrodescendiente… el usuario estaba ofendidísimo porque en una serie de próximo estreno, le han cambiado la raza a un personaje y “eso destruía su infancia”, lo que, por supuesto ante su lógica, le daba todo el derecho de insultar a la actriz basándose en su color de piel… ¿la respuesta de Facebook? “El comentario NO infringe nuestras normas” …


Y tal vez la más grave: hace algunos meses, una página que seguía, hizo una publicación con la foto de una menor de edad (hija de un muy famoso director de cine) en traje de baño, más un montón de vatos en los comentarios sexualizándola.

Sin mentar madres, yo comenté que la niña de la imagen tenía 16 años… y la mayoría de los usuarios se me fueron encima… El mismo administrador del sitio me mandó al carajo: “yo tengo 17 años”, dijo, asumiendo que eso “le da derecho” a sexualizarla… así que dejé de seguir el sitio, y reporté la publicación y los comentarios abiertamente pedófilos en ésta …

Y la respuesta de Facebook, simplemente fue “El contenido NO infringe nuestras normas” …

Burla a tragedias, comentarios racistas, pedofilia y otras linduras como expresiones neonazis, fake news y post verdad, uso de bots, misoginia, islamofobia, rusofobia, etc., NO infringen las reglas del cuasi monopolio del social media

¡Ah, pero mucho cuidado! No se les ocurra siquiera colocar una imagen de alguien como Varg Vikernes, o poner un enlace a su música… y por ningún motivo, se les ocurra subir una foto que haga siquiera la más mínima analogía a un avión cerca de dos torres… porque la red los va a mandar 30 días a la congeladora.

¿Qué puedo decir? El valemadrismo de esta red me está haciendo considerar dejar ésta y todo el Social Media… pero, por otra parte, supongo que no es culpa completa del medio digital: al final, lo único que están haciendo, es permitirnos exhibir el lado más bajo y repulsivo que tenemos como humanidad:

Este tipo de doble moral debería darnos pie a reconsiderar si – estos ambientes digitales tan llenos de frustración y donde hemos convertido las redes en una banqueta donde creemos que está bien escupir todo el veneno que queramos mientras escudamos nuestro odio en la falacia de la “libertad de expresión” (un concepto que ni siquiera entendemos) – es de verdad algo que debería preocuparnos “perder” por 8 horas… Tal vez, de vez en cuando, el quedar desconectados, el alejarnos de nuestra necesidad de aprobación, de nuestra necesidad de soltar odio en nombre de la libertad de expresión, y apartarnos de la doble moral corporativa, no sea algo tan malo.

Tal vez la maldita e irremediable Sociedad Red no nos permita abandonar del todo la hegemonía del Social Media en la dinámica de comunicación de la posmodernidad… pero no nos hace mal tener, ocasionalmente, un par de días como el #FacebookDown, donde el silencio digital nos permita recuperar nuestra humanidad, empatía y decencia por un par de horas…