Discapacidad

Como una acción inédita en la historia de cualquier Organismo Electoral en México; el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) aprobó las “Reglas Inclusivas de Postulación de Candidaturas a Diputaciones Locales para el Proceso Electoral Local 2020-2021”, con lo que se coloca a la vanguardia en la defensa y respeto de los derechos político electorales para sectores históricamente vulnerados en la vida política, al no contar con bases firmes que con anterioridad les permitieran ejercer a plenitud su derecho a ser votados.

Por unanimidad de votos, durante la Tercera Sesión Extraordinaria del Consejo General del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) del mes de diciembre, fue aprobado el acuerdo por el que se establece dicha acción afirmativa, la cual, deben observar los Partidos Políticos, Coaliciones y Candidaturas Comunes a fin de garantizar la inclusión de ciudadanas y ciudadanos con discapacidad en la renovación del H. Congreso del Estado de Hidalgo en el Proceso Electoral Local 2020-2021.

En dichas Reglas, se garantiza la postulación de personas indígenas, mujeres, jóvenes menores de 30 años, Candidaturas Independientes y como un hecho sin precedentes, la acción afirmativa a fin de garantizar la inclusión en sus planillas de ciudadanas y ciudadanos con discapacidad para la renovación de las Diputaciones Locales.

Debido a que en México, todas las personas gozan de iguales derechos y libertades tal como ha sido reconocido en diversos ordenamientos legales, las personas con discapacidad tienen los mismos derechos de ciudadanía y, de modo particular, el derecho de participar en la función electoral y en los procesos democráticos, por lo que este Instituto Electoral tiene la obligación de salvaguardar el ejercicio efectivo de los derechos políticos y de promover el cumplimiento de las obligaciones de todas y todos los ciudadanos.

Desde el principio de igualdad y el derecho a la no discriminación, el IEEH avanza de manera decidida y progresiva en la adopción de medidas que aseguren la participación efectiva de personas pertenecientes a grupos de atención prioritaria en el desarrollo de las diversas actividades y etapas de los Procesos Electorales.

Por lo que, la obligatoriedad del cumplimiento de la presente acción afirmativa consistirá en que cada Partido Político, Coalición o Candidatura Común deba postular al menos una fórmula encabezada por una Persona con Discapacidad como candidata o candidato por el principio de Representación Proporcional, en uno de los dos primeros lugares de la lista que presenten, siendo su suplente una persona en igualdad de condiciones y del mismo género.

Esta acción afirmativa va dirigida a personas que, de acuerdo con la Ley General para la Inclusión de Personas con Discapacidad, cuenta con alguno o algunos de los siguientes tipos de discapacidad: Física, Mental, Intelectual o Sensorial; y a efecto de no vulnerar la representación que esta acción pretende hacer en favor de este sector de la población, ésta deberá ser de carácter permanente y con ello evitar que alguna persona con discapacidad temporal ocupe el lugar que se procura para ellas.

En otro orden de ideas y durante la misma sesión, fue aprobado el financiamiento público y el límite del financiamiento privado que recibirán los Partidos Políticos para el sostenimiento de actividades ordinarias permanentes y actividades específicas para el ejercicio 2021, los cuales quedan de la siguiente manera:

De la misma manera, se determinó otorgar Financiamiento Público al Partido Más Por Hidalgo para el sostenimiento de sus actividades ordinarias permanentes y actividades específicas para el ejercicio 2021. Y en cuanto a los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y Movimiento Ciudadano (MC), por no haber obtenido el 3% de la votación en la elección anterior, no les corresponde financiamiento público, sin embargo, respecto al financiamiento privado no existe disposición que prohíba a dichos partidos recibirla.

De igual manera fue aprobado el acuerdo relativo al financiamiento público para gastos de campaña de los Partidos Políticos para el Proceso Electoral Local 2020-2021, quedando de la siguiente manera:

[Advertencia: El contenido de este artículo puede contener spoilers]

Hoy es el Día de la Salud Mental y mi querida amiga y colega Ana Lara, abogada, me pidió compartir este escrito donde reflexiona en torno a la película del Joker y el caso de nuestra tercera integrante en la Colectiva que el mes pasado mató a su hijo en condición de autismo. Espero que su texto llegue a las instancias procuradoras de justicia y a la sociedad en general. Adelante.

