Las inmundicias del Grupo Universidad, a dos años de Luis Gil Borja como rector de la UAEH

. Luis Gil Borja rindió su segundo informe como rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) en medio de una tormenta política de la que no ha logrado salir y que ha merecido el escrutinio implacable de la comunidad universitaria hacia su mandato; tanto, que ya sus gobernados han decidido en repetidas ocasiones y a través de protestas públicas, el futuro político suyo y del Grupo Universidad al que pertenece: la debacle

por Luis Alberto Rodríguez / Desde Abajo


Gil Borja (al centro). «A sus órdenes, Sosa» (foto: Especial)

Pachuca, Hgo., México.- Pausado, sonriente e impecable, ese es Luis Gil Borja, rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Conocido en ámbitos públicos como “buena gente, buena sangre», Gil Borja se enfrenta hoy viernes 9 de marzo a su prueba de fuego: emitir su primer estatutario y único informe de actividades como mandatario de la máxima casa de estudios de la entidad, atravesando 23 meses de tormentosa gubernatura, desde su interinato.

Estaruvo bajo los reflectores. A su lado se sentaron los máximos dirigentes universitarios y su amigo de toda la vida, compañero suyo de secundaria, el gobernador, Miguel Osorio. La oportunidad para asegurar los próximos meses en calma chicha si es que demuestra poder de convocatoria y absoluto control de poder universitario. Sabe, no obstante, que rendirá un informe en medio de una tormenta política que ha merecido el escrutinio implacable de la comunidad universitaria hacia su mandato; tanto, que ya sus gobernados han decido en repetidas ocasiones y a través de protestas públicas, el futuro político suyo y del Grupo Universidad al que pertenece: la debacle.

“Una universidad es siempre diversa. En ella se reúnen todas las corrientes, opiniones y credos, es lo que nos hace valiosos, el poder tener unidad dentro de esa diversidad y ni la universidad ni yo como rector , permitiríamos que por creencias o filias políticas fuera señalada o perseguida por la gente», declaró quien desde su arribo a la dirección del Instituto de Ciencias de la Salud, se convirtió en un miembro destacado del Grupo Universidad, dirigido por el ex rector y hoy diputado federal del PRI por Hidalgo, Gerardo Sosa Castelán.

El tres de enero y el tres de febrero del 2006, respectivamente, los académicos Pablo Vargas González, Tania Meza Escorza y Tonatiuh Herrera Gutiérrez, fueron cesados de sus puestos como investigadores y profesores del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, por órdenes expresas de su director, Adolfo Pontigo Loyola. No conforme, la directora de Radio Universidad, Claudia Figueroa -esposa de Mauricio Ortiz Roche, coordinador de la carrera en comunicación, fiel de Pontigo-, echó, un año después, el 3 de enero del 2007, a la productora Aideé Cervantes Chapa, bajo el pretexto vedado de su parentesco con el periodista Miguel Angel Granados Chapa, quien mantiene un litigio con Sosa Castelán, por la publicación del libro “La Sosa Nostra. Porrismo y Gobierno coludidos en Hidalgo».

Aquel 3 de marzo del 2006, de Vargas González fue sorprendido en su cubículo de trabajo por elementos de seguridad del ICSHu y, a manos del administrador de esa escuela, Mario Salinas, fue obligado a apartar sus cosas y bajos argumentos como los de “perredista» y “comunista» y “por no entrar en los intereses» de Pontigo Loyola, fue echado. Meza y Herrea, simplemente fueron rescindidos de sus contratos sin justificación alguna.

“Seguramente fue por cuestiones académicas», contestó el rector universitario cuando se le cuestionó al respecto.

La negligencia de Gil Borja respecto al caso, mereció la reprimenda de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) quien el pasado 12 de marzo del 2006 emitió un comunicado público donde, tras la queja que ante la instancia hicieran los académicos argumentando la ausencia , propone el anteproyecto para la creación del ombudsman universitario o la defensoría de los derechos de los universitarios a la UAEH; “el objetivo de este planteamiento es que catedráticos y estudiantes de la máxima casa de estudios conozcan sus derechos».

De acuerdo al documento, Alejandro Straffon, presidente de la CDHEH, expresó que, luego de recibir dos escritos de queja presentados por los investigadores Pablo Vargas, Tania Meza, y Tonatiuh Herrera, en el que manifiestan haber sido separados de sus cargos bajo argumentos poco claros, se determinó enviar el anteproyecto del ombudsman universitario pues, según los documentos presentados por los investigadores, las razones de su despido son distintas a las mencionadas por las autoridades universitarias.

En el anteproyecto, Straffon Ortiz destaca que “si bien es cierto que, en asuntos de índole laboral, la CDHEH, atendiendo su propia normatividad, está impedida para adentrarse al fondo del asunto, amén, desde luego, de la autonomía universitaria, no nos impide, sin embargo, brindar orientación y asesoría a los catedráticos para que acudan a las instancias correspondientes a hacer valer sus derechos humanos» por tanto, reza el documento, se transcribieron algunas disposiciones legales del ámbito nacional e internacional relacionados al caso.

De acuerdo a dichos instrumentos, se externa a la comunidad universitaria que, a través de diversos compromisos para la defensa de los derechos humanos, toda persona, de manera individual o colectiva, “tiene el derecho al legítimo ejercicio de su ocupación y profesión».

Manifiesta, igualmente, que “cualquier actividad que pueda afectar la dignidad humana y las libertades fundamentales de otras personas, deberá respetar las normas nacionales e internacionales de conducta y ética profesional u ocupacional que sean pertinentes.

