8 de Marzo

Enid es una escritora que nació en Pachuca, estudió la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, la Maestría en Desarrollo Urbano Sustentable ofertada por el Colegio del Estado de Hidalgo y actualmente es doctorante en Ciencias Sociales, también en la UAEH. Se desempeña como docente en los niveles preparatoria y universidad, y eventualmente hace corrección de estilo y ortotipográfica.

Ante lo diverso de sus estudios, pregunto de dónde surgió esa necesidad de escribir y ella responde sin titubear: «Seré sincera: no lo sé. Sólo es algo que te sucede, a mí me pasó desde muy niña, escribía cosas, me gustaban las palabras. Ya de grande quise contar historias que me pasaban por la mente, sin un objetivo en específico. Escribir es algo que siempre quiero hacer, escribo pedazos de cosas que eventualmente se convierten en una historia, en un relato o cosas que se me quedan en la cabeza por mucho tiempo hasta que toman una mejor forma y las puedo escribir para contar lo que quiero».

Enid se ha enfocado en el cuento corto y el relato, pero afirma que no podría encasillarse sólo en un género, ya que siempre está experimentando. Menciona que hay temas recurrentes en lo que escribe: la noche, la oscuridad, la muerte, la magia…

La noche nunca termina

Su primer libro se llama La noche nunca termina y fue el ganador del Premio de Cuento «Ricardo Garibay» 2018; el libro fue publicado en 2019 por la Secretaría de Cultura del Estado de Hidalgo. Igualmente afirma que posee cuentos en Lotería, una antología publicada por editorial Elementum y un texto que aparece en la Segunda antología de escritoras mexicanas. También hay varios textos de su autoría en el periódico El independiente, en una sección literaria llamada Maldito vicio y en la Revista 451 Effe.

¿Fue difícil conseguir publicar tu obra?, pregunto. «Creo que lo difícil fue escribirla. A lo largo de mi vida siempre he encontrado espacios digitales e impresos para publicar; respecto al concurso, fue la primera vez que metí mis textos y resultaron ganadores. Creo que lo difícil es escribir, pero sobre todo ser crítico con tus propios textos, pues no todo lo que hacemos es material que pueda publicarse; a veces hay textos muy flojos o muy ‘sucios’, con errores, con malas ideas y debemos ser críticas con ello también», comenta Enid.

Platicamos del reciente auge de la visibilización de escritoras y comenta que es muy importante que el trabajo de las escritoras se difunda porque, si bien siempre han existido, conocemos a las clásicas autoras occidentales de países hegemónicos. «Necesitamos conocer a escritoras periféricas y locales, a mujeres de todas partes del mundo y nacionalidades. Me gusta vivir en una época en la que las mujeres, en lo que sea que hagamos, estamos teniendo más espacios y nos estamos apropiando de ellos para contar una visión del mundo que no siempre fue tomada en cuenta», apunta.

Como amante de la escritura, al igual que Enid, le pido que me cuente qué ha traído esta a su vida. «Cosas increíbles y cosas terriblemente abrumadoras también. He conocido a gente extraordinaria que me ha ayudado a mejorar, ya sea desde sus comentarios positivos o negativos y también me he enfrentado a mi propia opinión sobre lo que hago, a cuestionar por qué hacer algo que a veces parece no ser relevante para el mundo. Pero al final del día, escribir me hace sentir poderosa», finaliza.

Sus metas profesionales son continuar trabajando como docente, pero también tener mejores condiciones para hacerlo. Y sin duda alguna, seguir escribiendo, «explorar otros temas, otras atmósferas, pero creo que eso pasará por el curso propio de la vida», dice Enid.

Las escritoras mexicanas que la inspiran son principalmente dos: Amparo Dávila y Sofía Segovia. También sigue el trabajo de Shirley Jackson, que le parece una voz muy peculiar y que ha marcado mucho las cosas que le interesan ahora para escribir. Menciona también a otras escritoras, como la uruguaya Cristina Peri Rossi, a Clarice Lispector y Charlotte Perkins. En el campo académico admira el trabajo de bell hooks, de Jane Jacobs y Saskia Saasen.

