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jueves, diciembre 1, 2022

Ninguna batalla se gana A SOLAS

PACHUCA — Las coaliciones electorales son complicadas. En pos de ganar, atestiguamos alianzas de ideologías más disímbolas que una caja de colores. Por eso, quien las abandera, tiene el reto de amalgamar toda esa suerte de incoherencias en un discurso que suene más o menos creíble. Y casi nunca pasa.

Así, el cineasta Luis Estrada nos adelantó en su película «La dictadura perfecta» (Bandidos Films. México, 2014), lo que pasaría con una alianza entre el PRI, el PAN y el PRD, en el pináculo de su pragmatismo. Tal coalición entre enemigos históricos debida a la magia del dinero (igual que en el filme), se presenta en Hidalgo por segunda vez, luego de su derrota en las elecciones legislativas de 2021. En esta ocasión, buscando la gubernatura del Estado con Carolina Viggiano Austria, priísta, registrada por Acción Nacional, como candidata.

El reto ideológico para Viggiano Austria es mayúsculo. Debe realizar maromas para pasar del ultraderechismo del PAN a la rancia socialdemocracia del PRD, sin olvidar el diluído nacionalismo del PRI. Además, se empeña en marcar distancia del gobernador Omar Fayad Meneses. A quien debería considerar como el máximo estandarte de su proyecto de continuidad, lo pretende convertir en otro de sus adversarios en esta campaña. Así, para la aspirante, en Hidalgo todo está por hacerse. En su opinión, no se ha conseguido ni una carretera en los últimos años. Vaya dilema. Ningún general recomendaría batallar en tantos frentes, menos aún contra los de su propia armada.

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Sin embargo, parece que para Viggiano Austria la elección se trata de ella misma. Sin colores, salvo que sea necesario. Sin gobernador y, ahora, sin grupos. De tal modo, la priísta volvió a apartar a los líderes que la respaldan al nombrar a su asistente Marco Mendoza como coordinador de campaña. Se esperaba que apoyara su candidatura en personajes de la corte tricolor local, pero la candidata optó por depositar tal responsabilidad en ella misma, o sea, en su familia coahuilense. Nadie se cree que Mendoza, a quien nadie conoce y nadie considera, ungido como diputado federal gracias a que su jefa controlaba la comisión de elecciones del PRI, resulte en el líder ejecutor de la alianza. Pero así lo decidió la aspirante. Y así llegará al día de los comicios.

Mas nunca es tarde para enmendar el camino. Viggiano Austria tiene ante si a tres Partidos: dos, son quimeras; sólo uno es real, el PRI. Para triunfar (si es que lo pretende) ha de sumarse al que consta de medallas de guerra. En el Revolucionario Institucional se gestan los triunfos electorales; ahí, no afuera. El líder priísta, Julio Valera Piedras, le ha extendido la mano. «Cuentas con nosotros. Estamos listos», le dijo de frente en su registro como precandidata. Y la abanderada ha de saber que, en la historia, nadie nunca ha ganado una batalla a solas. Siempre se trata de trabajo en equipo.

Luis Alberto Rodríguez Ángeles
Luis Alberto Rodríguez Ángeleshttp://rodriguezangeles.com/
Periodista y escritor. Premio Nacional de Periodismo en derechos humanos "Gilberto Rincón Gallardo" 2009. Doctorante en Investigación y Creación Literaria por Casa Lamm.

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