Cuba

La Revolución Cubana en marcha

Frente a las amenazas comerciales de Donald Trump al gobierno de México por el tema migratorio, la República de Cuba expresó su solidaridad con la nación y subrayó que esto es parte de la Doctrina Monroe estadounidense, la cual indica que «América es para los americanos (estadounidenses)».

El presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel Bermudez, calificó en Twitter como «medidas coercitivas, discriminatorias y arbitrarias» las impuestas por Donald Trump contra México, en las cuales amenaza con cobrar un cinco por ciento de impuestos arancelarios escalonados al paso de los meses , con el pretexto de que el país no detiene la migración hacia Estados Unidos.

«De América somos», dijo el presidente cubano en sendos tweets en español y en inglés, siendo, hasta ahora, el único Estado en el mundo que se expresa en esos términos ante la andanada de la Casa Blanca.

Del mismo modo, el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrila envió un mensaje de solidaridad con México respaldado la postura del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre que, para frenar la migración, se requiere «cooperación para el desarrollo».

El canciller cubano fue más allá y calificó de «coercitivas, discriminatorias, imperialistas y arbitrarias» las medidas de Trump y encasilló a estas como parte de la llamada Doctrina Monroe basada en la política de «América para los americanos (estadounidenses)».

México y Cuba gozan de una «relación cercana», según lo calificaron los cancilleres de ambos países, Marcelo Ebrard y Bruno Rodríguez, quienes se reunieron en la Ciudad de México el pasado catorce de mayo. De tal modo, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha expresado su solidaridad con la República cubana ante la aplicación del asedio comercial y económico contra la Isla basado en la Ley Helms-Burton.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, está de gira en México y se reunió con el secretario de Relaciones Exteriores mexicano, Marcelo Ebrard, en un encuentro en el cual ambos países acordaron seguir estrechando relaciones y declarar que Latinoamérica y el Caribe es una zona de paz.

La Cancillería cubana calificó el evento un cordial encuentro donde ambos cancilleres ratificaron la voluntad de aprovechar las oportunidades que ofrece el positivo estado de las relaciones bilaterales y se comprometieron en trabajar para consolidarlas, en especial en materia económico-comercial y migratoria.

Ebrard y Rodríguez Parrilla intercambiaron sobre temas de mutuo interés en los ámbitos regional e internacional y coincidieron en preservar los principios refrendados en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

El Canciller mexicano estuvo acompañado por Miguel Ignacio Díaz Reynoso, director general para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores y embajador designado en Cuba.

Por la parte cubana, además, estuvieron presentes el embajador de Cuba en México, Pedro Núñez Mosquera, y el director general de América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores, Eugenio Martínez Enríquez.

El gobierno mexicano reiteró este miércoles su rechazo a la aplicación de título III de la ley Helms-Burton, que ejerce Estados Unidos sobre Cuba, y dijo que protegerá jurídicamente a las empresas de la nación azteca que puedan verse afectadas.

“Al igual que otros países, México analiza las instancias legales correspondientes para interponer las acciones por las violaciones al derecho internacional que la ley Helms-Burton representa, así como para proteger los intereses mexicanos en el exterior, así como para proteger los intereses mexicanos en el exterior”, dijo la cancillería en un comunicado oficial.

El texto explica que la Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana, comúnmente conocida como Helms-Burton, es una norma estadounidense en vigor desde marzo de 1996, y que contempla distintas acciones para fortalecer el bloqueo económico, comercial y financiero que el gobierno de Estados Unidos ha mantenido sobre Cuba.

Agrega que, desde su entrada en vigor, el gobierno estadounidense mantuvo suspendido el Título III de esta Ley, el cual permite a ciudadanos de ese país entablar acciones legales en tribunales norteamericanos por la explotación comercial de los bienes que les fueron nacionalizados por el gobierno cubano a partir del 1 de enero de 1959.

Sin embargo, el pasado 2 de mayo dicho Título fue activado por decisión de Washington.

Lo anterior, agrega, significa que cualquier persona, de cualquier nacionalidad, que realice actividades comerciales o financieras en Cuba en torno a una propiedad nacionalizada a un ciudadano estadounidense, corre el riesgo de ser demandada ante tribunales norteamericanos.

Aclara la nota que para contrarrestar los efectos extraterritoriales de la Helms-Burton, México cuenta con la Ley que Protege el Comercio y la Inversión de Normas Extranjeras que Contravengan el Derecho Internacional, en vigor desde octubre de 1996.