Puedes conocer más de La noche nunca termina en la página de Escritoras Mexicanas https://www.escritoras.mx/la-noche-nunca-termina/?fbclid=IwAR295aLkSagXgiBudTRKiCpS-

La desigualdad de género prevalece: las mujeres siguen trabajando más y ganando menos, tienen menos opciones de desarrollo y sufren múltiples formas de violencia en el hogar y en los espacios públicos. La desigualdad que enfrentan genera que estos niveles de violencia se incrementen de manera alarmante.

La ONU reconoce que en México desde la adopción de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing hace 25 años ha habido logros en el avance hacia la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres, pero ni este ni ningún otro país pueden presumir de haberla alcanzado.

Por eso la ONU en México llama a hacer un balance de los progresos y reducir las desigualdades persistentes con acciones audaces y decisivas, poniendo atención urgente a la creciente violencia contra niñas, jóvenes y mujeres.

El feminicidio es la manifestación más extrema de la violencia que viven las mujeres y las niñas. En América Latina y el Caribe se ubican 14 de los 25 países con mayor incidencia de feminicidios en el mundo. En México, 3,825 mujeres fueron víctimas de homicidio en 2019, lo que significa que 10 mujeres son asesinadas cada día[1].

“El núcleo del problema es el poder, ya que las estructuras de poder dominadas por los hombres sustentan todo, desde las economías nacionales hasta los sistemas políticos, el mundo corporativo y más allá. El patriarcado también tiene un impacto en los hombres y los niños, atrapándolos en estereotipos de género», ha dicho António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas.

La violencia contra las mujeres y las niñas es una de las violaciones de derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras. Esta violencia es causa y efecto de la desigualdad y la discriminación de género y forma parte de un continuum de violencia que de manera regular y sistemática viven mujeres y niñas en todos los ámbitos y etapas de sus vidas, y que está enraizado en los modelos culturales sexistas.

Adicionalmente, la intersección de otros ejes como la desigualdad y otros factores contextuales como la pobreza, el origen étnico, la discapacidad, el estatus migratorio, condición de refugiadas, orientación sexual, la identidad de género diversa y el cambio climático, entre otros, pueden aumentar la vulnerabilidad de mujeres y niñas y condicionarlas a enfrentar barreras adicionales para acceder a la justicia y a servicios de protección y apoyo.

Decir que la muerte de una mujer ocurrió “por razones de género” o “por su género” es reconocer que esa muerte no es un evento individual ni aislado, sino que está directamente relacionada con las características de la víctima[2].

Por lo anterior, en 2020 y bajo el lema “Soy de la Generación Igualdad: por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia”[3], Naciones Unidas en México subraya que para eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas es fundamental garantizar el acceso a la justicia y el combate de la impunidad, con una perspectiva de género y que ponga en el centro a las víctimas, a las sobrevivientes y a sus familias.

Para lograrlo, es indispensable una contundente actuación de las autoridades para terminar con la impunidad y eliminar los obstáculos que enfrentan las mujeres víctimas y sobrevivientes y sus familias para acceder a la justicia en México[4]. Además, alcanzar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas es fundamental para el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

El papel de los medios de comunicación es fundamental también para evitar la difusión de estereotipos negativos de las mujeres y las niñas, así como a implementar principios de coberturas informativas sobre la violencia género que eviten su revictimización.

Hoy es un momento que necesita la presencia de todas y todos: víctimas y familiares, Estado, colectivos, movimientos sociales, organizaciones de la sociedad civil, ciudadanía en general, sector privado, y organismos internacionales.

La ONU en México se solidariza con las organizaciones y movimientos sociales que han promovido las manifestaciones y el paro nacional #UnDíaSinNosotras y con las legítimas demandas del movimiento feminista. La ONU en México está convencida de que las diversas luchas por la igualdad y el derecho de todas las mujeres y las niñas a una vida libre de violencia y de igualdad de oportunidades son fundamentales.


