El CINE MEXICANO ESENCIAL de la década

Hoy, al igual que cada 15 de agosto (desde hace apenas cuatro), se conmemora el #DíaDelCineMexicano y para celebrarlo, presentamos una lista sobre el cine nacional esencial que se ha realizado en los últimos 10 años.

Durante esta segunda década del siglo XXI, ha quedado claro, que, aunque muchísimas personas insisten en menospreciar el cine hecho en México y pensar que solo se hacen comedias banales, lo cierto es que el cine mexicano está en un gran momento y probablemente en una nueva época de oro, dado que cada ve hay más filmes, más cineastas con un potencial y genialidad enorme, y las producciones cada vez son más diversas, creativas y hechas con una eficiencia de recursos que se ve reflejado en su enorme calidad.

Sin embargo, nos resistíamos un poco en crear este top, porque, una asignatura pendiente en la industria mexicana cinematográfica, sigue siendo la distribución: es muy difícil acceder a muchísimas producciones (sin mencionar que muchas veces se hace con años de diferencia), y esto significa que hacer un top de lo mejor del cine mexicano siempre tendrá sesgo, ya que hay un sinfín de producciones a las que es muy difícil tener acceso: no llegan a cines comerciales y algunas ni siquiera están en plataformas digitales … por ende, esta lista debe verse como enormes recomendaciones y como cine esencial, pero no como lo “único”.

Algunas aclaraciones antes de empezar:

1) El orden en esta lista es de simple preferencia personal… por lo mismo, no nos clavemos mucho en la numeración: cada película aquí recomendada es tan buena como su antecesora y predecesora.

2) Este texto está Libre de Spoilers, así que lean con confianza.

3) Varios de estos filmes pueden ser encontrados en las listas anuales de este mismo sitio, así que, para más recomendaciones (de cine mexicano y en general), no dejen de visitar los tops de cine de cada año y nuestra lista de todo el cine esencial de la década.

Y como siempre, ¡gracias por leer esto y confiar en nuestras recomendaciones! Esperamos que después de leer este artículo descubran más de una joya que les permita confirmar que el cine mexicano puede competir en calidad contra las producciones hollywoodenses, y es una de las mejores y más importantes industrias cinematográficas del mundo.

… Así que por favor, ¡sigan consumiendo cine hecho en México!

– V

20. SOMOS LO QUE HAY
Jorge Michel Grau (2010)

Justo en el cambio de década, llegó uno de los primeros grandes ejercicios de terror hecho en México de este siglo: la ópera prima de Michel Grau tiene como escenario un drama social donde, ante la pérdida del patriarca, una marginal familia debe establecer una nueva autoridad y decidir si debe mantener la tradición genealógica: el canibalismo… el impactante relato de Grau se convirtió rápidamente en objeto de culto y alcanzó trascendencia internacional cuando tuvo su remake estadounidense.

19. LAS TINIEBLAS
Daniel Castro Zimbrón (2016)

Casi desapercibida, Las Tinieblas se subió al hype del folk horror que la gran joya La Bruja estableciera como parámetro a nivel internacional para el nuevo terror indie de la segunda mitad de la década: atmosférico, artístico y surrealista; a medio camino del cuento de hadas, el mundo post apocalíptico y el horror (y teniendo como precioso escenario y protagonista orgánico, los bosques del municipio de Mineral del Chico, Hidalgo). Las Tinieblas es un relato perturbador, dramático, e incluso familiar, donde Zimbrón entrega un ejercicio que mantiene la calidad de esta nueva ola de producciones tan estéticas como terroríficas alrededor del mundo.

18. ESTO NO ES BERLÍN
Hari Sama (2019)

Coming of Age de un adolescente que, por amor, descubre la escena Dark musical y artística en el México de los ochenta, Es una historia contada de manera muy entretenida, cuyo mayor valor es hacerlo sin apasionamientos, sin moralismos y de una manera divertida, realista y conmovedora… Sama ya mostraba talento en sus filmes anteriores, pero es en Esto no es Berlín donde consolida su trabajo y su narrativa. Una de las mejores películas “adolescentes” de los últimos años.

