Diversidad sexual

En México continuamos enfrentándonos a un ambiente generalizado de discriminación contra personas de la diversidad sexual y de género; específicamente, a un «clima hostil» contra todo aquello que no esté normado por las apariencias o conductas heterosexuales. Tanto, que la totalidad de gays, lesbianas, bisexuales, trans, intersexuales o queers en este país, ha sido víctima de algún chiste que les denigre; en tanto que el 80 por ciento ha recibido una ofensa o una crítica relacionada a su condición sexo-genérica.

Estos datos no son inventados. Emergen de la Encuesta sobre Discriminación por Motivos de Orientación Sexual e Identidad de Género (ENDOSIG) 2018, realizada por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la cual documentó que el 93.3 por ciento de las personas LGBTTTIQ han presenciado una expresión de odio, agresiones físicas o acoso.

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La encuesta consultó a 12 mil 331 personas mayores de dieciocho años, entre el 12 de marzo y el 31 de mayo del 2018. Y llama la atención que seis de cada diez personas encuestadas declaró haber sido víctima de discriminación en el último año anterior a la encuesta.

La ENDOSIG destaca que  en México se enfrenta una «hostilidad generalizada en todos los espacios de socialización» contra personas de la diversidad sexual; es decir, en la calle, en la escuela, en la familia y hasta en las redes sociales, donde el 34.6 por ciento declaró sentir discriminación en facebook, twiiter o instagram. Esta cifra, de hecho, es mayor a la discriminación sufrida en los espacios públicos como el barrio o el transporte público, la cual es del 34 por ciento.

La encuesta es en general un atisbo del contexto de violencia que enfrentan las personas LGBTTTIQ, todas ellas, familiares, amistades, colegas del trabajo, personas queridas. Por ejemplo, tres de cada cuatro siente temor de comportarse como son en realidad. Tres cuartos de las personas encuestadas declaró que evitan mostrar afecto en público. La mitad, ha dejado de frecuentar lugares públicos como parques o comercios debido a la discriminación; y cuatro de cada diez dejaron de asistir a eventos de su escuela o empleo.

De tal modo, el 86.4 por ciento de las personas encuestadas afirmó que en México no se respetan sus derechos. Esto lo resienten principalmente hombres y mujeres trans (transgénero, transexual y travesti) con más de 74 por ciento. Le siguen mujeres y hombres bisexuales con 64.6 y 59.1 por ciento, respectivamente; gays, 55.9 por ciento y lesbianas, 54.9 por ciento.

La ENDOSIG concluye que en México hay un «gran ambiente de discriminación» contra personas con orientación sexual y/o identidad de género no normativa. Y esto apenas son unas cuantas cifras…

Cuando en la capital de Hidalgo las feministas del Movimiento de la Marea Verde en favor del aborto seguro y gratuito, y feministas Transgénero y Transexuales intercambiaron banderas en señal de alianza, y encabezaron tomadas de la mano la 19 marcha del orgullo Lésbico, Gay, Bisexual, Travesti, Transgénero y Transexual (LGBTTTI), encarnaron la pesadilla de una derecha cristiana misógina vinculada con la muerte, y del TERF, un movimiento radical de fascismo genitalista transfobico de ultraderecha, que ha tomado fuerza desde el arribo del presidente ultraderechista de Estados Unidos Donald Trump.

Y es que el intercambio de banderas Marea Verde – Movimiento TTTRANS para presidir la marcha del orgullo LGBTTTI, se dio horas después de un fallido acarreo convocado por el clero católico con algunos residuos activos del machismo evangélico que, en un derrame de complicidad que lo salpicaba, miraba hacia el otro lado ante reclamos sobre la impunidad a sacerdotes católicos pederastas, en una comedia de una virtual “idelogia de la violación infantil”.

Pero más allá de la marcha del orgullo organizada por Transgénero Hidalgo, y encabezada por Feministas de la Marea Verde, el mensaje rebasa la forma y apunta a profundidades políticas que podrán impactar los ejes fundacionales de protección a los Derechos Humanos de la Cuarta Transformación, y que han tenido en el Congreso de Hidalgo sus logros más importantes.

Con los ojos de Morena encima, y en especial de la Secretaria Nacional de Diversidad Sexual del partido, y con el apoyo de la Comisión de Igualdad de la Cámara de Diputadas y Diputados, el Congreso de Hidalgo se ha colocado a la vanguardia por la aprobación de las iniciativas para el derecho a la identidad de género de las personas TTTRANS, al matrimonio igualitario y tiene en este momento en comisiones la iniciativa para el aborto.

