Nadie detiene este Orgullo

El viento bajó con tradición pachuqueña para jugar con las banderas arcoíris, y el sol juarista bienvino con su histórico progresismo la Marcha del Orgullo Gay que, año tras año crece y se hace más grande, atiborrando de juventud sus contingentes.

Atrás quedaron esos primeros años de marcha, que apenas congregaban unas cuantas valientes. Quince, veinte libres y transgresoras, bajo la mirada envidiosa del resto de doble-moral.

Pero con los años de lucha, quedaron bajo sus tacones y suelas los resquicios de los cristianos anti-derechos; su paso hundió a la reacción católica-panista con los escombros de su hábitos viejos, polillosos y podridos, esos que salieron huyendo esta tarde, con su cara tapada pero la mirada asomándose entre los dedos piadosos para deleitarse con los pechos aceitados y la gracia de esas cinturitas oscilantes: «¡No que no, sí que sí, ya volvimos a salir»!

«¡Hidalgo es el nuevo polo del progresismo en México!», sentenció Gloria Davenport al micrófono, líder de Humana Nación Trans. Tras ella, el Reloj Monumental marcó la hora de la diversidad.

Karen Quintero, líder de Transgénero Hidalgo, resaltó que esta es la primera Marcha del Orgullo Gay que festeja dos Leyes a su favor: el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género, aprobados en la actual Legislatura, claro, gracias a la multitud que aquí sigue alzando su bandera, con cada vez más manos.

Pachuca se puso alas de mariposa; su pelo multicolor se complace sobre los rosarios escandalizados de un puñado de blanquiazules. La niña vestida de verano, danza el hula-hula con ese pegajoso y arrogante reguetón de Thalía. Nadie detiene su Orgullo. Ella baila como si estuviera sola, en medio de un mar de libertad.

Un muchacho no puede contener la risa. Da brincos con sus piernas desnudas, y ríe con desparpajo tras el maquillaje tornasol. Ríe y se desborda. Abraza a su amante y lo besa tierno y vehemente. «Este día es para nosotros», susurra, y suelta su cabello púrpura al viento que lo acaricia suavemente. Esta es su ciudad; aquí el amor no cede.

Comments

Comentarios

You may also like