[MEZA DE REDACCIÓN]

Tania Meza Escorza es periodista y doctora en Ciencias Politicas y Sociales, especialista en estudios de Género y Comunicación

“Lucas era apenas un nene de dos años cuando comienzo a darme cuenta de que es diferente ¡Es tan callado! Si quiere algo, me tira de la ropa y lo señala. Pero aparte de eso, rara vez usa gestos para comunicarse. Tampoco dice sí ni no con la cabeza. A menudo se frustra y se enoja porque no lo entiendo: grita, patalea y da manotazos. No reacciona cuando le hablo ni al llamarlo por su nombre. Mi esposo y yo, empezamos a preguntarnos si será un poco sordo. ¿O no? Cuando digo “dulce”, Lucas corre hacia mí de inmediato. No obstante, escapa del contacto físico. A veces acepta sentarse en mis piernas, pero por lo general sólo cuando está muy cansado. Aprovecho cualquier oportunidad para abrazarlo, pero no son más que unos instantes, y demasiado infrecuentes”.


Los principales obstáculos sociales para las personas autistas son la falta de presupuestos públicos para la atención de esta condición, el estigma y la discriminación.

La historia de Lucas y de cómo su familia enfrentó el autismo de este niño tras un diagnóstico tardío, es una de las más difundidas respecto de trastornos del espectro autista (TEA), que es grupo de trastornos permanentes del desarrollo, manifestado en los tres primeros años de edad. Se deriva de una afectación al funcionamiento del cerebro, que se da principalmente en la infancia, con independencia de su género, raza o condición socioeconómica, y que se caracteriza por deficiencias en la interacción social, problemas en la comunicación verbal y no verbal y patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos y repetitivos.

Dado que la tasa del autismo en todas las regiones del mundo es alta y tiene un terrible impacto en niñas y niños, sus familias, las comunidades y la sociedad, la Organización de las Naciones Unidas estableció el 2 de abril como el día Mundial de Concientización sobre el autismo. Los principales obstáculos sociales para las personas autistas son la falta de presupuestos públicos para la atención de esta condición, el estigma y la discriminación, que impiden un adecuado diagnóstico y tratamiento.

El amor como lo conocemos hoy en día, es una invención cultural relativamente nueva, en comparación con toda la historia de la civilización humana. La forma de amar que hoy ejercemos, tendrá escasamente 200 años de existir.

Antes del siglo XIX, las uniones maritales en la cultura occidental nada tenían que ver con los sentimientos, ni siquiera con la atracción sexual. Cada matrimonio se arreglaba a partir de lo que convenía tanto al hombre, como a la familia de la mujer (no a la mujer por sí misma) Y desde esa época todavía nos llegan conceptos como la dote, o bien, la “tradición” de que el papá de la novia pague toda la fiesta de bodas.

En el siglo XIX se suscitaron dos acontecimientos paralelos que dieron nacimiento a la manera de amar que aún persiste: Primero, surgió el romanticismo con mucha fuerza en la cultura occidental, y trajo consigo la pasión por el sufrimiento e incluso por la muerte, a partir del descontrol emocional. En segunda, se masifica la primera ola del feminismo, en donde las mujeres conquistan el derecho a estudiar. Aún cuando se trataba de profesiones estereotipadas como la docencia y la enfermería, la sociedad patriarcal se vio en la necesidad de encontrar algún mecanismo de control para el desarrollo profesional y económico de cada vez más mujeres, y encontró en el romanticismo el control ideal:

Si quieres estudiar y trabajar, está bien, pero lo más importante es que te cases y te reproduzcas.

Tal idea parecía absurda en mujeres que comenzaban muy lentamente a tomar el control y la autonomía de sus vidas, así que, como estrategia para regresarlas al hogar, aunque fuera la mitad del tiempo, se inculcó sutilmente la idea de ellas podían elegir sus cadenas emocionales, que la gente más culta optaba por el romanticismo, no sólo en la teoría, sino en la práctica cotidiana, y que toda mujer “completa” debía tener la libertad de vivir un amor pasional, sentimentalmente incontrolable, literalmente “romántico”.


Como estrategia para regresarlas al hogar, aunque fuera la mitad del tiempo, se inculcó sutilmente la idea de ellas podían elegir sus cadenas emocionales.

A poco más de 200 años existir como hoy lo conocemos, el amor romántico se fue colando en el ideal de la humanidad en Occidente, particularmente entre las mujeres.

De la manera imperceptible como se posiciona un estilo de vida, utilizando para ello tanto la cultura como la economía, se asoció la autonomía de las mujeres con la vivencia de un “gran amor”, en donde ellas se opondrían a la idea de casarse con quien sus familias decidiera, para unirse al hombre que ellas “eligieran”, pero que debía tener la característica de hacerlas sentir “intensamente”, ergo, debía hacer que las mujeres eligieran esta manifestación de “autonomía” con el sentimiento y la pasión, no con el raciocinio.

