Feminismo

Pasados los días luego que Gobierno Federal solicitara a la población mantenerse en confinamiento, las llamadas de auxilio y asesoría a la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (DDESER) Hidalgo incrementaron 50 por ciento; mientras que el Consejo Estatal Ciudadano de la Comisión de Búsqueda de Personas detectó que se incrementó el número de mujeres no localizadas en el mes de marzo.

La secretaria técnica del Consejo, Ana Lara Vargas, explicó que, de seis meses a la fecha se registraron 15 mujeres no localizadas, dos de las cuales aparecieron posteriormente en diversos lugares y dos más se encuentran no localizadas junto con sus hijos pequeños, dijo la también activista.

«Aunque aún estoy cotejando datos con la Procuraduría del Estado de Hidalgo, la mayoría de ellas tienen un historial de violencia familiar”, subrayó.

Recordó que las personas se les califica como desaparecidas cuando se presume que hay un delito y cuando son no localizadas es porque se piensa que tuvieron algún motivo para irse; en esta ocasión ellas pronostican que la violencia puede incrementar al estar todo el tiempo con ciertos familiares y deciden irse, explica Lara Vargas.

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La también abogada agregó que la no localización de personas esta incidiendo en adolescentes de entre 11 y 16 años

“Se está detectando un problema grave entre la familia, que no sabe cómo comunicarse entre ellos, entonces se genera violencia entre ellos, hasta en la más simple, y eso va dando lugar a otro tipo de violencia,:primero es la violencia verbal, luego la psicológica y se va desatando el circulo de la violencia”, dijo.

INCREMENTAN LLAMADAS DE AUXILIO

Por su parte la activista y coordinadora estatal de DDESER en Hidalgo, Bertha Miranda Rodríguez, explicó que el incremento de las llamadas al 50 por ciento que tiene la asociación es porque “finalmente están regresando los violentadores al hogar,».

«Tradicionalmente llegan a casa, se bañan, duermen y se van a trabajar y adiós; entonces la convivencia es poca; sin embargo, al estar todo el día en casa y si agregamos a los hijos y las hijas, el caos se complica y se desata la violencia”, dijo.

Manifestó que, en este momento, la principal violencia que se está detectando es la verbal y psicológica, pero con el paso de los días esta puede escalar.

“Algo que nos está llamando la atención es que la mayoría de las llamadas son de fraccionamientos de Mineral de la Reforma y Tizayuca, lo que también nos lleva a que la mayoría viven en casa de interés social y que por ende la infraestructura es pequeña y eso agrava un poco más la situación”.

SEGUIRÁN AUMENTANDO LOS CASOS

Ambas activistas coincidieron en que, conforme pasen los días, tanto la no localización de personas, como la violencia intrafamiliar incrementarán, por lo que invitan a la población a acercarse con las autoridades.

“Las instituciones están trabajando, están haciendo guardias para poder apoyarnos, y en este momento tenemos que confiar en ellas, por lo que es necesario que en caso de violencia se acuda a un Ministerio Público o el Instituto Hidalguense de la Mujer (IHM)”, manifestó Bertha Miranda.

Mientras que Ana Lara pidió a los padres de familia que busquen formas de tener una comunicación adecuada con sus hijos menores, pues se está observando que este es el principal problema que existe para que una niña, adolescente o mujer decida salirse de su hogar, lo que la pone en un estado de vulnerabilidad y ser víctimas de algún delito o feminicidio.

Durante la conferencia de prensa vespertina que el gobierno de México ofrece diariamente para informar sobre la situación vivida en el país por la contingencia epidemiológica, Nadine Gasman, titular del Inmujeres, señaló que la violencia contra las mujeres puede potenciarse durante la cuarentena.

Además, Gasman enfatizó que los cuidados específicos en la prevención del coronavirus al interior de los hogares suele recaer en las mujeres, debido a la inequitativa distribución que existe en el trabajo doméstico y familiar.

«Las mujeres pasan 39 horas a las semana dedicadas a los cuidados de la familia, contra 7 horas que en promedio pasan los hombres. Esta contingencia es una oportunidad para redistribuir el trabajo doméstico y lograr que esta nueva distribución trascienda a la cuarentena».

Gasman dijo es tiempo de reconocer que el trabajo doméstico y los cuidados no son sólo responsabilidad de las mujeres, sino de toda la familia.

