Carolina Viggiano y su visión sobre la prensa valiente

La PRENSA SIN MIEDO, según Carolina Viggiano


PACHUCA — La relación de Carolina Viggiano Austria con el periodismo hidalguense ha sido, de menos, aciaga. Quedó subrayado en las bitácoras del año 2015 el episodio en el que el fenecido periodista, Don Anselmo Estrada Albuquerque, denunció que la entonces candidata a diputada federal del PRI por Huejutla, lo amenazó con denunciarlo si no presentaba pruebas de lo que había publicado en su columna «La inocente polvorita». Corrían los primeros días de junio. El autor señaló que la campaña de Viggiano estaba influida por «coahuilenses», algo que aludía a la relación su esposo, Rubén Moreira, en la época, gobernador de Coahuila. Sus líneas habrían desatado la ofuscada reacción de la política.

Al respecto, escribió Don Anselmo: “Me expresó (Carolina Viggiano) categóricamente que lo que había publicado en mi columna ‘La Inocente Polvorita’ en el diario Criterio Hidalgo, estaba fuera de la realidad; que de ninguna manera hubo coahuilenses en esa región. En virtud de que me emplazó a presentar pruebas sobre lo publicado le contesté que era imposible acceder a sus deseos de inmediato. Con tono acalorado afirmó que si yo volvía a publicar algo sobre ella me denunciaría.”

«Sí, le llamé», reconoció Viggiano Austria, aunque negó que hubiera sido para amenazar al decano periodista de entonces 79 años de edad, quien ese mismo año había recibido la medalla al Valor Ciudadano por sus aportes sociales, de manos de la Fundación Arturo Herrera Cabañas.

Esta semana, Viggiano Austria protagonizó otro desatinado episodio, ahora, en su papel de aspirante a la candidatura al Gobierno de Hidalgo por el PRI. Ocurrió en una entrevista con el periodista Alejandro Gálvez, director del diario digital Quadratín Hidalgo, transmitida en su canal de Facebook. Ahí, la priísta dijo que podía expresarse a través de ese medio gracias a que el canal no tiene «miedo». De inmediato, volaron los signos de interrogación. ¿Qué quiso decir la política? Por supuesto, cometió un acierto al decir que tanto el reportero que la entrevistaba como el portal que dirige realizan un trabajo valiente, constatable día tras día. Pero, ¿en sus palabras delineó inferencias para el resto de la prensa estatal?

A pregunta de Alejandro Gálvez sobre las publicaciones que parecen enturbiar el proceso interno en el PRI, Viggiano Austria contestó: «(…) yo no manejo los medios de comunicación, no manejo las notas, no tengo nada qué ver con eso. Yo tengo mis redes sociales que es de lo único que me puedo hacer responsable porque yo lo emito, porque yo lo digo. Gracias a medios como el tuyo que es un medio serio, un medio, pues, poderoso, un medio que tiene credibilidad puedo comunicarme con los demás. Y gracias que no tienes miedo».

El fraseo de la secretaria general del CEN del PRI, por supuesto, no puede ser casualidad. Quizá se siente agraviada por lo que de ella se publica, o no, en algunas planas locales. Quizás anhela una mejor relación con la prensa, pero prejuzga que tiene las puertas cerradas. En su lógica partidaria, anclada a vicios en el manejo político del periodismo en épocas en las cuales le tocó desempeñarse como funcionaria pública, podría Viggiano Austria considerar que el gremio periodístico recibe línea para no considerarla en sus espacios. Quizá se considera a sí misma una figura incómoda para el poder actual y cree que, por eso, tendría lugares reducidos en el manejo de su información. A todo ello, ha de subrayarse el adverbio «quizás», por lo que cabe enfatizar, parafraseando su añeja respuesta a Don Anselmo Estrada, que nada de eso corresponde a la realidad.

Tratándose de política, el periodismo hidalguense carece de razones para tener «miedo». Y se advierte que no habría por qué sentirlo de ella, en tanto aspirante a una candidatura. Si su experiencia en el manejo de comunicación política es desafortunado, está a tiempo de corregirlo. Los medios arrogamos por deontología la inclusión de temas acordes a principios de veracidad y pertinencia. Y en el caso de DESDE ABAJO MX, nos mueven las propuestas en materia de derechos y avance cultural. De modo que, si ella tiene interés en impulsar su agenda, se entiende, pululante de innovación, ¿por qué alguien habría de negarse a difundirla? ¿No es este un Estado democrático o, de menos, aspiramos a su construcción? No existen razones para suponer, mucho menos para afirmar, que las y los periodistas nos guiamos por el odioso binarismo de valor y cobardía. De hecho, parte del trabajo de personajes como Carolina Viggiano Austria es hacer valer las leyes y mecanismos que posibilitan la libertad de expresión; precisamente aquello que nos salva de tener que realizar nuestro trabajo con temor.

De tal modo, debe saber la aspirante priísta que hemos estado trabajando desde antes de su incursión en la vida pública y seguiremos trabajando cuando ella decida alejarse. Y entonces como ahora, las planas estarán abiertas para hacer lo que sabemos hacer: periodismo, así, sin adjetivos.

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