Arte

Enid es una escritora que nació en Pachuca, estudió la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, la Maestría en Desarrollo Urbano Sustentable ofertada por el Colegio del Estado de Hidalgo y actualmente es doctorante en Ciencias Sociales, también en la UAEH. Se desempeña como docente en los niveles preparatoria y universidad, y eventualmente hace corrección de estilo y ortotipográfica.

Ante lo diverso de sus estudios, pregunto de dónde surgió esa necesidad de escribir y ella responde sin titubear: «Seré sincera: no lo sé. Sólo es algo que te sucede, a mí me pasó desde muy niña, escribía cosas, me gustaban las palabras. Ya de grande quise contar historias que me pasaban por la mente, sin un objetivo en específico. Escribir es algo que siempre quiero hacer, escribo pedazos de cosas que eventualmente se convierten en una historia, en un relato o cosas que se me quedan en la cabeza por mucho tiempo hasta que toman una mejor forma y las puedo escribir para contar lo que quiero».

Enid se ha enfocado en el cuento corto y el relato, pero afirma que no podría encasillarse sólo en un género, ya que siempre está experimentando. Menciona que hay temas recurrentes en lo que escribe: la noche, la oscuridad, la muerte, la magia…

La noche nunca termina

Su primer libro se llama La noche nunca termina y fue el ganador del Premio de Cuento «Ricardo Garibay» 2018; el libro fue publicado en 2019 por la Secretaría de Cultura del Estado de Hidalgo. Igualmente afirma que posee cuentos en Lotería, una antología publicada por editorial Elementum y un texto que aparece en la Segunda antología de escritoras mexicanas. También hay varios textos de su autoría en el periódico El independiente, en una sección literaria llamada Maldito vicio y en la Revista 451 Effe.

¿Fue difícil conseguir publicar tu obra?, pregunto. «Creo que lo difícil fue escribirla. A lo largo de mi vida siempre he encontrado espacios digitales e impresos para publicar; respecto al concurso, fue la primera vez que metí mis textos y resultaron ganadores. Creo que lo difícil es escribir, pero sobre todo ser crítico con tus propios textos, pues no todo lo que hacemos es material que pueda publicarse; a veces hay textos muy flojos o muy ‘sucios’, con errores, con malas ideas y debemos ser críticas con ello también», comenta Enid.

Platicamos del reciente auge de la visibilización de escritoras y comenta que es muy importante que el trabajo de las escritoras se difunda porque, si bien siempre han existido, conocemos a las clásicas autoras occidentales de países hegemónicos. «Necesitamos conocer a escritoras periféricas y locales, a mujeres de todas partes del mundo y nacionalidades. Me gusta vivir en una época en la que las mujeres, en lo que sea que hagamos, estamos teniendo más espacios y nos estamos apropiando de ellos para contar una visión del mundo que no siempre fue tomada en cuenta», apunta.

Como amante de la escritura, al igual que Enid, le pido que me cuente qué ha traído esta a su vida. «Cosas increíbles y cosas terriblemente abrumadoras también. He conocido a gente extraordinaria que me ha ayudado a mejorar, ya sea desde sus comentarios positivos o negativos y también me he enfrentado a mi propia opinión sobre lo que hago, a cuestionar por qué hacer algo que a veces parece no ser relevante para el mundo. Pero al final del día, escribir me hace sentir poderosa», finaliza.

Sus metas profesionales son continuar trabajando como docente, pero también tener mejores condiciones para hacerlo. Y sin duda alguna, seguir escribiendo, «explorar otros temas, otras atmósferas, pero creo que eso pasará por el curso propio de la vida», dice Enid.

Las escritoras mexicanas que la inspiran son principalmente dos: Amparo Dávila y Sofía Segovia. También sigue el trabajo de Shirley Jackson, que le parece una voz muy peculiar y que ha marcado mucho las cosas que le interesan ahora para escribir. Menciona también a otras escritoras, como la uruguaya Cristina Peri Rossi, a Clarice Lispector y Charlotte Perkins. En el campo académico admira el trabajo de bell hooks, de Jane Jacobs y Saskia Saasen.

Puedes conocer más de La noche nunca termina en la página de Escritoras Mexicanas https://www.escritoras.mx/la-noche-nunca-termina/?fbclid=IwAR295aLkSagXgiBudTRKiCpS-

El domingo 8 de marzo, de las 10:00 a las 14:00 horas, se llevará a cabo un «Convite cultural» en el Centro de las Artes de Hidalgo. Dicho evento forma parte del programa anual Equitativa, lanzado recientemente por la Secretaría de Cultura, en conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

En esta ocasión, el «Convite cultural» incluirá cine y círculos de diálogo. Además, el Semillero Creativo de la colonia La Raza, parte del programa Cultura Comunitaria, dirigirá un maratón de lectura de obra de escritoras mexicanas y extranjeras, así como un taller en que niñas y niños darán color a las ilustraciones y pinturas de diversas artistas.