[1] Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Información sobre violencia contra las mujeres.

[2] Por ejemplo: que la víctima presente signos de violencia sexual de cualquier tipo; se le hayan infligido lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes, previas o posteriores a la privación de la vida; que existan antecedentes o datos de cualquier tipo de violencia en el ámbito familiar, laboral o escolar, por parte del agresor en contra de la víctima; entre otras.

[3] El Foro Generación Igualdad es un proceso intersectorial para la igualdad de género, convocado por ONU Mujeres y copresidido por Francia y México, con el liderazgo de la sociedad civil feminista. El Foro se iniciará en México el 7 y 8 en mayo y terminará en París, Francia, del 7 al 10 de julio de 2020.

[4] Los principales obstáculos para el acceso a la justicia son la falta de capacidades y respuesta institucional; la revictimización e insuficiente atención brindada a las denuncias; las omisiones y falta de rigor científico en investigaciones; la errónea clasificación de los delitos, y el uso de estrategias legales y circunstancias atenuantes para disminuir las penas, así como reconocer el derecho de las víctimas a la reparación integral del daño.

El domingo 8 de marzo, de las 10:00 a las 14:00 horas, se llevará a cabo un «Convite cultural» en el Centro de las Artes de Hidalgo. Dicho evento forma parte del programa anual Equitativa, lanzado recientemente por la Secretaría de Cultura, en conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

En esta ocasión, el «Convite cultural» incluirá cine y círculos de diálogo. Además, el Semillero Creativo de la colonia La Raza, parte del programa Cultura Comunitaria, dirigirá un maratón de lectura de obra de escritoras mexicanas y extranjeras, así como un taller en que niñas y niños darán color a las ilustraciones y pinturas de diversas artistas.

La entrada es libre. Si eres mujer y deseas compartir un texto de tu autoría en el maratón, el micrófono estará abierto. Si eres varón, también puedes pasar a leer, la única consigna es que el texto haya sido escrito por una mujer, pues el objetivo principal de la actividad es visibilizarlas.

Este es el cartel oficial:

YESSICA ADRIANA RUIZ MORALES NACIÓ EN PACHUCA de Soto, Hgo., en 1983; era una niña que gustaba mucho del dibujo y la música. Al pasar los años, estudiando la Licenciatura en Artes Visuales en la UAEH, descubrió la fotografía y el video, que la dejaron fascinada y cuya edición constituye hoy, además de su pasión, una fuente de ingresos.

Aunque actualmente no tiene el mismo ritmo de trabajo que antes debido a la crianza de su hijo pequeño, es notable que la maternidad no ha sido impedimento para que Yessica continúe con su carrera.

Entre sus logros profesionales destacan que fue aceptada en el Programa de Estímulos a la Creación, Formación y Difusión Artística y Cultural emisión 2011 y 2007, del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo (FOECAH), en la categoría Jóvenes Creadores, dentro de la disciplina de Artes Visuales, por la realización de un cortometraje y un documental.

En diciembre del 2012 participó en el Encuentro interdisciplinario Simbiosis/ Symbiosis México-Canadá organizado por FRONDA; en enero del 2013 fue becaria del programa de formación del Quinto Festival Fotográfico Foto Ensayo, del Fondo Regional para la Cultura y las Artes de la zona Centro y el Consejo Estatal de la Cultura y las Artes de Hidalgo.

En abril del mismo año fue ganadora del concurso de cortometrajes del Centro de las Artes, de la Tercera Semana de Cine Corto “Libertad Creativa” en la categoría de documental.