Dos de las frases que tiene el Joker anotadas en su libreta son: «La peor parte de tener una enfermedad mental es que la gente actúa como si no la tuvieras¨ y «Espero que mi muerte tenga más sentido que mi vida».

Recientemente, una amiga mató a su hijo en condición de autismo, que también había sido diagnosticado con esquizofrenia y estaba en tratamiento con un medicamento antipsicótico.

Ambos habían padecido toda la problemática del rechazo social que implicaba la condición de autismo del adolescente, el cual, después de quince años de cuidados, creció hasta alcanzar una altura de 1.70 metros y una fuerza inusitada, y también desarrolló una esquizofrenia que se traducía en conductas violentas que descargaba sobre la madre, durante las cuales, ella se protegía como mejor podía hasta que paraban.

Una semana antes del trágico desenlace, el adolescente la agredió en los Portales y una patrulla y policías de seguridad pública llegaron y pretendieron detener al menor, ella no lo permitió. -¡Ya se a calmar, ya se va a calmar!––les dijo. Y aguantó y esperó a que se calmara.

En ese momento supo que había quedado rebasada para el cuidado y atención del chico y acudió al único hospital psiquiátrico que hay en Hidalgo para intentar que fuera recibido.

A ella no la evaluaron, estaba en un estado que se llama “colapso del cuidador primario”

Lo revisaron y le dijeron que no lo podían ingresar.  A ella no la evaluaron, estaba en un estado que se llama “colapso del cuidador primario”, enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud y el Sistema de Salud en México, es decir, al límite de sus fuerzas para poder seguir atendiéndolo.

Un crimen que pudo evitarse si las instituciones hubieran actuado, pero efectivamente, como se muestra en un diálogo de la película en donde le avisan al Joker que cierran el centro de ayuda social, las personas como el hijo de mi amiga que tienen “condiciones mentales” no les importan, y tampoco las de quienes los cuidan, que en su mayoría son mujeres y madres.

¿Saben que únicamente existen 33 hospitales psiquiátricos de acuerdo al Informe de Salud Mental en México? En Hidalgo solo hay uno y está rebasado, al igual que su personal.

La escuela a la que asistía el chico le avisó que ya no podía llevarlo porque sus conductas agresivas ponían en riesgo a los niños y niñas más pequeños.

¿Recuerdan todas las escenas de violencia en la película?

En el trabajo la corrieron porque faltaba mucho, las crisis se agudizaron y ella se quedó para atenderlo cada vez que se presentaron.

Recuerdo un día en que le llegó un video de la escuela; el adolescente, si no mal recuerdo, pudo con dificultad y frente a una imagen de una ardilla decir “Es una ardilla, vive en un árbol y come avellanas”. Ella se soltó a llorar, lo había preparado durante meses para esa clase final.

También recuerdo que hace cerca de un año me dijo que no podría trabajar más con la Colectiva, porque las crisis del hijo iban en aumento y ya no podía llevarlo a la escuela.

Ella ha sido etiquetada y enjuiciada socialmente y por los medios de comunicación como mala madre.

Mi amiga fue imputada por homicidio calificado agravado por instituciones que no saben de perspectiva de género y de infancias en condiciones de trastorno mental

La última crisis fue muy severa. Mi amiga fue imputada por homicidio calificado agravado por instituciones que no saben de perspectiva de género y de infancias en condiciones de trastorno mental, las que nunca le auxiliaron en la atención del adolescente y le negaron la ayuda en el momento más crítico, en lugar de apoyarla.

Mi amiga y su hijo fueron víctimas propiciatorias de un sistema y una sociedad que tiene mucho que aprender sobre empatía y enfermedades mentales y su manejo, y que sin importar esta deficiencia, acusan, juzgan y condenan.

Solo deseo que el juez o jueza que vaya a dictaminar su caso, haya visto la película de “El Joker” y entienda las frases que tenía apuntadas en su libreta a la hora de sentenciar, que aplique la perspectiva de género y sepa lo mínimo sobre condiciones mentales. La única instancia que aplicó la perspectiva de género al caso, de manera temporal, fue la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo.

