24.1 C
Hidalgo
sábado, septiembre 24, 2022

¿Qué pasará con el PRI? (Segunda parte)

PACHUCA — Alejandro Moreno Cárdenas consiguió algo de oxígeno extra como presidente nacional del PRI. Sin embargo, su puesto continúa en riesgo a causa del fracaso de su Partido en las elecciones gubernamentales de este año y el reclamo de expresidentes tricolores que exigen su renuncia. Como nunca antes, el Revolucionario Institucional vive su peor época, habiendo perdido quince de diecinueve Estados que gobernaba, incluídos dos bastiones: Oaxaca e Hidalgo.

En esta última entidad, el PRI perdió el poder luego de noventa y tres años de hegemonía con resultados aplastantes. Pero las circunstancias son especiales. El Revolucionario Institucional cedió su candidatura al Partido Acción Nacional, con quién compitió dentro de la alianza «Va por México». Por tanto, la primera responsabilidad por el fracaso de su aspirante, Carolina Viggiano Austria, recae en el PAN, organización que la representó cuando la oriunda de Tepehuacán notó que, el camino en su Partido, era sinuoso, por decir lo menos.

Por eso y porque el PAN que registró a Viggiano Austria no fue capaz de aportar más de sesenta mil votos el día de la elección, es que debe considerarse que, los reclamos vertidos sobre el CEN priísta, no son los mismos que podrían darse a la dirigencia del PRI en Hidalgo. De hecho, de no ser por el trabajo de la estructura priísta local y, dado el insignificante aporte de Acción Nacional y el infame PRD, el hundimiento de Carolina Viggiano hubiera sido mucho más profundo.

El Comité Directivo Estatal del PRI se mantendrá. Su presidente, Julio Valera Piedras, conducirá a la primera oposición al gobierno de Julio Menchaca Salazar, tanto a la cabeza de su Partido como en la presidencia de la Junta de Gobierno del Congreso local. En sus manos recae la recomposición organizativa, con la ventaja de contar con una militancia que lo reconoce y solicita su liderazgo.

Por su parte, la suerte de Alejandro Moreno Cárdenas está echada. Aquel que dijo que se mudaría a Hidalgo para apoyar a Carolina Viggiano no duró más de una hora en Pachuca el día de la jornada electoral. Su actitud beligerante en contra del gobernador Omar Fayad y el desprecio a los esfuerzos del priismo hidalguense, provocaron la derrota de su Partido. Mintió. Manipuló. Y estorbó. Sus agravios alejaron a algunos indecisos que hubieran votado por el tricolor de no ser por la presencia nociva del llamado «Alito».

Junto a él se colocaron vetustos personajes del priismo local que llegaron a la campaña con la mano extendida por delante. Sin aportar votos, mucho menos liderazgo, se incluyeron a la candidatura con reproches, amenazas y nula producción. Algunos, como el caso del senador Miguel Ángel Osorio Chong, de plano prefirieron hacer campaña en otras entidades (donde, por cierto, también perdieron). Y fue que, como casi siempre ocurre, los esfuerzos de la campaña recayeron en un priismo silencioso pero trabajador que dejó horas de sueño para su causa, mientras otros bebían whisky conspirando contra su propio Partido.

Luis Alberto Rodríguez Ángeles
Luis Alberto Rodríguez Ángeleshttp://rodriguezangeles.com/
Periodista y escritor. Premio Nacional de Periodismo en derechos humanos "Gilberto Rincón Gallardo" 2009. Doctorante en Investigación y Creación Literaria por Casa Lamm.

Related Articles

Últimas