17. ANA Y BRUNO
Carlos Carrera (2018)

Artísticamente hablando, ni la comedia, ni el cine infantil son un género que suele destacar en el cine mexicano, sino todo lo contrario: es gracias a dichos géneros (principalmente al primero) y su clasismo enraizado, que mucha gente suele pensar que no hay productos de calidad… por eso, es de celebrar que existan proyectos como Ana y Bruno. En el más puro estilo de Laika Studios (es decir, donde las películas son para niñas y niños, pero no “infantiles”, dado que cuentan historias muy humanas y profundas), este cuento de hadas animado visibiliza y narra de una manera divertida, hermosa y a la vez sensible, la vida con esquizofrenia y el estrés post traumático… Es sin duda, la mejor película para niñ@s hecha en México en esta década.

16. HELI
Amat Escalante (2013)

Sé qué pueden pensar cuando hablamos de la temática de Heli: otro sobreexplotado retrato del México golpeado por la violencia y la desigualdad social… pero lo cierto es que, si bien es una historia muy contada (no por eso menos importante o innecesario de exponer, por supuesto), lo cierto es que pocas veces se ha hecho con semejante nivel cinematográfico, que ha sido el sello de Amat Escalante desde siempre:  Su magistral puesta en escena convierte este relato en una historia tan brutal como estética, capaz de alcanzar equilibrio en el crudo retrato de violencia contado con la más pura belleza artística (ese momento clímax a través de una ventana y con la radio sonando, podría ser uno de los fotogramas más grandes del cine mexicano en la década).

15. LA CAMARISTA
Lila Avilés (2019)

Las comparaciones que se hicieron de este filme con Roma, no fueron hype ni exageradas: la sorprendente ópera prima de la cineasta Lila Avilés, no es un melodrama telenovelesco, ni tampoco una romantización, es un relato fiel, sencillo y rutinario de la dura y complicada vida de la clase trabajadora (y muy en particular de las mujeres trabajadoras) de México para sobrevivir, salir adelante, y sus a veces sencillos sueños y esperanzas que pueden hacer la vida más llevadera. La empatía como objetivo y la cotidianidad como trama, son la base para un filme que no solo impresionó a la crítica y se ganó la oportunidad de entrar en competencia para representar a México en los Oscar, sino que, además, es el amanecer de una prometedora carrera cinematográfica de una cineasta mexicana que pinta para ser de las mejores.

14. VUELVEN
Issa López (2017)

¿Cuántas veces no hemos escuchado críticas hacia el género de terror (a nivel global) debido que las premisas se han agotado? Y muchas veces, parecen tener razón… hasta que llega una cineasta emergente a demostrar que esa afirmación es una falacia; y, lo mejor de todo, es que esa cineasta es mexicana: Issa López entregó una de las historias más originales en el género en mucho tiempo, combinando con el terror, un cine de denuncia social sobre los niños y niñas de la calle en México… Un deseo inocente en un marco de una realidad brutal, convierten a Vuelven en una de las mejores películas de terror mexicano de este siglo.

13. EL INCIDENTE
Isaac Ezban (2014)

Era imposible que en esta lista no apareciera un filme (y un cineasta) que se atrevió a incursionar en un género prácticamente olvidado en el cine mexicano, no solo en esta década sino en su historia: la ciencia ficción… Pero no solo es que El Incidente esté aquí por atreverse a pensar fuera de la caja, sino porque, con una sencillez presupuestaria solventada con enormes recursos artísticos, técnicos y, sobre todo, con la bizarrísima imaginación de Issac Ezban, nos encontramos con un relato torcido y perturbador de paradojas temporales, que no pierde emoción ni suspenso en todo su metraje. Ezban tiene todo para convertirse en el gran representante del cine fantástico en México.

12. LOS INSÓLITOS PECES GATO
Claudia Sainte-Luce (2013)

Una crítica común de quienes no valoran el cine hecho en México (aparte de que creen que solo existen las comedias), es que suele ser demasiado «oscuro, melodramático y poco comercial»… sin embargo, también existen películas esperanzadoras que no son nada más que luz: en ese lado, está la maravillosa ópera prima de Claudia Sainte-Luce: una historia hermosa, sencilla inocente y cotidiana, que es capaz de arrancarnos una sonrisa en medio de un momento que pinta para ser todo lo contrario: la soledad y la muerte, pero el cómo podemos encontrar el consuelo de una ante la otra circunstancia, cuando comenzamos a caminar con alguien que nos acompañe en dicho viaje… para cuando pierdas fe en la humanidad, siempre estará Los Insólitos Peces Gato: una de las películas mexicanas más hermosas y entrañables de la década.