Desde luego, que los hombres amables, con pensamiento incluyente (por pocos que pudiera haber habido en esa época, sí los había) no resultaban buenos candidatos para vivir “el verdadero amor”. Y en el caso de los hombres, dados sus privilegios patriarcales, se les permitía contextualmente vivir “el gran amor de su vida” con una mujer intensa y emocional, pero de ninguna manera sería la mujer con la que se casarían y formarían una familia, ya que su esposa debería mantener las características tradicionales de antes del amor romántico, y poseer “cualidades” que beneficiaran al hombre en cuestión, tales como la dote, la castidad, la familia de renombre, etc.

Hasta nuestros días llegan frases tan violentas como antiguas, tales como “en el corazón no se manda”, o “el corazón quiere lo que el corazón quiere”. Aunado a este pensamiento heredado, el contexto refuerza el amor romántico con canciones, melodramas, arte, y un largo etcétera, en el cual mantiene la enseñanza patriarcal hacia las mujeres de que, para que su vida esté completa, deben vivir una gran “historia de amor”, de esas que son tan intensas, en donde la violencia y el chantaje no son nada más naturalizados, sino que son vistos como algo memorable.

Beatriz Peña Reséndiz, presidenta electa del municipio de El Arenal, enfrentó el rechazo de sus correligionarios del PRI por haber sido candidata de ese partido a la presidencia municipal del lugar. FOTO: Oficial
Beatriz Peña Reséndiz, presidenta electa del municipio de El Arenal, enfrentó el rechazo de sus correligionarios del PRI por haber sido candidata de ese partido a la presidencia municipal del lugar. FOTO: Oficial

PACHUCA – Pasado más de un mes de realizadas las votaciones para la renovación de ayuntamientos, y con algunos anuncios de impugnaciones, en el estado de Hidalgo es preciso recordar que se consiguen 17 de 84 alcaldías para mujeres, es decir, únicamente el 20 por ciento de los gobiernos municipales.

Luego de que en casi todos los partidos políticos hubo de hacerse ajustes ya iniciadas las campañas para conseguir el 50 por ciento de candidaturas encabezadas por mujeres, finalmente los resultados no arrojaron un estado 50-50. Pese a quedar aún lejos de la paridad, a partir del próximo mes de septiembre Hidalgo tendrá 17 presidentas municipales, contra cinco con las que cuenta actualmente.

Aunque el Partido Acción Nacional (PAN) gobernará en la capital del estado, es el Partido Revolucionario Institucional (PRI) quien consiguió un mayor número de alcaldías encabezadas por mujeres.

De este modo, las panistas gobernarán Pachuca, Atitalaquia y Apan. Las priistas Cuautepec, Pisaflores, Atlapexco, El Arenal, San Agustín Metzquititlán, San Agustín Tlaxiaca, Acaxochitlán y Santiago Tulantepec.

Por su parte, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) tendrá cuatro presidentas municipales gobernando en La Misión, Tasquillo, Juárez y Huazalingo, mientras que el Partido Nueva Alianza (PANAL), contará con dos alcaldas en Huautla y San Salvador.

Actualmente, Hidalgo cuenta sólo con cinco presidentas municipales en los municipios de Huasca, Villa de Tezontepec, Tepehuacan de Guerrero, El Arenal y La Misión, estos dos últimos son los únicos que por segunda ocasión consecutiva serán gobernados por una mujer.

En el Congreso local tampoco se logró la paridad. Aunque en este momento todavía no se conoce el número preciso de diputadas que integrarán el próximo congreso, es claro que tampoco ahí las mujeres tendrán los mismos espacios que los hombres.

Habitantes del municipio de El Arenal se manifestaron en la sede del Comité Directivo Estatal del PRI en repudio a su propia candidata, Beatriz Peña Reséndiz, exigiendo la candidatura para un hombre. FOTO: Archivo Criterio Hidalgo
Habitantes del municipio de El Arenal se manifestaron en la sede del Comité Directivo Estatal del PRI en repudio a su propia candidata, Beatriz Peña Reséndiz, exigiendo la candidatura para un hombre. FOTO: Archivo Criterio Hidalgo

¿Qué pasó con las demás candidatas, con las que perdieron las elecciones? En la mayoría de los casos sus propios compañeros de partido operaron contra ellas. En más de un municipio se escuchaba decir entre los militantes del mismo partido de las candidatas que “por ningún motivo” votarían “por esa vieja”, “por esa puta” o “por esa pendeja”.