La entrada es libre. Si eres mujer y deseas compartir un texto de tu autoría en el maratón, el micrófono estará abierto. Si eres varón, también puedes pasar a leer, la única consigna es que el texto haya sido escrito por una mujer, pues el objetivo principal de la actividad es visibilizarlas.

Este es el cartel oficial:

YESSICA ADRIANA RUIZ MORALES NACIÓ EN PACHUCA de Soto, Hgo., en 1983; era una niña que gustaba mucho del dibujo y la música. Al pasar los años, estudiando la Licenciatura en Artes Visuales en la UAEH, descubrió la fotografía y el video, que la dejaron fascinada y cuya edición constituye hoy, además de su pasión, una fuente de ingresos.

Aunque actualmente no tiene el mismo ritmo de trabajo que antes debido a la crianza de su hijo pequeño, es notable que la maternidad no ha sido impedimento para que Yessica continúe con su carrera.

Entre sus logros profesionales destacan que fue aceptada en el Programa de Estímulos a la Creación, Formación y Difusión Artística y Cultural emisión 2011 y 2007, del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo (FOECAH), en la categoría Jóvenes Creadores, dentro de la disciplina de Artes Visuales, por la realización de un cortometraje y un documental.

En diciembre del 2012 participó en el Encuentro interdisciplinario Simbiosis/ Symbiosis México-Canadá organizado por FRONDA; en enero del 2013 fue becaria del programa de formación del Quinto Festival Fotográfico Foto Ensayo, del Fondo Regional para la Cultura y las Artes de la zona Centro y el Consejo Estatal de la Cultura y las Artes de Hidalgo.

En abril del mismo año fue ganadora del concurso de cortometrajes del Centro de las Artes, de la Tercera Semana de Cine Corto “Libertad Creativa” en la categoría de documental.

En la siguiente liga puedes ver su documental Identidad:

Cuando le pregunto cómo es su proceso creativo, qué significa para ella, responde “Para mí realizar un video es como armar un rompecabezas, como dirigir una orquesta de imágenes y sonidos que resuenan en mi cabeza una y otra vez, hasta completarlo. Plasmar una fotografía me sigue pareciendo mágico y aún más el poder combinarla con la pintura o crear mundos mágicos que parezcan reales. Siento que me da la misma satisfacción que a un niño crear y jugar. Si a eso le sumamos encausarlo (en caso del documental) a la lucha ambiental y que pueda ser un granito de arena para que se solucione de alguna forma o se escuche y difunda alguna problemática que lo necesite, eso me nutre como persona, me entusiasma y alegra el corazón”.

Cuando le cuestiono si ha notado un trato diferente hacia ella como artista a diferencia de los varones, responde que no y que «En general, es difícil sobresalir en el estado como artista, sin importar el género. Necesitamos disciplina y dedicación”. Sin duda, esas son cualidades que Yessica posee, basta mirar sus trabajos para darnos cuenta de que se ha esforzado en afinar su técnica y estilo. Entre quienes la conocemos, sabemos que «su ojo» es único.

Su meta a corto plazo es armar una exposición fotográfica y mover su trabajo. También dice que le gustaría incursionar en el video en stop motion.

En su camino, las artistas que la inspiran son Brooke Shaden, Natalie Shau, Alyssa Monks, Rebeca Saray, Remedios Varo, Cindy Sherman, entre otras.

Puedes observar su trabajo como fotógrafa en la fan page de Facebook Adriana Ruiz Fotografía, cuya portada habla por sí sola del talento de esta artista.

https://www.facebook.com/yessicaadrianaruizmorales/

Conozco a Frida desde que éramos niñas, el año pasado dio un concierto con la Orquesta de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (OSUAEH) y me conmovió hasta las lágrimas percibir su crecimiento como ejecutante; pude notar precisión, pasión y madurez, cualidades que me hicieron elegirla como parte de las mujeres músicas hidalguenses de quienes hablaré, sumándome al programa Equitativa de la Secretaría de Cultura, que tiene como uno de sus objetivos visibilizar a las mujeres artistas, en el marco del 8 de marzo.