La titular del Inmujeres planteo la estrategia de reconocer, redistribuir y reducir los trabajos doméstico y de cuidados asignados usualmente a las mujeres.

RECONOCIMIENTO A LAS ENFERMERAS

Durante la conferencia vespertina se hizo un reconocimiento al personal femenino del sector salud, ya que el 80 por ciento de personal de enfermería son mujeres, y son quienes están dando la primera atención a la ciudadanía durante la contingencia.

También se informó que el 30 por ciento de los hogares mexicanos son exclusivamente dirigidos por mujeres, quienes carecen de redes de apoyo para la atención de niñas y niños que por la contingencia están sin acudir a la escuela.

Otro aspecto social que se destacó es que 90 por ciento de las 2.2 millones de personas dedicadas a laborar en el trabajo doméstico son mujeres, y de esa cifra, 77 por ciento carecen de derechos laborales.

Con un llamado a los hombres para replantearse su participación familiar, las autoridades pusieron el número 9 1 1 a disposición de las mujeres que viven violencia por parte de su pareja, y que debido a la contingencia deberán convivir con quienes pudiera violentarlas.

“Una mañana fría de noviembre, un señor, como de treinta años, alto, barba cerrada, cabello negro y piel blanca, me sonrió; por cortesía respondí la sonrisa. Pero el hombre me siguió hasta subir al Tuzobús; por el tumulto, quedé acorralada en el área para personas con discapacidad, hasta ahí este hombre se me repegó, luego sacó su pene para restregarlo en la enorme chamarra que traía y eyaculó», narró Ana, de 20 años, estudiante del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Así como Ana, el 80 por ciento de las usuarias de transporte público han sufrido por lo menos una vez acoso sexual por parte de algún usuario, informó la presidenta de la Asociación Civil “Mujeres tomando el transporte público”, Pamela Álvarez Tovar, llevándolas a tomar medidas como cambiar de institución educativa y hasta dejar de estudiar. Agregó que muchas mujeres comienzan a sufrir acoso desde el momento que empiezan a utilizar el trasporte ellas solas, que es alrededor de los 12 años, cuando entran a la secundaria.

“Yo tomaba la colectiva de la central de autobuses al centro, aún no existía el Tuzobús; recuerdo que subí a la colectiva, una micro, yo iba a la secundaria número dos, tenía como doce años, tomé asiento en la parte de atrás del colectivo y a un lado venía un viejito, o al menos así lo vi yo, y cuando menos sentí me agarró una pierna, casi llegando a mí entrepierna y con una horrible sonrisa me dijo: ‘te invito un helado’, obvio entre en pánico, me levanté corriendo y empuje a una señora que estaba frente a nosotros viendo todo y no hizo nada; solo me gritó que era una grosera”, nos contó Adriana, una mujer de 35 años.

Ante los diferentes relatos que muchas mujeres pueden contar, Pamela Álvarez trabajó con diputados y diputadas de diferentes fracciones políticas para crear una iniciativa con proyecto para modificar el código penal y se considere al acoso y hostigamiento sexual como delitos, los cuales alcanzarían penas de seis meses hasta tres años y tres meses hasta dos años de prisión, respectivamente.

Las penas se duplicarán cuando la víctima sea una menor de edad, pertenezca a un grupo indígena, congregación religiosa, esté en situación de vulnerabilidad y cuando los delitos los cometan servidores públicos o docentes, a quienes se les destituirá y se les inhabilitará para ocupar cualquier otro cargo hasta por un lapso igual al de la pena impuesta.

Actualmente en México apenas 16 estados consideran el acoso sexual como delito; desgraciadamente Hidalgo no se encuentra entre ellos, explica Álvarez Tovar.

La activista agrega que han detectado algunas estaciones del Tuzobús como focos rojos en donde se acosa y fotografían a mujeres.

“Irónicamente la estación de Centro de Justicia es una de ellas, además de todas aquellas que se encuentran cercanas a una institución escolar o plaza comercial”, dijo.

Actualmente, las mujeres representan el 54 por ciento (36 mil 859 usuarias) del total de los usuarios del Tuzobús; de las cuales 82.1 por ciento son mujeres adultas;
13.6 por ciento son mujeres de la tercera edad;
4.2 por ciento se considera para niñas;
0.3 por ciento son mujeres con discapacidad.