Y cumplieron, porque en algunas localidades la estructura que tradicionalmente operaba por el partido imperante, salió inclusive sin ningún voto en favor de su candidata, y en cambio los operadores tradicionales consiguieron muchos sufragios para algún otro partido, el que fuera, con tal de que tuviera un candidato encabezando la fórmula, y no una “pinche vieja”.

Inclusive, hubo candidatas que debieron llevar a sus hijas e hijos a vivir a otros municipios durante la contienda, debido a que las amenazas de violencia política por género se extendieron también hacia sus familiares.

Ni los hombres, ni las mujeres que integran la cúpula política de todos los partidos en la capital del estado pueden ignorar la situación de riesgo en que estos comicios han dejado a sus candidatas en los municipios, a las que ganaron y a las que perdieron. Ellas están ahora con poblados enteros en contra, con la familia amenazada y con la reputación por los suelos, lo cual en el ámbito rural suele ser una sentencia de violencia o muerte para las mujeres en el espectro público comunitario.

PACHUCA – Integrantes del Comité Directivo Municipal del Partido Acción Nacional (PAN) detuvieron esta mañana una camioneta con panfletos en contra de Gloria Romero León y Yolanda Tellería Beltrán, candidatas panistas al Congreso Local por el Distrito XII de Pachuca, así como a la Presidencia Municipal de la capital del estado, respectivamente.

Yolanda Tellería Beltrán, candidata del PAN a la presidencia municipal de Pachuca. FOTO: PAN
Yolanda Tellería Beltrán, candidata del PAN a la presidencia municipal de Pachuca. FOTO: PAN

La camioneta fue interceptada por la militancia panista, luego de que habitantes de las colonias “Cubitos” y “Terrazas” les informaran que en ambas demarcaciones se estaban distribuyendo masivamente dichos impresos.

Las acusaciones vertidas contra ambas candidatas en los panfletos se imprimieron en papel membretado del Partido “Movimiento Ciudadano”, y referían a un presunto ultraconservadurismo de las panistas.

Gloria Romero fue señalada en el documento como activista en contra de los matrimonios entre personas del mismo sexo y de las familias homoparentales, aun cuando en los diferentes cargos públicos que esta política ha ostentado en el pasado, ha sido reconocida por asociaciones civiles integradas por personas de la diversidad sexual, e incluso en varias ocasiones ha dado el banderazo de salida en la Marcha del orgullo LGBTTTI de Pachuca.

Gloria Romero León, candidata del PAN a diputada local por Pachuca. FOTO: PAN
Gloria Romero León, candidata del PAN a diputada local por Pachuca. FOTO: PAN

El panfleto en contra de Yolanda Tellería destaca que de llegar ella a la alcaldía pachuqueña, no será esta candidata quien gobernará, sino su esposo, el también panista y ex priista Daniel Ludlow. Así mismo, recuerdan la iniciativa de ley que Tellería presentó siendo diputada ante el Congreso local para “defender la vida desde el momento de la concepción” (sic), lo cual ocurrió en la Legislatura local anterior.

La policía municipal recibió la camioneta que contenía este material de manos de la militancia panista y hasta el momento se hallaban en espera de la intervención de la Subprocuraduría de Asuntos Electorales.

 

Yesenia Valdéz, candidata del PRI a la alcaldía de Mixquiahuala de Juárez. FOTO: PRI
Yesenia Valdéz, candidata del PRI a la alcaldía de Mixquiahuala de Juárez. FOTO: PRI

MIXQUIAHUALA DE JUÁREZ – A dos días de las elecciones para renovar el ayuntamiento municipal, Yesenia Valdez Hernández, candidata del Partido Revolucionario Institucional (PRI) halló en la entrada de su casa de campaña una cabeza de cerdo ensangrentada, en el interior de una hielera.

La madrugada del viernes algunos pobladores de esta localidad dieran aviso a la policía municipal de que líquidos y olores extraños emanaban de una hielera abandonada en la calle de Galeana, colonia Centro, justo afuera de la casa de campaña priista, por lo que arribaron al lugar elementos policiacos, así como la candidata y su equipo, en donde encontraron la cabeza animal con los siguientes mensajes: “para yesenia de cctemplarios” (sic), y “declina x el que ya sabes o la próxima será tu cabeza”(sic).

El personal policiaco de Mixquiahuala dio aviso a la Procuraduría General de Justicia del estado de Hidalgo, cuyo personal realizó los peritajes correspondientes y tomaron la denuncia de la candidata a la alcaldía de este municipio, ubicado a 65 kilómetros de Pachuca, y a 106 kilómetros de la Ciudad de México.

Entrevistada por medios de comunicación locales, Yesenia Valdez declaró que no se dejará intimidar, y que ya sea una broma o de una amenaza real, este acto de violencia política no la hará declinar a su candidatura.