Ella quedó atrapada por el sistema entre un diagnóstico que dice “Síndrome no es enfermedad. Un colapso de cuidador primario ¿qué?”

Hablemos de los cajones azules de los estacionamientos, asignados para personas con discapacidad. Si bien es cierto que los vemos por toda la ciudad, es evidente que, en su mayoría, son ocupados de manera errónea. Pero, ¿por qué pasa esto?

La in-cultura, el desconocimiento y la falta empatía, impide medir la importancia de las cosas. Quizás a ti que estás leyendo esto, alguna vez te ha pasado por la mente un “voy de rápido”, “no me voy a tardar” ,“no hay otro lugar”; así, podríamos mencionar un sinfín de frases que intentan justificar esta acción, pero al final y en cuestión de segundos ya estás estacionado en un cajón azul.

La conciencia sobre el derecho a la movilidad de personas con discapacidad ha facilitado la inclusión y el acceso a lugares públicos. Pero en México existen aproximadamente 5 millones 739 mil 270 personas con discapacidad, y estas cifras, inevitablemente, irán en aumento. Impactante, ¿verdad? Imagina todos los accesos que tienen que existir para cubrir las necesidades de esta población.

Desafortunadamente de poco han servido las acciones de inclusión, pues no van acompañadas de difusión y otras actividades que expliquen claramente para qué están siendo aplicadas. En repetidas ocasiones, aun cuando hay señalización sobre espacios exclusivos para personas con discapacidad, frecuentemente es violado su derecho a la accesibilidad, pues se tiene la idea de que estos lugares sólo están colocados para cumplir con ciertas normas o están de adorno.

No se trata de culpar a la sociedad, más bien de reconocer que hay un profundo desconocimiento de las consecuencias de violar este derecho. Por ejemplo, ¿sabías que existen multas que van desde los 3 mil hasta los 200 mil pesos por estacionarse en un cajón azul, sin necesitarlo realmente? Poco se sabe sobre esto y caemos en una zona de confort. “No pasa nada”, dicen algunos, afectando considerablemente a quienes sí lo necesitan.

Tal vez también desconoces para qué son las líneas azules a los costados de estos cajones. Déjame platicarte que estos espacios laterales tienen medidas específicas, para colocar una silla de ruedas y facilitar el traslado de la unidad a la silla o viceversa, lo que implica que, si en estas líneas se estaciona una mente inconsciente, es evidente que una persona con discapacidad no podría subir o bajar de su auto.

Por eso es importante que meditemos un poco; que la próxima vez que tengas frente a ti un cajón azul y no lo necesites, te preguntes si realmente quieres ocupar ese lugar. Quizá no encontremos un cambio de la noche a la mañana, pero empecemos poco a poco. Cuando veas un cajón azul desocupado, evita una multa y no lo pongas en riesgo.

Cristina no recuerda exactamente cuántas veces le han dicho que no podrá alcanzar sus objetivos, sin embargo, cada vez que se lo dicen, ella siempre consigue llegar a la meta propuesta.

Nacida con discapacidad física en Axapusco, Estado de México, Cristina Coronel Cid llega a Pachuca a los 18 años con sus papás, quienes la han apoyado siempre, y quienes son corresponsables de todos los logros académicos, laborales y personales de su hija.

La hoy empresaria y académica rememora sus primeros obstáculos vencidos en su niñez y adolescencia: “Tal vez en mi infancia hubo quienes me decían ‘eso tú no lo puedes hacer’, pero esas palabras no tenían impacto, porque mi familia siempre me dio la confianza de intentar las cosas. Sin embargo, en la adolescencia sí ‘me pegaba’ cuando me decían que yo no iba a poder hacer cosas que hacía la mayoría de mis compañeros de escuela”.

En buena parte de las familias en donde hay un hijo o hija con discapacidad, el padre suele irse en los primeros años, y el resto de la familia va paulatinamente dejando a la madre sola con la crianza. En ese aspecto, la familia de Cristina es atípica. Ella ha contado en todo momento con su mamá, su papá y sus dos hermanos. La prueba es que toda su familia se mudó a Pachuca cuando a Cristina se le terminaron las opciones para seguir estudiando en su municipio de origen.