Es tal la presión que enfrenta el clero, azuzado por foros incongruentes impulsados desde el oportunismo del diputado panista Assael Hernández Cerón, que su guerra contra el derecho de las mujeres Hidalguenses a su propio cuerpo y sus derechos sexuales y reproductivos, derivó en una serie de amenazas de muerte denunciadas por el diputado Víctor Osmind Guerrero Trejo de Morena, Presidente de la comisión que lleva la iniciativa del aborto e impulsor con sociedad civil de las iniciativas TTTRANS y del matrimonio igualitario, está última con un reducido PRD.

Incluso, en otro derrame de desprecio religioso hacia los derechos reproductivos de las Mujeres de todos los municipios de Hidalgo, el clero católico, coligado con sus enemigos políticos naturales, cultos y sectas de evangélicos en el “Consejo Interreligioso del Estado de Hidalgo”, se pronunciaron el pasado 11 de junio, desde sus masculinos y castos “cuerpos eyaculantes” heteronormados contra el derecho de las Mujeres a abortar, incluso en caso de violación.

El factor TERF y el trumpiano fascismo genitalista derrotado

El otro mensaje contra la derecha conservadora generado por la alianza Marea Verde y Movimientos TTTrans, fue la inclusión y visibilización de otras poblaciones en la exigencia al derecho al aborto, como Hombres Transgénero y Transexuales que conserven sus capacidades gestantes, y de personas no Binarias con capacidad de Gestación, pero sin dejar de lado a las Mujeres como centro de la demanda, además de manifestar a las mujeres lesbianas y bisexuales en la misma.

El posicionamiento político de la inclusión de las personas TTTRANS en la lucha por el aborto en Hidalgo para las Mujeres, (Heterosexuales, Bisexuales o Lesbianas), Hombres TTTRANS y Personas No Binarias con capacidad de Gestación, fue acompañado por organizaciones ciudadanas Feministas y de Derechos Humanos como DdSer Hidalgo, Invictus, Desde Abajo, Transgénero Hidalgo, Colegio de Ciencia Política, Mujeres Transformando Hidalgo, Ahuacachahue, Comisión de Disidencias Sexogenericas de Las Constituyentes CDMX Feministas y por el Movimiento Feminista de Mujeres Diversas MFMD NOSOTTTRAS.

Esta alianza significa un revés a intentos TERFS de eliminar cualquier mención de corporalidades TTTRANS de la lucha por el aborto, a través de negar los derechos ciudadanos de personas Transgénero y Transexuales, incluso para hombres TTTRANS y personas no Binarias víctimas de Violación o con vidas en peligro por procesos de gestación inseguros.

Así, mientras que en la vecina Ciudad de México dos comités pelean entre sí por organizar una marcha del orgullo LGBTTTI frivolizada con la palabra inglesa “Pride”, a unos kilómetros, y en español, el Estado de Hidalgo enfrenta batallas que lo están llevando a ser la entidad con más desarrollo político y Ciudadano en materia de derechos humanos de Mujeres y Diversidad de toda la Cuarta Transformación.

A partir de este martes once de junio, las parejas conformadas por personas del mismo sexo ya podrán casarse y tendrán acceso al reconocimiento de su concubinato, luego que este lunes el gobernador Omar Fayad Meneses publicara en el Periódico Oficial del Estado las reformas a la Ley para la Familia de Hidalgo que lo hace posible.

La publicación oficial se refiere a la reforma a los artículos 8, 28 fracción I, primer párrafo del 143 y 151 de la Ley para la Familia del estado de Hidalgo, con lo cual a partir de este martes once el matrimonio y concubinato para parejas del mismo sexo será una realidad en el Estado.

Yolanda Molina, dirigente del capítulo hidalguense de la organización México Igualitario , señaló que esta publicación oficial «manda un mensaje positivo respecto al compromiso de los derechos humanos de todas las personas en Hidalgo».

Las parejas del mismo sexo que accedan al matrimonio o al concubinato tendrán todos los derechos y obligaciones que la legislación estatal contempla para los matrimonios y concubinatos heterosexuales como: el parentesco con la familia, herencias, acceso a seguridad social y adopción.

Sobre el tema de adopción, Molina subrayó que la Ley para la Familia, el Código de Procedimientos Familiares y el Reglamento de adopción de menores del sistema para el desarrollo integral de la familia en el Estado de Hidalgo no establecen ningún tipo de discriminación hacia las parejas del mismo sexo, por lo cual legalmente su derecho esta garantizado: «Ahora la tarea del poder Ejecutivo es garantizar el acceso e implementación de estos derechos sin discriminación», sostuvo.