En la siguiente liga puedes ver su documental Identidad:

Cuando le pregunto cómo es su proceso creativo, qué significa para ella, responde “Para mí realizar un video es como armar un rompecabezas, como dirigir una orquesta de imágenes y sonidos que resuenan en mi cabeza una y otra vez, hasta completarlo. Plasmar una fotografía me sigue pareciendo mágico y aún más el poder combinarla con la pintura o crear mundos mágicos que parezcan reales. Siento que me da la misma satisfacción que a un niño crear y jugar. Si a eso le sumamos encausarlo (en caso del documental) a la lucha ambiental y que pueda ser un granito de arena para que se solucione de alguna forma o se escuche y difunda alguna problemática que lo necesite, eso me nutre como persona, me entusiasma y alegra el corazón”.

Cuando le cuestiono si ha notado un trato diferente hacia ella como artista a diferencia de los varones, responde que no y que «En general, es difícil sobresalir en el estado como artista, sin importar el género. Necesitamos disciplina y dedicación”. Sin duda, esas son cualidades que Yessica posee, basta mirar sus trabajos para darnos cuenta de que se ha esforzado en afinar su técnica y estilo. Entre quienes la conocemos, sabemos que «su ojo» es único.

Su meta a corto plazo es armar una exposición fotográfica y mover su trabajo. También dice que le gustaría incursionar en el video en stop motion.

En su camino, las artistas que la inspiran son Brooke Shaden, Natalie Shau, Alyssa Monks, Rebeca Saray, Remedios Varo, Cindy Sherman, entre otras.

Puedes observar su trabajo como fotógrafa en la fan page de Facebook Adriana Ruiz Fotografía, cuya portada habla por sí sola del talento de esta artista.

https://www.facebook.com/yessicaadrianaruizmorales/

Conozco a Frida desde que éramos niñas, el año pasado dio un concierto con la Orquesta de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (OSUAEH) y me conmovió hasta las lágrimas percibir su crecimiento como ejecutante; pude notar precisión, pasión y madurez, cualidades que me hicieron elegirla como parte de las mujeres músicas hidalguenses de quienes hablaré, sumándome al programa Equitativa de la Secretaría de Cultura, que tiene como uno de sus objetivos visibilizar a las mujeres artistas, en el marco del 8 de marzo.

Frida es ejecutante de violín, nació en Pachuca de Soto, Hidalgo, el 4 de julio de 1992; estudió en el Centro Cultural Ollin Yoliztli, entre los 15 y 17 años de edad; actualmente cursa el séptimo semestre de la Licenciatura en Música en la UAEH y también imparte clases en tres instituciones: el Centro Mineralense de las Artes, el Colegio Cervantes y en un proyecto de formación de orquestas infantiles y juveniles en Huasca, llamado Orquesta «Voces y sonidos mágicos de Huasca», también da clases particulares en su domicilio; todas se enfocan en niños de seis años de edad en adelante. Además, tiene un ensamble llamado Interludio Instrumental junto a su padre, el pianista Leoncio Medina Nava y el contrabajista Hugo Valle, su pareja.

Junto a su padre, el pianista Leoncio Medina

El camino recorrido

Frida afirma que descubrió su vocación a través de su padre, «Empecé a interesarme por la música porque lo escuchaba estudiar. Yo misma le pedí que me enseñara a tocar el piano; eso fue cuando tenía aproximadamente seis años. A diferencia de mis medios hermanos, mi padre no quiso invitarme a estudiar música para no ‘vacunarme’ contra ella, como sucedió con mis hermanos, quienes no se dedican a nada que tenga que ver con la música o el arte», comenta.

Así comenzó su trayectoria musical. Poco tiempo después escuchó el violín con el maestro Guillermo Olea Torres (QEPD), compañero de trabajo de su padre. Cuenta que este último no le permitió estudiar el instrumento pensando que sólo era un capricho, dada la novedad. «No le dije nada, pero ya no dejaba de acompañarlo trabajar, sólo para escuchar a Guillermo tocar el violín. Después de hacer labor de convencimiento, con ocho años de edad, comencé a estudiar el instrumento».

