Mexicanas, ante el posible fraude electoral ¡uníos!

por Raquel Ramírez Salgado

Mexicanas, mi idea ni siquiera es pretender que somos idénticas, estoy consciente de la diversidad que existe entre nosotras, pero sí que hay una coincidencia entre todas: la opresión de género por el hecho de ser mujeres.

Mexicanas, ¡qué triste estoy! Por momentos siento que mi corazón y mi alma no resistirán otro fraude más, otra COSTOSÍSIMA burla de quienes dirigen las instituciones “democráticas” de este país… y subrayo costosísima porque, según cifras oficiales, el pasado proceso electoral nos costó a la ciudadanía casi 6000 mil millones de pesos. A pesar de la tristeza, retomo el ánimo y, lo confieso, la ira y la sed de justicia hacen que me levante, abra los ojos y sueñe.

Mexicanas, desde que comenzaron las campañas presentí lo que millones de personas: que otro fraude estaba cocinándose, sin ética, con descaro, pero la esperanza se aferraba a mi ser, ¿era posible ganarle a los poderes fácticos y perversos que lastiman a nuestro país?

Mexicanas, el 1° de julio a las 9.30 de la noche el movimiento #YoSoy132 mostró en su campamento del monumento a la Revolución la portada de la edición especial que el periódico El Universal había sacado ese mismo día, en la cual se afirmaba que Peña Nieto era el ganador de las elecciones presidenciales; lo inaudito del caso es que este medio se atrevía a nombrar a un ganador a pesar de que a esa hora el Instituto Federal Electoral (IFE) no había dado aún resultados preliminares. Hoy, 2 de julio de 2012, leo enojada que representantes de gobiernos de la Unión Europea, de Estados Unidos y América Latina mandaron felicitaciones a Peña Nieto por su “victoria” en los comicios y pienso, ¿cómo se atreven? ¿Cómo, con tantas irregularidades? ¿Cómo, si quienes debemos reconocer esa supuesta “victoria” somos la ciudadanía y eso aún está por verse?

Mexicanas, si Enrique Peña Nieto logra imponerse las principales afectadas seremos las mujeres, y para muestra, sólo algunas ideas y datos:

• Entre enero de 2005 y agosto de 2010, es decir, durante casi todo el gobierno de Peña Nieto, en el Estado de México fueron asesinadas 922 mujeres en un clima de violencia misógina, impunidad y complicidad del Estado. Resultaría importantísimo, para despejar dudas, que la “misteriosa” muerte de Mónica Pretelini Sáenz, la primera esposa de Peña Nieto también se aclarara.

• A pesar del alarmante número de feminicidios en el Estado de México, por no afectar la imagen pública del entonces gobernador y futuro candidato a la presidencia, se frenó la alerta de género que el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos de las Mujeres solicitaron. La alerta de género es un mecanismo presente en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) que exige a las autoridades acciones para frenar la violencia feminicida en un territorio determinado, ejercida ya sea por un individuo o por la propia comunidad (Véase capítulo V, artículo 22 de la LGAMVLV).

• El Estado de México es una de las entidades que más registra índices de pobreza extrema, y debemos recordar que en el mundo, 70 por ciento de las personas pobre son mujeres; evidentemente, la entidad mexiquense no es la excepción.

• Enrique Peña Nieto pertenece al mismo partido que Mario Marín, el ex gobernador de Puebla que protegió a los pederastas Kamel Nacif y Jean Succar Kuri, quienes mandaron encarcelar y violar a la periodista Lydia Cacho por evidenciar la red de explotación sexual infantil de Succar Kuri, con sede en Cancún, y de la que Nacif era acérrimo “cliente”. Por si fuera poco, el nombre de otro “flamante” político priísta se suma a la lista de “clientes” de la red de trata de Succar Kuri: Emilio Gamboa Patrón, uno de los principales operadores políticos del partido tricolor.

Es evidente entonces que los derechos humanos, y menos los derechos humanos de las mujeres, no son un tema prioritario en la agenda de Enrique Peña Nieto, por el contrario, se trata de un individuo cobijado por un grupo muy poderoso que ha pisoteado la vida y la libertad de las personas, sobre todo de las mujeres.

Mexicanas, niñas, jóvenes, adultas, ancianas, todas diversas, todas oprimidas, no importa que seamos ricas, pobres, letradas, lesbianas, heterosexuales, bisexuales, madres, célibes, prostitutas, monjas, presas, locas, conservadoras, tradicionales, revolucionarias o modernas, ¡nuestros derechos están siendo violados! ¡No reconozcamos al enemigo que lo hace!

Mexicanas, ¡vamos a trabajar por todas y para todas!

Mexicanas, ante el posible fraude electoral, ¿qué vamos a hacer? ¿Cómo nos organizaremos?

Mexicanas, ante el posible fraude electoral, ¡uníos!

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