Temas pendientes

México Igualitario fue la organización que encabezó los trabajos técnicos y políticos para hacer posible estás reformas. Por tanto, señaló que aún faltan ciertos cambios para evitar en todo cualquier acto de discriminación por preferencia sexual en la Ley estatal como:

Derogar el articulo 11 de la Ley para la Familia del Estado de Hidalgo, que establece que el objetivo del matrimonio es la «preservación de la especie»; no obstante que el amparo 207/2016 emitido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró la inconstitucionalidad de este artículo.

Consideramos —precisó Yolanda Molina—, que es importante que se derogue esta porción normativa ya que es discriminatoria no solo para las familias homoparentales y lesbomaternales, sino también para parejas heterosexuales que por decisión o por cuestiones físicas o biológicas no puedan ni quieran tener hijos.

Reformar todos los artículos relativos al reconocimiento de las hijas e hijos, pues actualmente no contemplan la posibilidad de que estos sean reconocidos por las parejas del mismo sexo, por lo cual aun se ven en la necesidad de presentar recursos legales para alcanzar este derecho.

Así mismo se deben reformar los artículos relativo al orden de los apellidos que contemple a las parejas del mismo sexo; y los artículos relativos a la custodia de las hijas e hijos pues no contempla la posibilidad para descendientes de parejas del mismo sexo.

«Reconocemos el compromiso que tanto el Congreso del Estado de Hidalgo, como el Gobernador han mostrado con los derechos de la comunidad LGBT, por lo cual consideramos que tomarán en cuenta todos estos temas pendientes (…) Esperamos que el Poder Ejecutivo demuestre este compromiso para lograr el acceso e implementación de la norma sin discriminación y que cuando se presenten violaciones a los derechos de las familias LGBTTI, tanto la CDHEH, la Procuraduría General del Estado de Hidalgo y el Poder Judicial resuelvan con perspectiva de género y enfoque interseccional y de derechos humanos».

México Igualitario dijo que continuará observando el actuar de las autoridades hidalguenses y presentando los recursos legales necesarios para alcanzar una vida libre de discriminación para la comunidad LGBTTI en el estado.

El viento bajó con tradición pachuqueña para jugar con las banderas arcoíris, y el sol juarista bienvino con su histórico progresismo la Marcha del Orgullo Gay que, año tras año crece y se hace más grande, atiborrando de juventud sus contingentes.

Atrás quedaron esos primeros años de marcha, que apenas congregaban unas cuantas valientes. Quince, veinte libres y transgresoras, bajo la mirada envidiosa del resto de doble-moral.

Pero con los años de lucha, quedaron bajo sus tacones y suelas los resquicios de los cristianos anti-derechos; su paso hundió a la reacción católica-panista con los escombros de su hábitos viejos, polillosos y podridos, esos que salieron huyendo esta tarde, con su cara tapada pero la mirada asomándose entre los dedos piadosos para deleitarse con los pechos aceitados y la gracia de esas cinturitas oscilantes: «¡No que no, sí que sí, ya volvimos a salir»!

«¡Hidalgo es el nuevo polo del progresismo en México!», sentenció Gloria Davenport al micrófono, líder de Humana Nación Trans. Tras ella, el Reloj Monumental marcó la hora de la diversidad.

Karen Quintero, líder de Transgénero Hidalgo, resaltó que esta es la primera Marcha del Orgullo Gay que festeja dos Leyes a su favor: el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género, aprobados en la actual Legislatura, claro, gracias a la multitud que aquí sigue alzando su bandera, con cada vez más manos.

Pachuca se puso alas de mariposa; su pelo multicolor se complace sobre los rosarios escandalizados de un puñado de blanquiazules. La niña vestida de verano, danza el hula-hula con ese pegajoso y arrogante reguetón de Thalía. Nadie detiene su Orgullo. Ella baila como si estuviera sola, en medio de un mar de libertad.

Un muchacho no puede contener la risa. Da brincos con sus piernas desnudas, y ríe con desparpajo tras el maquillaje tornasol. Ríe y se desborda. Abraza a su amante y lo besa tierno y vehemente. «Este día es para nosotros», susurra, y suelta su cabello púrpura al viento que lo acaricia suavemente. Esta es su ciudad; aquí el amor no cede.

El pasado viernes 17 de mayo, el presidente Andrés Manuel López Obrador se convirtió en el primer mandatario de México en ondear en Palacio Nacional la bandera del arcoíris, que simboliza las diversidades sexuales y de género. Y lo hizo flanqueado por dos mujeres Feministas, una Lesbiana y una Transexual con el puño izquierdo en alto, y a la cual abrazó en red nacional.