Cuando sus compañeros y vecinos en el estado de México le decían que la universidad no era para ella, Cristina y su familia habían ya aprendido a ignorar las opiniones negativas. “Recuerdo que me dolía, que sí me afectaba, pero no recuerdo una ocasión en que, aún con esos sentimientos de dolor, yo haya dejado de intentar algo por el solo hecho de que alguien me decía que no podía. Es algo de lo mucho que debo agradecer a mis padres, que ellos me prepararon para enfrentarme a las mentes cerradas de quienes no estaban acostumbrados a tratar con personas con discapacidad”.

“Las personas con discapacidad son un riesgo para las empresas”

La Maestra Cid cuenta que durante sus diferentes etapas estudiantiles la exclusión fue poca, incluso no recuerda algún hecho trascendente. La verdadera exclusión la ha vivido en su desarrollo laboral, en donde llegó a perder oportunidades de crecimiento por los prejuicios de quienes toman las decisiones escalafonarias. “En los lugares en que he trabajado, yo he visto ascender laboralmente a personas con menor preparación y experiencia que yo, pero cuya condición física no despertaba los miedos de los jefes”.

No obstante, esos episodios de exclusión no la detuvieron, “mi pensamiento siempre ha sido ‘O.K., no importa, esto no fue, y vamos a lo que sigue’”, señala la empresaria.

“La primera vez que llegué a la Secretaría del Trabajo a buscar las vacantes laborales, me topé en primer lugar con que el pizarrón de las ofertas laborales no estaba a mi estatura visual, y luego, las vacantes para personas con discapacidad eran para preparar tortas, armar juguetes o para atención telefónica”, desde luego, ninguna se equiparaba a la licenciatura que ella ya había concluido en ese momento.

Recuerda que el primer trabajo para el que se postuló formalmente fue en un estudio fotográfico. “Me hicieron la entrevista vía telefónica, me dicen que sí, me hablan de un sueldo y me dicen que debo ir a capacitarme a la Ciudad de México. Les dije que sí, que yo iba a donde me mandaran, pues siempre he tenido el apoyo de mi papá para trasladarme. Acudí cinco días a la capacitación en México. Sin ánimo de presumir, pero yo destaqué en esa capacitación porque ya llevaba conocimientos previos de fotografía, ya que a mí me gusta mucho. Las tres personas que nos capacitamos fuimos contratadas, pero un día antes de la apertura, yo encontré una libreta con los salarios de cada uno, y me di cuenta de que el salario que me iban a dar a mí, era por la mitad de lo acordado, mientras que a mis otros dos compañeros sí les mantuvieron la oferta inicial. Yo les pregunté el por qué, y me dijeron que yo tenía que entender que una persona con discapacidad era un riesgo para una empresa, y que ellos deberían estar preparados para cualquier multa que se les pudiera presentar por mi discapacidad. Sin pensarlo les dije ‘Aquí está su trabajo, muchas gracias. Y me salí’”.

Cristina Coronel. FOTO: DESDEABAJO.MX

Posteriormente, entró a trabajar al área gerencial de una tienda departamental, en donde laboró durante cuatro años: “En ese tiempo tuve un par de roces con los directivos por la discapacidad, porque yo peleaba por un crecimiento laboral, ya que yo ya había concluido la especialidad y la maestría, y sin embargo ascendían a quienes apenas estaban estudiando la licenciatura. Nunca se me dijo directamente que era por la discapacidad, pero hubo insinuaciones que me dejaron claro de qué se trataba. Y cuando me di cuenta de que no me iban a ascender, me fui, y comencé mi propia empresa.

Hualiz, es posible

Luego de la enseñanza en la tienda departamental, comprendió que ella debía encabezar su propio proyecto. “Me di cuenta de que debía emprender para desarrollar toda mi capacidad sin que los miedos de los demás me frenaran”. Hualiz, vocablo similar a “es posible” en idioma náhuatl, comenzó en 2017 como una empresa de publicidad. “Compré una máquina para sublimar, pero me di cuenta de que se requería mucha fuerza física porque esas máquinas no están adaptadas a las personas con discapacidad, y eso me llevó a ampliar la oferta empresarial”. Junto con David Silva, su pareja de vida y socio, Cristina ha desarrollado su empresa en el campo de la innovación y el marketing.