Frida es ejecutante de violín, nació en Pachuca de Soto, Hidalgo, el 4 de julio de 1992; estudió en el Centro Cultural Ollin Yoliztli, entre los 15 y 17 años de edad; actualmente cursa el séptimo semestre de la Licenciatura en Música en la UAEH y también imparte clases en tres instituciones: el Centro Mineralense de las Artes, el Colegio Cervantes y en un proyecto de formación de orquestas infantiles y juveniles en Huasca, llamado Orquesta «Voces y sonidos mágicos de Huasca», también da clases particulares en su domicilio; todas se enfocan en niños de seis años de edad en adelante. Además, tiene un ensamble llamado Interludio Instrumental junto a su padre, el pianista Leoncio Medina Nava y el contrabajista Hugo Valle, su pareja.

Junto a su padre, el pianista Leoncio Medina

El camino recorrido

Frida afirma que descubrió su vocación a través de su padre, «Empecé a interesarme por la música porque lo escuchaba estudiar. Yo misma le pedí que me enseñara a tocar el piano; eso fue cuando tenía aproximadamente seis años. A diferencia de mis medios hermanos, mi padre no quiso invitarme a estudiar música para no ‘vacunarme’ contra ella, como sucedió con mis hermanos, quienes no se dedican a nada que tenga que ver con la música o el arte», comenta.

Así comenzó su trayectoria musical. Poco tiempo después escuchó el violín con el maestro Guillermo Olea Torres (QEPD), compañero de trabajo de su padre. Cuenta que este último no le permitió estudiar el instrumento pensando que sólo era un capricho, dada la novedad. «No le dije nada, pero ya no dejaba de acompañarlo trabajar, sólo para escuchar a Guillermo tocar el violín. Después de hacer labor de convencimiento, con ocho años de edad, comencé a estudiar el instrumento».

Cuando empezamos a hablar de su adolescencia y juventud, le pregunto si ha notado un trato distinto en lo laboral o académico por ser mujer, a diferencia de los varones; me cuenta «Creo que he tenido suerte. Sí sé de compañeras que han vivido violencia de género en el ámbito profesional. En mi caso, afortunadamente siempre he sido respetada y reconocida. No he tenido roces con colegas y lo agradezco mucho». Lo único que resalta es la falta de valoración del trabajo artístico, pues afirma que el problema que ha encontrado es la poca disposición para pagar lo justo por compartir sus conocimientos, experiencia o la calidad de la música interpretada en vivo por el ensamble Interludio Instrumental.

Resalta que aunque hay más violinistas varones que mujeres, su estudio la ha respaldado; así que ha podido ganarse un lugar como concertino en la camerata y orquesta de la universidad». Frida comenta que aunque hay competencia, no le teme, la asume y la disfruta.

Concierto con la Camerata del IDA

Cuando le pregunto qué ha traído la música a su vida, responde «No sé si podría englobar todo lo que viene a mi mente. Lo primero que podría decir es que me ha abierto muchas puertas en lo social y lo laboral. Me gusta que mi trabajo cabe en distintos espacios y con gente de todas las edades. Siempre estaré agradecida con mi papá, un músico hidalguense reconocido que ha compartido conmigo su conocimiento, experiencia, espacios y contactos».

Dice que académicamente agradece conocer músicos de otros países, pues han abierto su panorama y ampliado sus expectativas. Agrega: «Puede sonar a cliché, pero la música sí es un lenguaje que nos conecta sin importar de dónde somos». También cuenta que ha adquirido mayor sensibilidad consigo misma y hacia quienes la escuchan, así como control de sus emociones. Por último dijo «Amo compartir mi música y transmitirla como algo bello, que se puede disfrutar».

Su meta profesional es ser parte de una orquesta profesional, tal vez fuera del estado, como en Ciudad de México u otro país, quizá también como solista.  «Me gusta mucho ser maestra, enseñar, pero lo que más me llena es tocar, tocar y tocar», enfatiza.

«Me llena dedicarme a esto, lo cual no me hace dejar de lado el desear una familia propia, quizá hasta herederos musicales; eso también me entusiasma. Sin embargo, en esta etapa de mi vida estoy más centrada en lo profesional; quiero crecer como músico antes de formar una familia», afirma Frida.

Las mujeres que la inspiran

«Hace poco conocí la historia de la mexicana Concha Michel(1) y me ha inspirado bastante; así como maestras que han venido a Pachuca y CDMX, entre ellas se encuentran Cecilia Becerra, Natalia Gvozdetskaya, Erika Dobosiewicz y Anna GÖckel».  Erika tocó como solista e impartió una master class a la que Frida asistió. Me cuenta que ama México, es muy sencilla y toca increíble. «Hace que me enamoré más de mi instrumento. Hasta la fecha tenemos contacto», relata con emoción.