Entre otros puntos, señala la obligación de los tribunales nacionales de denegar el reconocimiento y ejecución de sentencias o requerimientos judiciales o laudos arbitrales emitidos con base en la Ley Helms-Burton, así como la prohibición a todas las personas (físicas, morales, públicas o privadas) de proporcionar cualquier información requerida por tribunales o autoridades extranjeras con base en dicha ley.

Además, señala la existencia de una reclamación “espejo” a través de la cual las personas afectadas por la aplicación de la Helms-Burton podrán demandar ante tribunales nacionales a aquella persona que los demandó ante cortes estadounidenses y solicitar como daños y perjuicios la misma cuantía a la que fueron condenados en Estados Unidos.

(Con información de Cubadebate)

En conferencia de prensa en la sede de la cancillería cubana, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, aseguró que el Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó a cinco empresas cubanas más a la lista de doscientas originarias de la Isla que Washington tiene para sancionar, esto, como parte de la política de bloqueo económico y comercial que sostiene EE.UU., contra el país caribeño.

Recordó que el asesor de seguridad nacional de EE.UU. John Bolton se pronunció por acabar la tarea emprendida por Estados Unidos en la invasión de Playa Girón de 1961 y que la doctrina Monroe «está viva y está bien».

El canciller cubano precisó que Bolton escogió como locación para esos anuncios a Miami y a un público selecto de los remanentes de la vieja, dispersa y derrotada brigada 2506. «Solo ese público podría aplaudir sus palabras», señaló.

Durante su intervención, el jefe de la diplomacia cubana informó que un documento desclasificado recientemente expresa como argumento de las medidas adicionales contra Cuba, la presencia de militares de servicios de inteligencia en el estado venezolano. «Es una vulgar calumnia que otra vez desmiento», reiteró.


«Bolton es un mentiroso patológico».

Ratificó que Cuba no posee tropas ni fuerzas militares en la República bolivariana de Venezuela y que Bolton es un mentiroso patológico, pues había acusado al propio canciller cubano de afirmar que había veinte mil matones en territorio venezolano.

Ese propio memorando del Departamento de Estado, asegura el despliegue de fuerzas militares cubanas hacia la frontera de Venezuela con Colombia para realizar acciones provocadoras, debido a lo cual el Canciller cubano exhortó a EE.UU. a presentar pruebas al respecto, aunque la calumnia que más indigna es la que señala que los médicos cubanos van de puerta en puerta repartiendo medicinas y advirtiendo a los residentes venezolanos que si no votan por el gobierno, le serán negados los servicios médicos.

«Bolton mintió sobre el papel de los médicos cubanos en Venezuela al decir que intercambiaban medicinas por votos a favor de Nicolás Maduro» (…) «Quiero agradecer a muchos gobiernos del mundo que se han pronunciado contra las medidas anunciadas por el Gobierno EE.UU. en especial a las voces que se han levantado desde este país en solidaridad con Cuba».

«Las nuevas medidas no sólo lastiman intereses del pueblo cubano, sino lesionan la libertad y el derecho de ciudadanos de E.EUU. de enviar remesas a sus familiares y amigos en Cuba», dijo el canciller, al sostener que Cuba rechaza las medidas anunciadas el 17 de abril y reitera que el gobierno de EE.UU. a falta de argumentos o razón, «acude a mentiras para intentar presentar estas acciones, ahora de manera más desvergonzada».

«Las medidas anunciadas castigan a las familias cubanas, a todas sin excepción, y castigan a las familias de residentes en ese país (…) las familias cubanas no deberían ser rehenes de la política interna de EE.UU» (…) «Los cubanos confiamos en la fuerza de la verdad, el derecho y la justicia».

De acuerdo con información del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Rodríguez Parrilla señaló que la isla reitera su voluntad de basar sus relaciones de acuerdo a los principios del Derecho Internacional, el respeto mutuo y el beneficio recíproco. Además, realizó un llamado a la comunidad internacional a detener la insensatez y la irresponsabilidad de estas medidas y a actuar antes de que sea demasiado tarde.

«Estados Unidos acusa a Cuba de violar los derechos humanos, de atacar a sus diplomáticos, de constituir una amenaza para su país y de responder a intereses de otros gobiernos» (…) «Cuba reciproca el apoyo mayoritario de la comunidad internacional a través de la colaboración médica, de su amplia presencia diplomática en el mundo y siendo huésped de un significativo número de embajadas», sostuvo.

Justo cuando este diecisiete de abril se cumplió un aniversario más de la agresión militar de Estados Unidos sobre Cuba en Playa Girón, la cual fue socavada en menos de setenta y dos horas, el gobierno de EEUU anunció la activación del artículo tercero de la Ley Helms-Burton, la cual castiga a cualquier empresa, persona o gobierno que emprenda negocios con la Isla y concede llevar a tribunales estadounidenses a cualquiera de estos que estén relacionados con bienes que fueron nacionalizados tras la Revolución de 1959.