El documento ostenta, asimismo, aspectos relativos a la discriminación en materia de empleo y ocupación, encuadra a la discriminación como cualquier distinción, exclusión, o preferencia basada en motivos de raza, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional u origen social que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación».

Perjudica Gil Borja a la educación pública

De acuerdo a los testimonios recogidos por los reporteros Rossana Peralta y Alejandro Avila del diario Plaza Juárez, profesores del ICSHu, evidenciaron la crisis de credibilidad por la que atraviesa la rectoría de la UAEH y hacen efectiva lo que a fondo es el fascículo del Grupo Universidad, ante la desventura de la pérdida del control universitario como lo hiciera en la década de 1970 y 1980. En resumidas cuentas, la comunidad universitaria le ha dicho “No» a su rector.

Escribe: “Algunos catedráticos de la licenciatura (comunicación) a petición de Plaza Juárez, también externaron su opinión. Manuel Toledo piensa que se ‘están tomando decisones es las que el que sale perjudicado es el conocimiento, que es por lo que existe la universidad pública’, Martha Vanessa Durán cree que ‘es grave porque la gente que se ha ido o han despedido, o como lo quieran nombrar, está comprometida con los ideales de la Universidad y ha trabajado por que tenga un lugar importante y sus alumnos sean elementos críticos y a veces pareciera ser que es malo’. Y otra profesora, quien no quiso proporcionar su nombre, consideró inútil hacer comentario alguno ‘para hablar de la mierda que hay aquí’»

El reportaje agrega declaraciones contundentes. “‘Nos estamos yendo hacia el oscurantismo, hacía allá va la Universidad, porque no es solamente Tania, ya fue semanas antes Pablo Vargas, el martes Tonatiuh Herrera y así se va a seguir’, declaró con firmeza Anel Aguilar, quien cursa octavo semestre y es directora de Bulbo Radio Experimental , pero quizá lo más preocupante es el nivel académico del que hace mención Edna ÿngeles, recién egresada de la carrera, ‘si de por sí estaba bajo (el nivel académico, va a bajar más. Estaban saliendo alumnos críticos para el trabajo de medios y con esto yo creo va a saca peleles para seguir con un sistema’».

Por si fuera poco, por primera vez en la última época, a la rectoría de la UAEH le surgió de las entrañas de su comunidad, un movimiento estudiantil de clara oposición a las autoridades de la universidad, con clara confrontación al Consejo Estudiantil Universitario del Estado de Hidalgo, que dirige el pasante de derecho y regidor del PRI por Pachuca, Cristian Guevara, la Conferencia Universitaria Independiente.

El 7 de febrero, la Conferencia Universitaria Independiente (CUI) -organización estudiantil separatista emergida para aquellas épocas-, emitió un comunicado que, sin tapujos, acusaba al Grupo Universidad y a “su cacique» de la crisis de identidad de la UAEH: “La primera coordinación de la Conferencia Universitaria Independiente acusa:

– Al Grupo Universidad; esa hegemonía fascista de unos cuantos que en aras del poder político y económico han mantenido secuestrada a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo a lo largo de 42 años, ofendiendo a la conciencia de los hombres y mujeres de buena voluntad, académicos, administrativos y estudiantes de nuestra casa de estudios mediante chantajes, amenazas y cualquier clase de violencia que pueda ser administrada; traficantes de la investigación; irresponsables y ladrones de la creación intelectual.

– A Luis Gil Borja, rector; Pilatos que se lava las manos a merced de la injusticia; solapador de las agresiones y por tanto, protagonista de las mismas; no apto para gobernar a una universidad que se ha cansado de ser testigo y víctima de los atropellos de sus caciques; ¿Que se puede esperar de un hombre que con tal de obedecer el poder supremo del cacique, permite su autoflagelación, se traiciona a sí mismo y a su inequívoca virtud de ser humano? ¿Como confiarle el gobierno de un casa de estudios como la nuestra a un becerro que por voluntad propia se ata las patas y se echa al matadero?

– A Adolfo Pontigo Loyola, director del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades; porro, traficante, soldado raso del cacique, peón de intereses; que desde 1974 ha servido a la Sosa Nostra , primero, como protagonista de delitos de diversa índole como estudiante, miembro de la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo y que, como funcionario, ha operado el despido injustificado de decenas de académicos. No nos extraña hoy su actitud boxeadora y engallada que hizo funcionar contra nuestros compañeros Meza, Vargas y Herrera. No nos sorprendería, en lo absoluto, que este que les habla, no lo haga mas el día de mañana, entonces, tendrían ustedes, compañeros, que preguntarle a Adolfo Pontigo Loyola sobre nuestro paradero.

– A Gerardo Sosa Castelán, El cacique; el traficante; el delincuente; la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo es la única universidad pública a nivel nacional que se lamenta de tener un dueño, ese es el mismo presidente estatal del PRI; que el pasado martes 14 de enero le fue demostrado que no estamos dispuestos ya a soportar sus perversidades políticas; que sabemos de quienes se fía, que conocemos sus nombres, que sabemos quien es él, como opera, que conocemos sus mas funestas debilidades; que desde ya, debe de saber que no descansaremos hasta que ese monstruo termine por sucumbir; que debe entender que somos mucho mas de lo que aparentamos; que sabemos bien que el monstruo, hoy, esta de rodillas… y si no nos cree… lo recordará cuando desde donde esté se lamente de no estar traficando recursos e influencias desde el senado de la República… ese puesto que ya perdió… y que lo perdió, a manos de quienes por años se sirvió para elevarse en las arcas gubernamentales… nosotros, los universitarios…» (Desde Abajo)

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