“Con o sin edificio, la Fundación seguirá”. Esa fue la sentencia con la cual Tonatiuh Herrera Gutiérrez cerró su discurso frente a unas quinientas personas que marcharon contra el intento de desalojo de la Fundación Arturo Herrera Cabañas, por orden del Gobierno morenista de Hidalgo.
”La Fundación somos todos”, dijo Irma Eugenia Gutiérrez Mejía, presidenta de la FAHC y viuda de Arturo Herrera Cabañas, el insigne promotor cultural hidalguense por quien esta Fundación lleva nombre desde 1994.
”Atacar a la cultura es de dictadura”, “Gobierno represor”, “¡No nos moverán!”, fueron algunas de las consignas que artistas y personas defensoras de derechos humanos lanzaron frente a la pérgola de la plaza Independencia donde se reunieron para arropar a la familia Herrera Gutiérrez y acusar al Gobierno del Estado por la maniobra de despojo de la mítica casona de la calle de Allende 113.
Una persona tras otra fue dando testimonio de los beneficios de contar con la Fundación Herrera Cabañas. De cómo este espacio no gubernamental les abrió las puertas “sin la necesidad de darle la mano a un político” y cuando las autoridades culturales no dieron respuesta.
Y advirtieron que la resistencia continuará. Que no la mellará el autoritarismo, ni la mañana fría y lluviosa, típicamente pachuqueña, que flanqueó el más grande acto de solidaridad frente al más frontal de los ataques dirigidos contra la más notable de las fundaciones culturales de Hidalgo.
Aquí algunas imágenes de lo que ocurrió:

















