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miércoles, febrero 4, 2026

Simey Olvera, ¿inminente candidata? ¿Qué derrumbaría sus aspiraciones a la gubernatura?

Si las encuestas de Morena para elegir candidatura al gobierno de Hidalgo se hicieran hoy, Simey Olvera Bautista se alzaría ganadora, sin ninguna duda.

En la mayoría de los sondeos que se han realizado en Facebook —ninguno realmente serio, hay que decirlo—, la toman como la más conocida entre quienes aspiran a suceder al gobernador Julio Menchaca, en las elecciones de 2028.

Eso significaría que, si las tendencias actuales la favorecen y de ser éstas un reflejo de la próxima encuesta de encuestas en Morena, sí, se convertiría en su candidata y, con seguridad, en la próxima gobernadora de Hidalgo.

Pero Olvera debe tener cuidado. Sí, es la más conocida; pero eso no significa que termine siendo la mejor evaluada en el promedio.

Considerando lo que ocurrió en el último ejercicio similar, el del 2022, que definió como candidato a Julio Menchaca como candidato morenista, se ponderaron tanto los números de aceptación y rechazo por cada aspirante.

Así, por ejemplo, el exdiputado local con breve y oportunista paso por Morena, Francisco Xavier Berganza Escorza, inscrito en aquel proceso interno, superaba por un número considerable a sus adversarios en el plano de «el más conocido». Algo que no era casual, pues arrastraba dos candidaturas fallidas por el PAN a la gubernatura de Hidalgo, en 1999 y 2016, con toda la exposición que eso implica.

Sin embargo, por su carácter ‘chapulinesco’ y por una retahíla de mala fama, como haber sido judicializado por violación, sus índices de rechazo terminaron por hundirlo.

Lo mismo le ocurrió al segundo lugar de la encuesta, Cuauhtémoc Ochoa Fernández, defenestrado por la base morenista por haber sido funcionario y candidato del régimen del PRI por más de veinte años.

De tal manera, la candidatura recayó por consenso en Julio Menchaca Salazar, quizá no tan conocido pero sin duda el mejor evaluado, quien terminó convirtiéndose en gobernador.

Por su parte, Ochoa Fernández, consiguió la senaduría por Morena.

En aquel ejercicio, la mujer mejor posicionada fue Simey Olvera, quien también por consenso consiguió la candidatura para convertirse en senadora.

¿Y ahora? De su propia voz ha confirmado en La Entrevista Desde Abajo que volverá a participar en el proceso de selección de Morena rumbo al 2028.

Simey ha estado en el escenario político local desde el 2016, cuando se convirtió en diputada local plurinominal del PRD, beneficiada por la llamada «segunda lista» o «lista B», al resultar la mujer más votada entre las candidatas perdedoras.

A partir de ahí, ha sido diputada federal dos veces, secretaria del Bienestar en el gabinete de Julio Menchaca y, hoy, senadora, ganando todas estas elecciones.

A todas luces, le acompaña una carrera envidiable. Ha escalado posiciones electorales, una por una, sin interrupciones, sin aguantar periodos «en la banca».

Se diría que la suya ha sido una carrera meteórica y en ascenso.

Sólo le faltan dos cargos por experimentar: uno, la presidencia municipal de su natal Mixquiahuala de Juárez; dos, precisamente, la gubernatura de Hidalgo. Curiosamente, dos de perfil ejecutivo sobre lo cual no ha tenido más que un año de experiencia como funcionaria de Estado, antes de irse a la campaña por el senado.

Y si los astros de la política le siguen sonriendo, coronará su carrera como candidata de Morena a la gubernatura.

A menos que el promedio y el consenso, determinen que no.

Porque la candidatura morenista se ha de definir por estos dos criterios.

Sí, ayuda ser la más conocida; pero eso no convirtió en candidato a Francisco Xavier. Sí, ayuda tener mucha experiencia electoral, pero eso no jugó en favor de Cuauhtémoc Ochoa.

Al final, si algo nos han enseñado las encuestas de Morena, es que éstas no definen candidaturas. Son, apenas, un papel de respaldo y un objeto de ponderación sobre la mesa de quienes han de tomar la decisión.

Y es ahí donde se definirán las cosas.

La candidatura de Morena a la gubernatura de 2028 se definirá de la misma manera en la cual se definió la de 2023: por consenso.

Esto es lo que realmente convertiría a Simey Olvera en candidata.

Así es que debe trabajar en sus relaciones con las grandes mentes decisoras, al mismo tiempo que debería empeñarse con urgencia en reducir sus números de desaprobación.

Hasta entonces, podría solidificar lo que pareciera inminente: ser candidata y gobernadora.

Alberto Rodríguez Ángeles
Alberto Rodríguez Ángeleshttp://rodriguezangeles.com/
Periodista y escritor. Premio Nacional de Periodismo en derechos humanos "Gilberto Rincón Gallardo" 2009. Doctor en Investigación y Creación Literaria por Casa Lamm.
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