11. LA JAULA DE ORO
Diego Quemada-Díez (2013)

El tema migrante es un tópico que se ha contado muchas veces en cine y TV mexicana, sin embargo, muy pocas veces con la sensibilidad, naturaleza y emotividad de La jaula de Oro:  mostrando que la cotidianidad e historias de vida de las personas que cruzan el país es suficientemente peligrosa, desgarradora y dramática sin necesidad de convertir en telenovela sus historias: recorrido realista de Juan y Sara, un niño y una niña de Guatemala, Chauk, un niño tzotzil, en lo que es prácticamente una road movie desde La Bestia, con la participación de migrantes reales y escenas / momentos tan realistas que rayan en lo documental, y que debería bastar para hacernos  sentir empatía y consciencia de la demoledora realidad migrante que recorre nuestro país.

10. UN MONSTRUO DE MIL CABEZAS
Rodrigo Plá (2015)

El drama de una mujer y su hijo contra la política fría y deshumanizada de las compañías aseguradoras. Increíble puesta en escena a través de una sencillez absoluta que nos muestra el gran potencial de Plá como cineasta, a través de una historia narrada con un paso perfecto que jamás decae, emocionante en cada escena, y un relato que no puede dejar indiferente nadie; y que más allá de la legalidad o la moral, construye poco a poco la idea de empatía absoluta hacia las medidas extremas de una familia contra los sistemas de salud aún lejanos al promedio de la población… Llega el final de la película y, citando a infames sinvergüenzas:  “Aquí yo les pregunto: ¿qué hubieran hecho ustedes?”

9. TIEMPO COMPARTIDO
Sebastián Hofmann (2018)

Está década, Sebastián Hoffman se consolidó como uno de los mejores directores mexicanos. No es casualidad que los dos largometrajes que realizó se encuentren en el top 10 de ésta y muchas otras listas… su más reciente obra, es la que parece ser la que lo está catapultando al reconocimiento general: Dependiendo de qué tan profundo tengas tu Trastorno Obsesivo – Compulsivo, Tiempo Compartido puede ser un gran drama con toques de comedia negra, o una de las películas más escalofriantes y angustiantes, donde la incomodidad y la tensión son parte fundamental para construir unas verdaderas vacaciones de terror… Además del gran trabajo de dirección y edición, brilla todo su increíble cast (cada uno en la que es probablemente su mejor actuación) para encumbrar una drama de la frívola decadencia social / narcisista / posmoderna.

8. GÜEROS
Alonso Ruizpalacios (2014)

La historia de Tomás y su descubrimiento de la vida, a través del amor por la música heredado por su padre, más la bizarrísima vida de su hermano universitario, «El Sombra”, son el telón para que el entonces debutante director Ruizpalacios desarrollara una Road Movie que termina siendo una entrañable oda de amor en blanco y negro a la Ciudad de México, en medio de sus extraños, pero hilarantes breaks donde los protagonistas rompen la cuarta pared para opinar sobre la película y del cine nacional… Inspiradora y divertida por igual, Güeros es una de las mejores películas “comerciales” mexicanas del siglo, y probablemente uno de los próximos grandes clásicos que marcarán una época.

7. EL INFIERNO
Luis Estrada (2010)

La tercera entrada de la Tetralogía Social que durante 20 años ha desarrollado Luis Estrada es, sin duda, la más popular y la más cruda de su cine de denuncia (y la que terminó de convertir en íconos del cine mexicano y la cultura de masas a Damián Alcázar y a Joaquín Cosío). Un retrato dramatizado de cómo una vida de desigualdad social y narcocultura pueden transformar a un personaje común y corriente, incapaz de ver más alternativas para salir adelante que el crimen organizado y las consecuencias de la romantización de éste… el auge y caída de una vida sumida en el terror que representa la realidad que azota nuestro país y que tantos se niegan a ver su enorme alcance… si bien a 10 años de su realización comienza a mostrar cierto melodramatismo innecesario (el tema ya es lo suficientemente crudo sin necesidad de ello), es imposible negar el impacto y trascendencia de la tetralogía de Estrada como puerta de entrada para entender y visibilizar la podredumbre sistémica en la que nuestro país estuvo sumida durante tantos y tantos años.