Hualiz no es su única actividad laboral. Esta licenciada en Ciencias de la Comunicación, Especialista en Publicidad Estratégica y Maestra en Mercadotecnia, es también capacitadora en temas de innovación empresarial, y editora en el canal 3 de Radio y Televisión de Hidalgo.

Si las autoridades quieren trabajar por la inclusión para las personas con discapacidad, no deben apapachar, no deben dar caridad

Este año, Cristina Coronel añadió una actividad más a su ya abundante agenda laboral, y fue contratada como catedrática en la Universidad Politécnica Metropolitana de Hidalgo, en donde imparte las materias de innovación y mercadotecnia. Aunque la docencia le resulta fascinante y el trato en la universidad ha sido muy bueno, ella lamenta no haber tenido hasta ahora ningún estudiante con discapacidad, y lo atribuye a la falta de accesos adecuados. “El primer nivel de los edificios de la universidad sí es accesible para transitar con la silla, pero no se puede subir al segundo nivel. No hay pizarrones para la altura en que yo estoy, así que tengo que cargar mi propio pizarrón y reacomodar a los estudiantes para que me vean cuando estoy dándoles clase. Pero luego de solucionar esos inconvenientes, la experiencia ha sido maravillosa, a mí me encanta la docencia y mis alumnos me manifiestan constantemente que les gusta estudiar conmigo porque adquieren aprendizajes prácticos”.

A Cristina le molestan las dádivas, pues las considera innecesarias en su condición. “No quiero ir por la vida diciéndole a la gente ‘Veme, si yo pude, tú puedes’, sino demostrándoselos con el ejemplo, y ésa es una de las principales enseñanzas que les he dejado a los jóvenes a quienes me ha tocado enseñar. Es frecuente que quienes trabajan conmigo me digan ‘he dejado de ver la silla en ti’, porque no la pongo como pretexto. La única frase que está prohibida en mis conferencias, en mis clases frente a grupo y con mis equipos de trabajo es ‘no se puede’”.

Accesibilidad y no apapacho, tarea de autoridades

La Maestra Coronel Cid, está convencida de que la exclusión para las personas con discapacidad física comienza cuando se acaba la accesibilidad a todos los espacios públicos, cuando ya no se puede llegar hasta los espacios a los que llegan otras personas, porque no hay rampas.

“Si las autoridades quieren trabajar por la inclusión para las personas con discapacidad, no deben apapachar, no deben dar caridad, deben garantizar rampas para todos los espacios, pero no cualquier rampa o cualquier elevador. Si hacen una rampa muy angosta, o muy inclinada, o si hacen un elevador muy estrecho, es lo mismo que si no hubieran puesto nada. Si pones un elevador, pero para llegar a él es necesario que subas una rampa de 20 metros, la condición física de la persona no le va a dar, si esa rampa no tiene los descansos necesarios”.

Para Cristina, esta falta de visión se encuentra en las escuelas, en el transporte y en todo el espacio público, “Siempre te encuentras gente buena que quiere ayudarte a subir una escalera, o a pasar en un espacio en donde hay algún hueco, pero aunque tengan buenas intenciones, esas personas no tiene conocimiento de cómo se carga una silla, pueden agarra mal la llanta, la silla se rueda y vas a dar al suelo. Ese miedo que te da por caerte, por no tener quien te ayude correctamente, e incluso la pena que te da pedir ayuda y que te la nieguen, es miedo es el que hace que muchas personas con discapacidad decidan quedarse en su casa y no acceder a los espacios públicos”.

La académica y empresaria señala tajantemente que no existen políticas públicas con perspectiva de la discapacidad: “Yo reto a los políticos a usar sillas de ruedas en la ciudad, en la calle de Guerrero. A vendarse los ojos y caminar sólo con la ayuda de un bastón guía. Te aseguro que no podrían andar ni un tramo pequeño, porque las banquetas están hechas un desastre, la calle está llena de baches y los automovilistas no están educados para tener respeto por las personas que ruedan en el arroyo vehicular. Te avientan el auto, te gritan que te subas a la banqueta, pero no se dan cuenta de que por la banqueta es completamente imposible transitar en silla de ruedas”.