Cuando empezamos a hablar de su adolescencia y juventud, le pregunto si ha notado un trato distinto en lo laboral o académico por ser mujer, a diferencia de los varones; me cuenta «Creo que he tenido suerte. Sí sé de compañeras que han vivido violencia de género en el ámbito profesional. En mi caso, afortunadamente siempre he sido respetada y reconocida. No he tenido roces con colegas y lo agradezco mucho». Lo único que resalta es la falta de valoración del trabajo artístico, pues afirma que el problema que ha encontrado es la poca disposición para pagar lo justo por compartir sus conocimientos, experiencia o la calidad de la música interpretada en vivo por el ensamble Interludio Instrumental.

Resalta que aunque hay más violinistas varones que mujeres, su estudio la ha respaldado; así que ha podido ganarse un lugar como concertino en la camerata y orquesta de la universidad». Frida comenta que aunque hay competencia, no le teme, la asume y la disfruta.

Concierto con la Camerata del IDA

Cuando le pregunto qué ha traído la música a su vida, responde «No sé si podría englobar todo lo que viene a mi mente. Lo primero que podría decir es que me ha abierto muchas puertas en lo social y lo laboral. Me gusta que mi trabajo cabe en distintos espacios y con gente de todas las edades. Siempre estaré agradecida con mi papá, un músico hidalguense reconocido que ha compartido conmigo su conocimiento, experiencia, espacios y contactos».

Dice que académicamente agradece conocer músicos de otros países, pues han abierto su panorama y ampliado sus expectativas. Agrega: «Puede sonar a cliché, pero la música sí es un lenguaje que nos conecta sin importar de dónde somos». También cuenta que ha adquirido mayor sensibilidad consigo misma y hacia quienes la escuchan, así como control de sus emociones. Por último dijo «Amo compartir mi música y transmitirla como algo bello, que se puede disfrutar».

Su meta profesional es ser parte de una orquesta profesional, tal vez fuera del estado, como en Ciudad de México u otro país, quizá también como solista.  «Me gusta mucho ser maestra, enseñar, pero lo que más me llena es tocar, tocar y tocar», enfatiza.

«Me llena dedicarme a esto, lo cual no me hace dejar de lado el desear una familia propia, quizá hasta herederos musicales; eso también me entusiasma. Sin embargo, en esta etapa de mi vida estoy más centrada en lo profesional; quiero crecer como músico antes de formar una familia», afirma Frida.

Las mujeres que la inspiran

«Hace poco conocí la historia de la mexicana Concha Michel(1) y me ha inspirado bastante; así como maestras que han venido a Pachuca y CDMX, entre ellas se encuentran Cecilia Becerra, Natalia Gvozdetskaya, Erika Dobosiewicz y Anna GÖckel».  Erika tocó como solista e impartió una master class a la que Frida asistió. Me cuenta que ama México, es muy sencilla y toca increíble. «Hace que me enamoré más de mi instrumento. Hasta la fecha tenemos contacto», relata con emoción.

Frida con Anna Göckel

«La francesa Anna es muy joven, verla en acción y conocerla un poco como ser humano me llena mucho al saberla tan sencilla, humilde y a la vez tan grande como músico. Agradezco a todas las mujeres que han pasado por mi vida. Cecilia por ejemplo estuvo conmigo cuando yo era muy pequeña, ella me enseñó mucho y muy bonito. ¡Tenía un poder para enseñar…! ¡Hablaba y me atrapaba! Era estricta y sorprendente; tenía garra.  Ella se enfrentó al machismo y supo imponerse. Natalia era considerada la mejor maestra de la Ollin, ella ‘me hizo parir chayotes’; aunque sufrí bastante, me ayudó a forjar mi carácter. ¡Es excelentísima, como docente y como músico!», finaliza.

Próximas presentaciones

Frida se presentará en el Congreso del Estado de Hidalgo el 5 de marzo a las 13:30 horas, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Acude como parte de la Camerata Renaissance, integrada únicamente por mujeres y dirigida por la venezolana Victoria Sánchez.

1 https://es.wikipedia.org/wiki/Concha_Michel