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jueves, diciembre 8, 2022

¿Qué pasará con el PRI Hidalgo? (Primera parte)

PACHUCA — La euforia de la alternancia en Hidalgo ha empujado hacia los rincones algunos temas vigentes de la agenda política estatal. Uno de ellos: ¿qué pasará con el PRI estatal?

El otrora Partido-Estado colapsó en sí mismo en estas elecciones, dando paso a quien será el primer gobernador no-priísta de su historia. Pero eso no significa que el Revolucionario Institucional esté acabado. De hecho, están por vivirse meses cruciales para su futuro inmediato.

Su aún presidente local, Julio Valera Piedras, asumirá en el mes de septiembre la presidencia de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado. Y será él quien rinda protesta al mandatario entrante, Julio Menchaca Salazar.

Para el entonces recién llegado gobernador será crucial establecer buenas relaciones con Valera Piedras ya que será éste el interlocutor institucional en las discusiones sobre el primer presupuesto del Ejecutivo de Menchaca; el año, el primero, que habrá de fincar las bases de la transformación en Hidalgo.

De tal modo, el priísmo tendrá en Julio Valera Piedras tanto al primer líder del Congreso de la era Menchaca y, al mismo tiempo, a su presidente de Partido. De tal modo, la supervivencia próxima del PRI dependerá en mucho de mantener al oriundo de Zempoala en la máxima silla de su Comité Directivo Estatal.

Está probada la capacidad política de Valera Piedras. Hombre de diálogo; reestructurador, fraguado en las elecciones legislativas de 2021 y municipales de 2020, donde el PRI recuperó terreno; y facilitador de todas las fuerzas políticas que aún conviven al interior de ese Partido. Los tiempos reclaman estabilidad luego de la tormenta y un capitán sereno que lleve el timón.

FRAGMENTOS

La continuidad de Julio Valera al frente del PRI de Hidalgo se destaca, además, frente al ejemplo desastroso de su par nacional. La política de fragmentación impulsada por el Comité Ejecutivo Nacional priísta, con Alejandro Moreno Cárdenas como principal responsable, explica en buena medida el actual suplicio de su Partido.

Es momento de recordar que, quien en diminutivo se autonombra “Alito”, quebró el tradicional proceso interno priísta, imponiendo por la vía del Partido Acción Nacional a Carolina Viggiano Austria. No sirvieron, pues, sus pírricos intentos posteriores para cohesionar lo que él mismo había detonado y sus terribles resultados ya quedaron inscritos en la historia.

Desde la dirigencia nacional priísta se equivocaron. Y de esto cundieron advertencias desde finales de 2021. Dividieron al PRI y el Partido por el que se colaron, es decir el PAN, no aportó ni sesenta mil votos en el día de la elección. Los responsables de la debacle están ahí, todavía despachando en el edificio de Insurgentes. Su infame lección fue bien aprendida en Hidalgo: cuando se siembra la división, se cosechan fracasos.

La coyuntura favorece a la política doméstica. El PRI de Hidalgo ha de reagruparse en torno a su presidente local; sanar las heridas que le infringieron los agentes foráneos, porque hay nuevas responsabilidades al cabo de unos meses y no pueden seguir cometiendo el error de despedazar aún más el edificio de Colosio con tal de llevarse guijarros.

Luis Alberto Rodríguez Ángeles
Luis Alberto Rodríguez Ángeleshttp://rodriguezangeles.com/
Periodista y escritor. Premio Nacional de Periodismo en derechos humanos "Gilberto Rincón Gallardo" 2009. Doctorante en Investigación y Creación Literaria por Casa Lamm.

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