Cristina está consciente de que ha llegado más lejos de lo que suelen llegar las personas con discapacidad, y lo atribuye a su familia y a su fortaleza personal, pero no le agrada ser la única, quisiera que más personas en su condición pudieran desarrollar todo su potencial: “La inclusión no es que todos vayan a donde tú estás, sino que tú puedas ir donde están los demás. Es decir, si tú vas a hacer una actividad a medio patio, no tengas que decirles a los demás ‘vengan todos a donde está Cristina’, sino poder decir con toda certeza, ‘Cristina, vente a donde estamos todos’”.

Señala que esa accesibilidad no sólo debe estar en las ciudades, “en el ámbito rural, la accesibilidad es aún más difícil que en el urbano. Además, en el ámbito rural es más marcada la actitud de ‘pobretear’ a las personas con discapacidad”.

Uno de sus postulados es que la visibilidad y la convivencia cotidiana de toda la gente con la discapacidad, es fundamental para frenar la exclusión. “La población en general no sabe cómo tratar y como convivir con una persona con discapacidad, porque están acostumbrados a que una persona con esta condición no está en los espacios públicos, aun quien tiene buenas intensiones llega con el ‘pobrecito’ por delante. Por ejemplo, en el tuzobús u otro transporte hay cuando mucho un espacio para que viaje alguien en silla de ruedas, pero ¿y si se suben dos o más personas?”

Cristina Coronel Cid sostiene que el único imposible está en la falta de sensibilidad de quienes toman las decisiones políticas: “En este país, si verdaderamente se quiere trabajar por los derechos humanos de las personas con discapacidad, la primera e imprescindible acción es garantizar la accesibilidad total”.

El PRI en Hidalgo formará comités de personas con discapacidad en cada municipio, informó el secretario de Atención a Personas con Discapacidad del tricolor, Moisés Pelcastre, quien expresó que en este partido se fomenta la inclusión y el respeto hacia este sector.

Subrayó que la finalidad que tiene la Secretaría que encabeza es crear una estructura fuerte en cada uno de los municipios en tema de discapacidad, lo cual anteriormente no había, y de esta manera, lograr fomentar la cultura del respeto a través de diversas acciones para crear conciencia en materia de discapacidad e inclusión.

“Se hizo historia, porque no hay registrado con anterioridad un aforo al que asistieran tantas personas con discapacidad, un evento digno, hecho para ellos, que marca un precedente en la historia de nuestro partido. Esta dirigencia que encabezan Erika Rodríguez y Julio Valera, ha sido muy visionaria y sensible para llevar a la práctica acciones afirmativas en beneficio de quienes tenemos alguna discapacidad, eso es lo que distingue a nuestro partido, y no es retórica, son resultados tangibles”.

El secretario de Atención a Personas con Discapacidad, manifestó que el PRI en Hidalgo es el primer instituto en tener accesibilidad no solo en infraestructura, sino en generar espacios para este sector que contribuyan a la inclusión y puedan desenvolverse plenamente.

Destacó que la encomienda de la dirigencia estatal es atender las demandas y necesidades de las personas con discapacidad, ya que, dijo, existe la intención de que en cada municipio del estado, exista estructura sólida que se sume a las acciones en favor de este sector, ya que históricamente ha sido un tópico olvidado y rezagado por la sociedad.

Moisés Pelcastre puntualizó que trabajará de la mano de la dirigencia y particularmente del diputado Julio Valera, para fortalecer en el Congreso la visibilización de las personas que tienen alguna discapacidad o que requieren de trabajos inclusivos para su desarrollo.

Las acciones que se han llevado a cabo al interior del inmueble del Comité Directivo Estatal son: Señalética en Braille y en las tres lenguas maternas; Adaptaciones en el Lobby para el acceso a personas con discapacidad motriz; Rampas para el acceso único principal; Guía táctil para personas con discapacidad visual; Habilitación de atril para el titular de esta Secretaría; Barras de apoyos en los baños del Comité; Habilitación del elevador para personas con discapacidad; Asientos de uso preferente para personas con discapacidad en el auditorio.
En el estacionamiento del Comité se habilitaron tres cajones (para mujeres embarazadas, para personas con discapacidad y adultos mayores).