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Álvarez dijo que entre el 8 y el 12 de marzo reciente, a través de redes sociales, les llegaron más de 500 denuncias por acoso y hostigamiento sexual, gracias a los tendederos contra el acoso sexual que realizaron estudiantes de diversas instituciones educativas, incluyendo la preparatoria 1 y el CECyT 16 del IPN.

«Estamos conscientes de que el número se incrementó por esta situación; sin embargo, el abuso de poder que realizan profesores sobre sus alumnas es preocupante, pues quiere decir que las mujeres no estamos seguras ni en lugares públicos, ni privados”, dijo Pamela Álvarez.

Sería importante que los y las diputadas aprueben dicha iniciativa, ya que solo existen políticas públicas para erradicar la violencia al interior de los hogares, escuelas y lugares de trabajo; sin darse cuenta que no existen en lugares públicos, calle y transporte público, donde estamos completamente en estado de indefensión.

La presidenta de la asociación Mujeres tomando el transporte público dijo que se requiere que las autoridades tengan las herramientas para protejar a niñas, adolescentes y mujeres en la vía pública pues «si no te tocó, no pasa nada, aunque haya eyaculado en ti», han dicho las autoridades.

No preguntes cuántas éramos porque no te alcanzará el tiempo; confórmate con saber que nunca habíamos sido tantas, tan decididas, tan libres. Y si insistes en calcular, piensa que hubo un tiempo en el que toda la calle de Guerrero se copó de morado, de verde, de consignas, de gritos de furia, de rebeldía, de «¡Ni una menos!», de «¡Tiemblen machistas!», y que desde los balcones salían a acompañarnos, a vernos hacer historia. Eramos tantas que logramos rodear en una cadena humana toda la plaza Juárez, por fuera, sobre las avenidas Madero, Revolución y Juárez, y aún nos sobraban compañeras. Ya frente al palacio de Gobierno, gritamos los nombres de nuestras desaparecidas y nos encargamos de dejar claro nuestro mensaje: estamos indignadas y tomaremos las calles hasta obtener justicia. Estuvimos mujeres de todas las edades, niñas y adultas mayores, mujeres con discapacidad, mujeres Trans, funcionarias, políticas, activistas, estudiantes, todas trabajadoras, de todas las capas económicas, muchas de ellas mujeres que por primera vez acudían a marchar, pues la guerra contra nosotras no puede ocultarse más. Por eso, no volveremos a callarnos; no daremos ni un paso atrás hasta tirar al patriarcado por completo, hasta que al fin sea NI UNA MENOS.

FOTO: Blanca Gutiérrez / DESDEABAJO.MX
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Más de 5 mil mujeres marcharon en Pachuca, para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres, exigiendo justicia por los 20 feminicidios cometidos durante 2019, además de las 601 carpetas de investigación que se abrieron por violación, y en lo que vamos de este 2020 ya se abrieron 63; también por las 4 mil 929 carpetas de investigación por violencia familiar.

Con consignas como: “justicia”, “Vivas se las llevaron, vivas las queremos”, “El Violador eres tú” “Señor, señora, no sea indiferente. Se mata a las mujeres en la cara de la gente” y “El estado opresor es un macho violador”, niñas, jóvenes y señoras, se unieron al unísono para exigir justicia por la ola de violencia que en este momento están viviendo.

Vestidas de morado y con un pañuelo verde en su mano o cuello las mujeres marcharon del Reloj Monumental, hasta Palacio de Gobierno; tomadas de las manos de desconocidas se unieron para dar voz a quienes fueron asesinadas, violadas, golpeadas, acosadas y quienes día con día viven con miedo.

FOTO: Blanca Gutiérrez / DESDEABAJO.MX

En los contingentes se podían observar a mujeres gritando, llorando, desahogándose por la violencia a la que se tienen que enfrentar. Al finalizar la marcha, quienes decidieron salir a exigir justicia, realizaron una cadena humana en las inmediaciones de Plaza Juárez, en dónde gritando: “no somos una, no somos cien, pinche gobierno, cuéntanos bien”.

Posteriormente realizaron un mitin afuera palacio de gobierno donde madres, hermanas, amigas, y víctimas de violación dieron testimonio de la falta de justicia por los crímenes de odio que se realizan en contra de ellas.

FOTO: Blanca Gutiérrez / DESDEABAJO.MX

Las manifestantes durante esta marcha rompieron las puertas de vidrio de Palacio de Gobierno, además de realizar pintas.