6. HALLEY
Sebastián Hofmann (2012)

Si en Tiempo Compartido mostraba su aptitudes para el drama, en Halley, Sebastián Hoffman explora el terror surrealista con la premisa de la mórbida trasformación de la existencia de Beto. Con una puesta en escena que raya en el cine de arte de terror, Hoffmann nos lleva desde sus bizarras interacciones que van de lo cómico a lo patético, hasta la introspección casi filosófica del cambio de nuestro protagonista: una  jornada donde brilla y homenajea la estética surrealista de Tarkovsky, y los guiños al horror gótico literario de Shelley… aunque a mucha gente podrá no parecerle así (al no ser un jump scare común y corriente), Halley bien podría ser la película más “hermosa”, artística y profunda que se ha hecho en la historia del cine de terror mexicano.

5. SUEÑO EN OTRO IDIOMA
Ernesto Contreras (2018)

La búsqueda de un universitario por preservar una lengua originaria a punto de desaparecer, lo lleva a una comunidad veracruzana donde habitan sus últimos tres hablantes… pero dicha historia es solo el pretexto para que, a través de una emotiva trama y una soberbia dirección de arte (tal vez el mejor trabajo de la década en este rubro dentro del cine nacional), Ernesto Contreras cuenta una conmovedora historia de amistad, amor, tradición, e incluso, masculinidad… solo para dimensionar lo bueno que es este filme, éste también toca un tema (que no revelamos porque podría considerarse spoiler) usado en un filme estadounidense que en esta misma década se llevó un (en mi opinión, inmerecido) Óscar a mejor película … créannos cuando afirmamos que, Sueño en Otro Idioma, es infinitamente superior en todos los aspectos técnicos, artísticos y narrativos.

4. MISS BALA
Gerardo Naranjo (2011)

Injustamente olvidada y menospreciada, Miss Bala es una de las mejores películas que se han hecho en México sobre crimen organizado: sin criminalización ni apologías, sin repartir culpas ni librarlas, solo entender lo que son las malas decisiones, pero también lo que es ser víctima de las circunstancias, y que hace que una vida de desigualdad te deje sin más remedio que dar un paso más lejos de la luz… ésta es la historia personal de Laura (inspirada en hechos reales), y la espiral descendente en la que se convierte su vida a partir de un encuentro fortuito con un narcotraficante obsesionado con ella. Cruda, directa, y también emocionante, es probablemente el más fiel reflejo del crimen y la corrupción enraizada en la sociedad mexicana, y la perversión de los sueños cuasi inocentes de las mujeres violentadas, cosificadas y utilizadas, tanto por las mafias, como por el sistema corrupto.

3. LA REGIÓN SALVAJE
Amat Escalante (2016)

La gran promesa del cine mexicano es ya una realidad: Amat Escalante ya había demostrado en Heli (también en este mismo top), que tiene una capacidad casi natural para plasmar en perfecto balance la estética y la brutalidad que solo se puede ver en otros cineastas del cine internacional como Nicolas Winding Refn o Chan Wook-Park (es decir, en las ligas mayores del cine artístico / surrealista) … Amat entrega un cine crudo, sin concesiones, con la construcción parsimoniosa de una historia fantástica de terror, amor, erotismo, violencia, discriminación, placer y locura en un escenario de cotidianidad… Desde la primera secuencia sabemos que estamos ante una torcida y perturbadora historia de “amor” que, si bien es imposible no ver las claras referencias a la trilogía de la Depresión de Lars Von Trier en la magistral puesta en escena de la película (otra de las mejores direcciones de arte que he visto en el cine mexicano en mucho tiempo), o con la mítica Possession de Andrzej Zulawski, Escalante es capaz de darle identidad a su trabajo más allá de dichas influencias (por favor, recapitulen los nombres que se han citado aquí, para ver el nivel que el hispano-mexicano ha alcanzado), y profundiza su historia hacia la codependencia, el amor y la sexualidad como uno solo que nos da identidad, más las atrocidades que podemos cometer a otras personas y a nosotros mismos en nombre de ello… Una obra mayor del cine mexicano, y el amanecer de uno de los mejores cineastas de México del siglo XXI.