El incidente fue el rompimiento del protocolo marcado para anunciar que por decreto presidencial, que ampliaría la denominación del 17 de Mayo, Día Nacional de Lucha contra la Homofobia, para incluir las palabras Lesbofobia, Bifobia y Transfobia, invisibilizadas patriarcalmente 3 años antes en un montado evento en Los Pinos por el último Presidente del PRI, Enrique Peña Nieto.

La imagen se viralizó inmediatamente generando un efecto de confusión entre quienes esperaban ver a un Andrés Manuel López Obrador homofóbico, reiterando la superada declaración de poner a consulta el derecho al matrimonio entre mujeres lesbianas y hombres gay…

… Y el sonriente mandatario cuyo partido impulsó, en menos de medio año en el poder, ese mismo matrimonio igualitario en dos entidades y reformas para el reconocimiento oficial de la identidad de genero de las personas Travesti, Transgenero y Transexuales TTTrans.

Pero los efectos secundarios de la imagen se quedaron en la forma y difícilmente vieron el fondo.

La molestia mas radical no partió de grupos conservadores, sino de cierto grupo gay de derecha, conformado por elites y notables de supervivencia financiada por fondos nacionales o internacionales, cuya principal crítica fue que una transexual portara la bandera arcoíris, en vez de la TTTrans, ignorando intencionalmente que el decreto presidencial era dirigido a la inclusión de toda la Diversidad Sexual.

Y es que el discurso que ha asumido la Cuarta Transformación en torno a la Diversidad Sexual cruza directamente por el feminismo y las Feministas Diversas, algo difícilmente asimilable para los grupos de una hegemonía gay cuyos patriarcas estaban acostumbrados a la imagen del hombre homosexual como centro, como el eje sobre el cual toda la diversidad sexual debe girar.

Así, para ese grupo, descrito por Susan Stryker y Lisa Dugan como ‘Homonormado”, y que se distingue por su visión neoliberal, clasista, transfobica, la Cuarta Transformación implica la Primera Transformación de la Diversidad Sexual Mexicana.

En esta Transformación, las figuras centrales de la Diversidad Sexual somos Mujeres Feministas: La Secretaría Nacional de la Diversidad Sexual de Morena esta en manos de la académica lesbiana Brenda Reyna; la presidenta de la Comisión de Diversidad Sexual en la Cámara de Diputados es una jovena lesbiana, Celeste Ascencio; la Presidenta de la Comisión de Igualdad de la Cámara baja, Wendy Briseno esta casada con otra mujer, y en el Parlamento de las Mujeres de la Ciudad de México la Primera Vicepresidenta de la Mesa Directiva es una Mujer Transexual.

Y la principal aliada en el senado es una senadora jovena, Citlalli Hernandez, quien constantemente realiza foros de inclusión LGBTTTI en la Cámara alta.

Pero incluso el discurso del incidente del 17 de mayo va mas profundo que el superficial enojo de un club de toby de machos gays preguntándose en redes sociales sobre la genitalidad de la Mujer Transexual que ondeó junto con el presidente de la Republica la bandera del arcoíris en Palacio Nacional.

Fue un choque de protocolos rotos frente al evento similar que hizo en 2016 el entonces presidente Enrique Peña Nieto, cuando, en lo mas bajo de su popularidad, convocó a activistas notables, algunos del sector homonormado, a tomarse la foto en la residencia oficial de Los Pinos para acompañar una iniciativa para el matrimonio igualitario que su mismo partido deshechó.

A diferencia de esa ocasión, en la que las y los activistas acudieron elegantes, de traje sastre y corbata, en toda una representación acartonada de un fifismo arcoíris, el decreto de presidente del 17 de Mayo como día Nacional de lucha contra la Homofobia, Bifobia, Lesbofobia y Transfobia se caracterizo por lo coloquial, la ruptura de los protocolos:

Una activista lesbiana con un sencillo pantalón y una camisa comun, y una transexual con la cabellera alborotada, despeinada vestida de negro, con pelos de gato y zapatos de tela.

Levantando el puño izquierdo, protesta icónica del feminismo de la Segunda Ola, al lado de un sonriente y sorprendido Presidente de la Nación.

A ellas abrazó el Presidente.

En Primera Persona:

Muchas personas me han preguntado qué me dijo el Presidente cuando tomó la bandera del orgullo, y después de abrazarme se llevo en su saco los cabellos de mis Gathijas Buffy y Sir Pussywillow Davenport.

El Presidente me dijo:

“Hoy ya pudieron entrar, este lugar ya también es de ustedes”…