Frida con Anna Göckel

«La francesa Anna es muy joven, verla en acción y conocerla un poco como ser humano me llena mucho al saberla tan sencilla, humilde y a la vez tan grande como músico. Agradezco a todas las mujeres que han pasado por mi vida. Cecilia por ejemplo estuvo conmigo cuando yo era muy pequeña, ella me enseñó mucho y muy bonito. ¡Tenía un poder para enseñar…! ¡Hablaba y me atrapaba! Era estricta y sorprendente; tenía garra.  Ella se enfrentó al machismo y supo imponerse. Natalia era considerada la mejor maestra de la Ollin, ella ‘me hizo parir chayotes’; aunque sufrí bastante, me ayudó a forjar mi carácter. ¡Es excelentísima, como docente y como músico!», finaliza.

Próximas presentaciones

Frida se presentará en el Congreso del Estado de Hidalgo el 5 de marzo a las 13:30 horas, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Acude como parte de la Camerata Renaissance, integrada únicamente por mujeres y dirigida por la venezolana Victoria Sánchez.

1 https://es.wikipedia.org/wiki/Concha_Michel

El reloj social de lo que significa ser “metalero” en México presentó una brutal caída libre hacia el pasado. Todos los demonios de nuestra contracultura se reunieron nuevamente en el enésimo momento de ignominia de la escena: el KnotFest 2019

Este sábado mientras entraba el último mes de la segunda década del siglo XXI, en los albores de la tercera y de una sociedad de pensamiento alternativo supuestamente más despierta y transgresora, y en pleno escape del underground de muchos movimientos alternativos, el reloj social de lo que significa ser “metalero” en México, presentó una brutal caída libre hacia el pasado… todos los demonios de nuestra contracultura, se vieron reunidos en un solo momento, un solo suceso de ignominia: el KnotFest 2019.

Al compás de las llamas en las que se consumía el equipo de Will Hunt, baterista de Evanescence, ardían también las esperanzas, los progresos, las luchas independientes de bandas y genuinas promotoras; y resurgían los prejuicios, los estereotipos, y la macabra faz del arquetipo del metalhead que nos negamos a ver de frente, pero que esconde en su interior el fundamentalismo, el salvajismo, la doble moral, y todos los argumentos que le hemos dado al statu quo para que nadie, absolutamente nadie fuera de nuestra escena, nos tome en serio.

Hace 5 años, cuando escribí por primera vez de la coyuntura del Metal como industria y como escena en México, buscaba todos los argumentos posibles para defender lo indefendible… con cierta inocencia, encontré argumentos en conspiraciones gubernamentales, elitismos corporativistas y, por supuesto, nuestro chivo expiatorio favorito, los prejuicios sistémicos a la música, para tratar de justificar los “bloqueos” hacia la consolidación mainstream de la escena del Heavy Metal en México… hoy, un lustro después, no hay a nadie a quien culpar: hoy no hay argumentos para justificar nuestro autosabotaje… no, ni siquiera la más que probada incapacidad y estupidez de Javier Castañeda y su ahora infame y despreciable empresa Live Talent, son suficientes para justificar que, simple y sencillamente estamos podridos como escena…

Hemos caído víctimas de nuestra propia doble moral e hipocresía, de nuestra intolerancia  y falta de sentido de colectividad, y del fundamentalismo y canibalismo más descarado y asqueroso que ha rodeado desde siempre el ser un fan del Metal … en 2014 hablábamos de “la oportunidad perdida” de un festival enorme que hiciera que las grandes empresas promotoras voltearan a ver a un público potencial y un mercado sin atender… hoy, cinco años después, y contra todos los pronósticos, con al menos media docena de grandes festivales de Metal aconteciendo por año con cierto nivel de éxito, no solo la inmensurable ineptitud de Live Talent sigue viva (a pesar de acumular fracaso tras fracaso), sino, peor aún, la escena Metalera está, por increíble y paradójico que parezca, cada vez más grande… pero cada vez más sumida en la vergüenza:

A pesar de que la industria de los conciertos de Metal sea vuelto una tendencia y un negocio redituable para las empresas, a pesar de que cada vez más bandas internacionales del género voltean a ver a México, nosotros, los de a pie, los que nos identificamos con el Heavy Metal como un estilo de vida, seguimos siendo ese ser rabioso, reprimido, víctima de la anomia social, que huye de la corriente principal para llegar a la música extrema… seguimos siendo esos seres traumados e intolerantes, incapaces de ser empáticos y que queremos encontrar quién pague por la vida que nos ha golpeado y encasillado… seguimos siendo ese hipócrita conservador disfrazado de revolucionario que ataca y critica a otros géneros, pero también a sus pares, que menosprecia sus bandas y escena local, y es incapaz de proteger los progresos hechos por cumplir nuestros sueños mundanos de tener cerca a los ídolos que construyen la banda sonora de nuestras miserables vidas rutinarias…