2. CHICOGRANDE
Felipe Cazals (2010)

Escribía Alan Moore en su obra de culto “V for Vendetta”: “¿Pensabas matarme? No queda carne ni sangre para ser asesinada bajo esta capa… solo queda una idea… y las ideas son a prueba de balas” …  

En el anterior cambio de década, en medio de una oleada oficialista / propagandista / neoliberalista cuyo fin era vulgarizar y acabar con los mitos cívicos de las y los héroes de la historia de México, el último gran cineasta clásico en activo, Felipe Cazals, contó magistralmente, a sus entonces 73 años, un relato revolucionario (como esos que fueron tan comunes en la época de oro, pero que hoy en día han quedado en el olvido) cuya gran virtud, no solo es su hermosa fotografía, sus soberbias actuaciones o su impactante y emocionante hasta las lágrimas tercer acto que te deja sin palabras en perfecto equilibrio de histrionismo, narrativa, guion y cinematografía… la mayor virtud de Chicogrande, es ser el relato y apología del ideal, del sueño, visión y promesa que representó la Revolución Mexicana: su objetivo, su sueño y sus grandes nombres… Ese ideal de justicia que (con todo y las virtudes y defectos de sus protagonistas ante los ojos posmodernos) le dio razón de vida a millones de personas olvidadas, en la miseria y la anomia, y que, hasta nuestros días, sigue siendo bandera de la formación de principios de patria para millones que seguimos creyendo en este país…

Chicogrande  no solo es una de las mejores películas de la década, sino del cine histórico mexicano en general, y una representación pura – sin compromisos, sin miramientos, sin eufemismos, ni simulaciones – del patriotismo y del amor absoluto por esta tierra; de una vida devotamente dedicada a luchar por un sueño social, y a vivir, morir y darlo todo en el camino, por una idea a prueba de balas: un ideal resumido en una frase del monólogo y gran clímax del filme: “morirse es fácil… lo difícil, es vivir correctamente…”

1. ROMA
Alfonso Cuarón (2018)

Sí… predecible… pero, para ofensa e indignación de sus (sorprendentemente muchos) detractores, era claro cuál sería el primer lugar:

Resulta muy curioso, que una de las obras máximas del mítico movimiento “neorrealismo” italiano sea Roma, Città Aperta de Roberto Rossellini de 1945, y que sea otra Roma, la que, 70 años después, vuelva a representar dicho movimiento… La fuerza e impacto de Roma no reside en su nivel de entretenimiento: ya ha quedado claro que, quien busca exclusivamente eso en el cine (y no tiene nada de malo hacerlo), NO lo va a encontrar aquí… la fuerza de este filme reside en representar, a partir de una historia cotidiana, un signo de su tiempo… Roma es un retrato del oxímoron de la idiosincrasia y consciencia de clase mexicana: no es la victimización, ni la romantización, ni tampoco la apología de la clase trabajadora, sino un retrato de la normalización de la desigualdad y el significado de las relaciones sociales, donde somos capaces de sentir “parte de nuestra familia” a alguien que inconscientemente no creemos que “valga lo mismo” que nosotros…

Roma, es también, el relato de un acontecimiento negro en un México y la historia de las mujeres que no son libres de sentirse como se les dé la gana ante sus propias vidas y vicisitudes, porque tienen un lugar social que no deben abandonar, y es el reflejo en vergüenza colectiva de qué tan poco ha cambiado su posición social en medio siglo de patriarcado sistémico… 

Pero, por si no fuera suficiente el reflejo y trascendencia social de esta obra, Roma es también una clase maestra de cine: un filme soberbio en su puesta en escena, su dirección de arte, su montaje, su manejo de cámara, su precisión técnica, su edición de sonido, su magistral ambientación y las increíbles actuaciones de sus dos mujeres protagonistas (a pesar del odio y críticas sin fundamento técnico ni conocimiento de las aptitudes histriónicas contra Yalitza Aparicio, que más que una crítica técnica – y reduccionismo del trabajo actoral a la mera estridencia – conlleva una clasismo burdo) … 

Roma es, en breve, una obra maestra: la mejor y más personal película de Alfonso Cuarón, técnicamente perfecta, artísticamente sublime, emotiva hasta las lágrimas, una carta de amor a la infancia del autor, a nuestra idiosincrasia y nuestras costumbres antropológicas mexicanas… Y simple y sencillamente, una de las mejores películas hechas en México, no en la década, sino en este siglo, y el tiempo decidirá si también, de toda la historia del cine nacional.

