La mañana del 6 de abril fue diferente para quienes estudian en el Instituto de Ciencias Básicas e Ingenierías de la UAEH.
Al llegar a su escuela, encontraron que más de 30 árboles que habitaban en las inmediaciones de la biblioteca su instituto, fueron talados y, varios más, arrancados de raíz.
Se trata de una masa arbórea compuesta por oyameles, abies religiosas y pinos, que eran el refugio de aves nativas y migratorias.
Por si fuera poco, se trataba de la zona verde más grande de la llamada «Ciudad del Conocimiento» de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
El alumnado no tardó en reaccionar.
El derribo no es un hecho aislado
El 7 de abril, enviaron una carta al director del ICBI, Gabriel Vergara Rodríguez, expresando su «genuina inquietud colectiva» por la tala de los árboles. Además, señalaron que esta acción contradice el Plan de Desarrollo Institucional y Programa Institucional de Responsabilidad Ambiental de la universidad.
«Este derribo no es un hecho aislado, sino que se suma a la pérdida progresiva de áreas verdes más extensas e importantes del instituto», dice el documento.
También, criticaron que no haya existido comunicación previa con la comunidad sobre las acciones.
Al día siguiente, se reunieron con el Vergara Rodríguez y con encargados de la construcción.


De acuerdo con los testimonios del alumnado, el director del ICBI reconoció que no cuenta con los permisos para haber talado los árboles, pero que la autonomía de la Universidad lo «respalda».
Mientras tanto, tanto en redes sociales como dentro de la «Ciudad del conocimiento», la comunidad universitaria se manifestó.
«¿Compañeros, ya vieron el ecocidio que armó la UAEH?» (sic); «La UAEH taló 30 árboles ilegalmente para lavar dinero a gusto. Que no te vean la cara», fueron algunos de los mensajes que se pudieron leer públicamente.
Rector reconoce la tala: Muchas obras en la UAEH para este 2026
De acuerdo con información difundida por la UAEH, en los últimos cinco años, las obras de construcción han aumentado en la «Ciudad del conocimiento».
En el año 2022 se inauguró la torre de posgrado, hasta el momento, el edificio más grande del estado de Hidalgo. Una obra que le costó a la comunidad universitaria más de 435 millones de pesos.
Además, se edificó la sede del Sistema Universitario de Medios Autónomos (SUMA); el «Pabellón universitario», un área comercial y recreativa, más un estacionamiento de cuatro niveles.

Para este 2026, la UAEH avanza en la construcción de una nueva biblioteca central, una plaza estudiantil, un nuevo edificio de protección civil y un auditorio que sirva para conciertos de la Orquesta Sinfónica, eventos de titulación y culturales, con capacidad para 3 mil 500 personas.
Estas últimas obras son el motivo del derribo de árboles en el ICBI, según lo reconoció el rector Octavio Castillo Acosta en conferencia de prensa el pasado 8 de abril.
Ahí, expuso: “Lo que se ha comentado es real, nosotros no queremos ocultar nada, pero también informar que en los últimos dos años se han sembrado 955 árboles de distintas especies, con características que garantizan su adaptación, además de más de 2 mil bugambilias en áreas perimetrales, y se tiene contemplado plantar mil árboles adicionales como parte del plan de infraestructura”.
Sin embargo, Castillo Acosta no aclaró cuando, donde y cuál es la pertinencia ambiental de su plan.