Y el enésimo punto bajo, llegó por enésima vez, en el enésimo desastre de Live Talent… y esta vez, la escena Metalera en México se suicidó:

Foto: elclubdelrock.com
Foto: elclubdelrock.com

Se murió mientras nuestro egoísmo nos hizo ver fácil romper una valla de seguridad para acceder a donde no teníamos permiso ni derecho de estar, sin pensar jamás en la integridad y seguridad de otros… falleció cuando empezamos a robar los celulares y pertenencias de nuestros pares, hasta llegar al descarado asalto a personas con las que compartimos esta cofradía sonora… la asesinamos cuando el anuncio de una cancelación de dos bandas (derivada de nuestros propios actos y avivada por la incapacidad de una promotora rebasada), nos hizo creer que teníamos el derecho y autoridad de vandalizar, robar y destruir los instrumentos de un grupo; acción que llegó solo un par de días después de haber criminalizado y habernos burlado de mujeres que pintaron monumentos para visibilizar los asesinatos de sus hijas, sus madres, sus hermanas, sus amigas…

Y, como si no bastaran nuestras propias agresiones, la escena fue rematada y enterrada horas después, cuando la burda y ridícula promotora descargó su enojo y rencor, y con un malinchismo absoluto, borró de golpe y sin aviso la participación de al menos una docena de bandas nacionales.

Este tiro de gracia a la escena, lo dio Live Talent confiada en que sus acciones NO tendrán consecuencias: porque es ya normal que, “nunca pasa nada” cuando le quedas mal a una banda mexicana… “porque no venden”, “porque nadie los va a ver a ellos”, “porque son el relleno” y el metalero promedio “no cree en el metal nacional”… porque Live Talent es solo el monstruoso reflejo de incontables promotores, personajes y bares que brindan pseudo apoyo al Metal Mexicano, pero que bajo el pretexto de que “tú no eres nadie”, creen tener derecho de no pagarle a los grupos, de no promocionar si no les gusta la fecha o la banda, de no tener la mínima decencia de tener equipo en buen estado, de escupir a las espaldas de los músicos, y que creen que están salvando la escena con “abrir sus espacios y dar oportunidad”, pero que únicamente utilizan los movimientos alternativos para adornar y alimentar sus egos, y saciar su avaricia capitalista.

Comunicado de la banda Mexicana Jet Jaguar (ganandores del Wacken Metal Battle en Alemania 2017), al respecto de su eliminación sin previo aviso del Cartel del ForceFest, por parte de la promotora Live Talent

 

La escena se murió, porque al igual que lo mencionamos hace 5 años, a pesar de todo lo que pasó este fin de semana, al final, no va a pasar absolutamente nada: Live Talent solo tendrá que esperar unos meses a que llegue el Hell & Heaven 2020 para que todo mundo olvidemos su incompetencia, los bares solo tendrán que poner en promoción la cerveza para que regresemos, y el resto seguiremos menospreciando el trabajo de las bandas locales con el más férreo malinchismo …

El Metal, como música y como industria, sigue vivo: cada día más fuerte y más diverso; con nuevas generaciones haciendo música sublime, extrema y a la vez hermosa; expandiendo las barreras del género y alcanzando cada vez a más gente y más medios con gustos sonoros más diversos… pero, a la vez que la música crece, nosotros como escena nos empequeñecemos…

La escena metalera mexicana está muerta: estaba moribunda desde hace mucho, pero terminó de morir incinerada en el KnotFest 2019…  

Pero tal vez sea algo bueno: porque el Metal evoluciona, pero los metaleros seguimos igual, con nuestros mismos vicios, nuestra misma estúpida y falsa superioridad moral; incapaces de ver nuestros defectos, poniendo pretextos como «yo escucho metal y no soy así» para negarnos a ver el lamentable estado que tenemos como colectivo contracultural; intolerantes, hipócritas, egocentristas, borrando progresos comerciales y canibalizándonos entre nosotros… esta escena tal vez deba morir, para que otras personas más abiertas y que sepan realmente valorar esta música y lo que realmente significa tomarla como estilo de vida, puedan abanderarla dignamente…

Los metaleros NO merecemos el Metal…