Cine Documental:


Aunque la lista está basada principalmente en el cine de ficción, No podemos dejar de resaltar que el cine documental en México, es uno de los elementos más prolíficos y fuertes a nivel nacional e internacional… por eso, hacemos una enorme mención especial de brillantes trabajos como:

Tempestad, un crudo y conmovedor relato de dos historias de desaparición forzada y las cárceles mexicanas…

La Libertad del Diablo, que cuenta la historia de personas tanto afectadas y dentro del crimen organizado…

Plaza de la Soledad, que narra la vida cotidiana de las trabajadoras sexuales en la ciudad de México…

Bellas de Noche, sobre el auge, glamour y posterior olvido de las vedettes mexicanas…

Hasta los Dientes, sobre los infamemente mal llamados “daños colaterales” de la guerra calderonista…

El Paso de la Tortuga, sobre los 43 normalistas y el encubrimiento sistémico / gubernamental detrás de ello…

Estos filmes son solo una pequeña muestra de los incontables trabajos de enorme calidad que se hacen año tras año en el cine de no ficción en el país.

A destacar también:

Además, en un Top extendido, podemos encontrar otras cintas como:

Los Parecidos

Entre la fantasía, el terror y el humor negro, Isaac Ezban nos muestra cómo sería si el mítico programa la Dimensión Desconocida se hiciera en el México de 1968.

Carmín Tropical

Emotiva y trágica historia sobre los Muxes y la homofobia y transfobia enraizada en la sociedad mexicana.

7.19: La Hora del Temblor

Relato claustrofóbico sobre una de las grandes tragedias naturales de México y que, en 5 metros, refleja el enorme clasismo y desigualdad social.

Oso Polar

El que esté hecha con un iPhone, es solo una peculiaridad técnica que pasa a segundo término con una historia de drama, bullying y venganza.

600 millas / Desierto

Dramas fronterizos y que reflejan la inseguridad en la vida migrante: la primera, sobre crimen organizado; y la segunda, en las cacerías humanas por parte de los minutemen

Post Tenebras Lux

El cine de Carlos Reygadas nunca ha sido fácil y está tan lejos del cine comercial, que raya en el contemplativo, sin embargo, ésta puede ser su obra visualmente más hermosa y surrealista.

Belzebuth

Otra película fundamental para la industria, pues, además de buenas actuaciones, un buen giro al cine de exorcismos y algunas secuencias que de verdad pueden robarte el aliento, muestra que desde el enfoque comercial se puede hacer buen cine comercial de terror en México.

Nosotros los Nobles

¡Esperen! ¡No cierren el post ni descarten todo lo leído hasta ahora!:

Pues sí… a pesar del clasismo inherente del cine de comedia en México, hay que aceptar que el filme de Gaz Alazraki fue en esta década, un parteaguas fundamental en la industria para revivir el interés en el cine mexicano por parte de las audiencias locales y los exhibidores; y permitió ver las producciones nacionales como una opción «válida y taquillera» para que se invirtiera en éste… además, aceptémoslo: tiene personajes memorables y algunos que otros gags simplones, pero divertidos… así que, al menos, véanla como gusto culposo…

Productos como éste y lo hecho por el dúo Higareda / Chaparro, son (desde la óptica de industria) también necesarios; al menos, para que, poco a poco, se normalice la exhibición de cine nacional en complejos comerciales ( y porque ta vez no sea cine hecho para tops y reconocimientos, pero tampoco tiene nada de malo querer ver cine exclusivamente para divertirse, entretenerse y para desconectarse un rato del mundo…)

¿Crees que nos faltó alguna película? ¡Seguramente sí!
Así que, deja tus opiniones y recomendaciones en los comentarios

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