La ley Helms-Burton permite que se tome acción en tribunales estadounidenses ante demandas judiciales contra entidades cubanas y extranjeras fuera de la jurisdicción de los Estados Unidos y endurece los impedimentos a la entrada en los Estados Unidos de directivos y familiares de las empresas que invierten legítimamente en Cuba.

Tales medidas fueron rechazadas desde hace mucho por la comunidad internacional, indicó la Cancillería de Cuba en un comunicación, y subrayó que la nación cubana repudió la Ley Helms-Burton desde su promulgación y aplicación en 1996, y cuyo fin fundamental es «imponer la tutela colonial sobre nuestro país».

La medida anunciada por Donald Trump, la cual será efectiva a partir del dos de mayo, limita las remesas que residentes cubanos en los EE.UU. envían a sus familiares y allegados en la Isla y restringe aún más los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba, y la de aplicar sanciones financieras adicionales.

¿Por qué EEUU hace esto?

La administración Trump emprende esta medida porque, según lo expreso el ex presidente Raúl Castor Ruz el pasado 10 de abril: “Se culpa a Cuba de todos los males, usando la mentira en el peor estilo de la propaganda hitleriana”.

Específicamente, se pretende castigar a Cuba por su apoyo a Venezuela y su presidente Nicolás Maduro pues, en la lógica geopolítica, para acabar con Caracas, se debe acabar primero con La Habana.

Según la Cancillería cubana, Estados Unidos acusa a Cuba de ser responsable de la solidez y firmeza que han demostrado el gobierno bolivariano y chavista, el pueblo de ese país y la unión cívico-militar que defiende la soberanía de su nación.

«Miente descaradamente al alegar que Cuba mantiene en Venezuela a miles de efectivos militares y de seguridad, influyendo y determinando lo que ocurre en ese país hermano. Tiene el cinismo de culpar a Cuba por la situación económica y social que enfrenta Venezuela tras años de brutales sanciones económicas, concebidas y aplicadas por Estados Unidos y varios aliados, justamente para asfixiarla económicamente y generar sufrimiento en la población», dijo el gobierno cubano.

De tal modo, Washington con a ley Helms-Burton llega al extremo de presionar a gobiernos de terceros países para que intenten persuadir a Cuba de que retire este «supuesto e inverosímil respaldo militar y de seguridad», e incluso para que deje de prestar apoyo y solidaridad a Venezuela.

Pero, para La Habana, la administración Trump es reconocida por «la inescrupulosa tendencia a utilizar la mentira como recurso doméstico y de política exterior. Es un hábito que concuerda con viejas prácticas del imperialismo».


«Cuba no posee tropas ni participa en operaciones militares ni de seguridad en Venezuela».

Aún están frescas las imágenes del Presidente George W. Bush, con el apoyo del actual asesor de Seguridad Nacional John Bolton, mintiendo indecorosamente sobre supuestas armas de destrucción masiva en Irak, falacia que sirvió de pretexto para invadir a ese país del Medio Oriente, señaló el gobierno cubano

«Debe quedar claro que las calumnias de los Estados Unidos descansan en una mentira total y deliberada. Sus servicios de inteligencia tienen evidencias más que suficientes, seguramente más que ningún otro Estado, para conocer que Cuba no posee tropas ni participa en operaciones militares ni de seguridad en Venezuela, si bien es un derecho soberano de dos países independientes determinar cómo cooperar en el sector de la defensa, lo que no le corresponde a EE.UU cuestionar», sostuvo.

Y sentenció: «Quien acusa mantiene más de 250 mil soldados, en 800 bases militares en el extranjero, una parte de ellas en nuestro hemisferio».

Cuba defendió su solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela como «un deber que forma parte de la tradición y los principios irrenunciables de política exterior de la Revolución cubana».

El gobierno de Cuba hace un llamado a todos los miembros de la comunidad internacional y a los ciudadanos estadounidenses para detener la escalada irracional y la política de hostilidad y agresión del gobierno de Donald Trump.

Por su parte, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez declaró el pasado 13 de abril: “Cuba sigue confiando en sus fuerzas, en su dignidad y también en la fuerza y la dignidad de otras naciones soberanas e independientes. Pero sigue creyendo también en el pueblo norteamericano, en la Patria de Lincoln, que se avergüenza de quienes actúan al margen de la ley universal en nombre de toda la nación norteamericana”.